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Capítulo 11: Canción 3
Una vez más, Severus Snape se encontró teniendo que despertar a su dormida
pareja.
-Harry- lo llamó, zarandeando al dormido aadolescente de una forma no demasiado
gentil-. Potter, levántate....
El maestro de pociones, al no recibir respuesta a su petición, lanzó un gruñido
de irritación. Frunció el ceño.
-Potter- ordenó, su tono aumentando en vollumen-, no vacilaré en quitarle puntos
a tu casa.
Aún así Harry no despertó.
-Maldición, no tenemos tiempo para esto.....- siseó Snape-. Por última vez,
Potter, es hora de que despiertes- acompaño su declaración con una ruda sacudida
en el hombro del joven.
El Griffindor abrió unos ojos llorosos.
-¡Vete a la porra!- replicó, antes de cerrrar nuevamente los ojos y sumergirse en
el sueño una vez más.
-No voy a hacer nada de eso- contestó el hhombre mayor, aferrando la manta y
dando un fuerte tirón, logrando que el abrigado cuerpo que se enrollaba en ella
cayera de la cama , con un satisfactorio ruido sordo.
-¡Hey! – los verdes ojos de Harry miraron furiosos hacia arriba, acusadores- .
¿Por qué hiciste eso?
Severus puso los ojos en blanco, mientras el Gryffindor se paraba.
-De nuevo te quedaste dormido y perdiste uuna buena parte del desayuno. Y, aunque
esto usualmente no importa en fin de semana, pensé que era mejor advertirte
que.....
Harry lo interrumpió, con cierto temor.
-¿No habrá regresado Malfoy, verdad?
Snape estrechó su mirada ante la pregunta de su joven pareja.
-Si me dejaras terminar- bufó-. Como te ibba diciendo, pensé que era mejor
advertirte que El Profeta, como era de esperarse, ha publicado un artículo
bastante controversial sobre nuestra hija, nuestra relación y en general sobre
tu ‘incapacidad para ser un buen padre’, ganando la atención del público hacia
el ‘preocupado abuelo de Callisto, quien aparentemente ha suplicado se le
permita ver al único lazo que le queda con su hijo muerto’- Severus frunció el
ceño-. Eso es lo que dice en líneas generales, pero puedo asegurarte que los
detalles son......
-Sobre- exagerados y bordeando la obsceniddad, pero ese es no es el punto. Ha
sido publicado y la gente lo creerá- Harry completó la declaración de su amado
con un suspiro, antes de hundirse en la cama, con la cabeza entre las manos-.
¿Nunca terminará?
-Desafortunadamente, Potter, nunca lo haráá. No en lo que a ti concierne, en todo
caso- Snape sacudió la cabeza con tristeza-. Y ya que soy portador de noticias
desagradables, tu Padrino te está esperando impaciente con Dumbledore.....creo
que es seguro suponer que ya leyó el artículo, y que debe tener unas cuantas
coloridas sugerencias para mí........ninguna de las cuales será placentera, te
lo puedo asegurar
El Niño-Que-Vivió rió disimuladamente antes de fruncir el ceño confundido.
-¿Sirius? Pero él está.......su juicio.....
-Terminó. Se han retirado todos los cargoss en su contra y......
-¿Quieres decir? ¿Es libre?
El maestro de pociones asintió.
-Lamentablemente.
Harry inmediatamente se iluminó ante la idea
-¡Oh, Merlín, Sev! ¡Es fantástico! ¡Él es libre! ¡Él es libre! ¡Él......!
-Quiere una explicación. AHORA.
El Gryffindor se congeló ante el sonido de la voz de su Padrino, y se giró
lentamente para enfrentar al hombre. Sólo Merlín sabía cómo había podido entrar
en sus habitaciones privadas......aunque, pensándolo bien, lo más probable es
que hubiera sido obra de Dumbledore. Su rostro se ensombreció al mirar la cara
del animago.
-Sirius.....- comenzó-. Lo siento, quería decírtelo....
-Pero....déjame adivinar- Sirius interrumppió furioso a su ahijado-. Estabas
demasiado ocupado jodiendo con Snivellus para dejarme saber que estabas
embarazado y ahora tienes una hija.
Harry frunció el ceño y, a la defensiva, cruzó los brazos sobre su pecho
-En primer lugar, no he estado ‘jodiendo’ con nadie, si es eso lo que te
preocupa. Segundo, su nombre es ‘Severus’ y finalmente, quería decírtelo, de
veras que sí.....es sólo que.....Merlín, Sirius, lo lamento, ¿está bien?. Es que
todo ha sido tan abrumador y Sev sólo....
-¿Ahora es ‘Sev’? – fue la despectiva resppuesta-. Junto con los detalles de El
Profeta....
-¡Que es el mismo diario que dijo que tú eeras culpable de un ASESINATO EN MASA!!
Ignorando el comentario del adolescente, Sirius continuó:
-Además de esos detalles, el que lo hayas llamado por un nombre cariñoso
sugiere......
