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Capítulo 9: ¿Estás listo?
Esa tarde, Severus le presento su renuncia a Dumbledore. Había esperado que su
partida disgustara al Director y colocara al viejo mago en un dilema. Pero no,
el anciano se limitó a darle una pequeña sonrisa de satisfacción.
-Mi querido Severus, te has dedicado, y de una manera maravillosa, a este cuerpo
docente por los último diecisiete años y ciertamente extrañaremos verte cada
día, pero estoy seguro que sabes que es lo mejor que puedes hacer por ti mismo-
le dijo sombrío, aunque en su interior daba saltos de alegría.
*Apenas puedo esperar a ver que pasa entre él y Harry*. Albus descansó su
barbilla sobre sus manos entrelazadas, sus codos apoyados en los brazos de la
silla. *Hmmm, mañana Harry va a ir a ver tres de las casas que seleccionó. Yo
debería hacer que Severus fuera con él. Decir que es por cuestiones de
seguridad, aunque según el Ministerio todo está tranquilo*
-Me pregunto si podría pedirte un favor, mii querido muchacho, ¿uno para mañana y
otro para finales del verano?- pidió Albus.
Severus elevó una ceja interrogante
*¿Favores?¡Oh, Merlín! Siempre que este hombre pide un favor significa montones
de problemas para mí*
-Creo que escucharé de que tratan los favorres antes de aceptar, Albus. ¿De qué
se trata?
*Siempre tan cauteloso y desconfiado. Bien, no me lo imagino siendo de otro modo
después de todos estos años*
Albus miró a Severus con intención antes de contestar a su pregunta.
-La primera es en su mayor parte para benefficio de Harry.
Hizo una pausa y observó como Severus levantaba una ceja nuevamente y apenas
pudo contener la risa cuando vio como el hombre casi sonreía ante la mención del
nombre de Harry. Normalmente, Severus hubiera interrumpido sus palabras con una
diatriba sobre como ‘el señor Potter’ siempre obtenía un trato preferencial,
pero al parecer eso no sucedería hoy y posiblemente nunca más. Albus continuó
–El Ministerio aprobó que mañana vaya a ver algunas casas que están en venta. Va
a viajar con polvos Floo a través de la chimenea de esta oficina, que será
abierta sólo por el día de mañana. Realmente apreciaría si pudieras acompañarlo
a los tres sitios. Iría yo mismo pero surgió algo inesperado *Sí debo dejar todo
e ir a Honeydukes a comprar caramelos de limón*. Aunque sé que Harry puede
cuidarse solo, estaría más tranquilo si otro mago capaz fuera con él. Entonces,
¿podrás acompañarlo mañana?
Severus se sentó pensativo por unos momentos. No quería que Albus adivinara que
en realidad estaba bastante dispuesto, incluso ansioso, por satisfacer la
petición. Esto le permitiría no sólo pasar más tiempo con Harry, sino tener la
oportunidad de opinar sobre el lugar en que iban a vivir. Sabía que si iba con
Harry, el joven mago buscaría su opinión acerca de cada casa.
-Por supuesto, Albus. Especialmente si es ppor la seguridad de Harry. Ese chico
encuentra más problemas simplemente quedándose quieto en un sitio que cientos de
sus compañeros moviéndose. Alguien tiene que vigilarlo.
*Pues claro que estás de acuerdo. Severus, a pesar de todos tus gruñidos y
actitudes, son muy obvios tus sentimientos hacia Harry. Sé que siempre has
velado por él. Lo has hecho por los pasados siete años y lo harás hasta tu
muerte*
-Bien, bien, me alegra que compartas mi punnto de vista respecto a esto. Sobre el
otro favor, apreciaría que estuvieras aquí cuando entrevistemos a tu reemplazo.
Tu juicio y experiencia en esta materia sería de una inmensa ayuda para
nosotros.
Severus asintió a esta petición.
