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CAPÍTULO 4: UN PEQUEÑO PROBLEMA
-Bien, señor Black y señor Lupin, me alegra que finalmente decidieran reunirse
con nosotros.
Hellon miró furioso a los dos estudiantes mientras llegaban a la clase de
Pociones. Sólo tenían un minuto de retraso, pero el profesor detestaba que un
estudiante no llegara a tiempo.
-Lo lamento, profesor- se disculpó Remus.. Sirius se limitó a caminar hasta
sentarse al lado de James.
-Supongo que no es lo bastante educado coomo para disculparse, señor Black-
comentó Hellon- ¿O acaso eso es demasiado para su comprensión?
Los Slytherins lanzaron unas risitas pero Sirius no se veía impresionado y
parecía que iba a hablar. Remus sacudió su cabeza denegando pero Sirius lo
ignoró.
-No, sólo estoy tratando de descubrir cómmo disculparme sin lanzar un insulto al
mismo tiempo, señor Hellick.
James intentó contener la risa ante el sobrenombre que los Gryffindors habían
dado a su maestro de Pociones, un día que lo habían atrapado lamiendo una
chupeta hecha de una desagradable sustancia verde. Pero, por supuesto, Hellon no
se veía para nada divertido.
-¡Diez puntos menos para Gryffindor! ¡Y rretención para usted, señor Black! –
declaró el profesor con aspereza-. Después de clases, a las cinco.
-¿A las cinco?- repitió Sirius, ahora parrecía preocupado-. ¡Pero señor! ¡Tengo
que ensayar para la obra!
-Bien, estoy seguro que no lo extrañarán,, señor Black- dijo, antes de voltearse
hacia Remus-. ¡Ahora, si la Bella Durmiente dejara de estar ahí parado y se
fuera a sentar! Todavía no es hora de dormir.
Lupin se ruborizó, avergonzado, y rápidamente se fue a sentar. Los Slyterins
seguían riendo mientras Sirius estaba gruñendo por lo bajo a su profesor.
-Sirius, cálmate- le susurró James.
-Ese jodido........- siseó Sirius-. ¡Remuus se disculpó y él lo humilló! ¡Y me
dio una detención cuando no debería haberlo hecho!
-Lo sé, lo sé, pero tomaremos nuestra revvancha después- expresó.
-Ahora, durante el trabajo de hoy, tendráán una pareja- les informó el profesor.
Los estudiantes comenzaron a moverse. Peter se giró inmediatamente a James y a
Sirius, suplicando en silencio que estuvieran con él. James asintió y Peter
suspiró, visiblemente aliviado.
Sirius miró a Remus y caminó hacia él, pero Hellon lo detuvo.
-Veamos..... señor Lupin, usted trabajaráá con el señor Snape- ordenó-. Y usted,
Black, trabajará con el señor Malfoy.
Black quería arrancar esa mirada de los ojos de Hellon, pero sólo bufó y tomó
sus cosas, dirigiéndose hacia Lucius, quien tampoco lucía demasiado feliz. Lupin
se limitó a tomar su mochila en silencio y caminó hacia Snape, quien lo miraba
fríamente.
-Hola, Severus- lo saludó con cortesía. SSnape sólo anotó los ingredientes que
necesitaba para su poción.
-Sólo no estropees la poción, Lupin, ¿enttendiste?- preguntó-. No necesito tu
famoso talento para pociones.
A Lupin no le gustó como había dicho ‘talento’ pero no dijo nada. Sabía
perfectamente que no era un buen elaborador de pociones como James y
Sirius......Sirius, que parecía como si quisiera cometer un asesinato mientras
ponía algunos ingredientes en el caldero.
-Raíces de trébol, Lupin- dijo Snape-. Deebemos cortarlas en partes iguales.
-Correcto- replicó Remus, empezando a corrtar las raíces con cuidado.
-....Es cierto
-¿Qué?- inquirió Remus, mirando a Snape.<
-Dije que es cierto. Realmente eres perfeecto para un papel femenino- aclaró
Snape, encogiéndose de hombros, mientras vertía un líquido rojo en el caldero.
-Gracias, supongo......- replicó Remus, een voz baja, luciendo incómodo-.
Y....¿tienes un buen papel en tu obra?
-Sí- se limitó a afirmar-. Y gracias a Meerlín no es femenino, esa clase de
papeles son ridículos para los chicos.
Remus permaneció en silencio y continuó cortando las raíces. Mientras tanto,
Sirius observaba la escena.
