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Capítulo 6: Proyecto Claridad
Los próximos dos días pasaron como un relámpago para Harry y sus amigos. Harry
de hecho pidió prestada a Hermione la copia de El Profeta y encontró tres
ofertas muy prometedoras. El miércoles en la mañana envío a Hedwig al periódico,
pidiendo más detalles sobre cada uno de ellos. Había pasado menos de un día,
cuando la escuchó regresar con una comunicación donde le incluían más detalles e
información para contactar a los dueños. Hedwig partió nuevamente, esta vez con
destino a los propietarios del primer lugar de la lista y quedó en espera de la
respuesta.
Durante estos dos días, Harry asistió a sus clases y a las dos sesiones
tutoriales. El Profesor Snape cubrió el segundo y tercer año de estudios. Sin
embargo, a medida que transcurrían las sesiones, éste no exhibía su
comportamiento habitual, era cada vez menos “Snape-ish” como Ron solía llamarlo.
Severus incluso trataba a Ron con un margen de respeto mientras pasaba de un
tema a otro, de las más simples pociones a las más complejas, y Ron y Harry
demostraban que sabían lo que estaban haciendo. Ninguno sufrió explosiones ni
ninguna otra clase de contratiempo.
Hermione continuo observando a Harry y al Profesor Snape cada vez que estaban
juntos o cerca uno del otro, tal como la noche del viernes en el Gran Comedor.
Había notado que en cada comida de esa semana, Harry se había movido lentamente
de su sitio habitual en el centro de la mesa Gryffindor hasta el extremo mas
cercano a la mesa principal.
Mientras no estaba comiendo o con la nariz hundida en un libro de estudio,
lanzaba una que otra mirada hacia Harry. Notaba que su amigo también lanzaba
miradas, dirigidas directamente hacia el profesor de pociones. Mientras que el
Profesor Snape, quien estaba bajo la observación del Director, estaba siendo
atrapado haciendo lo mismo......mirando a Harry.
Ambos hombres que estaban siendo observados tenían preguntas en sus mentes y en
sus ojos, esperando resolver el misterio que era su relación. Hermione notó la
confusión en los ojos de Harry y se dio cuenta que verdaderamente el chico no
entendía lo que estaba sintiendo. Hermione, que era una joven “Miss Marple”,
finalmente había encajado todas las piezas del rompecabezas, al menos en lo que
al lado de Harry se refería y sabía que tendría que sentarse y sostener una
larga conversación con su amigo. Tendría que esperar y acorralarlo en la noche
cuando regresara de ejecutar su primera tarea con el Profesor Snape.
Pensaba que era lindo ver cuan despistado era Harry; de hecho, se comparaba a su
propia relación con Ron, cuando habían estado demasiado inconscientes de sus
sentimientos mutuos por tanto tiempo. Sabía, sin embargo, que Harry no tenía
idea de que el verdadero amor estaba cerca. *Puede haber tenido un enamoramiento
con Cho Chan un par de años antes, pero este no estuvo basado en el conocimiento
real de la persona, sino en cómo ella lucía. Además, con su constante
entrenamiento para prepararlo para derrotar a Voldemort y sin tener tiempo para
compartir con sus amigos, incluidos Ron y yo, no es sorprendente que ignore
cualquier cosa más allá del amor familiar o amistoso*
Hermione asintió con resolución ante lo que debería hacer esa noche, cuando
comenzaría lo que había apodado ‘Proyecto Claridad’
Ron, quien estaba sentado entre Hermione y Seamus, comía con su habitual estilo
frenético, conversando con Seamus y Harry sobre los Chudley Cannors y sus
oportunidades para ganar la Copa Mundial de Quiddich el próximo verano. De vez
en cuando le lanzaba miradas enamoradas a Hermione. Una de esas veces, notó que
la chica asentía y sintió curiosidad por saber de qué se trataba todo eso. *Sabe
algo. A veces me asusta cuanto sabe. La verdad, me alegra tenerla de mi lado*
...
Esa noche, Harry bajó al laboratorio de pociones para comenzar una de las tareas
que Severus le había ganado en el juego de poker *Me pregunto qué me mandará
hacer.¿Lavar Calderos? ¿Quizás cortar ingredientes? Muy probablemente.
¿Clasificar papeles? Merlín, espero que no* En realidad Harry no estaba buscando
más tareas, pero en la medida que Severus y él podían pasar tiempo juntos, esto
hacía las tareas más aceptables.