*Es el primer favor que me ha pedido que cuenta con el cien por ciento de mi
aprobación. Por mucho que odie enseñar a esos imbéciles estudiantes, no quisiera
que salieran al mundo, especialmente estando yo en él, sin estar preparados y
ser de alguna manera competentes. Así que definitivamente se necesitará
encontrar a alguien que al menos tuviera un conocimiento básico de Pociones y
una mínima destreza enseñando. Estoy seguro que incluso la señorita Granger
podría ser una aspirante adecuada*
-Sí, aceptó estar aquí para todas las entreevistas para la posición de Profesor
de Pociones, sólo con que no se parezcan a Lockhart o Umbridge, creo que los
estudiantes se beneficiarán. Ellos, por supuesto, no tendrán un conocimiento muy
extenso, pero no lo necesitarán para enseñar a estos estudiantes.
Los ojos de Albus brillaron intermitentemente durante el discurso de Severus.
*Mi Severus, te has ido suavizando desde que empezaste tu amistad con Harry. Yo
había esperado una respuesta más sarcástica y mordaz*
-Gracias, Severus. Ciertamente debes estar en una buena disposición de ánimo
para haber estado de acuerdo con mis dos peticiones sin mayor alboroto. ¿Qué
milagro ha sucedido para que te sientas tan amigable?
-Finalmente tengo una idea de lo que quieroo hacer cuando me vaya de aquí. Por
vez primera en casi dos décadas, Albus, tengo un sueño que vale la pena seguir-
el rostro de Severus se iluminó nuevamente imaginando su tienda de pociones.
Sabía que dado que el Ministerio limpó su nombre y con el respaldo que le dio
Albus en cuanto terminó la guerra contra el Señor Oscuro, su tienda sería
recibida por el mundo mágico con los brazos razonablemente abiertos. Su pasado
como Mortífago sólo era una diminuta e insignificante mancha sobre su, una vez
más, prístino nombre
-Es verdaderamente maravilloso escuchar esoo, Severus. Tú más que nadie,
necesitas tener un sueño real. Estoy feliz por ti- Albus lanzó una brillante
sonrisa y Fawkes gorjeó feliz-. Estoy seguro de que cualquier cosa que emprendas
será un éxito. Si hay algo que eres, es persistente.
Severus frunció el ceño y sacudió la cabeza ligeramente
-Sabes, Harry me dijo lo mismo la semana paasada. Supongo que debo serlo, si las
dos personas más cercanas a mí lo creen- se levantó de la silla en que había
estado sentado frente a Dumbledore.
-Bien, mi querido muchacho, se que todavía te faltan dos semanas antes que
termine el año escolar, pero de verdad creo que ya te extraño. Sólo no
permanezcas alejado una vez que te vayas. Debes venir visitarnos con frecuencia;
los tés de la tarde no serán lo mismo sin ti.- extendió la mano hacia el mago
más joven y lo atrajo a un abrazo. Al principio, Severus se sorprendió y se
envaró, pero luego de unos segundos se relajó en el abrazo del Director y se lo
devolvió tentativamente.
Severus rompió el abrazo y dijo una suave despedida antes de salir de la oficina
del Director
*Realmente has cambiado, amigo mío. Para mejor, como puedo ver. Harry ha sido
una maravillosa influencia para ti. Deseo tu bien, Severus*
...
Esa noche después de la cena, Harry acudió una vez más al salón de pociones para
hacer su tarea. En lugar de tener tres asignaciones más pendientes, esta sería
la última. Aparentemente, con todo el trabajo que había realizado la semana
anterior para ayudar a Severus con su experimento de pociones, el hombre había
decidido contabilizárselos como tarea doble
*No que signifique mucho en realidad, una vez que haya acabado con mis ‘tareas’,
probablemente bajaré a ayudar a Severus con lo que sea que necesite. Por su
puesto, definitivamente será al terminar los EXTASIs, no creo poder hasta
entonces*
Sin embargo, hasta el momento Severus no había aparecido. Tan pronto como Harry
llegó para cumplir con su tarea, el hombre se había visto obligado a salir para
atender un problema con su Casa. El señor Marfoy había comenzado una pelea con
el señor Zabini sobre ciertos objetos valiosos que su padre le había dado, y
ésta se había intensificado hasta involucrar al resto de los alumnos del séptimo
año.
Cerca de una hora más tarde, regresó Severus luciendo cansado y estresado. Harry
dejó de cortar los ingredientes que serían usados en los exámenes prácticos por
venir y miró al otro hombre con preocupación. Se acercó y se sentó al lado de su
profesor y amigo.
