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Capítulo X
El pensamiento de que necesitaba seriamente retomar sus estudios, no pudo
persuadirlo de pasar el fin de semana en los aposentos de Snape. Se levantó el
Sábado al amanecer, y sin su habitual ducha matutina, regresó a toda prisa a la
torre Gryffindor. El comportamiento cada vez más impredecible de Snape lo estaba
volviendo loco. No sabía cómo lidiar con una furia fría en un segundo, y unas
cálidas palabras al siguiente. Así que voló, dejando a un dormido Snape solo en
la cama. Las palabras del hombre la noche anterior lo habían agitado demasiado,
tanto que se había pasado la noche dando vueltas en la cama sin poder dormir.
Estaba cansado y frustrado.
-Desearía no haberte conocido nunca
Snape lo había murmurando la noche anterior, pensando que él estaba dormido. Se
quedó tan sorprendido que no pudo responder ni una sola palabra, y luego el otro
había continuado:
-Odio esto, odio lo que me estás haciendo, Harry Potter...
¿Cómo podía Snape pensar que su férreo agarre sobre su cintura no lo
despertaría? ¿Esas palabras serían reflexiones en voz alta? ¿O.....deseaba que
Harry escuchara todo eso.....?
-Te odio, te odio, te odio…….
Snape lo había repetido una y otra vez, sus miembros asiendo tan apretadamente a
Harry, que lo había asustado.
-Te odio, Albus........te odio, Potter.....
Otra vez repetido como un mantra hasta que Snape, como Harry pudo sentir
claramente, había caído dormido, y el chico se encontró repentinamente acostado
dentro de un sofocante abrazo, horrorizado y entristecido.
Snape lo odiaba
El pensamiento era tan doloroso que casi lo asfixió.
¿Por qué?
¿Qué le había hecho a Snape para merecer su odio? Se sentía mareado y de tanto
en tanto, se había detenido y apoyado contra la pared mientras marchaba. La
escuela estaba en silencio. Apenas eran las seis de la mañana y era Sábado; se
sintió agradecido por la soledad, por el silencio. Su mundo estaba destrozado, y
no deseaba que nadie observara su miseria.
Ron……tenía que hablar con Ron. Él lo entendería. Lo ayudaría. O al menos, lo
escucharía.
Reptó a través del medio dormido retrato y subió tambaleante hacia su
dormitorio, a su cama, a su santuario. ¿Cómo su vida había sufrido un giro tan
doloroso? Se acurrucó bajo las mantas y las empujó sobre su cabeza.
-Sólo siéntate sobre mi regazo- había dicho Snape ayudándolo a que se montara
a horcajadas sobre él, mientras se inclinaba contra la cabecera de la cama,
abriendo sus brazos invitadoramente, y cuando Harry estuvo sentado sobre sus
muslos, lo atrajo más cerca, cerrando sus brazos alrededor del chico-. Vamos,
sólo inclina la cabeza sobre mi hombro.....
Harry obedeció. Estaba un tanto asustado ante la idea de Snape de probar otra
posición, pero no protestó. En cualquier caso, sabía que Severus lo trataría
bien.
Las manos acariciaron su espalda, sus nalgas, sus hombros, mientras que
cuidadosos besos acariciaban su cuello y la línea de sus clavículas, así que
pronto el joven se relajó y presionó un tentativo beso sobre el hombro bajo su
cara. Severus aguantó la respiración, pero sus manos no se detuvieron.
-Rodea mi cuello con tus brazos, y arrodííllate un poco.....- susurró Severus
suavemente, y Harry escucho tintinear suavemente la pequeña jarra mientras el
hombre la levantaba con la mano.
Había sido tan gentil…..tan amoroso.......como si él le importara.....Y se había
sentido tan bien ser tomado de esa manera: su rostro enterrado en el cabello de
Severus, sus manos acariciando el cuello y hombros del hombre, masajeando su
cabeza, mientras alcanzaban una velocidad satisfactoria para ambos.
Se sintió tan seguro. Tan bien. Tan amado.
Se acurrucó hasta convertirse en una bola, mordiendo la suave piel de las
rodillas para contener el llanto.
Hablaría con Ron. Necesitaba a alguien que....que estuviera allí para él. Al
menos merecía tener una persona que se preocupara por él, ¿verdad? Y aunque
deseaba que esa persona fuera Snape, también sería feliz con Ron.
Sólo.....alguien........cualquiera.....a quien le importara......
¿Por qué siempre era el que se quedaba solo al final? ¿Qué había hecho mal para
merecer la soledad y la infelicidad? Todavía persistía el recuerdo del
traicionero abrazo de Snape, que lo dejó frío y roto. ¿Por qué el hombre lo
odiaba tanto?