-No me importa lo que sugiera, Sirius- sisseó Harry-. Mi relación con Severus NO
te importa.
-Eso puede ser, Harry- la voz de Dumbledorre entró en la pelea-. Sin embargo, no
puedes decir lo mismo de mí- miró al adolescente a través de sus lentes de media
luna-. Y antes que empieces a negar este asunto, quiero que tengas en mente que
no soy, al contrario de la creencia popular, senil u obtuso. Para que el proceso
de adopción automática ocurriera, tuvieron que haber fuertes indicios de que tu
y Severus mantienen una relación firme. Además, tu confesión de que nuestro
maestro de pociones te ha ofrecido que te mudes a su casa sólo probó ser
evidencia adicional.
El Gryffindor sintió como su corazón caía en picada hacia su estómago al haber
sido descubierto, por así decirlo. Tragó, mientras su pareja suspiraba.
-Viejo tonto entrometido- lo maldijo Snapee en voz baja, antes de reunir su
desafiante mirada con la del Director. Sabía que una relación entre un profesor
y un estudiante no sería tolerada, sin embargo estaba preparado para enfrentar
las consecuencias con dignidad-. Albus- comenzó con tono formal-, aunque no
puedo desmentir el hecho de que Harry y yo tenemos.......una relación seria,
debo señalar que las insinuaciones planteadas en El Profeta son.....
-Tú, bastardo enfermo- habló nuevamente Siirius, todavía impactado por la
aceptación de su ahijado y de Severus. Después de todo, una cosa era hacer
frente a la información publicada en un periódico notoriamente difamatorio, pero
escuchar la confirmación de parte de las personas involucradas, era algo
totalmente distinto. Dio un amenazante paso hacia adelante-. Tú, malvado,
viscoso, desagradable pedazo de mierda. Tomando ventaja de un inocente.....
-¡¿Inocente?!- lo interrumpió Harry con inncredulidad- ¡Por Merlín, Sirius,
escúchate a ti mismo! Yo estuve ‘EMBARAZADO’ de ‘MALFOY’, lo cual significa que
permití ser follado por un Slytherin. ¡Soy cualquier cosa menos inocente, al
menos según tu definición!
Dumbledore se aclaró la garganta.
-Es suficiente- declaró, viendo a los tress hombres frente a él-. Severus,
Sirius, vayamos a la salita y permitamos a Harry vestirse apropiadamente antes
de continuar con esta discusión.
Los hombres obedecieron; Sirius y Severus siguieron al viejo mago fuera de la
habitación, mientras Harry se deslizaba dentro de un par de pantalones, una
vieja franela y el suéter que le habían regalado los Weasley la última Navidad.
Entraba en la salita en el preciso momento en que los lamentos de Callisto
cortaban el aire, así que fue directo hacia su puerta pero, usando una velocidad
casi inhumana, Severus llegó primero.
-Yo me encargaré de ella- declaró, antes dde desaparecer dentro de la habitación.
Harry suspiró en señal de derrota, y caminó a grandes pasos hacia donde estaban
sentados los otros dos magos. Se lanzó sin ceremonias en un sofá frente a ellos.
-No va a despedir a Severus, ¿verdad?- le preguntó al Director con una confianza
que realmente no poseía-. Por favor. No.....no es su culpa; nuestra relación,
quiero decir. Verá, si yo no le hubiera insistido en Navidad.....nada de esto
estaría pasando. Expúlseme, si debe hacerlo. Yo tengo la culpa. Yo sol......
-Deja el drama, Potter- lo cortó su parejaa, regresando a la habitación,
transportando una escandalosa criatura en un brazo y un biberón con alimento en
el otro-. A pesar de tu buena disposición para representar el papel de mártir
una vez más, ninguno de nosotros es culpable por sentirse.....atraído....hacia
el otro. Simplemente el momento fue inoportuno.
-¿Inoportuno?- gritó Sirius-. ¡Criminal seería más apropiado! ¿Cómo puedes vivir
contigo mismo, Sniv? Es sólo un muchacho, y tu tomaste ventaja......
-¡Él nunca me TOCO, Sirius!- explotó Harryy-. ¡Nuestra relación no han sido más
que unos pocos besos robados en Navidad! Apenas se me acerca, y ni siquiera me
abraza; ¡siempre pone débiles excusas sobre ser atrapados y que se yo! ¡Por lo
que puedo ver, NO se siente atraído por mí en ese sentido, el cual es un
pensamiento que no quiero albergar, porque es tan malditamente frustrante y en
cierta medida aterrador!- sus mejillas enrojecieron al darse cuenta que había
expresado sus miedos más secretos. Rehusándose a mirar a su relativamente
impresionada pareja (Nosotros *discutiremos* eso, Harry) mantuvo sus ojos sobre
los de su Padrino-. Además, de entre toda la gente, tú al menos deberías saber
que nunca he sido ‘sólo un muchacho’. Fui obligado a crecer demasiado rápido, ¿o
es que es más fácil para ti olvidarlo y así poder atacar a Severus A MI costa?