Entró al laboratorio de pociones en el preciso momento que Severus salía del
almacén.
-Buenas noches, señor- saludó a su profesorr.
-Buenas noches, Harry. ¿Disfrutaste tu cenaa?
-Sí. Esta noche dieron uno de mis postres ffavoritos, tarta de limón- sus ojos
brillaron con deleite ante el pensamiento-.¿Y tú disfrutaste la cena?
Severus sonrió al ver la cara de deleite del joven y almacenó ese pedacito de
información para utilizarla en el futuro
-Aunque siempre hacen un excelente trabajo,, esta noche los elfos domésticos se
superaron a si mismos.
-Tendré que permitir que Dobby sepa eso. Esstará complacido de transmitir la
información a los demás- sin prolongar la inevitable razón por la que estaba
ahí, agregó-. ¿Entonces, cuál es mi tarea para esta noche?- preguntó Harry.
-Me vas a ayudar a organizar el almacén de ingredientes. Bajé todos las
sustancias de los estantes, así que tenemos que quitarle el polvo a los muebles
y los recipientes y colocarlos nuevamente de forma organizada. Así que
empecemos.
Severus condujo a Harry hasta el almacén y empezaron a trabajar. Pasaron varias
horas en calma, limpiando a conciencia y ubicando los ingredientes en los
estantes. Severus ocasionalmente le indicaba el orden en que quería que fueran
colocados.
Conversaron sobre los sucesos del día. Harry le contó sobre sus clases de
Herbología y Defensa Contra las Artes Oscuras, y sobre como les iba a los demás.
Severus mencionó quién hizo qué poción y los que habían tenido problemas. Se
rieron de un pobre Gryffindor de primer año que había empezado a flotar y una
vez que la poción dejó de surtir efecto, aterrizó de golpe contra el piso. Y un
Ravenclaw de segundo, quien había quedado noqueado cuando un Hufflepuff había
echado accidentalmente demasiadas alas de duendecillo en su poción, originando
que eruptara y arrojara, su piel se tornara púrpura y su pelo de un asqueroso
color verde oscuro.
Harry y Severus disfrutaron verdaderamente el relax, compartiendo la camaradería
de trabajar hombro con hombro. Ninguno notó el paso del tiempo y antes que se
dieran cuenta, llegó el toque de queda.
Severus le comentó que lo acompañaría hasta su torre antes de continuar su ronda
de vigilancia.
-Bien, una tarea ya fue hecha, ¿cuántas máss tengo que hacer?- preguntó Harry
mientras caminaba al lado de Severus. Éste modifico su paso para acoplarse al de
su compañero, logrando que las túnicas no ondearan por una vez.
-Creo que seis más, ¿vas a hacer alguna el fin de semana?- Severus se giró y
miró a su acompañante.
-Seguro, esto me dará oportunidad de interrrumpir el estudio y las tareas que
estoy seguro Hermione nos obligará a hacer- Harry sonrió y puso los ojos en
blanco ante la imagen de Hermione regañándolos a Ron y a él, sosteniendo un
libro en una mano y una pluma en la otra.
-Está bien entonces, puedes bajar al laboraatorio en el momento que necesites un
descanso, voy a estar allí todo el día de mañana y el domingo, preparándome para
la última semana de clases regulares y para los exámenes.
-Gracias, creo- Harry lucía una expresión pperpleja, tratando de entender por qué
estaba agradeciendo de buena gana el hacer más tareas para el profesor.
Finalmente llegaron a la entrada de la Torre de Gryffindor. Afortunadamente,
tanto Harry como la Señora Gorda estaban despiertos, así que la entrada en la
torre no fue un problema. Harry se giró hacia el profesor antes de cerrar el
retrato.
-Bueno, buenas noches, Severus. Debo decir que nunca disfrute mi tiempo en el
laboratorio tanto como esta noche- le dio una torcida sonrisa y agito su mano
como señal de despedida. Severus asintió como respuesta y partió.
El profesor empezó a patrullar los corredores en busca de algún vagabundo
nocturno. Mientras tanto, Harry se encaminaba hacia su dormitorio, cuando notó a
Hermione dormida en un sofá de la Sala Común.. Se dirigió de puntillas hacia
donde estaba la chica durmiendo y acababa de lanzar un Acció para traer una
cobija, cuando ella se despertó.
-Hey, bella durmiente. ¿Qué estás haciendo en este sofá después del toque de
queda?- preguntó Harry a una somnolienta Hermione.