Se inclinó y colocó una reconfortante mano sobre el hombro de Severus.
-¿Todo está bien ahora?¿Cómo te fue?
Severus inclinó la cabeza sobre el escritorio en señal de rendición y gimió casi
con dolor.
-Me alegra que sólo me queden dos semanas mmás de esto. No sé cuanto más pueda
aguantar a mis estudiantes. Bueno, a cualesquiera estudiantes en realidad. Hoy
fui a hablar con Albus y le presenté mi renuncia. El anciano ni se inmutó cuando
se lo dije. Solo me contestó que me extrañaría profundamente y no me sombra-
bufó de manera poco elegante y levantó la cabeza para mirar a Harry.
-Aparte de eso, me solicitó dos favores. Noo pude negarme porque en realidad
estaba de acuerdo con lo que me pidió. Yo, siendo simpático. Se que secretamente
debe hacerse reído a mis espaldas- suspiró y se frotó el puente de su nariz.
Harry notó que el hombre tenía ese hábito y pensó que era encantador. Por
supuesto, también le gustaría eliminar de algún modo las líneas de frustración y
el ceño que marcaban la frente de Severus.
-¿Qué favores?
-Bueno, aparentemente voy a acompañarte maññana en tu visita a las casas que
elegiste. Albus cree que deberíamos tomar esa precaución por tu seguridad. En
realidad, yo estuve de acuerdo. Todavía siguen libres algunos partidarios del
Señor Oscuro y no queremos que te vayan a tomar desprevenido. ¿Espero que no te
moleste mi compañía?
-No, en lo absoluto. De hecho, es maravillooso. Así podrás darme tu opinión sobre
las casas que he seleccionado. Quiero decir, dado que es posible que la
compartamos, deberías sentirte igual de cómodo que yo- Harry sonrió tímidamente
al hombre que había comenzado a amar.
-Ah, sí. En lo que respecta a eso, era otraa de las cosas de mi lista de
pendientes para hoy- hizo una pausa cuando vio que Harry lo miraba interrogante,
luego continuó-. Quería decirte que acepto tu amable invitación a mudarme
contigo. Me gustaría mucho compartir una casa contigo.
Harry se sentó aturdido por unos segundos. Después de su última conversación
acerca de los preparativos de vivienda, había decidido ser paciente y esperar,
sospechando que no recibiría respuesta a su invitación hasta que estuvieran
cerca del final del año escolar, pero ahora que la había obtenido estaba
impactado. Su boca se abrió y cerró varias veces, tratando de encontrar la
respuesta correcta, cuando finalmente parpadeó y desecho el sentimiento de
asombro.
-¿Eso significa lo que realmente significa??
-Sí, realmente significa eso- Severus puso los ojos en blanco y sonrió-. Ponme
atención. Si realmente vamos a vivir juntos, no quiero nada de rojo ni de dorado
en los muebles o la decoración y tampoco insistiré sobre el verde y el plateado.
Personalmente prefiero esos tonos en las joyas. Pienso que podríamos elegir algo
que nos guste a los dos, ¿te parece?
Harry se limitó a asentir en señal de acuerdo, todavía sintiéndose aturdido por
las maravillosas noticias. Sabía que sería difícil convivir con el hombre que
había empezado a amar recientemente y no ver sus sentimientos retribuidos, pero
se conformaría con su amistad. Verdaderamente disfrutaba estando cerca de
Severus y saboreando el sarcástico ingenio del hombre *siempre y cuando no vaya
dirigido contra mí*, su conversación ligera y el aprendizaje extensivo.
-Entonces, una vez que elijamos la casa y rresolvamos todo con los propietarios y
el banco, ¿te parece que vayamos a comprar los muebles?- le preguntó un excitado
Harry, quien lentamente se perdía en si mismo, imaginándose yendo juntos a
comprar los muebles. Sonrió de manera soñadora.
Severus lo miró y lanzó una risita.
*Quién diría que Harry estaría tan complacido ante la perspectiva de ir a
comprar mobiliario*
-Sí, iremos a ver el mobiliario una vez eliijamos la casa que nos guste a ambos.