Dumbledore tosió nuevamente, y la fiera mirada del adolescente voló hacia él
-Ahora, le preguntaré una vez más; ¿va a ddespedir a Severus?
~*~
-¿Y él dijo *NO*?- preguntó Hermione, su ttono fluctuando entre completamente
disgustado con el Director, y feliz por su amigo. Era un tono que sólo ella
podía conseguir.
El Gryffindor se encogió de hombros
-Bien, simplemente hizo una manipulación dde las reglas que nos salvó a
ambos....quiero decir, Severus y yo no hemos, er, consumado nuestra relación
todavía.....así que, técnicamente, no somos considerados ‘amantes’ y Dumbledore
decidió hacerse la vista gorda.....con la condición de que nos contengamos, lo
que en todo caso ya habíamos planeado hacer, y que no pasemos al siguiente nivel
de nuestra relación mientras yo sea estudiante.
-¡Es bastante justo!- exclamó la joven de tupido cabello.
Harry frunció el ceño.
-Pero, cinco meses de celibato es demasiaddo tiempo cuando sabes que hay alguien
esperando por ti.....
-Estoy segura que sobrevivirás
-Sí.....- replicó él, una mueca de sonrisaa apareciendo en su rostro-. Supongo
que puedo aliviarme con mi mano.....
-¡Oh, Dios Mío, Harry!- gimió Hermione, laanzando una almohada a su amigo con su
mano libre-. ¡Y en frente de tu hija!- hizo un gesto a la bebé acurrucada en su
otro brazo, babeando feliz sobre la blusa de la chica.
Riendo, el Gryffindor puso los ojos en blanco.
-Vamos, Mione, ella no entiende nada todavvía.
-‘Todavía’- contestó la chica- Y por eso ddeberías aprender a controlar tu lengua
ahora, antes que ‘lo haga’.
Harry rió otra vez ante la lógica de su amiga y sacudió la cabeza. Pronto, ambos
cayeron en un cómodo silencio, sólo roto por los ligeros sonidos de la bebé. Ron
entró sin prisa en la sala común un cuarto de hora más tarde, y sonrió ante el
cuadro que lo recibió.
-Hola, hola...- saludó, hundiéndose en un asiento frente a Hermione-. ¿Qué es
esto?
-‘Esto’- contestó ella-, es una bebé.
-El chico de pelo oscuro murmuró a través de la risa.
-Y *ese* fue un mal chiste.
La joven puso los ojos en blanco.
-Bien- empezó luego de un momento, mirandoo al tercer miembro del trío-. ¿A qué
te refieres?
-‘A esto’ - replicó Ron, ondeando la mano señalando a donde ella estaba
sentada-. Tú sosteniendo un bebé, de manera tan maternal- ante la mirada de la
chica, se apresuró a explicarse-. Es que nunca te imagine del tipo amante de los
bebés, es todo- ella estrechó su mirada aún más y él tragó-. Quiero decir, eres
una académica y simplemente pensé que no.......mierda, renuncio.
Harry soltó una risita.
-No estás muy lejos de la verdad, compañerro- le dijo a su mejor amigo, ganándose
una furiosa mirada de Hermione. Se encogió de hombros-. ¡Deberías haberla visto!
Estaba completamente incómoda y rehusaba pedir ayuda......creo que estos siete
años siendo una insufrible sabelotodo han afectado su ego.
La joven en cuestión siguió el juego a la alegre broma, olfateando el aire y
haciendo un sonido despectivo. Sus dos compañeros rieron y pronto ella se les
unió, la conversación apagándose una vez más.
Durante la siguiente hora, el trío habló de temas que ibas desde la paternidad y
los planes futuros, hasta el más reciente partido de Quidditch, jugado entre Las
Cotorras y Los Orgullosos. Eventualmente, fue Hermione quien tornó la
conversación hacia temas más serios, ante el desencanto de Harry.
-Entonces- comenzó, en cierta medida inseggura de cómo plantear la pregunta- ,
nunca nos llegaste a explicar el resto de la reacción de Sirius.....espero que
hayas arreglado las cosas con él- ante la mirada en el rostro del joven padre,
la chica suspiró-. Oh, Harry....- susurró abrazándolo, habiendo pasado a
Callisto a Ron unos minutos antes-. ¿Por qué......?
Su amigo se alejó
-¡Por qué, ‘qué’?- demandó-. ¿Por qué no aaceptó a mi hija?¿Por qué no TRATÓ de
entender mi relación con Severus?¿Por qué.....?
-Por qué no trataste de arreglar las cosass con él- aclaró ella, cruzando los
brazos sobre su pecho.
Harry la miró furioso.
-Porque es un testarudo.....
-¿Y tú no?
-Yo supliqué....
-Harry- Hermione intentó cambiar su tono dde amonestación a uno tranquilizante-.
