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Capítulo5: ¿Un pequeño problema o dos?
Una mano cálida acariciando suavemente su mejilla derecha...un tacto muy
delicado.
-¿Sirius?
Ése fue su primer pensamiento cuando abrió los ojos. Allí, vio al alto muchacho
de pelo negro, sonriendo y mirándole con sus maravillosos ojos azul media noche.
-¿Sirius? –repitió suavemente. El muchacho sonrió como única respuesta y se
inclinó hacia él.
-¿Sabes? –susurró, sus labios apenas a una pulgada del otro-. Debemos ensayar
esa escena...y no puedo esperar más. Déjame hacerlo ahora, Moony...
Remus se perdió en esos hermosos ojos y cerró los suyos, sintiéndose temblar
levemente.
-Sí...por favor, bésame...-suplicó, sus labbios apenas abiertos levemente. Tuvo
que esperar apenas un segundo, antes de encontrar una cálida boca en la suya.
Ambos muchachos gimieron profundamente ante el contacto y Remus no pudo evitar
devolverle el beso, amando la suave presión de sus labios contra la suyos.
Sintió que lo besaba más profundamente antes de separarse. El beso había sido
corto. El joven hombre lobo gimió en protesta y abrió los ojos...
...para ver una almohada volando directo hacia su cabeza.
-¡Hey!
Se incorporó y separó la almohada, para distinguir a James parado al pie de la
cama, completamente vestido.
-¡Vamos, cabeza durmiente! –exclamó su amiggo-.¡Hora de despertar!
-¿James? –musitó Remus, confundido. Miro allrededor y vio a Peter contando
dinero, parado al lado de la puerta. Sirius no estaba por ningún lado-. ¿Qué?
-¿Hola?- saludó James con una mirada diverttida-. ¡Es domingo! ¡Y vamos a
Hogsmeade!, ¿recuerdas? ¡Sirius está esperando abajo!
-Domingo... Hogsmeade... Hogsmeade
-¡Me olvidé totalmente! – confesó mientras se levantaba y asía sus ropas antes
de entrar en el cuarto de baño-. ¡Vuelvo enseguida!
Podía oír a James reírse tras la puerta y suspiró. Sólo había sido un sueño
placentero.
“Solo un sueño...”, pensó, suspirando otra vez.
Algunos días habían pasado desde el primer ensayo, y Remus y Sirius todavía no
trabajaron en su escena. Ni siquiera la volvieron a mencionar. Y cuando James lo
hacía, ambos muchachos permanecían silenciosos, ignorándolo. Sirius generalmente
miraba a las otras muchachas mientras que Remus se limitaba a ocultarse detrás
de algún libro, pretendiendo leer.
“Nunca podremos hacer esto”, pensaba mientras tomaba una ducha y lavaba su pelo.
“Mcgonagall no estará para nada feliz...maldición, ¿por qué me tocaría
interpretar a la princesa? “
“Porque era la ocasión perfecta para ti”, contestó una pequeña voz en su cabeza.
Pero Remus la sacudió lejos. Todavía sentía como si quisiera gritar a su amigo
que tenían que besarse por lo menos una vez para la escena.
Incluso el lobo dentro de él parecía recordárselo. Estaba pidiendo, gimoteando
ante el deseo de que Sirius estuviera cada vez más cerca de él. Y como la Luna
llena no estaba demasiado lejana, ese sentimiento se estaba haciendo cada vez
más fuerte...
“Basta...tengo que dejar de pensar sobre ello”, reflexionó.
***
Sirius paseaba por la sala común mientras que James y Peter estaban sentados en
el sofá, mirándolo.
-Sirius...-lo tranquilizó James, poniendo llos ojos en blanco-. Detente, vendrá
pronto.
-Espero que no le haya sucedido nada– comenntó-. Sabes, generalmente no tarda
mucho tiempo. ¡Incluso fue el ÚLTIMO en despertar, Prongs! ¡El último! ¡No es
normal! ¿Y si está enfermo?
-Tú estás siendo demasiado....– comenzó Petter, frunciendo el ceño mientras
intentaba encontrar la palabra correcta –.... demasiado.......
-¿Paranoico? ¿Sobre-protector? –propuso Jammes, ante el asentimiento del muchacho
bajo.
-Sí. Ambos.
-No lo soy – se defendió Sirius mientras deetenía su paseo -.Tengo todo el
derecho de estar preocupado de él. Snivellus quiere meterse en sus pantalones,
¿recuerdas?