Su amiga bostezó y parpadeó varias veces, mientras registraba la pregunta de
Harry.
-Esperándote- murmuró.
Luchó por incorporarse y ponerse más cómoda. Una vez que estuvo sentada, dio una
palmadita en el asiento vecino, indicándole a Harry que se pusiera cómodo.
-Sí, Harry. Tú y yo necesitamos tener una ppequeña conversación.
-¿Sobre qué, Hermione?- preguntó sentándosee a su lado y acurrucándose contra un
mullido cojín. En realidad quería irse a la cama, pero si ella quería hablar a
estas horas, sabía que tenía que ser algo importante.
-Sobre ti y tu relación con el Profesor Snaape.
Las palabras de Hermione hicieron que Harry se tensara ligeramente, pero
lentamente se relajó nuevamente. *Quizás debo hablar con alguien sobre Severus.
Traté de creer que las cosas se irían por si solas, pero no estoy teniendo
suerte con eso*
-¡Uh? Está bien, entonces. ¿Qué ocurre con mi amistad con el Profesor Snape?
-Hoy temprano me di cuenta que estabas conffundido acerca de él o más bien sobre
tus sentimientos hacia él. Es evidente que estás confrontando problemas para
entender el papel que él juega en tu vida en estos momentos. Así que voy a darte
unas cuantas pistas.
Primero, he notado cuan cercanos se han vuelto de una semana para acá. Se
sonríen con mucha frecuencia y pareces relajado cuando estás cerca de él.
Segundo, creo que le has pedido que viva contigo después de la graduación. ¿Es
eso correcto?
Harry la miró impactado.
-¿Cómo lo sabes? Quiero decir.....¿fue algoo que dije o hice?
-Mayormente se trata de lo que tú NO dices y de lo que nosotros escuchamos. Ron
y yo supimos que el Profesor Snape piensa renunciar a Hogwarts. Aparte de eso,
tenemos el hecho de que tu vacilaste el otro día cuando hablaste con nosotros
sobre tomar un compañero de habitación, especialmente cuando Ron se ofreció a
vivir contigo una vez que te establecieras. En verdad eres un mentiroso
terrible, Harry, ¿lo sabes, verdad?
Harry tuvo la gracia de lucir avergonzado.
-En todo caso, no es sólo de que lo hayas iinvitado a vivir contigo de lo que
tienes que tomar conciencia. Es además el constante manoseo. ¿Te das cuenta,
Harry? Ni siquiera a Ron o a mí nos tocas con tanta frecuencia, pero siempre que
estás cerca del Profesor Snape, lo estás tocando en el hombro o en el brazo. ¿No
crees que eso quiere decir algo?
Harry bajo la mirada, hundido en sus pensamientos.
-¿Quieres decir que me importa Snape como aalgo más que un simple amigo?¿Qué me
gusta como enamorado? Pero con él no siento nada parecido a lo que sentí con Cho
años atrás.
-Si, bien, y acaso tu enamoramiento por ellla no acabo unos meses después, cuando
te diste cuenta que sólo era debido a como lucía o la posición que ocupaba en el
equipo de Quidditch? No la entendiste, no pudiste relacionarte con ella más allá
del hecho de que ambos se sentían mal respecto a Cedric, y no sentiste nada por
ella, nada real, cuando se besaron. Me lo contaste mucho después. Harry, lo que
sientes por el Profesor Snape es más que amistad, más que un tonto
enamoramiento. Te interesas verdadera y profundamente por el hombre. Te interesa
lo que está haciendo, te interesa lo que piensa de ti, simplemente te interesa,
y quizás es más que interés, quizás incluso lo amas.
Ante estas palabras, Harry jadeó y sus ojos se abrieron de la impresión.
*¿Será verdad? ¿Será posible que mi interés por Snape vaya más allá de una
simple amistad? Me gusta estar cerca de él, hago lo posible por pasar tiempo a
su lado. En verdad quiero que se mude conmigo y, oh Merlín, compartir mi vida
con él. En realidad me importa Severus. Me gusta tocarlo, aferrarlo. Por eso
eran tan relajadas aquellas mañanas en el campamento. Despertar casi en sus
brazos era maravilloso*
Sonrió como tonto, con una boba sonrisa al pensar en aquellos momentos en que
estuvo tan cerca de Severus. Pero la sonrisa murió rápidamente al darse cuenta
que este sentimiento quizás no fuera compartido. Sabía que estaba comenzando a
agradarle a Severus por si mismo, pero puede que esto no fuera otra cosa que
simpatía.