Tembló bajo las cobijas, apretando la almohada contra su pecho, y sus dientes
liberaron su rodilla y sollozó su pesar contra la almohada hasta que cayó en un
lastimero sueño.
Cuando despertó más tarde, nadie estaba en el dormitorio, y a juzgar por el
silencio que lo rodeaba, la torre también estaba vacía.
Oh......eso no era una sorpresa, después de todo era otro fin de semana que
había salida a Hogsmeade......no, tenía que obligarse a no pensar en Hogsmeade,
Hogsmeade y Snape. Snape y él en la ducha la mañana siguiente.....¡NO! Snape lo
odiaba. Eso era todo. Regresar al inicio, estar casado con alguien que lo
odiaba.
Respiró profundamente varias veces tratando de tranquilizarse. Aparentemente, el
sueño no había resuelto nada. Sus pensamientos marchaban en el mismo círculo,
todos girando alrededor de Snape. Alrededor de un perdido Snape.
Perder a Snape era como perder a alguien cercano: un amigo, un hermano, un
padre. O quizás los tres, porque Snape era todo eso y algo más, porque también
tenían sexo. Era como perder a un miembro de la familia, como perder a Sirius,
aunque Sirius y él nunca habían estado tan cerca como lo había estado a Snape.
Aunque....¿realmente habían sido cercanos o era sólo lo que su estupidez le
había hecho creer?
Y pensando en Sirius, su padrino habría estado furioso al ver que, de entre toda
la gente, Harry lloraba por haber perdido a Snape, pero no podía evitarlo.
Finalmente había encontrado una familia, estabilidad, satisfacción y esto era
fingido, una gran, gran fachada del mejor espía de Dumbledore. ¡Oh, como odiaba
a Snape por ser tan buen actor!
Aturdido, se levantó y se cambió de ropas, pues las que vestía estaban demasiado
arrugadas y manchadas de sudor
Siempre había sido muy fuerte......fuerte después de la muerte de Cedric,
después de la muerte de Sirius, después de haber sido obligado a casarse con
Snape.....pero ya no más. Sus dedos temblaban mientras luchaba por abotonar la
camisa. Camino tambaleante. Derrotado y medio vestido se derrumbó sobre la cama.
Éste era el fin de todo su poder.
No sabía cuanto tiempo llevaba allí sentado, pero el estrépito, las voces rudas,
los gritos asustados, gradualmente lo arrastraron fuera de su estupor. Pero lo
que logró que se enfocara nuevamente fue la intempestiva entrada de Dean en el
dormitorio, con la cara sombría y los ojos abiertos, temblando y tambaleándose.
-¿Qué pasó?- preguntó Harry, con una espaantosa sospecha en su corazón.
-Ron- el rostro de Dean estaba pálido bajjo la capa de lodo-. Ron fue
secuestrado.
Antes de que Harry pudiera reaccionar, Hermione entro corriendo y llorando, y
casi trituró a Harry con la fuerza de su abrazo.
-Harry, Harry, se lo llevaron, se lo llevvaron......- sus manos rodearon el
cuello de su amigo y enterró el rostro en su hombro-. Voldemort se lo
llevó......a nadie más, sólo a él....- su agarre alrededor de Harry se apretó-.
Harry, prométeme que no irás tras él....- se aferró aún con más fuerza-.
Prométemelo, por favor.......es una trampa, te quieren a ti.......Harry,
Harry......
Él la abrazó sin la habitual torpeza y tensión de sus compañeros adolescentes, y
frotó su espalda tranquilizándola.
-Shhh, cálmate, Hermione, cálmate......
-Pero......prométeme que no.....-su voz ssonó ronca por el llanto-. Tenemos que
esperar a Dumbledore. Él ayudará a Ron.
Las palabras de Hermione dispararon una nueva línea de pensamiento en la mente
de Harry. Era tan obvio.....Claro que era una trampa. Claro que Voldemort lo
quería a él. ¡Y maldito si no respondía al desafío! Ron apenas era el primero.
Si no se movía, la siguiente sería Hermione, o Neville, o Luna, o los
Weasley.....no. No podía permitir que eso pasara.
Tanto Dumbledore como Snape creían que no estaba listo. No lo dejarían ir. De
nuevo lo tratarían como a un niño, y no le dirían lo que estaban planeando. Pero
con Sirius muerto y Ron secuestrado, se había convertido en algo demasiado
personal. Sabía que todo eso había sido un mensaje para él, y había decidido
responder.
Estaba desesperado.
Solo. Lo haría. Y lo haría solo.
Así que, calmó a Hermione y la escoltó hasta la enfermería, en donde le dieron
un tranquilizante. Rechazó la droga para si mismo y regresó a su dormitorio,
declarando que deseaba estar solo. Secretamente, comenzó a prepararse para la
última batalla. Sólo necesitaba unas cuantas cosas: su capa invisible, su varita
y su Saeta de Fuego.
