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Parte cinco: Aclarando
You're taking the fun
Out of everything
You're making it clear
When I don't want to think
You're taking me up when
I don't want to go up anymore
I'm just watching it all
"There's No Other Way", Blur
Estás tomando la diversión
Fuera de todo
Estás aclarándolo
Cuando no quiero pensar
Estás arrastrándome cuando
Ya no quiero ir más allá
Estoy sólo observándolo todo
“No hay otra manera”, Blur
Draco cerró la puerta suavemente y puso las llaves en el bolsillo de su abrigo.
Luego, cerró los ojos y esperó hasta estar seguro de que tenía bastante
autodominio para hacer frente a lo qué vendría después. Dio una última mirada a
la puerta de su apartamento y finalmente, intentando fuertemente no pensar en a
dónde iba y con quién, tomó su bolsa, dio la vuelta y lentamente bajó las
escaleras.
Afuera estaba lloviendo y la tarde era fría y lluviosa.
Draco reconoció el BMW gris plateado que le esperaba al otro lado de la calle.
Lo alcanzó rápidamente y subió al coche.
-Tomaste bastante tiempo- fueron las primerras palabras que lo saludaron.
-Quise estar seguro que no había dejado nadda- contestó Draco cautelosamente,
mirando fuera de la ventana, repentinamente muy interesado en cada pequeña gota
de agua que golpeaba el cristal.
Harry le echo un vistazo de reojo y sonrió internamente, imaginando la batalla
que estaba teniendo lugar dentro de Draco en ese momento.
El resto del recorrido fue viajado en silencio. Cuando finalmente llegaron,
llovía a cántaros. Draco salió del coche. Mientras esperaba que Harry volviera
del garaje, caminó en la lluvia. El hombre rubio miro el edificio que tenía
delante, y luego sobre él, al cielo oscuro cubierto por las nubes.
-¿Qué estás haciendo aún aquí? Entra, estáss empapado- indicó la molesta voz de
Harry detrás de sus hombros.
Draco miro al cielo una última vez antes de asentir y seguir silenciosamente a
Harry al interior del edificio, y luego dentro del ascensor, hasta que
alcanzaron el penthouse del mago de pelo negro.
-Esta es tu habitación- indicó Harry, abrieendo una puerta.
Draco dejó su bolsa en el suelo y siguió al otro alrededor del apartamento.
-Aquí está la cocina, aunque habitualmente como fuera- explicó, sonriendo un
poco, dándose cuenta que él nunca había utilizado la cocina.
Draco seguía estando silencioso y Harry podía notar la tensión que envolvía a su
delgado cuerpo. El hombre rubio miraba alrededor con incomodidad, cambiando el
peso en sus piernas nerviosamente.
Harry suspiró y preguntó repentinamente:
-¿Por qué aceptaste?
El antiguo Gryffindor vio a Draco estremecerse y abrir la boca, buscando una
respuesta.
-Yo... yo no tenía otra opción- murmuró finnalmente.
Harry lo miró con interrogación.
-¿Por qué no?
Draco sacudió la cabeza y miro a Harry cansadamente.
-¿De otra forma, cómo habría podido pagartee?
-Habrías podido elegir no pagarme nada- suggirió Harry, encogiendo los hombros.
-¿Y entonces? ¿Tener una deuda para el restto de mi vida contigo?- replicó
Draco con enfado, levantando una ceja-. Ser tu...-apartó la mirada-...tu
esclavo sexual por dos meses es bastante malo, pero pasar el resto de mi
vida sabiendo que tengo que agradecer a Harry Potter mi libertad es más que
insoportable. Así pues, no importa cómo me parezca esto, lo veo como la única
opción posible. Dicen que cuanto más fuerte es el dolor, más aprisa se marcha-,
acabó Draco, amargamente.
Harry lo miro sin expresión por un buen rato.
-¿Estás sufriendo, Draco?- preguntó,, y su voz era más fría que la lluvia
que había empapado al Slytherin, haciéndole temblar-. ¿Estás sufriendo?
¿Realmente te sientes humillado e indefenso? ¿Estás asustado, Draco?-
continuó, sus ojos cavando agujeros en la piel de Draco, su voz helada que lo
congelaba.
-Harry...yo...- intentó, incapaz de entendeer qué sucedía, por qué el otro había
llegado a ser repentinamente tan peligroso.
El Gryffindor tomó un paso hacia él, y otro, su expresión vacía pero su mirada
verde quemando como una llama fría.