Mientras tanto, Hermione había estado observando las emociones que cruzaban las
facciones de Harry, de la perplejidad al asombro, a la felicidad y por último a
la desesperación.
*Oh, me pregunto que podrá estar causando ese dolor* Estiró su mano derecha y
acarició la mejilla de Harry con gentileza, sobresaltándolo ligeramente.
-Harry, que es lo que te causa tanta congojja?
-Hermione, ¿y si él no siente del mismo moddo? ¿Qué haré entonces? Comprender que
posiblemente esté enamorado de Severus es grandioso, y esto contesta una gran
cantidad de preguntas, ¿pero y si todo esto es sólo por un lado? Si yo descifré
esto, puede que Severus también lo haga. ¿Y si se aleja de mí?
Hermione pudo ver el pánico elevándose a la mente de Harry y trató de
tranquilizarlo como pudo.
-Harry, escúchame. Mantén las esperanzas enn tu corazón. Míranos a Ron y a mi.
Nos tomó años darnos cuenta de cómo nos sentíamos uno respecto al otro, pero
ahora estamos juntos y así es como tenía que ser. Estoy segura que así pasará
contigo y el profesor. Ustedes dos son más parecidos de lo que creí al
principio, y después de pensar en esto esta semana y de observarlos
juntos......bien, sólo te diré que tú y él se pertenecen. Dale tiempo. ¿Ya
aceptó ir a vivir contigo?
-No todavía, me pidió que le diera hasta ell final del año escolar. Es sólo que
es tan condenadamente difícil esperar una respuesta pacientemente. Fui a verlo
la otra noche, cuando le estaba dando la detención a Malfoy, y lo vi revisando
alojamientos. De verdad pensé que estaba buscando algo para mostrarme a ver si
yo estaba interesado. Sin embargo, cuando le pregunté si ese era el caso, me
dijo ‘Quizás o quizás lo estoy viendo para mi propio beneficio’ o algo parecido.
Realmente me deprimió, pero le reiteré que la oferta para compartir vivienda
seguía abierta- Harry suspiró y continuó-. De verdad que espero que acepte,
Hermione. No sé que haría si rechaza mi oferta. Hermione se giró y le dio un
confortante abrazo. Harry se inclinó y se aferró a ella, necesitando la calidez
y el cariño que incondicionalmente le ofrecía. Mientras se alejaban una del
otro, Hermione deslizó su mano una vez más por la mejilla del chico.
-Recuerda, Ron y yo estamos aquí para ti. IIncluso Dumbledore puede escucharte si
necesitas alguien con quien hablar.
Harry se apartó bruscamente ante estas palabras. Y justo en ese momento, una
chispa se encendió en su cerebro mientras recordaba lo que Severus había dicho
la otra noche, de cómo probablemente Dumbledore le había hecho una gran cantidad
de preguntas, de cuya respuesta ni el mismo Severus estaba consciente. Sonrió y
luego frunció el ceño nuevamente. Suspiró sonoramente. Sabía que Dumbledore no
compartiría ninguna de esas preguntas o respuestas, estaba seguro, pero valía la
pena intentarlo. Sonrió nuevamente a Hermione. -¡Gracias! Me has dado una gran
idea. Necesito pensarlo más antes de entrar en acción, y si no funciona, bien,
al menos lo habré intentado.
-¿Qué?¿Qué idea? Honestamente, Harry, ¿qué estás tramando ahora?- Hermione lo
miró perpleja, tratando de imaginar cómo sus palabras podían haber causado ese
fervor en él.
-Te lo contaré después, ahora debes ir a doormir y yo también- se levantó y se
alejó, pero se giró una vez más hacia su querida amiga y le dio un gigantesco
abrazo de oso.
-Ey, Harry. Me vas a aplastar.
-Disculpa. Gracias, Hermione. Me has ayudaddo a aclarar el misterio de mis
sentimientos. No creo que lo hubiera podido descifrar solo tan pronto. Me
conoces; nunca tengo idea sobre las relaciones. Deséame suerte- la beso en la
frente y salió por las escaleras rumbo a su dormitorio, dejando tras si una
aturdida y pensativa Hermione.
-Me pregunto de qué se trata todo esto. Oh,, bien, buena suerte, Harry. Espero
que al final todo resulte bien- susurró quedamente al vacío. Se levantó del sofá
y partió, con un paso ligeramente más calmado que el de Harry.
¸¸,ø¤º°º¤ø °`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸
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