-¡Black, ten cuidado con las raíces de jeengibre!- bufó Malfoy-. ¡O esta poción
será un fracaso por tu incompetencia!
-¡Jódete....!- murmuró Sirius en voz bajaa mientras colocaba las raíces en el
caldero, antes de mirar a Remus y Snape nuevamente.
-¿Preocupado por tu novio, Black?- Siriuss se giró hacia Remus quien estaba
sonriendo-. Después de todo, Lupin luce delicioso.
-¡No le digas a Remus así!- siseó Sirius,, mirándolo con furia.
-¿Así como? ¿Novio o delicioso?
-¡Ambos!- replicó Sirius-. ¡Remus no es mmi novio ni es una pieza de carne!
-¿De veras? Así que entonces Snape tiene oportunidad- la sonrisa nunca abandonó
el rostro de Lucius mientras los ojos de Sirius se abrían-. ¡Oh, no lo sabes?
Está interesado en él. Y no podemos culparlo. Una noche con él sería
interesante, incluso para mí. Una linda pieza de culo para joder, en realidad.
Antes que alguien pudiera reaccionar, Sirius aferró el caldero, lo levantó
rápidamente y golpeó a Malfoy en la cabeza con él, dejando al Slytherin de pelo
largo fuera de combate. Todos se voltearon a mirarlo. Los otros tres
merodeadores se veían confundidos, mientras Sirius bajaba el caldero, luciendo
furioso.
-¡BLACK! ¡A LA OFICINA DEL DIRECTOR! ¡AHOORA!
Sirius suspiró con frustración, colocó rápidamente sus cosas en su mochila antes
de partir, golpeando sonoramente la puerta del aula detrás de él.
-Apostaría que Malfoy no vigiló su lenguaa- comentó James, mientras Peter asentía
mostrándose de acuerdo.
***
-De verdad que la hiciste esta vez, Sirius.
-¡Bueno, se lo merecía!
Después de Pociones, James, Remus y Peter se habían reunido con Sirius en el
Gran Comedor para almorzar. Sirius se veía más calmado que antes pero aún
parecía algo molesto.
-¿Pero qué dijo Malfoy?- preguntó Remus. Sirius lo miró antes de regresar la
vista a su plato.
-No necesitas saberlo- le contestó. No quuería avergonzar a su amor, repitiendo
lo que había dicho Malfoy.
-Bueno, le diste un buen golpe, no está een la mesa de Slytherin- señaló Peter,
mirando hacia la mesa.
-Bien- replicó Sirius, comiendo. James ellevó una ceja antes de dedicarse a comer
también. No muchas cosas podían haber logrado que Sirius reaccionara tan
violentamente.
1: Malfoy hablaba de su familia.
2: Lo insultaba a él.
3: Se burlaba de alguno de ellos. Más probablemente de Remus.
“Sí, apostaría que se trata de Remus......después que vimos como lo molestaba,
no me sorprendería” pensaba, mirando a su amigo. “Sirius, eres verdaderamente
estúpido......¿Por qué no se lo contaste a él y ya?”
-¿James, pasa algo malo?
James miró a Remus y sacudió la cabeza.
-No, no es nada, Remus- mintió-. Sólo esttaba pensando sobre el ensayo.
-¡Diablos!- maldijo Sirius, luciendo furiioso una vez más-. ¡Por culpa de ese
imbécil, no voy a poder asistir hoy!
-McGonall te va a matar- afirmó Peter.
-No, sólo colocaré mi famosa ‘sonrisa Sirrius’ y todo estará bien- dijo Sirius,
comiendo, haciendo que Remus y James pusieran los ojos en blanco.
-De todas maneras, te contaremos lo que ppase luego que regreses de tu detención-
aseguró James-. No, la verdad es que tengo una mejor idea. Remus te alcanzará
más tarde. Después del ensayo, quiero decir. ¡Él puede explicarte! ¡Está hecho!
Remus sacudió la cabeza. James tomaba la decisión como si fuera el líder. Al
mirarlo, Remus habría podido jurar que le hacía un guiño a Sirius.
Pero cuando miró a Sirius, su amor parecía no haberlo notado.
***
-Espero que todos estén aquí.
El día había pasado rápidamente y pronto, los alumnos de sexto estaban en su
sala común acompañados por McGonagall.
-¡Hada mala, venga a su lugar!- llamó.