Sirius les había contado lo qué había sucedido el día que golpeó a Malfoy con el
caldero. Como consecuencia, James había hechizado al muchacho de cabello
grasiento, convirtiendo su pelo en un tono rosa por un día entero, pero eso no
había sido suficiente en opinión de su mejor amigo.
-No te preocupes, con un amigo obsesivo commo tú, Remus está seguro.
-¡NO soy obsesivo, James! Sólo estoy......<
-Preocupado, lo sabemos – dijo el otro chicco, levantando su mano.
-Sabes, estás actuando como un novio obsesiivo –comentó Peter, riendo entre
dientes. Sirius se ruborizó mientras que James levantó una ceja, como diciendo
‘él no está equivocado y lo sabes’
-Sea lo que sea......
-¡Aquí estoy! -los tres muchachos se dieronn la vuelta para ver a Remus bajar las
escaleras, mientras ataba su pelo color miel hacia atrás en su habitual pequeña
coleta.
-¡Finalmente! ¿Qué te demoró tanto, Moony? – preguntó Sirius -.¿Tuviste que
encargarte de algún `pequeño problema’?
¡No, por supuesto no! – negó Remus, ruborizándose levemente pues entendía lo que
quería decir. James sonrió ante esto.
-Touché, Sirius –se burló-. Parece que nuesstro Moony tenía un pequeño sueño
húmedo del que no quería despertar todavía.
-¡James! – exclamó Remus, mientras Peter riió y Sirius sonrió.
-¿Fue bueno? –preguntó este último, levantaando sus cejas sugestivamente. Pero
sólo consiguió una mirada fría en respuesta-. Bien, bien, no hay necesidad de
enfadarse.
-Bien, ¡vamonos, niños! – animó James, poniiéndose de pie-. ¡Perdimos bastante
tiempo como esto! Desayuno rápido y entonces...¡Hogsmeade!
-¡Sí! James y Sirius se adelantaron presuroosos como niños pequeños, mientras
Remus y Peter los seguían con un paso más lento.
Rezagados, Peter entró en el Gran Comedor y cuando Remus estaba a punto de
imitarlo, un apretón en su brazo lo detuvo. Dando la vuelta, vio a Snape
mirándole fríamente.
-¿Severus?
-Hola, Lupin – saludó, esforzándose para seer cortés-. Me gustaría tener unas
palabras contigo.
-Ummm, bien. Remus lo siguió por los pasilllos, mientras Snape seguía aferrándolo
fuertemente por el brazo. Eso hizo que Remus se extrañara.
“¿Qué querrá?” pensaba, frunciendo el ceño levemente. En ese momento, Snape le
hizo frente. Estaban solos en un pequeño pasillo oscuro.
-Lupin, déjame decirte – comenzó-. Sabes, tte he mirado por años. Me gustas,
Lupin. Pero de verdad me dolió cuando descubrí lo que REALMENTE eras.
-¿Qué? – preguntó Remus, sin gustarle el ruumbo que estaba tomando aquello.
-Tengo que admitirlo, Lupin, eres de hecho interesante. Eres hermoso e
inteligente, excepto para Pociones –comentó-. Generalmente odio la clase de
criaturas como tu, pero...
-Severus...
-En vez de ir con esos perdedores a Hogsmeaade, ¿por qué no pasas el día conmigo?
Será mucho más interesante que perder tu tiempo con ellos.
-¡Esos perdedores, como los llamas, son miss amigos! – replicó Remus-.¡No te
atrevas a insultarlos!
-¡Tengo todo el derecho de hacerlo! ¡Potterr y Black! Es una maravilla cómo se
las arreglan para pasar cada año, viendo cómo son de burros.
-¡No son burros! ¡Pasan porque son los estuudiantes más inteligentes de Hogwarts!
– los defendió Remus airadamente-. ¡Sólo estás celoso porque no tienes sus
talentos! ¡No puedes volar! ¡No puedes conseguir mejores marcas que ellos! ¡Y no
eres popular como ellos! Maldición, ¡no tienes NADA que tengan ellos!
Eso parecía haber tocado un nervio en Severus, quien sacó su varita y envió un
encantamiento a Remus antes de que pudiera reaccionar. Repentinamente, el
muchacho de pelo miel se encontró son sus piernas, puños y boca atados y perdió
el equilibrio, cayendo al suelo.
-Vas a lamentar eso Lupin... -siseó, miranddo hacia abajo con odio.