La lista será bastante grande. Aunque estoy seguro que tus amigos y mis
compañeros de trabajo probablemente nos darán presentes por la inauguración de
la casa- nuevamente puso los ojos en blanco-. Esperemos que sean regalos útiles,
pero conociendo a nuestras relaciones, no estoy muy seguro. Prepararé una lista
de las cosas que es más probable que necesitemos. Compartiremos los gastos del
mobiliario y demás menudencias.
-Seguro, eso está bien. No sé exactamente dde cuánto dinero dispongo en el banco,
pero estoy seguro que hay suficiente para cubrir todo. Además, una vez que
empiece a trabajar, eso ayudará.
-Ah, sí. Es otra de las cosas que tenía penndiente por hacer. Honestamente, el
asunto con mis Slytherins realmente echó a perder mi día. Averigüe sobre algunas
carreras posibles para ti. No hay muchas que incluyan un componente ‘físico ‘,
pero todavía quedan bastantes con la demanda física de la que hablabas.
-Eso es grandioso. ¿Qué te parece si en vezz de discutirlo esta noche, hablamos
de eso mañana durante nuestro tour de visita a las casas? – le preguntó, todavía
preocupado por lo cansado que se veía Severus.
-Es perfecto para mí. Me siento un tanto aggotado. ¿Cuánto has adelantado en tu
tarea?- Severus movió su mano hacia el área de trabajo donde Harry había estado
cortando los ingredientes para las pociones.
-Casi listo. Sólo me falta completar los daados de higos marchitados y será todo.
-Bien. Realmente aprecio tu ayuda más de loo que imaginas, Harry. Me has ahorrado
un montón de tiempo. Incluso con todas las detenciones que asigne la semana
pasada, simplemente no confío en ninguno de los estudiantes para trabajar en las
tareas más delicadas. De hecho, los calderos y los escritorios nunca habían
estado tan limpios- sonrió y lanzó una maravillada mirada alrededor de su salón
de clase. Aunque no podía esperar para partir y alejarse de los estudiantes,
definitivamente extrañaría su oficina y su aula. Habían sido su hogar.
-Bueno, debes regresar al trabajo, y yo debbo acabar de preparar los exámenes
para los de primer año- dio varias palmadas, para sacudirse a si mismo de la
niebla en que su mente y cuerpo habían caído durante esos momentos de
introspección.
Harry asintió y regreso a cortar los higos. Una vez hecho, lavó y limpio la
superficie de corte y el cuchillo. Le dio a Severus un confortante apretón en el
hombro y le dijo antes de partir:
-Te veré en la oficina del Profesor Dumbleddore después del desayuno, ¿está bien?
Severus sólo asintió y no levantó la vista mientras continuaba escribiendo un
pergamino con las preguntas del examen.
...
La siguiente mañana amaneció brillante y clara. El día iba a ser soleado y claro
y Harry no podía pensar en un día mejor para ir a buscar casa. Miró a su amigo,
quien todavía dormía como muerto en la cama al lado de la suya. Ron había
regresado antes que él y seguía durmiendo mucho después de que Harry despertara.
Se recostó nuevamente y cerró los ojos, recordando la conversación que había
tenido con Ron y Hermione al principio de la semana. Ron se había mostrado
curioso sobre adónde iba a ir Harry y le había demandado que se lo dijera.
Estaba consciente de que Hermione sabía todo y se sentía excluido, así que Harry
le contó como se sentía respecto al ‘imbécil grasiento’.
Al principio a Ron le había parecido una atrocidad que estuviera enamorado del
bastardo, pero Ron siendo Ron, eventualmente se calmó y se dio cuenta que quizás
el Profesor de Pociones no era tan malo después de todo. De hecho notó que Snape
era bastante tolerante con Hermione, incluso la animaba en algunas ocasiones.
Con Harry, era como si se hubiera vuelto neutral cuando estaban en presencia de
otros, lo cual decía bastante, comparado con su cinismo habitual. Ni siquiera
había quitado puntos a Gryffindor en dos semanas, al menos no a causa de Harry o
Ron.
