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Capítulo 2
POCIONES DESASTROSAS
Harry procedió a subir las escaleras del dormitorio de los chicos de 7mo año y
reptó tan silenciosamente como le fue posible, para no despertar a sus
compañeros de cuarto. Guardó su capa en el baúl a los pies de su cama, luego
abrió las cortinas que rodeaban su cama y gateó dentro.
Notó que Sliver se enroscaba quietamente al lado de la almohada, en la cabecera
de su cama. La pequeña serpiente reposaba con la cola metida por debajo de su
frío cuerpo. Era un pequeño compañero bastante llamativo, con sus rayas blancas
entremezcladas con el rojo y el negro dibujando cuadros. Se preguntó si las
serpientes dormían como los humanos. *Oh, bueno, mañana le preguntaré a Sliver
más cosas acerca de las serpientes*
Se metió bajo las cobijas y enterró la cabeza en la almohada, deseoso de poder
dormir. El ascenso de las escaleras desde la sala común hasta su cama había,
desafortunadamente, ocasionado que se despertara por completo, especialmente al
no poder descansar contra un cálido Severus Snape.
Sabía que estaba comenzando a encariñarse profundamente con el Professor de
Pociones, lo cual era sorprendente, dado que apenas tres días antes difícilmente
podía soportar al hombre. *Tres días atrás Severus era una persona completamente
diferente* Pero esa noche, en su fuero interno, había ansiado que Severus lo
descubriera en sus vagabundeos. Por mucho que odiara admitirlo, se encontró
deseando fervientemente la atención del otro hombre. *Severus me hace sentir
seguro y a salvo, como si su presencia se enrollara en torno a mí como una
cálida cobija* Con este pensamiento, se sumergió en un profundo sueño y soñó en
el día que pudiera graduarse y mudarse a una nueva casa con Severus y vivir tan
lejos de los Dursley como le fuera posible.
La mañana llegó demasiado pronto a la escuela, especialmente para Harry. Luego
de apenas unas horas de sueño estaba perezoso y Ron había tenido que empujarlo y
darle varios codazos para que se levantara a desayunar. Harry caminaba como un
zombie. *¿Cómo hace Snape?* Lucía tan energético en clases, después de
vagabundear por los pasillos la mitad de la noche. **Yo, al menos tengo la
oportunidad de dormir en la clase de Historia de Binn, o en Adivinación con
Trelawney*
Se apresuró hacia la puerta listo para comenzar el día y antes de abandonar la
Torre, buscó a Sliver y llevando sus libros bajó al Gran Comedor para desayunar.
Divisó a Ron y Hermione sentados al final de la mesa de Gryffindor, cerca de la
mesa principal. Dio un vistazo a ésta y notó que Snape se encontraba ausente.
*Quizás Severus se quedó dormido esta mañana. Sí, después que nos separamos,
probablemente se pasó horas preparando nuestra clase de esta mañana*
Se sentó al lado de Hermione, con Ron al otro lado de ésta. Un plato apareció
frente a él y lo llenó con salchichas y huevos. Mientras llenaba su boca con el
delicioso alimento, Hermione se giró hacia él.
-Buenos días, Harry ¿Dormiste bien? ¿Te siientes mejor? - le preguntó, con una
radiante pero preocupada sonrisa en su rostro.
-¿Sí, Harry, estás bien? Me resultó difíciil despertarte esta mañana.
Probablemente deberías descansar el resto de la mañana- sugirió Ron, mientras se
inclinaba sobre el tupido cabello de Hermione para hablarle.
-No podía dormir anoche, creo que fue por la siesta que tome ayer en la
enfermería. En todo caso, bajé a las cocinas a conseguir un bocadillo- no
mencionó el hecho de que había compartido su tiempo con Severus.
-¿Así que te levantaste para la clase de PPociones de la mañana? No es
precisamente la mejor manera de comenzar el día después de lo que te pasó el fin
de semana- a Ron no le hubiera molestado faltar a Pociones si hubiera tenido un
modo de evitarlo. Consideraba que siete años teniendo como profesor a Snape,
permanecería en su ‘libro de historia personal’ como un derroche de tiempo y una
experiencia verdaderamente sombría. *Aunque quizás, con la tutoría extra que
Snape les estaba proporcionando, aprender Pociones no sería un desperdicio
después de todo*
-Estoy bien, apenas unas magulladuras aquíí y allí, pero del resto todo bien.