-Draco- dijo, de repente su voz era peligroosamente suave y baja, su respiración
cálida acariciando suavemente la piel de la mejilla de Draco-. ¿Estás asustado
de mí?- insistió Harry mientras que sus dedos encontraban su camino a través de
los mojados mechones platinados.
Acarició el pelo de Draco por un rato, esperando una respuesta, mientras que el
hombre pálido temblaba incontrolablemente bajo ese tacto.
”¿Por qué estoy temblando? ¿Estoy asustado de Harry? ¿Es eso la verdad?”
se preguntaba, parpadeando, incapaz arrancar su mirada de los ojos verdes de
Harry. ”¿Qué está haciendo? ¿Por qué demonios he aceptado esta... esta cosa?”
reflexionó antes de que los dedos del Gryffindor se cerraran repentinamente en
su pelo y tiraran dolorosamente.
Draco se estremeció, inclinando su cabeza para seguir el movimiento de Harry.
-Har...- intentó, confundido, pero paro reppentinamente, notando una sonrisa
divertida en los labios de Harry.
“¿¿Qué demonios??” pudo pensar antes de que Harry tirara otra vez,
haciéndolo cerrar sus ojos grises, ahora picando del ardiente dolor.
-Abre los ojos- pidió Harry suavemente, perro su mano todavía agarraba su pelo.
Draco obedeció y encontró la cara de Harry a pocas pulgadas de la suya, los
labios del hombre moreno colocados sobre los suyos.
-¿Lastima?- preguntó Harry, sus labios apennas rozando contra la boca de Draco.
Draco habría asentido, pero en su posición era imposible. Vio a Harry fruncir el
ceño ante la carencia de respuesta, y entonces sintió que su pelo era tirado
bruscamente una vez más. Casi gritó de dolor.
-¿Lastima?- preguntó Harry otra vez, suavemmente, sus labios aún en Draco.
-Sí...- admitió el hombre rubio en un susurrro.
Harry sonrió.
-Bien- musitó y finalmente lo dejó ir.
Draco retrocedió instintivamente, envolviendo sus brazos alrededor de si mismo.
-La próxima vez, no hables de cosas que no conoces- dijo Harry
siniestramente-. Eso fue dolor-, continuó-. Y esto- agregó,
señalando al hombre rubio-, esto es miedo. ¿Quieres que las cosas sean así de
malsanas entre nosotros? Porque yo no.
Draco no dijo nada, pero miraba a Harry con cautela, intentando entender el
significado de esas palabras.
-Tenemos un acuerdo, Draco. Tú lo aceptastee por tus propias razones. Ahora, vive
con ello pacíficamente, porque, sabes, dos meses es mucho tiempo. Pero podrían
parecer infinitamente más largos, e incluso aunque no quiera, podría
encontrarme siendo forzado a hacerte sentir mucho más dolor- declaró
Harry firmemente.
Draco estrechó los ojos, pero eventualmente asintió lentamente. Harry permitió
que una pequeña sonrisa cálida se moviera lentamente a sus labios.
-Muy bien. Ahora que sabes como pueden/i> ir las cosas, convendrás conmigo
que es inútil quejarse más por tu situación, ¿verdad? No sé qué te sucedió, pero
hey, la vida continua y toda esa mierda...Pon tu orgullo a un lado por un
tiempo, Draco. Pon a un lado tu odio por mí. Se supone que vas a trabajar
aquí. Piensa sobre ello de esta manera y verás que será más fácil- dijo Harry,
moviéndose otra vez hacia Draco
El hombre rubio se tensó en anticipación, esperando todo menos el simple y dulce
toque de los dedos de Harry en su cara.
-Relájate- dijo el Gryffindor, mientras nottaba a Draco estremeciéndose bajo su
caricia.
-No voy a lastimarle otra vez, y no quiero ver esta mirada temerosa. Me
recuerdas a un dragón perseguido- dijo suavemente, casi juguetonamente.
Draco intentó relajarse bajo ese inesperado y suave toque, pero un repentino
escalofrío hizo que su cuerpo se estremeciera.
-Ahora, creo que es hora de que tomes una dducha, si no cogerás un resfriado-
indicó Harry, sonriendo suavemente-. Ven, te mostraré el cuarto de baño.
Draco asintió y le siguió, intentando fuertemente no hacer caso de las preguntas
no contestadas que frecuentaban su mente.
***
Mientras el cuarto de baño se llenaba de vapor, Draco se desnudó lentamente,
tirando su ropa mojada en el suelo. Luego, dio un paso bajo el agua caliente y
se quedó allí un buen rato, dejando sus pensamientos correr libres como las
gotas en su blanca piel.