-Oooh, temo que no te va demasiado bien, Seeverus- dijo una voz cerca de ellos.
Levantando la mirada, Remus consiguió ver a Lucius Malfoy, con Crabbe y Goyle
detrás de él. El trío caminó hacia ellos mientras Severus asentía.
-Sabía que no sería fácil...pero él no me ddio otra opción – explicó Severus,
señalando a Remus con la cabeza. El rubio Slytherin sonrió hacia Remus.
-Así pues, chico-juguete, parecía que no íbbamos a poder encontrarnos contigo –
ironizó -,pero ahora, es sólo nosotros...y tú.
-Lucius, ¿qué estás haciendo? –preguntó Snaape, confundido.
-Ya verás, Severus.
Remus intentaba librarse pero los lazos eran demasiado fuertes. Se dio cuenta de
la gravedad de la situación y comenzó a aterrarse. Estaba solo con cuatro
Slytherins y ni siquiera podía alcanzar su varita.
“¡Oh Dios, tengo que salir de aquí!” pensó, forcejeando. “¡Sirius, James, Peter,
ayudarme!”
-Tss, tss... -Lucius caminó sobre él y tomóó su barbilla-. No intentes nada,
podríamos cortar tu piel suave...No intentes luchar y no te haremos daño. Crabbe,
Goyle, levantarle.
Crabbe y Goyle caminaron hacia Remus y lo levantaron, comenzando a seguir a
Lucius y a un confundido Severus. Remus intentaba desesperadamente luchar y miró
hacia atrás, esperando ver a alguien. Pero no había nadie.
***
-Bajarle.
Crabbe y Goyle literalmente tiraron a Remus en el frío suelo de las mazmorras.
Remus hizo una leve mueca de dolor y miró alrededor. Sabía que no lo habían
llevado a la sala común de Slytherin, pues el lugar parecía un aula de clase.
-Clase de Pociones, Lupin. De esta manera nnadie nos interrumpirá– explicó
Lucius-.Si quieres puedes tenerlo primero, Severus.
“¡¿Tenerme primero?!” Remus ahora si se aterró claramente. Sabía qué sucedería
si no encontraba una manera de salir de ese lío.
-¡¿T-Tenerle primero?! -Severus estaba impaactado y enfadado-. ¡Lucius, nunca me
dijiste que lo desearas! Dijiste que me ayudarías con él pero.......
-Te dije que vería lo qué hacía – puntualizzó Lucius-. Nunca dije que podrías
tenerlo...no sin compartir, en todo caso.
Remus intentó desesperadamente alcanzar su varita, que estaba en su bolsillo,
pero no podía. Entonces vio una varita justo delante de su nariz.
-¿Sabes que, Lupin? – escuchó al rubio deciir mientras quitaba la mordaza de su
boca-. Mejor no luches o grites por ayuda. Odiaría tener que maldecirte.
-¡Déjame ir! – gritó él, mirándole con odioo-. ¡No tienes ningún derecho de hacer
esto!
-¿Ningún derecho? –repitió Lucius, levantanndo una ceja-. ¿Y Black tiene derecho
a follarte siempre que quiera?
-¡Sirius es solo mi amigo! Eres un bastardoo.
SLAP
Remus hizo una mueca de dolor cuando el Slytherin, ahora enfadado, le dio una
fuerte bofetada.
-¡No me insultes! –ordenó -. ¡Eres solo unaa puta de mierda!
-¡Lucius, no lo lastimes!
-¡Cierra la boca, Severus! ¡Si quieres un ppedazo de él, mejor quédate quieto!
-¡¡¡MALFOY!!!
Un grito enorme los hizo mirar hacia la puerta. Sirius estaba parado allí con su
varita fuera, viéndose REALMENTE enfadado.
-¡Sirius!- exclamó un Remus muy aliviado. LLos cuatro Slytherins lo miraban, con
sus varitas fuera. Pero Sirius no parecía impresionado.
-Allí, allí, Black. – se burló Lucius-. Si fuera tu, ni siquiera intentaría
hacer un movimiento.
-¡Vas a dejarlo ir si sabes lo que te conviiene!
-¿Piensas que nos impresionas?
-¿Piensas que me impresionas tú? –replicó SSirius, mirando con odio a Malfoy.
-¡Arania Exumai!
El encantamiento lanzado pasando a Sirius, dio a Malfoy en pleno pecho,
lanzándole lejos. Remus se vio aún más aliviado cuando reconoció la voz.
-¡James!