Mientras Harry afirmaba su buena condición física, Sliver sacó la cabeza por
debajo de la manga de su túnica y se giró hacia él.
-¿Hayyy algo aquííí que pueda comer? Tengoo hambre
-Lo ssssiento. Aquí no hay ratassss ni rattonesss. Sssólo salchichasss y huevosss.
Hablaré con mi amigo Hagrid para que te alimente, quizás ordene algunasss
ratasss. ¿Podrásss esssperar?- Harry estaba preocupado por su nuevo amiguito, no
quería que la pequeña serpiente pereciera por inanición.
-Otro día, pero necesssito comer pronto- SSliver miró alrededor del Gran Comedor
con interés, ahora que había salido del cálido cobijo alrededor de la muñeca de
Harry-. Hay muchosss jóvenesss. ¿Todosss ssson del mismo nido?- Harry asumió que
Sliver quería decir de la misma familia.
-No. Venimos de diferentes nidos. Estamos aquí para aprender- Harry habló
pausadamente, para no llamar la atención del resto de los estudiantes.
-¿Aprender? ¿Qué debessss aprender?- Sliveer miró a Harry con ojos interrogantes.
-Magia. Essss difícil de explicar- Harry nno pudo encontrar las palabras para
describir su mundo, pero sin embargo, Sliver asintió comprendiendo-.¿Quieressss
venir a clasesss conmigo hoy, cuando vaya a aprender?- le preguntó a la
serpiente, antes que se deslizara de nuevo hacia el interior de su manga.
-Essstá cálido aquí. Iré contigo- aceptó, enroscándose de nuevo dentro de la
calidez que disfrutaba.
Harry miró directamente a los ojos de una curiosa Ginny. Le sonrió y señalo con
su mano libre hacia la manga bajo la cual estaba enroscada la serpiente.
-Un amigo que conseguí en mi viaje al camppamento.
Ginny asintió como si no necesitara mayor explicación y se giró a hablar con
otro Gryffindor que estaba sentado a su lado.
Neville, quien estaba sentado al otro lado de Ginny, también miró a Harry. No
había tenido oportunidad de preguntarle cómo le fue en el viaje, ni a él, ni a
Ron o a Hermione. Había escuchado algunos comentarios de Dean y Parvati, pero
quería que Harry le contara más sobre el accidente.
-¿Harry, cómo fue? Quiero decir, que tal rresultó compartir una tienda de campaña
con el Profesor Snape y el accidente y en fin, todo?
Neville tartamudeaba ante la idea de estar tan cerca del Profesor de Pociones.
Aún cuando todavía tomaba las clases de Pociones con los demás, y su ansiedad al
compartir la misma clase con el hombre había disminuido, todavía causaba
accidentes al menos una vez el mes.
-Fue bien, Neville. De verdad. Se......Snaape fue bastante tolerante con todo el
grupo de estudiantes y compartir la tienda con él no fue tan malo, quiero decir,
al menos el hombre no ronca. Sobre el accidente, Snape no se portó horrible
conmigo ni nada parecido. Me acompañó mientras Hermione y los demás fueron por
ayuda- emitió una pequeña sonrisa. Neville palideció y tembló igual que un
recipiente de gelatina congelada ante el pensamiento de tener esa información
tan personal del hombre que todos los estudiantes, excepto los Slytherins,
odiaban.
Ron y Hermione habían estado escuchando la conversación con Neville, y ambos
sabían que había más detrás de lo que Harry estaba diciendo. Sin embargo,
entendían la necesidad de no difundir ciertas cosas. Probablemente impactaría a
todo el grupo escolar saber que Harry y Severus estaban en camino de convertirse
en muy buenos amigos.
Neville tragó con dificultad.