Harry sonrió al ver como su amigo aceptaba la noticia de que había invitado a
Severus a vivir con él una vez consiguiera un lugar. Al principio se enojó por
no poder ser compañero de habitación de Harry, pero se dio cuenta de que quizás
era lo mejor.
El Gryffindor se levantó y se alistó para el día. Realmente deseaba ver las
casas y esperaba que una de ellas fuera la correcta para Severus y para él. Bajó
a desayunar y notó que Hermione ya estaba allí, con la nariz enterrada en un
libro. Harry se inclinó sobre la mesa para ver de que libro se trataba.
*Ah, Transfiguraciones Avanzadas. En realidad no creo que yo vaya a tener muchos
problemas con esto. Con todo el entrenamiento que he tenido con McGonagall, y si
a eso añado que soy un animago. Aunque nadie lo sepa excepto Dumbledore y
McGonagall, debo ser un As en el examen de Transfiguraciones*
Se sentó al lado de la chica y observó mientras aparecía un plato en frente de
él. Tomo varias tiras de tocineta, torta de papas y huevos. También apareció una
copa con jugo de calabaza. Una vez que terminó de comer, suspiró repleto y se
reclinó alejándose de la mesa. Se giró hacia Hermione para hablar con ella sobre
los planes del día, pero notó que seguía pegada a su libro. Le sonrió y puso los
ojos en blanco.
Estiró el brazo y le quitó el libro de las manos, sacudiéndola y haciendo que
levantara la vista ofendida.
-Hey, estaba estudiando. ¿Por qué no vas a hacer lo que tienes que hacer?-
preguntó Hermione, malhumorada.
-Porque quería hablar contigo, ¿eso es si ttienes un momento?- pidió Harry con
sus ojos de cachorrito.
-Para ti, sí, tengo un momento. ¿Qué pasa?<
-Bien, sabes que voy a buscar casa hoy, ¿ciierto? Bien, aparentemente Severus va
a venir conmigo. Dumbledore le pidió que me escoltara por razones de seguridad.
Hermione sonrió a su amigo, quien lucía tan feliz como un cachorrillo a quien se
le ha regalado un filete de carne.
Es genial, Harry. Así puedes pasar un tiempo con él fuera de la escuela.
-Eso no es todo, Hermione. Anoche, Severus aceptó mi invitación para mudarnos
juntos. Estoy eufórico. Hoy, después que elijamos la casa que nos guste a ambos,
me dijo que vamos a ir a comprar mobiliario.
*“Vaya, buscar casa, comprar mobiliario. No suenan como futuros compañeros de
cuarto, suenan como esposos y......bueno, esposos. Como una pareja que empieza
una nueva vida juntos, que es lo que están haciendo aunque no de ese modo. Al
menos no todavía*
La chica sonrió y abrazó a su amigo, sabiendo que posiblemente era uno de los
momentos más felices de su vida.
-Hay más. Severus me contó que tiene variass opciones de carrera que podemos
discutir. Me voy en unos minutos, a la oficina del Profesor Dumbledore. ¿Le
darías los buenos días de mi parte a Ron cuando lo veas? Todavía seguía fuera de
foco cuando bajé a desayunar.
-Seguro, no hay problema. Asegúrate de recoordar todo para que nos lo puedas
contar más tarde, cuando regreses. Diviértete.
-Gracias, lo haré- el joven abrazó a su amiiga una vez más y dejando el Gran
Comedor se encaminó directamente a la oficina del Director.
Pronunció el nuevo pasaporte, ‘casimir’, a la gárgola de guardia y subió por las
escaleras de espiral. Levantó la mano para golpear a la puerta de la oficina,
pero sintió que decían ‘adelante’ antes que alcanzara a tocar.
Abrió la puerta y notó que el único ocupante de la habitación no era el Director
sino Severus. Éste no quería perder tiempo así que le preguntó:
-¿Estás listo?
Harry asintió y entregó al hombre la lista de las direcciones de los tres
lugares que deberían ver. El hombre miró la lista brevemente y asintió.
-Bien, entonces primero iremos a Casa Pemiccan.
Y con eso, ambos viajaron por la red Floo hacia su primera parada del día.
¸¸,ø¤º°º¤ø °`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸
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