-Everte-
-¡Expelliarmus! - Sirius lanzó el hechizo ppara desarmar, y Severus, Grabbe y
Goyle perdieron sus varitas.
-¡Impedimenta!
Tres hechizos fueron lanzados al mismo tiempo y, repentinamente, los tres
Slytherin fueron lanzados al suelo.
¡Bien, Peter! –lo felicitó James, mientras entraba en el aula de clase con el
muchacho, que parecía impresionado consigo mismo. Sirius no les prestó atención
mientras corría hacia Remus y lo desataba rápidamente con su varita.
-¡Petrificus totalus!
-¡Petrificus totalus!
Sirius ayudó a Remus mientras James se las arregló para petrificar a Malfoy,
quien sólo había petrificado a Peter.
-¡Petrificus totalus! -Los tres siguientes merodeadores petrificaron a los otros
Slytherins; después Sirius giró inmediatamente hacia Remus, tomándolo en sus
brazos.
-Remy, ¡¿estás bien?! ¡Te lastimaron?! –preeguntó, abrazándolo-. Juro firmemente
que voy a....
-Sirius...- Remus reclinó la cabeza en su hhombro, sintiéndose seguro-. Estoy
bien...llegaste a tiempo...
-Gracias a Peter –comentó James mientras ayyudaba al muchacho bajito a levantarse
después de quitarle la maldición-. Te vio irte con Snape.
-Gracias, Peter – agradeció Remus, asintienndo.
-Er, no hay problema...-desestimó Peter, toodavía luciendo un tanto
desconcertado-. Pero...¿qué hacemos ahora?
-Creo que algunas personas tendrán un serioo problema...- comentó James, mirando
con odio a los estudiantes petrificados.
Sirius no decía nada, sólo cerraba a Remus en un fuerte abrazo. El muchacho de
pelo color miel comenzaba a ruborizarse, mientras que James y Peter los miraban
fijamente.
-Er, Sirius...-pidió Remus -¿Puedes dejarmee ir, ahora?
-¿Uh? -Sirius lo miraba confundido, sus carras apenas a 2 pulgadas de separación,
antes de que se diera cuenta de que cerca estaba de él. Justo cuando James
pensaba que iban a besarse, Sirius se separó rápidamente, su cara sonrojada-. ¡Oh!
¡Lo siento!
-Estoy bien...
-¿No estás lastimado, Remus? –preguntó Peteer, mirando su cara-. Tu mejilla
parece hinchada...
-Estoy bien, no es nada...-insistió mientraas abandonaban el aula -. No hay
necesidad informar al Director.
-¡Qué?! –preguntó Sirius impactado-. ¡Moonyy, te lastimaron!
-No realmente –desestimó el aludido-, y no creo que ayudaría...
-¡Chorradas! ¡Pueden ser expulsados por estto!
-Tú no fuiste expulsado cuando le dijiste aa Snape que fuera al sauce- le recordó
Peter antes de darse cuenta. El trío se detuvo y Peter palideció mientras Sirius
le lanzaba una mirada asesina. Había sufrido mucho para ganar la confianza de
Remus otra vez, no necesitaba recordar ese tremendo acontecimiento que casi le
costó su amistad.
-¡L-Lo siento! –se disculpó Peter, asustadoo por la mirada de Sirius-. S...Sólo
me equivoque
-Está bien, no te preocupes...-lo tranquiliizó Remus, no confiando realmente en
lo que podría decir Sirius. Hubo un silencio incómodo antes que James hablara.
-Tu buen corazón te perderá algún día – commentó James, agitando un dedo en
dirección del joven licántropo.
-Así pues...¿está listo para ir hasta Hogsmmeade?
-No, va a permanecer en los dormitorios y yyo me quedaré también, fue bastante
por hoy para él – comentó Sirius severamente antes que Remus pudiera contestar.
-Sirius, estoy muy bien, realmente..... >
-Te atacaron, no hay manera de que estés muuy bien.
-Sirius....
-Necesitas descanso, podemos ir a Hogsmeadee la próxima semana.
-Sirius....
-No hay manera que......
-¡MALDITA SEA, SIRIUS! ¡¡NO SOY UN INVALIDOO DE MIERDA!!
Sirius, James y Peter saltaron ante el arrebato de Remus, mirándolo con los ojos
abiertos. Remus CASI NUNCA juraba y cuando lo hacía, significaba que estaba
realmente enfadado.
-Moony...-comenzó Sirius-. Lo siento, no peensé que.....