-Entonces me alegra no haber ido al viaje.. Si hubiera sido cualquier otro
profesor, podría haber disfrutado aprendiendo sobre plantas nativas y esas
cosas, pero teniendo alrededor a Snape......bueno, todos sabemos que pasa si
tengo alrededor a Snape- Neville sonrió tímidamente, completamente consciente de
su propia falta de coraje. Los demás sólo sonrieron con simpatía, mostrándose de
acuerdo.
-Bueno, necesitamos irnos, pronto va a commenzar la clase de pociones- Hermione
tomó sus libros y empujó a Ron mientras empezaba a levantarse- ¿Vienes, Harry?
Harry tomó de un tragó el resto de su jugo de calabaza y corrió tras ellos
-Hey, espérenme.
Hermione, Ron y Harry bajaron por los estrechos escalones hacia las mazmorras.
Siguieron tras unos cuantos chicos de séptimo que tomaban sus clases de pociones
para los EXTASIs
Hermione, siempre inquisitiva, murmuró en voz alta:
-¿Me pregunto qué irá a dar el profesor Snnape el día de hoy?
Harry sólo se encogió de hombros.
-Estoy seguro que pronto lo sabremos.
Entraron apenas unos segundos antes que empezara la clase, y notaron que el
profesor estaba sentado detrás del escritorio luciendo ansioso.
-¡No pierdan el tiempo! ¡Siéntense de inmeediato!- Snape increpó a todos, incluso
a los de su propia Casa. Harry podía notar claramente que el hombre no estaba ni
medianamente complacido con la clase de hoy.
Harry, Hermione y Ron se sentaron en un extremo del salón, lejos de los
Slytherins, especialmente de Malfoy.
-La asignación de hoy está en la pizarra. Les pido que no copien esta poción
mientras la estén haciendo para el Ministerio.....esta poción es un suero de la
verdad. Van a trabajar en parejas. Señor Longbottom, por favor trabaje con la
señorita Granger. Señor Potter y señor Weasley, permitiré que trabajen juntos
hoy, pero por favor sean muy cuidadosos. Estaré vigilando de cerca el progreso
de cada estudiante mientras estén elaborando el producto.
Una vez que todos hayan elaborado su poción, les pediré que partan
inmediatamente después de almacenarla en las ampollas que les serán
suministradas. Sin embargo, antes de partir, necesitaré asegurarme de que
ninguno podrá recordar como elaborar la poción, así que les lanzaré un
encantamiento desmemorizador a cada uno de ustedes.
No toleraré ningún mal comportamiento mientras estén trabajando. Encontrarán
todos los ingredientes en los gabinetes de las pared. ¡Comiencen!
El humor de Snape estaba caldeado. No había dormido todo lo que necesitaba y con
la preparación de esta poción, sus nervios estaban al máximo de tensión. Ni
siquiera el suspiro que Harry lanzó, mirando preocupado en su dirección, pudo
aliviar el peso que estaba sintiendo sobre sus hombros. Suspiró internamente,
sabía que las próximas dos horas iban a ser terriblemente largas.
Después de escuchar las palabras de Severus, algo se refrescó en la memoria de
Harry sobre la conversación de la noche anterior. Recordó que el hombre había
mencionado el suero de la verdad, y que había dicho que era un agente hipnótico.
Que quien tomara la poción, se vería impulsado a contar sus más profundos y
oscuros secretos. Secretos que ninguna persona revelaría de manera consciente.
*Ahora sé por qué está con los nervios de punta*
Harry, Ron, Hermione y Neville trabajaban tranquilamente mientras recolectaban
los ingredientes y comenzaban la poción. Su profesor todavía no había pasado por
su lugar desde que comenzaron a trabajar. No amenazaba a nadie, sólo los guiaba
cuidadosamente. Hoy no parecía ser un día en que le preocupara los puntos de las
Casas o su insignificante rivalidad.
Todos estaban a punto de terminar, algunos mas pronto que otros, como Malfoy y
Bulstrode o Hermione y Neville. Draco, aún cuando no estaba apoyado por sus dos
guardaespaldas, Crabbe y Goyle, pensaba que sería muy divertido ver a Potter
contando algunos de los más ocultos secretos, que estaba seguro el chico tenía.