Remus estaba sentado al lado de su profesora, quien estaba llamando a los
actores. Estaba decepcionado de que Sirius no estuviera allí, pero feliz porque
lo vería cuando acabara su detención.
-¡Hada mala!- repitió la Cabeza de Gryffiindor.
“Me pregunto qué le mandará a hacer Hellon” pensaba James, lamentándose por su
amigo.
-¡POTTER!
Remus casi salta al escuchar como gritaban el nombre de James, mientras el chico
de pelo oscuro llegaba del dormitorio de los chicos con una sonrisa.
-¿Sí, profesora?
-¡Es la tercera vez que lo llamo! – le reeclamó, mirándolo con severidad-. ¡Sea
serio por una vez!
-Lo lamento- se disculpó con una sonrisa--. ¿Qué debo hacer?
-¡Vaya al medio de la habitación y deje dde sonreír así!- le ordenó. James dejó
de sonreír y se paró en medio de la sala. Remus casi se ríe ante esto. Era
evidente que la sonrisa de James no funcionaba como usualmente hacía la de
Sirius.
“Nadie puede tener una sonrisa tan encantadora” pensó, sonriendo suavemente.
-Bien. Ahora, la princesa- Remus se paró y caminó hacia James-. Bien, ahora van
a ensayar la escena donde Aurora se reúne con el hada mala y cae dormida.
Ambos chicos asintieron antes que Remus girara su rostro hacia James.
-Narradora, puede comenzar- le indicó a AAlice, quien era la novia de Frank. La
muchacha empezó:
-Ahí, en una pequeña habitación.....
-Madam- interrumpió James-. ¿Por qué no ccomenzamos con la primera escena de la
obra?
-Porque no necesitamos ensayar todas las escenas en estricto orden, Potter-
replicó McGonagall-. Narradora, continúe, por favor.
-Ahí, en una pequeña habitación, se sentaaba una vieja bruja con....
-Madam, olvide decirle que Sirius no venddrá porque tiene una detención-
interrumpió nuevamente James.
-Grandioso, gracias por informarme- mascuulló McGonagall, luciendo disgustada-.
¡¡Narradora!!
-Ahí, en una pequeña habitación, se sentaaba una vieja bruja con un huso, hilando
afanosamente....
-Madam....
-¿QUÉ, POTTER?- gritó McGonagal luciendo muy enojada.
-Olvidé mis líneas en el dormitorio.
Los otros Gryffindors, Lily Evans incluida, hacían cada vez mayores esfuerzos
para evitar reír mientras McGonagall lo miraba con furia. James tragó
ligeramente y rápidamente corrió hacia los dormitorios.
-Esto va a ser largo, muy largo- suspiró la profesora, con la mano sobre la
frente.
***
A pesar del ‘pequeño incidente’, las cosas no fueron demasiado mal. Pero no
pudieron ensayar todas las escenas planificadas, ya que Sirius no estaba ahí.
-Es todo por hoy. El próximo ensayo será la semana entrante, misma hora, mismo
lugar- informó McGonagall-. Ya se pueden ir.
Mientras los estudiantes partían, McGonagall caminó hacia Remus.
-Señor Lupin- comenzó-. Espero mucho de eesta obra. Y por lo que vi hoy, usted es
el mejor actor.
-Gracias, profesora- declaró Remus, sonriiendo
-Además, me gustaría que, en privado, traabajara en algunas escenas. Por ejemplo,
planeaba ensayar hoy la escena del beso, entre el príncipe y la princesa. Así,
me gustaría que usted y el señor Black trabajaran en ello antes del ensayo de la
próxima semana.
-¿Tr....trabajar en la escena del beso?- preguntó, tartamudeando.
-Exactamente- confirmó, asintiendo-. El sseñor Black no ensayó hoy como los
demás, así que si trabajan juntos, sabrá lo que hacer la próxima
semana.......eso espero.
Remus asintió.
-Muy bien, profesora.
-Buenas noches, señor Lupin- se despidió,, asintiendo mientras se alejaba. Remus
sólo se quedó mirándolo, sintiendo que sus mejillas enrojecían.
Tenía que practicar esa escena con Sirius. Y luego iban a ensayar ante todos la
siguiente semana.
-“Oh, Dios......” pensó, sintiéndose muy incómodo.
-¿Así que tienes que practicar la escena del beso?
Remus casi dio un salto y giró en redondo para ver a James, parado ahí con una
sonrisa.
-¡James, me asustaste!- le reclamó, respllandeciente-. Y sí, la profesora quiere
que lo haga.