Esa noche, el sueño eludió a sus compañeros. Estaban asustados e inquietos. Era
casi el amanecer cuando finalmente cayeron dormidos. Harry se levantó en
silencio, se colocó su capa, tomó la escoba, y abrió la ventana. Al momento
estaba afuera, la distancia que lo separaba del castillo creciendo velozmente
con cada segundo. Se bajo de la escoba en Hogsmeade, se quitó la capa, y ocultó
ambos objetos bajo un arbusto.
Si había leído correctamente el mensaje tácito, no tendría que esperar mucho. Se
paró y esperó a que llegaran los mensajeros de Voldemort.
Tuvo razón. Los Mortífagos que lo apresaron, aparecieron casi inmediatamente, y
sintió que su estómago se revolvía mientras viajaban por el traslador. El
aterrizaje fue incómodo, pero al menos tenía su varita en la mano. La primera
persona que vio fue Ron.
Casi desfalleció. Su amigo estaba destrozado y amoratado, tirado en el suelo,
inconsciente. A su lado se paraba Voldemort. Harry se estremeció
involuntariamente cuando divisó el rostro de reptil de su enemigo.
-Vaya, vaya, Harry Potter…….Veo que tienees más inteligencia de la que te da
crédito el viejo tonto- dijo en un tono casual-. ¿O menos?
Harry apretó los labios y no contestó. Voldemort abrió la boca para hablar una
vez más, pero en ese momento Ron se removió y abrió los ojos.
-Harry, oh no........- gimió y frunció ell ceño dolorosamente-. No debiste
venir....
-El señor Potter me entiende mejor que ussted, señor Weasley, ¿verdad?
Harry no podía apartar los ojos de su amigo.
-¿Qué te hicieron? – susurró quebrado y uuna pequeña voz comenzó a corear en su
cabeza: Es tu culpa, es tu culpa, es tu culpa........
-No deberías haber venido- gimió Ron nuevvamente-. Tonto......
-Cuanta sabiduría, señor Weasley. Estoy iimpresionado- Vordemort se giró hacia
Harry-. Sabe que la presencia del señor Weasley aquí cambia las reglas ¿verdad,
señor Potter?
-Déjalo ir. Esto es entre tú y yo.....
-No, señor Potter. No más duelos contigo y esa varita tuya- la boca de Voldemort
se curvó en una sonrisa taimada- No más juego justo.
-Déjalo ir. Ya estoy aquí como querías- rrepitió Harry con firmeza.
-Y él también está aquí. Bajo los tiernoss cuidados de Lucius y Bellatrix. Lo que
quiere decir que morirá de inmediato si no quedo satisfecho contigo. Dame tu
varita- espetó.
Harry retrocedió un paso involuntariamente, pero el grito de Ron lo detuvo.
Estaba convulsionando bajo un Cruciatus. La sangre de Harry se congeló con
terror.
Había cometido el peor error de su vida. Había pensado que su adversario
plantearía un juego limpio. O.....más bien no había pensado. Se había dejado
llevar por su herida, y dolor, y decepción.
Debió haberlo sabido. Incapaz de ver sufrir a Ron, lanzó su varita a los pies de
Voldemort.
-Ahí tienes.....sólo déjalo.....- susurróó, y por primera vez en su vida, estuvo
completamente seguro de que pronto moriría.
***
Frío…..tan frío……
Los ojos muertos de Ron
Un repentino dolor corrió a través de su espalda mientras trataba de atrapar un
soplo de aire. Abrió la boca para respirar, pero el aire era tan frío, tan
frío.....
-No te culpo, Harry.....
Sus huesos, sus costillas, abrasaban. Sus brazos caídos llenos de grandes
astillas, y sus caderas.....
Las piernas. Lo patearon.....dolor......dolor por todas partes....un crujido
en sus caderas mientras Goyle lo golpeaba con sus pesadas botas......
Y hacía tanto frío.....el fuego lo abrasaba, y aún así sentía frío. Y no había
oxígeno en el aire, y se estaba asfixiando.....
-Nuevamente caíste en la misma trampa, Potter. Eres un libro abierto. Tu
angustia porque tu amado esposo te odia, tu deseo de hablar con tu estúpido
amigo pelirrojo. Ahí está, háblale, dile lo que te hace daño......
-Ron- sollozó, y su traquea se cerró, el dolor de la garganta latió. Convulsionó
ante un dolor atroz, y gritó roncamente-. ¡RON!
-Dile que amas a tu esposo, pero el te odia.......dile como Severus te jodió
como un enamorado, y luego te dijo que te odiaba....