Así que se colocó detrás de Harry mientras Snape le daba la espalda observando
la poción de otros estudiantes, y guardó una pequeña porción de la poción en una
ampolla, conservándola para si. Pensaba que si sorprendía a Potter, podría
lanzarle la poción cerca de la boca, y podría ingerir algo de ella por
accidente. Sentía que valdría la pena, aún cuando su casa perdiera unos pocos
puntos, aunque estaba seguro que su Cabeza de Casa sería indulgente cuando viera
esta travesura en especial. *Estoy seguro que a Snape le encantará conocer
algunos de los secretos que Potty oculta*
Justo cuando Draco se encontraba sobre el hombro del Gryffindor e iba a lanzar
el contenido de la ampolla sobre su rostro, sintió que alguien lo golpeaba
suavemente. Se giró con tal rapidez que en el proceso el contenido de la ampolla
fue a caer directamente sobre el rostro de Snape.
De hecho, parte del contenido cayó en su boca. Snape salivó y trato de escupir,
pero fue demasiado tarde. Los demás estudiantes voltearon para ver qué pasaba.
Harry lucía asombrado pero se recuperó rápidamente. Sabía lo que pasaría; sabía
que los demás no tenían idea de las propiedades adicionales del suero, que era
un agente hipnótico. Se giró hacia Hermione y Ron:
-Rápido, uno de ustedes lleve a todo el muundo afuera pero manténganlos reunidos
y el otro vaya a traer al Director. ¡Apúrense!
-¿Qué? ¿Por qué?- preguntó Ron. Hermione sse paró atónita por un breve segundo,
pero era evidente que quería hacer eco de la misma pregunta.
-Sólo hagan lo que les pedí. Yo vigilaré aa Snape hasta que llegue el Director.
¡Pero apúrense!- Harry guió al profesor hacia su escritorio y lo sentó en la
silla.
Ron se limitó a asentir ante la insistencia de Harry y guió a los demás
estudiantes hacia el exterior. Malfoy fue el único que se rehusó a partir.
Hermione corrió hacia la oficina del Director, ya que siendo la Premio Anual,
conocía la contraseña de entrada.
Malfoy se acercó a Harry quien con cuidado había sentado al profesor de
Pociones. Snape lucía completamente descolocado, sus ojos brillantes y
desenfocados. El muchacho suavemente limpió el resto de poción de su rostro.
-¿Potter, que te crees que haces al tomar a cargo la clase de Snape?- demandó
Draco.
Éste suspiró y se volteó a mirar al rubio
-No tienes idea de las propiedades adicionnales que posee esta poción. Idiota,
esto no es un simple suero de la verdad, es también un poderoso agente
hipnótico. Esto significa que cualquiera podría preguntar al Profesor Snape lo
que fuera y él se vería impulsado a decir sus más profundos y oscuros secretos,
incluso los que ni él mismo sabe que existen.
-¿Qué?¿Cómo sabes eso?
-Simplemente lo sé ¿está bien? Deja eso. SSólo no le hagas ninguna pregunta al
profesor. De hecho, ¿por qué mejor no te vas? Esto seguro que una vez que hayan
pasado lo efectos del suero, Snape tendrá algo que decir sobre esto,
especialmente a ti- Harry se giró nuevamente hacia Severus, la preocupación
manifestándose claramente en su mirada.
Malfoy miró vacilante de Harry a Snape y retrocedió. Se podía ver la
interrogante en su rostro. Resopló con irritación, pero decidió que era mejor
ser discreto, así que partió y se reunió con los demás.
Los minutos pasaron con lentitud mientras Harry contemplaba a Severus. Estaba
dolorosamente tentado a hacerle algunas preguntas, pero sabía que era moralmente
equivocado, así que cerró la boca y guardó las preguntas en su interior.
La puerta del laboratorio de pociones se abrió y el Director entró. Su rostro
mostraba una clara preocupación.
-Harry, mi muchacho, ¿qué ocurrió? La señoorita Granger no me dio detalles
mientras me escoltaba hasta aquí- Dumbledor se aproximó, observando a Snape más
de cerca.