James casi se echa a reír y asintió.
-Bien, es mejor que le cuentes eso a Siriius- comentó-. ¡Después vayan a cenar!
Con eso, subió rápidamente hacia sus dormitorios, dejando sólo a Remus. El joven
de cabellos color miel no se movió por un rato, antes de finalmente salir de su
sala común y dirigirse hacia el aula de pociones.
“¿Cómo se supone que debo decirle esto a Sirius? pensaba. “No puedo simplemente
decirle: Hola Sirius, ¿sabes qué? ¡McGonagall me dijo que teníamos que practicar
la escena del beso para la próxima semana! Eso no sería bueno......”
Después de un momento, llegó finalmente a la clase, tocó y entró. Hellon no
estaba ahí pero Sirius sí. El alto moreno lavaba lentamente un caldero,
murmurando en voz baja.
“Probablemente maldiciendo al profesor......”, pensó, antes de aclararse la
garganta. Sirius levantó la vista y sonrió radiante.
-¡Moony!- exclamó-. ¡Viniste a salvarme!<
-¿Debo tomar eso como que no has hecho tuu tarea?- preguntó el otro. Sirius puso
los ojos en blanco ante eso.
-¡Hellick quiso que lavara todos los caldderos y escritorios sin magia!- replicó
molestó- ¡Un verdadero dolor! Pero sólo me falta terminar éste y listo.
Entonces, Sirius sonriendo lavó rápidamente el caldero. Remus elevó una ceja
ante eso pero sonrió.
“Sólo él puede hacerme sonreír así.....” pensó, suspirando levemente y apartando
la vista. “Sirius...”
-¡Listo!- el chico de pelo oscuro sonrió y asió su mochila, reuniéndose
rápidamente con él-. ¡Ya podemos irnos!
-¿No deberías esperar a Hellon primero?
-¿A quien le importa? ¡Quiero salir de aqquí!- dijo, tomando a su amigo de la
mano y arrastrándolo lejos. Remus se ruborizó, pero apretó la mano de Sirius y
lo siguió.
La pareja corrió por los pasillos por un tiempo hasta que alcanzaron las puertas
del Gran Comedor. Remus estaba sin resuello, mientras Sirius apenas jadeaba y
sonreía.
-¿Demasiado para ti, Moony?- bromeó. Remúús sólo puso los ojos en blanco.
-Lo que sea- musitó. Todavía podía sentirr la calidez del agarre de Sirius en su
mano-. Er.... Sirius, ¿por qué golpeaste a Lucius esta mañana? Por favor,
dímelo.
-Oh......- Sirius no se veía feliz-. Hizoo algunos....comentarios desagradables.
Cosas que prefiero no repetir.
-Oh....- susurró-. ¿Sobre mí?
-¡Qué? ¡No! ¿Qué? ¿Qué te hizo pensar quee era sobre ti?- Sirius prácticamente
espetó. Remus parpadeó ante el estallido y elevó las cejas, No tenía dudas,
HABÍA sido sobre él.
-Cuéntame, Sirius- insistió, mirando el iinterior de sus ojos azul medianoche.
“Demonios, esos jodidamente hermosos ojos dorados y ámbar....” Sirius sintió que
sus mejillas enrojecían al mirar al chico más bajo-. “Bésalo, no lo beses,
bésalo, no lo beses.....”
-¿Sirius?- llamo Remus, luciendo confundiido. Sirius parpadeó y enrojeció,
alejando la vista.
-Disculpa.....- dijo. Luego, tomó una enoorme bocanada de aire-. Remus......¿Qué
piensas acerca de Snivelus?
-¿Snape?- inquirió Remus, confuso-. ¿Por qué preguntas?
-Lucius dijo que puede que esté interesaddo en ti- contestó su amigo, mirándolo
de vuelta-. Dijo que..... quería dormir contigo.
Remus se ruborizó como loco, apartando la mirada.
-¿Oh? ¿Él.....él dijo eso? ¿Por eso estáss tan furioso?- preguntó.
-Sí, en parte.....- contestó Sirius-. Y tte.....te llamó una....
-¿Una qué?
-Una linda pieza de culo para joder.....-- susurró Sirius con disgusto-. Eso me
cabreó.
Remus se tornó aún más rojo. Ahora podía entender completamente por qué Lucius
había actuado como lo hizo cuando se encontraron en el pasillo.
-Entonces seré precavido- comentó. Pero SSirius lo miró y sacudió la cabeza.