”¿Dónde demonios se fue el Chico de Oro de Hogwarts?” pensó. Éste no
es Harry puñetero Potter, éste es... otra persona. Está cambiado continuó su
reflexión. Bueno, igual que yo consideró con cansancio.
”Ahora, ¿cómo se supone que sobreviva dos meses con él? En siete años lleno
de odio, él nunca había sido así de... *duro*. Un momento. ¿*Realmente* estoy
comenzando a asustarme?
Draco no podía encontrar una simple respuesta a esta pregunta. Todo regresaba a
la línea ‘él ha cambiado’, y esto lleno el pecho de Draco con una incómoda
sensación que no podía entender. Estaba aún envuelto en sus pensamientos cuando
repentinamente sintió otra extraña sensación. Parpadeó y pasó una mano a través
del cristal, borrando el vapor.
Parpadeó otra vez y se congeló. Harry estaba allí, mirándole tranquilamente.
”¡Mirándome mientras estoy tomando una puñetera ducha!” consideró Draco
con enfado. Pero sacudió la cabeza y alcanzó eventualmente el champú. Se lavó el
pelo y terminó su ducha, intentando fuertemente no hacer caso de la mirada
divertida de Harry acariciando su piel.
Finalmente Draco suspiró y cerró el agua. Salió de la ducha y permaneció allí,
desnudo y goteando agua en el suelo, pero mirando a Harry con desafío.
“Vayamos de nuevo a los queridos viejos axiomas: Soy Draco Malfoy, él es
Harry Potter. Nos odiamos religiosamente. Y el hecho de que vayamos a echar
polvos por dos meses es sólo una confirmación de cuán lejos podemos llegar para
lastimarnos.
-¿Me pasas una toalla?- preguntó Draco fríaamente después de un rato.
Harry asintió, todavía sonriendo, y le entregó una toalla blanca. Draco estiró
su mano para tomarla, pero Harry la retiró. El hombre rubio levantó una ceja.
-Pensé que no querías que atrapara un resfrriado- indicó rotundamente, temblando
mientras el cuarto comenzaba a enfriarse.
-No quiero- dijo Harry, moviéndose hacia éll. Presionó con cuidado la suave
toalla en la cara de Draco, secando la suave piel; luego bajó, hasta que pudo
envolverla libremente alrededor de la delgada cintura.
Draco aún estaba de pie debajo de cada uno de los cuidadosos movimientos de
Harry. Pero cuando el Gryffindor colocó su boca en el punto sensible entre su
cuello y su clavícula, lamiendo algunas gotas de agua y succionándolas
suavemente en su piel, Draco no pudo evitar gemir en respuesta.
Harry continuó lamiendo y succionando lentamente. Draco cerró los ojos,
intentando resistir el impulso de reaccionar. Finalmente sintió los labios de
Harry en su oído.
-Draco... ¿te lastimé demasiado?- preguntó suavemente, en una voz que pareció
casi arrepentida, provocando la sensible piel con su cálida respiración.
El Slytherin abrió mucho sus ojos, temblando incontrolablemente. Y entonces,
repentinamente, Harry envolvió los brazos alrededor de él, acariciando sus
hombros desnudos.
-Harry...
-Shh...Estás helado- dijo Harry, besando suu cuello y hombros.
Finalmente, se separó de Draco y puso una mano debajo de su barbilla, forzando
suavemente al hombre rubio a alzar la vista.
-¿Mejor?- preguntó, sus ojos verdes preocuppados.
Draco lo miraba desconcertado.
-Harry esto...
”Esto es enfermizo. Deja de jugar este juego. Deja de jugar *conmigo*. Por
favor.”
Draco se dio una bofetada mentalmente por ser tan débil, e incómodo desvió su
mirada hacia el suelo .
”Puedo manejar esto. He podido con cosas peores que un lujurioso Harry Potter
esquizofrénico. Trabajando. Estoy sólo trabajando” se recordó fríamente.
”Ahora déjame asumir esto. Él suspiró imperceptiblemente y miro otra vez a
Harry, protegiendo su confusión interna.
-Este no es el lugar más cómodo- conntinuó en una muy sugestiva y
atractiva voz-. Quizás debemos ir a alguna parte- lanzó la indirecta.
Harry levantó una ceja y asintió, conduciendo a Draco hacia su dormitorio.
”Empecimos con el show”... pensó Draco amargamente mientras que sus manos
comenzaron a desnudar a Harry.
Pronto ambos estaban desnudos, la ropa y la toalla abandonadas en el suelo.