Tienes que entender por lo que está pasando Sirius......ha perdido mucho. El
Profesor Lupin....
El moreno saltó sobre sus pies con frustración.
-¿’ÉL’ ha perdido mucho? ¡Mione, maldiciónn! ¡Todos lo hemos hecho!. Remus,
Justin, Gin.....- lanzó una mirada en dirección de Ron y bajo la voz con aire
sombrío-. Aquí todos fuimos afectados. Callie, y yo también, supongo, perdimos a
su otro padre.....y luego tuvimos la bendición de encontrar a Severus. Ha hecho
mucho por ella y por mí, más de lo que podría comenzar a explicar, y, para ser
justos, Sirius está herido, pero al menos podía tratar de ver......
Hermione hizo una mueca.
-Lo sé, pero me parece que ninguno de usteedes estuvo dispuesto a comprometerse
en ese escenario.
Era claro que no había sido buena idea decir eso. Harry se envaró y la miró
furioso, alcanzando a su hija.
-Mira, ya basta. No tienes derecho.....
-Espera un segundo.
El Niño-Que-Vivió alzo la voz para interrumpirla.
-No tienes ninguna razón para involucrartee es esto. Déjalo ya- hizo un gesto
hacia la enojada bebé en sus brazos-. De todos modos, ya ha pasado su hora de
dormir, así que es mejor que nos vayamos......
-Harry- suplicó la joven Gryffindor, en unn tono de disculpa-. Lo
lamento.....sólo....dale algo de tiempo.....las cosas con Sirius
funcionarán......sólo necesitan calmarse un poco.
El joven padre la miró calmado y asintió con cortesía.
-Lo sé- replicó, ofreciendo a sus amigos uuna sonrisa dolida
Y funcionaría. Sólo que no sabía cuánto tiempo tomaría. Y este pensamiento lo
asustaba.
~*~
Después de tener que explicarle, en cierta medida, los detalles de El Profeta al
cuerpo estudiantil, pareció que los siguientes meses pasaron volando, con un
aire de temerario abandono. Tanto estudiantes como profesores se hacían cada vez
más conscientes de la cercanía del fin del año escolar y la subsecuente libertad
que significaba para todos ellos. Los de séptimo año, especialmente, crecían en
agitación y muchos habían renunciado hacía tiempo a cualquier mejora de último
minuto en su promedio de graduación. Incluso Hermione había desistido de sus
planes para un ‘grupo de estudio’, aunque todavía trabajaba tan duro como
siempre, para asegurarse de que ninguna de sus calificaciones descendiera.
Para Severus, esta época del año era la peor. Estando apenas a unas semanas de
la culminación del año escolar, los estudiantes se volvían más difíciles de
controlar, inclusive con la remoción de cientos de puntos a sus casas. Aunque
los pequeños ‘bodoques’ no se habían dado cuenta, el deseo de que tuvieran una
completa concentración en sus clases, especialmente pociones, era más en función
de su seguridad que por la cordura del profesor. Aunque esto último ‘era’ un
bono extra.
En pociones, los hormonales adolescentes corrían el riesgo de volar sus calderos
y matarse, y a todos sus compañeros, con una simple confusión en los
ingredientes; a raíz de eso Severus Snape era extremadamente quisquilloso cuando
enseñaba, sencillamente porque sabía que sus minúsculas mentes vagaban
terriblemente en esos días. De hecho, había atrapado a Longbottom y a Abbott en
una situación bastante comprometedora, cinco minutos antes de la hora prevista
para el comienzo de sus clases.
Snape suspiró. Entendía la libido de los adolescentes.......incluso él mismo se
encontraba afligido con ese asunto últimamente, algo por lo cual se maldecía
constantemente; ¡tenía 37 años, por Merlín!.....sin embargo, su falta de
concentración podía ser fatal, y ya habían ocurrido suficientes muertes el
pasado año. Por otro lado, era malditamente irritante observar a todos los
jóvenes, juntándose unos con otros, mientras Harry y él se veían obligados a
mantenerse apartados. Sí, había tomado nota de la creciente agitación de su
joven pareja, ¿cómo no notarlo?, y su solidaridad con el joven no tenía fin.
¡ Y pensar que Harry había puesto en duda su atracción física! Snape sacudió la
cabeza con cansancio ante el recuerdo. No había sido hasta unos pocos días antes
cuando fue capaz de sentarse con el Gryffindor y discutir su relación
apropiadamente, pero definitivamente había sido una conversación que había
aclarado todas las cosas con el joven. Oh, las cosas que Severus había planeado
para él.
El maestro de pociones sacudió los estupendos pensamientos de su cabeza, antes
que su excitación se hiciera notoria ante la clase que estaba enseñando. Claro
que las túnicas eran algo maravilloso para disimular ese tipo de cosas, puesto
que nunca presionaban contra el cuerpo del que las llevaba. Severus frunció el
ceño, ¡tenía 37 años y no era un adolescente hormonal! ¡Debería haber aprendido
a tener algo de auto control a estas alturas!
