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Capítulo 8
Por goldenpaw
Poppy y Sirius se alejaron dejando a Harry y Severus unos momentos de soledad,
antes de examinarlos para verificar cómo les habían afectado sus respectivos
viajes y observar si el hecho de estar juntos mejoraba su condición física.
Severus y Harry había guardado silencio luego de su declaración de amor y sólo
se habían sentado en el extremo de la cama mirándose fijamente, pensando que
estaban soñando y temiendo que todo desaparecería en un abrir y cerrar de ojos.
Severus estiró una mano y acarició tentativamente un lado del rostro de Harry,
deseando rememorar los rasgos de su amado; había pasado demasiado tiempo, un
mes, desde la última vez que se había mirado en esos hermosos ojos verde
esmeralda. Los ojos de Harry se cerraron ante el suave toque de los dedos de
Severus sobre su piel, se inclinó para disfrutar el sabor del contacto y suspiró
con felicidad.
-Te he extrañado tanto, Harry. El último mmes ha sido el infierno sin ti. Quería
decirte que te amaba antes que te fueras, pero no fue hasta que habías partido
cuando las palabras vinieron- colocó su frente contra la del joven y exhaló con
alivio-. Pero ya estás aquí y hay muchas cosas que quiero contarte, que tengo
que contarte.
Harry enroscó sus brazos alrededor de Severus y se aferró a él como a la propia
vida. Sus fuerzas no habían regresado completamente y su jubiloso salto de la
cama lo había cansado un tanto.
-Estoy tan cansado, Severus. Durante este último mes, he estado bandeándome
entre la conciencia y la inconsciencia, el daño resultante de mi pelea con
Voldemor fue muy extenso, pero cuando despertaba en todo lo que podía pensar era
en regresar a tu lado. También te extrañé muchísimo, tú eras lo único que me
impulsaba a regresar.
-Todos pensaban que estabas perdido o muerrto, ¿sabías? Pero muy profundo dentro
de mí, sabía que todavía estabas vivo, pero más allá de eso no tenía idea.
Harry sacudió la cabeza, aturdido.
-¡¿Qué?¡ ¿Quieres decir que Sirius, Ron, HHermione, los Weasley, todos creían que
me había ido o estaba muerto? ¿Por qué Dumbledore o McGonagall no les dijeron
que estaba bien, bueno, no bien, pero vivo y en manos seguras?
-No lo sé, pero creo que Poppy sí, y me asseguraré de preguntarle cuando regrese.
Estoy seguro que los demás no han perdido las esperanzas todavía; si yo no lo
hice , es seguro que ellos tampoco- Severus presionó sus labios suavemente
contra los de Harry y susurró contra éstos-: Aunque derramé muchas lágrimas al
no tenerte cerca. No tenerte ahí, a mi lado, era un dolor pesado y enorme sobre
mi corazón. Tú eres mi corazón......tú y.......nuestro niño.
Harry jadeo y se retiró un poco.
-¿Nuestro niño? Nosotros......¿estás esperrando un bebé? ¿Cómo? Quiero decir, sé
cuándo y cómo fue concebido, es sólo que no creía que fuera posible.
-Ni yo, cuando Poppy me lo informó hace unna semana o algo así. Pensaba que
estaba padeciendo una especie de gripe y en lugar de eso, me dijo que estaba
embarazado. Estoy transportando un milagro, Harry. Nuestro milagro, y esta
semana ha sido muy dura para el niño y para mí. Por eso Poppy pensó en el
recurso de este plan, que finalmente usó. Creo que drogó a Albus con los
malditos caramelos de limón, y personalmente pienso que fue a propósito- Severus
rió ahogadamente y Harry lo imitó, pero la realidad de los eventos que los había
conducido hasta ese momento, finalmente los inundó.
-¡Vamos a ser padres! ¡Oh, Merlín!! ¡Padrees!- Harry parpadeó y antes que Severus
pudiera darse cuenta de lo que estaba pasando, el todavía enfermo joven se
desvaneció en sus brazos.
Por un segundo, el corazón de Severus brincó un latido, mientras el pánico lo
cubría, y luego reaccionó y llamó:
-¡Poppy, necesito tu ayuda aquí!
La enfermera llegó precipitadamente, con Sirius pisándole los talones.
-¿Qué pasó?
-Le conté la maravillosa noticia de que vaamos a ser padres, y creo que cuando
finalmente lo internalizó, se desmayó- suavemente lo cambió de posición, de
forma que quedara medio cuerpo fuera, luego se levantó y subió las piernas del
joven sobre la cama-. Quizás simplemente deberíamos dejar que descanse y se
recupere por si sólo. Yo también podría descansar un poco. Esta semana que me he
pasado balanceándome de aquí para allá me ha agotado. Pero, cielos, estoy tan
alegre de estar aquí y ahora con Harry. Poppy, ¿cómo podré agradecerte todo lo
que has hecho?- le preguntó Severus a la medibruja mientras ella movía su varita
sobre Harry para verificar que estaba bien.
Asintió en señal de aprobación de cualesquiera fueran los resultados, antes de
girarse a Severus y contestar su pregunta.
-Ya lo hiciste, mi querido Severus. Tus paalabras de agradecimiento son todo lo
que necesito. Además, no podía, para el bien de mi conciencia, permitir que
continuara por más tiempo lo que estaba pasando a ti, tu bebé y a Harry. Sufriré
las consecuencias de lo que pase una vez que Albus imagine lo que he hecho,
cualesquiera que éstas sean. Sostendré las elecciones que hice este día.
-Entonces, si necesitas algo, mi apoyo verrbal o cualquier otra cosa, lo tienes.
Gracias de nuevo.
Severus se sentó al lado de Harry y aferró suavemente su mano, su pulgar
acariciando de acá para allá la suave e intacta superficie. Miró la mano que lo
había tocado tan íntimamente, que le había brindado tanto placer y ternura.
Parpadeó una vez más para contener las lágrimas que habían amenazado con brotar
durante la última media hora. Con todo lo que amaba al bebé que llevaba dentro,
deseaba profundamente que ello no hiciera estragos en sus hormonas, odiaba
llorar.
Poppy caminó hacia Severus y colocó una confortante mano en su hombro, dándole
un cariñoso apretón.
-No pienses en nada. Ahora que están juntoos, ambos se empezarán a sentir mucho
mejor y más ustedes mismos. Y el joven mago que llevas dentro, crecerá y
florecerá bien.
La cabeza de Severus giró en redondo y la miró impactado.
-¿Vamos a tener un niño? ¿Estás segura?
-Por supuesto. Es poco común, y tendrás quue ser monitoreado cuidadosamente, pero
todo embarazo masculino tiene como resultado el nacimiento de un mago. Les diré
a Harry y a ti todo lo que sé, una vez que hayan descansado. Creo que es mejor
que ambos se enteren a un tiempo de todos los detalles y complicaciones que se
pueden esperar en el embarazo. Ahora, ve a descansar y después deberías pensar
en comer algo. Tú, mi querido hombre, estás peligrosamente delgado y necesitas
energía extra para mantener este bebé.
Con eso, Poppy indicó al Maestro de Pociones que se acostara al lado de Harry.
Él no necesito más incentivo y quitándose su túnica exterior, se acostó al lado
de su amado. Poppy y Sirius partieron, pero antes de dejar completamente la
habitación, se giraron y vieron a Severus alargar un brazo y tomar nuevamente
las manos de Harry, como si temiera que el chico fuera a desaparecer.
¸¸,ø¤º°º¤ø °`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸
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