-¡Por supuesto que no estabas pensando! –grritó Remus. -¡¿Cuando te meterás en tu
dura cabeza que no soy una muñeca hecha del cristal?! ¡Estoy muy bien! ¡Puedo
defenderme perfectamente, no te necesito cada vez!
Mentalmente, James hizo una mueca de dolor y Peter se ocultó detrás de él, muy
preocupado. La cara de Sirius parecía blanca, pero sus ojos demostraban
claramente el daño. Remus no pareció verlo mientras le observaba. Su amigo bajó
la cabeza, mirando a un lado.
-Lo siento –masculló él-. No volveré a ser pesado.
Entonces, caminó derecho, sin mirarlos. Peter alzó la vista hacia James,
preguntando qué hacer, pero al muchacho más alto sacudió su cabeza y empezó a
caminar, suspirando. Peter miro brevemente a Remus antes de seguirlo también. El
muchacho de pelo color miel comenzaba a lamentar haberle gritado así, pero
estada harto de la sensación de sentirse extremadamente frágil a los ojos de
Sirius. Los siguió después de un momento, olvidándose de los aún petrificados
Slytherins en la clase de pociones.
***
El viaje a Hogsmead no fue muy divertido... James y Peter intentaban encender el
humor pero Sirius no se animaba y Remus estaba silencioso. Cuando James los
arrastró a la tienda de Zonkos, consiguió hacer a Sirius sonreír otra vez
mientras se volvieron a surtir en bombas de estiércol y todo para hacer buenas
bromas.
Mientras tanto, Remus y Peter esperaban afuera. Peter miraba a Remus
silenciosamente, mientras que el otro muchacho estaba mirando fijamente al
espacio.
-¿Remus?
-¿Si?
-Quizá estuviste...no sé, un tanto..... demmasiado duro con Sirius –comentó-.
Quiero decir...tú sabes, es siempre muy protector.
-Lo sé, Peter...pero odio la manera en que él me trató, anteriormente. No es
como tú o James. –explicó -.Sé que sólo quería que estuviera seguro, pero no soy
estúpido. Severus me cogió por sorpresa, eso es todo.
-Bien- Peter no dijo nada más y James y Sirrius se unieron a ellos, llevando las
bolsas con diversos artilugios, haciendo a Peter sonreír.
-¿Conseguisteis más bombas de estiércol? –iinquirió.
-¡Yep! Y otras cosas nuevas – contó James ccon una mueca-. Valdrá la pena.
-Esas apestosas serpientes no saben qué less va a suceder –agregó Sirius.
--¡No lo dudo!- Los ojos de Peter brillabann. Remus no sonrió y sólo miraba a la
escuela; Sirius perdió lentamente su sonrisa, luciendo un poco triste una vez
más.. James vio esto y despejó su garganta.
-Así pues...¿qué queréis hacer ahora amigoss? –preguntó.
-Me voy –declaró Remus -. Tengo cierto trabbajo que hacer.
-¡Pero Remus! –se quejó Peter-. Debemos ir a conseguir un cerveza de mantequilla
a Las Tres Escobas!
-Podéis ir sin mí.
-Bien –aceptó James -, te veremos al regresso.
Peter estaba confundido de que James no intentara convencerlo para que
permaneciera allí pero se mantuvo silencioso. Asintiendo con la cabeza hacia
ellos, Remus salió de la aldea. Sirius parecía como si quisiera seguirlo pero
sacudió su cabeza, dando la vuelta.
-Vamos –ordenó, su voz neutra mientras comeenzaba a caminar -. Andando
James caminó junto a él, sacudiendo su cabeza.
-Sirius, deberías saber que tiene razón parra estar enfadado. Lo tratas como a un
niño pequeño.
-¡Yo no! –se defendió Sirius, mirándolo-. ¡¡Sólo quisiera que estuviera seguro!
-Lo sé, Sirius. Y él también lo sabe. ¡Peroo estás siendo DEMASIADO protector! Si
te hubieras callado cuando pregunté a Remus si aún quería ir a Hogsmeade, no
estaría enfadado contigo.
-Lo sé...Sólo espero que me perdone pronto....
-No te preocupes, creo que lo hará. Pero, sseriamente, si pudieras simplemente
decirle la verdad...
-Lo sé, lo sé, pero pienso que eso sólo emppeoraría las cosas.
-Sirius-
Peter interrumpió la conversación, mirándolos confundido.
-Hey amigos, ¿de qué me perdí?
¸¸,ø¤º°º¤ø °`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸
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