Y hablando de control
-¡WEASLEY!- tronó, pues una niebla malolieente comenzó a salir del caldero del
muchacho pelirrojo-. ¿Cuándo, exactamente, agregó el pie de Murtlap?
-Yo.....- balbuceó el Gryffindor, pidiéndoole disculpas con la mirada-. No lo sé,
señor.
Gruñó con frustración.
-Veinticinco puntos menos para Gryffindor,, y una detención por falta de
concentración- blandió su varita y expulsó de su salón la nube repugnantemente
olorosa, luego echó un vistazo al reloj.
Aún faltaba otra media hora para que pudiera rescatar a su hija del cuidado de
Poppy.
Interiormente, el disgusto de Snape se suavizó al pensar en la bebé. Estaba
creciendo tan rápido, justo ahí, ante sus ojos. Aunque detestaba admitirlo,
adoraba cada segundo que pasaba con ella, aunque prefería observarla cuando
estaba despierta. Naturalmente, también era grandiosa cuando dormía; el cuadro
de la inocencia, como señalaba el cliché. Cuando estaba con ella, nunca se
cansaba de sus gorjeos y risas. Y aunque tenía solamente cuatro meses y medio,
disfrutaba ‘leyendo’ con ella. Enseñándole cada cosa que podía. Después de todo,
los estudios, tanto Muggles como Mágicos, habían demostrado que mientras más
pronto esto ocurriera en la vida de los niños, más brillante sería el niño
cuando creciera. Algunos padres llegaban incluso a leerle al niño cuando estaba
en la matriz.
En cierto modo, Severus casi sentía como si hubiera perdido una parte enorme de
la vida de su hija. Técnicamente, así era. Definitivamente, no había formado
parte de su concepción, ni había mirado con temor como el estómago de su madre,
o en este caso padre, se hinchaba como prueba de la vida que contenía.
Sin embargo, había estado allí en el momento en que nació, y planeaba estar a su
alrededor por mucho más tiempo, así que se contentaba con los recuerdos que
tenía y los que crearía.
-Er.....- una voz se arrastró dentro de laa silenciosa reflexión-. ¿Profesor?
Severus giró la vista hacia el propietario de la voz, arqueando una ceja.
Harry trató de sofocar una risa.
-Usted, er, se desconectó por unos minutoss......
-Le puedo asegurar, señor Potter, que ‘NO’’ me ‘desconecté’.....
-¿Entonces qué fue eso?
Los ojos de onyx se estrecharon y miraron furiosos dentro de los verdes.
-¿Discúlpeme?
Harry bajó la cabeza fingiendo vergüenza.
-Nada, señor.
Snape se limitó a echar un vistazo a su pareja, antes de mirar nuevamente al
reloj. Faltaban quince minutos. Mierda. ¿’En verdad había estado perdido en sus
pensamientos por tanto tiempo? Después de todo, si no había estado vigilando a
los chicos de séptimo, había sido negligente y eso lo convertía en un hipócrita.
Así que, él NO se había ‘desconectado’, ni se había ido a otro lugar, ni, ¡Dios
nos libre!, había estado ‘soñando’ durante sus horas de clase.
-Señor- su joven pareja comenzó otra vez, haciendo un gesto hacia el caldero-.
¿Es el color correcto?
Snape suspiró de manera audible como evidencia de su irritación, y se encaminó
al lado de Harry, inclinándose sobre el joven, mirando el hirviente líquido. Con
un cucharón saco una porción para observarla.
-Hmmmm.
Harry, quien estaba intentando controlar sus reacciones ante su proximidad
física, frunció el ceño
-¿Eso fue un buen hmmm o un mal hummm? >
-Un mediocre hmmm- contestó el profesor-. El color es el correcto, aunque es más
débil de lo que debería ser, lo que sugiere que la poción, aunque será efectiva,
no durará tanto como una pócima correctamente elaborada.
-¿Qué hice mal entonces? La causa de que hhaya salido así, quiero decir.
No era tanto el hecho de que Harry estuviera genuinamente interesado en la
respuesta del maestro de pociones, era más bien el deseo de estar cerca de
Severus todo el tiempo que le fuera posible sin despertar sospechas, lo que le
había impulsado a hacer la pregunta.
Con una pequeña sonrisa de reconocimiento, el hombre maduro complació al
Niño-Que-Vivio.
-Podría ser debido a muchas razones, como una carencia general de sincronización
en los tiempos, o quizás una pequeña inconsistencia en la cantidad de uno o dos
de los ingredientes, quizás las pústulas de Clabbert o el cabello de Doxy, las
cuales, en esta poción, ayudan en la fuerza y el efecto de la solución.
-Ah....- contestó el Gryffindor, sin muchaa convicción-. Bien, en ese caso,
apostaría que fueron las postulas de Clabbert.....tuve problemas con eso....
Severus arqueó una ceja.
-Y que lo diga.