Harry sollozó, la angustia emocional junto con el sufrimiento físico era
inaguantable. Intentó tragar la amarga saliva, atascada en el fondo de su
garganta, pero su esófago no le obedeció, la saliva no bajó, sino que el
contenido de su estómago invadió su boca.....
-Traga, muchacho, traga cada gota. Eso mantendrá a tu precioso amigo con
vida....
El asco ganó. Se ahogó con una nueva oleada de vómito. De repente, su boca se
llenó y no pudo respirar.
-Respira, muchacho, se que no es tu primera vez......
Una parte del vómito entró en su traquea y se asfixió.
-Así es.....- gimió Voldemort.
Giró la cabeza a la derecha, sintiendo como el vómito lentamente goteaba de su
boca semi abierta. Aunque la tos no paró, y sus costillas ardieron como ramas en
llamas bajo su piel, alrededor de los pulmones.
-Harry, te está mintiendo.....no le creas....-la voz de Ron.
Estaba solo y helado. Moriría, como había muerto Ron. Y por culpa de él, por su
incapacidad para cerrar su mente, su estupidez, su culpa. Él había matado a Ron.
-No te culpo.....
No necesitaba que Ron lo culpara, él se culpaba a si mismo.
-Avada Kedavra- otra voz masculina, ¿Lucius?
Sollozó nuevamente
-Ron....
-Y ahora tú, Harry Potter.....
-Ron....
Algo fuerte y poderoso lo tocó, y se giró a su enemigo, a su torturador, a su
próximo asesino....todavía tirado en el sitio al que había sido lanzado después
de......
-Severus.
No tenía varita, ni poder, y aún así enfrentaba al hombre, y todo lo que
sintió fue pesar.
Una fría mano tocó su ardiente rostro.
Pesar y dolor, y amor por todos los que había perdido: sus padres, su
padrino, su amigo, Severus......
Un paño húmedo limpió el vómito de su rostro, y una dulce mano también limpió
cuidadosamente los restos de su boca.
-Quiero que esto termine- susurró y ocurrió algo inesperado, Voldemort
comenzó a chillar. Gritó y gritó, inundando la mente de Harry con los recuerdos
de su vida. Sus ojos estaban engarzados, y los Mortífagos parados a su alrededor
estaban completamente en shock o algo así, Harry no sabía. Todo lo que sentía
era algo distante y cálido, como un abrazo de Severus; podía sentir a Severus
con él, alrededor de él, en todas partes, y era cálido y abrigado, y mirar los
ojos de Voldemort no le afectaba. Pero Voldemort estaba sufriendo y asfixiándose
bajo los ojos fijos de Harry; se abrasó por dentro, chillando con terror, hasta
que cayó en el piso, sin vida. Un extraño humo salió del cadáver, un humo con la
forma de la Marca Tenebrosa. Fue claramente visible en el cielo....y un suave
viento llegó, y ya no estaba allí, sólo el cadáver y los Mortífagos caídos a su
alrededor, convulsionando o inconscientes.
-Terminó.…- susurró-. Tan frío…..tan fríoo.
Unos fuertes brazos lo rodearon, cálidos, familiares.
-Terminó.
Unos fuertes brazos lo rodearon, cálidos, familiares.
-Terminó.
***
El joven que Madam Pomfrey dejó salir de la enfermería, no era el mismo Harry
Potter que todos habían conocido. Era silencioso y frío, rehusaba cualquier
contacto humano. Sus ojos eran apagados pero resueltos cuando entraron en la
oficina del Director.
-Me voy a ir, Profesor Dumbledore- dijo-.. No puedo quedarme. No queda nada aquí
para mí.
Los ojos tristes de Dumbledore lo miraron comprensivos.
-En dos meses habrás terminado los exámennes finales....- intentó convencerlo de
algún modo.
-No puedo quedarme.
-Harry, nadie te culpa por lo de Ron......
-Me culpo yo mismo, señor. Me congelé ahíí......
-Habla con Severus. Estaban arreglándosellas tan bien.....
-Ya no estoy casado con él. Recibí los doocumentos oficiales del divorcio en la
enfermería, hace cinco días. No deseo hablar con él.
-Harry, esos documentos no significan nadda, no es…..- Dumbledor no pudo
terminar, pues Harry lo interrumpió.
-No, señor. Me voy. Nada puede retenerme aquí.
-Severus se preocupa por ti, Harry- Ve y habla con él- Dumbledore lo miró
suplicante-. Él.....
-Es mejor actor de lo que usted podría soospechar, señor- se levantó, indicando
que daba por concluida la conversación-. Espero que esta vez sí me deje partir-
se detuvo frente a la puerta.
-Está abierta, Harry. Y siempre estará abbierta para ti.
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