-No, Remus, prefiero quedarme contigo.
-Sirius, no soy tan frágil.
-Lo sé, pero es de Lucius y de Snape de qquienes estamos hablando- expresó con
firmeza-. ¡No voy a dejar que lleguen a ti!
-Supongo que no puedo ganarte en esto, ¿vverdad?- comentó, suspirando. Sirius
estaba sonriendo y asintiendo.
-Nop- sentenció el muchacho moreno-. Tenddrás que cargar conmigo.
Remus sonrió, ruborizándose ligeramente. Bajó la mirada y notó que seguían con
las manos unidas. Sirius siguió su mirada y enrojeció fuertemente al ver esto.
Rápidamente se soltó.
-Lo siento....- murmuró-. Entonces, ¿cómoo fue el ensayo?
Remus alzó una ceja ante el abrupto cambio de tema pero respondió.
-Muy bien- comentó-. Pero McGonagall no sse sentía feliz de que no estuvieras
allí. Quiere que vayas la próxima semana.
-¡No hay problema!
-Y....bien, quiere que practiquemos una eescena.
Remus enrojeció profundamente y miró hacia el piso. Cuando levanto la vista
hasta Sirius, sólo vio confusión.
-¿Qué escena?- preguntó.
-Bueno, una escena que se suponía teníamoos que ensayar hoy pero no pudimos
porque no estabas- explicó Remus-. Ya sabes....
-No conozco muchas escenas donde sea neceesario que estemos los dos, excepto la
escena del beso...¡oh, oh!- Sirius enrojeció al darse cuenta de lo que quería
decir Remus.
Los dos chicos permanecieron en silencio, mientras Remus se mordía el labio
inferior. Levantó la vista hacia Sirius, quien se veía claramente avergonzado.
-Y......por qué ella quiere que nosotros.......
-Porque se supone que la hagamos la próxiima semana....- aclaró-. Lo siento,
Sirius.
-No tienes por qué, yo no lo lamento en aabsoluto- cuando Remus lo miró
sorprendido, rápidamente agregó-. ¡Quiero decir, como actores, deberíamos
conocer cada escena a la perfección!
-Sí.....- murmuró Remus. Por un momento, pensó que Sirius quería decir algo más.
“Realmente soy estúpido al albergar esperanzas....”
-Ahora deberíamos ir a comer algo- sugiriió Sirius mientras caminaba hacia el
Gran Comedor-. Seguiremos hablando más tarde, estoy hambriento.
Remus asintió y lo siguió, preguntándose si era bueno haber hablado con Sirius
sobre esto. Podía ver que su amigo lucía incómodo.
“Pero la escena será un fracaso si no ensayamos al menos una vez....” pensó.
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Remus estuvo bastante quieto durante la cena, sólo hablando cuando alguien le
hablaba primero. James sabía que Remus era un hombre tranquilo pero algo andaba
mal. Al mirar a Sirius, su amigo sólo se encogió, lo que hizo que James
frunciera el ceño. Algo estaba pasando y quería saber qué. Después de eso,
también él se quedo quieto.
Más tardes, cansados por el día, los chicos se encaminaron de inmediato a sus
habitaciones a dormir. Una vez allí, Sirius se empezó a cambiar y se quedó sólo
con unos boxers negros. Enrojeciendo fuertemente, Remus tomó rápidamente su ropa
de dormir y corrió al baño a cambiarse. Sirius no vio nada, hundido en sus
pensamientos, pero James y Peter sí.
-¿Qué le pasa?- le susurró Peter a James.. Pero James sacudió la cabeza antes de
responder.
-No tengo idea....- dijo mientras se diriigía a su cama. “Pero pronto lo
averiguaré”
“Tenemos que ensayar la escena....” pensaba Sirius mientras se metía en su cama.
“Me pregunto si debería matar a McGonagall o besarla por hacer esto...-¡ugh! No,
besarla no, sólo besar a Remus”
Con estos pensamientos, cerró los ojos con una sonrisa. Tomó una almohada y la
abrazó contra su pecho, imaginando que era Remus.
-Remus....- murmuró suavemente mientras eestrechaba la almohada contra sí, una
sonrisa en los labios. James, que estaba mirándolo, pudo captar el nombre
musitado y puso los ojos en blanco.
“Eres imposible, Sirius...” pensó, mientras se quitaba sus lentes y los colocaba
en la mesita de noche antes de lanzar las mantas sobre su cabeza.
¸¸,ø¤º°º¤ø °`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸
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