Harry pudo sentir como su piel comenzaba a arder bajo la mirada del maestro de
pociones y eligió, con bastante renuencia par ser sinceros, alejarse.
-Bien.....er....gracias, profesor- murmuróó, antes de dirigir su atención a
llenar una ampolla con el viscoso líquido que elaboró.
Snape asintió y se dirigió hacia la próxima estudiante, contestando a las
preguntas de la chica, y luego miró el reloj una vez más. Se sintió más que
aliviado al notar que sólo faltaban 5 minutos de clase. Caminando a grandes
pasos hasta su escritorio, se aclaró la garganta e instruyó a sus alumnos para
que llenaran sus ampollas y limpiaran su área de trabajo, si es que no lo habían
comenzado a hacer ya. Una vez hecho, los dejó partir.
Con una última revisión del aula para asegurarse que no hubieran quedado
ingredientes fuera por un descuido de los chicos, el Cabeza de Slytherin salió y
se encaminó hacia la enfermería, ansiando la siguiente hora, que podría pasar
con su hija.
~*~
Harry levantó la vista de su libro cuando tocaron la puerta.
-Está abierto, Severus- declaró, apartandoo momentáneamente sus libros mientras
el otro mago entraba, llevando a Callisto en sus brazos. El joven padre le
sonrió a su familia-. Llegas temprano esta noche.
-¿Es eso un problema?- los ojos de Snape bbrillaron con diversión-.
¿Interrumpimos algo? ¿Una cita con tu amante secreto, quizás?
El Gryffindor puso los ojos en blanco mientras reía.
-Desafortunadamente no......Todo lo que hee estado haciendo es estudiar. Y, por
Merlín, Scamander si que sabe como divagar hasta convertirse en una absoluta
mierda- levantó el ofensivo libro de texto-. Quiero decir, las explicaciones de
Hagrid son mucho más directas. Debería considerar escribir un texto de enseñanza
para Cuidado de Criaturas Mágicas, en lugar de hacernos leer esta porquería....
Severus se encogió ante la idea.
-Gran Dios, no- replicó-. Sólo la gramáticca.....
Harry estalló en carcajadas.
-Vale.....veo tu punto....
-Bien.
El joven padre sonrió satisfecho a su pareja y extendió los brazos, señalando a
Callisto.
-Venga....no la he visto en todo el día.....
-La viste en el almuerzo. Y en la cena. Y......
-Sí, bien, exageré un poquito......- Harryy intentó hacer un puchero-. Aún así,
todavía la quiero tener.
Con un suspiro melodramático, Severus le entregó a su hija al Gryffindor, y se
sentó a su lado. Se sentaron en un amigable silencio por unos minutos, antes que
Harry abordará el tema que lo había estado molestando durante los últimos meses.
-Todavía tenemos que hablar sobre el futurro- le dijo al mago mayor con un
suspiro-. Y, francamente, no veo futuro para mi. Ninguno aparte de Callie y tú,
quiero decir- sacudió la cabeza-. No quiero quedarme quieto, como el padre que
se queda en casa. Quiero una carrera. Sólo que no sé de qué tipo.
Severus lo sopesó por un momento.
-Sugiero que sigas un camino que puedas diisfrutar- declaró, ganándose una mirada
de exasperación de parte del joven mago.
-Gracias, Sev- replicó con sarcasmo-. Eso es de gran ayuda- ignorando la mirada
no impresionada que recibió por su actitud, continuó-. Pero, honestamente, no sé
qué es lo que yo ‘disfrutaría’. Ron me sugirió el Quidditch
Profesional......pero no me imagino haciendo eso, porque requiere gran cantidad
de viajes, permaneciendo lejos de Callie por largos periodos de tiempo......¿y
todo para qué? ¿Un juego? Quiero evitar hacer algo que invite a las personas a
entrometerse en mi vida más aún.
Severus asintió.
-Comprensible.
-Luego Hermione sugirió que me dedicara a algún tipo de enseñanza. No en
Hogwarts, aunque eso sería un bono adicional........
-Puedo sentir que viene un ‘sin embargo’
Harry sonrió con tristeza.
-Sin embargo..... pienso que la enseñanza no es para mí, encerrado en un aula la
mayor parte del día......repitiendo las mismas cosas un día tras otro.....donde,
enfrentémoslo, no muchos de los chicos prestan atención.....Para mí, enseñar
requiere un montón de paciencia....y eso es algo que nosotros sabemos que no
tengo.
El mago mayor sonrió y asintió.
-Cierto. Muy cierto.
-Así que Dean sugirió un trabajo en el Minnisterio, o algo de ese tipo......Pero,
de nuevo, el trabajo de escritorio no es lo mío....y no quiero incursionar en la
política....Neville mencionó algo sobre convertirme en auror, pero siento que he
pasado mi vida luchando contra los malvados.....y de verdad que tampoco quiero
seguir los pasos de mi padre....- gruñó con frustración-. Todo es tan
difícil.....todos tienen los planes más fantásticos....y yo estoy tan
perdido....