Draco sentía las manos de Harry recorriendo por todas partes su piel, haciéndole
temblar con tensión y... Placer... admitió él finalmente, mientras
llegaba al miembro de Harry y comenzaba a acariciarlo provocativamente.
El mago moreno gimió y Draco lo empujó a la cama, tumbándose a su lado, su
experta mano blanca en su sexo, tocando, envolviendo, acariciando.
Harry se dejó ir. ”Eres *realmente* bueno Draco” pensó por un momento
antes de que nuevas olas del placer lo inundaran.
La boca de Draco estaba en su miembro, lamiéndole suave y provocativamente, y
luego repentinamente, succionando. Harry gimió, gozando de esa cálida sensación
mojada que estaba rodeándole.
Dejó Draco continuar su juego hasta que sintió que estaba peligrosamente cerca
de su clímax. Repentinamente empujó al rubio y le dio una vuelta,
inmovilizándolo. Harry se enfocó la mirada gris de Draco, buscando algo
desconocido que el Chico-Que-Vivió había detectado instintivamente en esas
profundidades tormentosas.
Harry aún se preguntaba sobre esa extraña sensación cuando el hombre rubio
alcanzó sus anteojos y los puso en la mesilla de noche, volviendo su mundo
repentinamente borroso, un sueño en el cual Harry se habría perdido si no
hubiera sido por esa pasión debajo de él, esa piel candente contra la suya.
La boca de Harry alcanzó cuello de Draco, besando, lamiendo y mordiendo
suavemente, hasta que la delgada silueta aplastada bajo su cuerpo comenzó a
retorcerse instintivamente. Puso su mano en el miembro de Draco, acariciándolo
firmemente, haciendo que el hombre rubio gimiera mientras que atrapaba una
rosada tetilla y la succionaba lentamente.
Finalmente se detuvo y miró a Draco, que estaba jadeando ligeramente.
-Draco- llamó Harry.
El hombre rubio lo miró interrogativamente. Harry movió una mano, alcanzando los
sedosos mechones de platino y apartándolos lejos de la mirada gris de Draco.
-No quiero lastimarte- dijo Harry repentinaamente, incapaz de entender el
repentino impulso de decir esas palabras.
Draco lo miro por un rato largo, pero con o sin los lentes, Harry era incapaz de
leer la expresión en la cara del Slytherin. Finalmente, el mago moreno abrió la
boca, aún inseguro de lo que iba a decir, pero Draco lo evitó, colocando un
delgado dedo en sus labios.
-No tienes que decir nada. No tienes que exxplicar nada- musitó, su tono tan
imposible de leer como su expresión.
Harry parpadeó.
-Pero...- intentó contestar. Sin siquiera ssaber la razón, en ese momento parecía
ser una cuestión de vida y muerte decir algo, cualquier cosa.
“¿Por qué ahora estoy pensando que todo comenzó de la peor manera? ¿Por qué
estoy sintiendo la necesidad de decir que lo siento? ¿Qué me está sucediendo?”
Harry miró otra vez a Draco. ¿Qué estoy haciéndole? ¿Y *por qué*?
Pero repentinamente, el Slytherin se movió debajo de Harry, cogiendo sus dedos,
tomándolos en su suave boca y comenzando a succionarlos lentamente.
Eventualmente, Harry paro la discusión consigo mismo y, dejando al placer y la
excitación tomar la iniciativa, empujó sus húmedos dedos dentro de Draco.
El rubio cerró los ojos, tensándose. Harry se detuvo, esperando que el cuerpo
debajo de él se acostumbrara a la intrusión. Cuando Draco finalmente estuvo
bastante relajado, Harry comenzó a moverse lentamente dentro de él, preparándolo
hasta que el hombre rubio comenzó a gemir.
Harry deslizó sus dedos fuera de la estrechez de Draco y entonces, con un único
movimiento suave, entró dentro de él. Un agradable calor lo rodeó.
El moreno soltó un gemido estrangulado cuando comenzó a empujar en el interior
de esa intoxicante estrechez, y después de un rato cogió el miembro de Draco,
acariciándolo al ritmo de sus propios empujes. Harry oyó a Draco, gimiendo y
llamando su nombre. Las súplicas sólo sirvieron para empujarlo peligrosamente
más cerca del final.
-Draco- susurró Harry, empujando y acariciaando otra vez, y otra vez hasta que el
otro gritó suavemente y arqueó su espalda, sucumbiendo a un cálido placer
oscuro. Harry jadeó ante ese repentino movimiento y empujó una última vez antes
de estremecerse completamente y unirse a Draco, dondequiera que él hubiera ido.
¸¸,ø¤º°º¤ø
°`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸
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