-Estábamos preparando una droga hipnótica para el Ministerio, Profesor.
Desafortunadamente, Malfoy desconocía las propiedades adicionales de la poción,
así que trato que yo ingiriera algo de ella. Parece que el Profesor Snape lo
atrapó en medio de la travesura, y accidentalmente ingirió algo de la poción. No
quería que el resto de los estudiantes se confundieran e hicieran al profesor
alguna pregunta, así que hice que salieran.
-Una decisión muy sabia, joven. Afortunadaamente Severus no ingirió demasiada
cantidad de la poción o podría seguir en ese estado mucho tiempo mientras
lograba contrarrestar el efecto hipnótico de la poción. Deja a Severus a mi
cuidado, Harry. Reúnete con tus compañeros.
-Señor, usted debe lanzarnos un hechizo deesmemorizador a todos.
Se....Snape.....quiero decir, el Profesor Snape nos lo iba a lanzar una vez que
hubiéramos elaborado la poción, para que no pudiéramos recordar como se hacía.
-Oh, sí, por supuesto. Bien, estaré fuera en breve. Asegúrate que todos los
estudiantes estén juntos.
-Sí, señor- Harry dejó el laboratorio de ppociones y se unió a los demás, que
continuaban esperando parados en el corredor.
-Dumbledore saldrá en breve. Nos va a lanzzar el encantamiento desmemorizador.
-Pero Harry, ¿por qué hiciste que todos saaliéramos?
-¿Cómo te sentirías si hubieras tomado unaa dosis del suero de la verdad?
Cualquiera te podría hacer una pregunta, no importa cuan personal fuera, y te
verías impulsado a decir la verdad. No creo que Snape hubiera estado complacido
si alguna extraviada pregunta personal se le hubiera hecho, ni siquiera por
diversión.
Ron tragó y reconoció la verdad en las palabras de Harry. Hermione y los demás
se lanzaban miradas inquietas entre si. Tampoco a ellos les gustaba la idea de
ser impulsados a decir la verdad sin un consentimiento previo de su parte.
Dumbledore salió al corredor y se dirigió a los estudiantes, que miraron hacia
él. Levantó su varita y un ‘Obliviate’ borró sus memorias de las pasadas dos
horas. Los estudiantes lo miraron interrogantes, preguntándose por qué estaban
todos en el corredor.
-Sus memorias de las últimas dos horas hann sido borradas para asegurarse que
ninguno recuerde la poción que estaban preparando hoy. La razón de que su
profesor no esté haciendo esto es porque hubo un pequeño accidente durante la
clase. No voy a dar detalles de lo que pasó. Sólo les aseguro que el Profesor
Snape va a estar bien. Ahora se pueden ir.
Muchos de los estudiantes marcharon hacia la biblioteca o hacia sus salas
comunes. Harry se retrasó después de decirle a sus amigos que se reuniría con
ellos para el almuerzo. Se volvió hacia Dumbledore con una pregunta en los ojos.
-Va a estar bien, Harry. De verdad. Una veez que pasen los efectos de la poción
que prepararon hoy, Severus ni lo notará.
-Umm, pero señor, ¿cómo ocurrió el accidennte?
-El señor Malfoy accidentalmente resbaló yy algo de la poción le cayó al Profesor
Snape. Es todo lo que debes saber
Los ojos del Director brillaron ante la preocupación que Harry sentía por
Severus. *¿Cómo es que Harry sabía más que los demás acerca de esta poción?*
Interesante. Tendría que hacerle a Severus unas cuantas preguntas personales
-Deberías ir a reunirte con tus amigos, Haarry. Corre ahora- Dumbledore lo guió
en dirección al piso principal.
Harry ascendió las escaleras lentamente, sin desear partir. Se giró y a su
espalda vio brevemente a Dumbledore, quien todavía permanecía en la entrada del
laboratorio.
-Ve, Harry. Todo estará bien
El muchacho partió a reunirse con sus amigos. Dumbledore regresó al laboratorio
de pociones, con una sonrisa en el rostro. *Ahora, iré por algunas respuestas*
¸¸,ø¤º°º¤ø °`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸
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