-Me preguntó- comenzó Severus, analizando todo lo que había dicho su joven
pareja-. ¿Has considerado algún tipo de carrera Muggle?
-¿Cómo?
-Una carrera Muggle- repitió Snape-. No ess una práctica muy común en estos días,
pero un buen número de antiguos graduandos de Hogwarts han tenido bastante éxito
en los campos de trabajo Muggle. Toda la transferencia de papeles dentro del
mundo Muggle queda a cargo de la escuela y el Departamento de Empleos del
Ministerio. Esto incluye todo aquello que requieras, desde tu certificado de
nacimiento y diplomas de educación y graduación, hasta evidencias de experiencia
de trabajo y entrenamiento- pensó por un momento, luego agregó-: Y el banco
automáticamente transfiere tu paga a tu cuenta mágica.
-No había pensado en eso...- admitió Harryy finalmente, después de permitir que
la explicación de Severus rondara su cabeza por unos momentos-. Pero suena mejor
que las otras opciones que he considerado. Quiero decir, en el mundo Muggle
‘Harry Potter’ no es nadie especial, lo que significa que no sentiría como si me
estuvieran dando empleo por mi nombre, y no habría una presión constante
acosándome.......y sería algo diferente, demasiado. Podría tener lo mejor de
ambos mundos, luego.....
Snape asintió con una pequeña sonrisa.
-De hecho....Y, si decides tomar esa ruta,, ¿qué carrera del mundo Muggle te
interesaría?
Harry luchó contra la urgencia de gemir nuevamente. Sentía que volvía a
encasillarse.
-No lo sé.....supongo que lo puedo decidirr después....- se obligó a sonreír al
otro hombre-. Al menos tengo una mejor idea sobre dónde quiero estar
ahora.....en cierto modo....- se encogió de hombros-. Gracias
-No necesitas agradecerme, Potter- contesttó Severus, deslizando su mano para
apartar un mechón perdido de cabello de los ojos del joven-. Siempre que
necesites conversar sobre algo, estaré disponible para ti.
Harry se inclinó sobre el toque, cerrando los ojos ligeramente.
-Mmm- murmuró-. Yo también.....
Snape sonrió y a regañadientes retiró la mano.
-Creo que es hora de que Callisto se vaya a dormir.....y tú también, por lo que
parece.
Harry asintió y se puso de pie. Estaba exhausto. Entre los estudios, cuidar a la
pequeña, y balancear su limitada vida social, apenas tenía tiempo de tomar un
respiro durante el día. Snape miró al hombre medio dormido en frente de él, e
inmediatamente cambió de táctica.
-En realidad, Harry- sugirió suavemente, ttomando a la bebé en brazos-, ve a
dormir. Yo atenderé las necesidades de Callisto esta noche.
Los cansados ojos del joven padre se reunieron con los suyos.
-¿Estás seguro?- le preguntó
-Bastante- asintió Severus-. Buenas nochess, Harry.
El Gryffindor se adelantó y colocó un beso ligero como pluma sobre la frente de
su hija, deseando a la bebé las buenas noches, luego miró a su pareja y repitió
el beso sobre sus labios.
-Buenas noches, Sev- se despidió, antes dee girarse y entrar en su habitación.
~*~
-Por Merlín- gruño Severus entrando en la habitación de Harry-. Esto se está
convirtiendo en un hábito.....- apuntó su varita hacia la durmiente forma en la
cama-. Potter, es mi primera y única advertencia esta mañana. Si no levantas tu
trasero de la cama en este instante, no te digo lo que haré.
Naturalmente, la única respuesta que recibió fue un sonoro bufido, y un
murmullo, antes que el adolescente se enredara en su sueño.
Bien, eso era todo. Se lo había advertido. En verdad lo había hecho.
-Amando stragulum.
Con estas palabras, las mantas volaron fuera de la cama, dejando a Harry
acostado sin cubrimiento. Mientras él despertaba, los ojos de Severus
recorrieron su figura.
-¿Por qué estás sonriendo?- demandó el ahoora completamente despierto
adolescente, claramente no impresionado ante el rudo despertar.
Los ojos del mago mayor brillaron con la risa, sin embargo sus facciones habían
regresado a un completo estoicismo, mientras enfocaba su mirada por un momento
en la tienda de campaña de los cortos boxer de su joven pareja
-¿Sueños placenteros, Potter?- le preguntóó, con un tono completamente serio.
Harry enrojeció, lo cual encontró absolutamente fascinante, dado que la mayor
parte de la sangre de su cuerpo definitivamente estaba fluyendo en dirección
contraria a su cara.
-¡Vete a la porra, Severus!- lo increpó, mmientras alcanzaba una almohada, sin
duda con la intención de cubrir la razón de su vergüenza y recobrar un poco de
dignidad.
-Me temo que no puedo hacerlo- continuó Snnape, sacando la almohada de la cama
antes que Harry pudiera colocarla estratégicamente en cualquier lugar- . Una vez
más estás retrasado, así que sugiero que tomes una ducha, preferiblemente fría,
para lidiar con tu actual estado, ya que estoy convencido de que no quieres
graduarte en frente de cientos de personas con....
-Graduación. Mierda- Harry saltó de la camma y corrió hacia el baño-. ¿En cuanto
tiempo va a empezar?- le preguntó sobre el ruido del agua corriendo.
Severus sacudió la cabeza con una sonrisa.
-Cuatro horas- contestó-. Sin embargo, loss familiares y los representantes del
Ministerio deben estar arribando en tres, y Dumbledore tiene unos cuantos temas
que discutir con los graduandos.....así que apenas cuentas con dos horas.
-¡Mierda!- replicó el Niño-Que-Vivió, y prrocedió a arreglarse.
En la habitación del adolescente, Severus miró alrededor, y notó que la mayoría
de sus posesiones habían sido empacadas cuidadosamente. La habitación de
Callisto, que inspeccionó después, estaba en el mismo estado; la bebé dormía
cómodamente en su cuna, habiendo sido obviamente cambiada durante la noche por
su padre de la ducha, ya que llevaba diferente ropa de dormir cuando Severus y
Harry la habían acostado juntos.
A pesar de si mismo, los pensamientos del maestro de pociones vagaron de regreso
al modo en que había encontrado a su joven pareja apenas minutos antes. Su
cabello, como era habitual, despeinado. Su torso, elegantemente musculoso,
desnudo, ya que era verano y las mantas proveían una temperatura confortable. Y
sus cortos boxer, aparentemente llamando la atención, debido al despierto
miembro que apenas ocultaban.
Una traviesa sonrisa se extendió sobre el rostro del mago ante la comprensión de
que esa sería la última mañana en que Harry despertaría así.....sin provocación
física, por supuesto. O, al menos, sin alguien que lo aliviara de su condición
en la mañana. Esto, naturalmente, lo condujo a la miríada de planes que Severus
tenía para Harry. Todavía daba vueltas al comentario del joven meses atrás. ‘No
atraído físicamente’ ¡Mierda con eso! Ver al joven esa mañana había conmocionado
a su cuerpo y mente en una alboroto que claramente negaba el ya mencionado temor
de Harry. Sólo unas pocas horas más, y Severus podría ser capaz de probárselo de
una vez por todas.
Aunque, pensándolo bien, podrían ser dos....
.....o quizás más.
~*~
-Potter, Harold James- llamó la voz, sacanndo al adolescente en cuestión de su
silencioso ensueño. Había estado observando como, uno por uno, todos sus
compañeros cruzaban a grandes pasos el estrado para aceptar sus diplomas de
manos del Director, estrechando su mano, para luego salir y unirse al resto del
grupo, charlando con excitación. Y ahora, al parecer, era su turno.
Con piernas que repentinamente se sentían como gelatina, el Niño-Que-Vivió se
levantó y con grandes zancadas cruzó hasta el centro del estrado para reunirse
con Dumbledore. Apenas tuvo conciencia de cuando el anciano mago estrechó su
mano y lo felicitó, o cuando le entregó su diploma de graduación. De alguna
manera, consiguió caminar hasta donde estaban parados los demás, sin detectar
los aplausos de aliento a su espalda, o el abrazo de Hermione, que
subconscientemente devolvió.
-Oh, Harry, es todo tan irreal, ¿verdad?- le preguntó su amiga, sus ojos
amenazando con verter lagrimas de alegría y tristeza a la vez
-¿Irreal? Sí. Definitivamente lo era.
-No puedo creerlo- escuchó que respondía ssu propia voz, sorprendentemente
temblorosa.
Ella asintió.
-Lo sé.....siete años....suena como una etternidad.....
-Pero se siente como si hubiera sido ayer-- los interrumpió la voz de alguien.
En este punto, Harry se había desconectado completamente de la conversación, y
en su lugar su mirada vagaba alrededor del Gran Comedor, escudriñando los
cientos de rostros de estudiantes y familiares que se despedían de los
estudiantes de séptimo. Entre ellos reconoció a los señores Granger, a los
Weasley (incluyendo a Charlie y su pequeño hijo de dos años, Aidan) y los padres
de Seamus, una linda pareja que Harry había conocido cuando llegaron a la
plataforma 9.3/4 al final de su sexto año.
Sin embargo, no había nadie allí para él, pensaba sombríamente. Oh, por
supuesto, Severus y Callie estaban en la mesa de profesores, y adoraba a ambos,
pero sentía una punzada de dolor al saber que a Sirius no le había importado lo
suficiente como para darle un silencioso apoyo moral.
Regresando su mirada al estrado, le pareció que Dumbledore estaba hablando.
Cuando se obligó a si mismo a escuchar, se dio cuenta que el viejo mago estaba
recordando a sus compañeros perdidos, aquellos que perecieron en la batalla
final. El Niño-Que-Vivió luchó por evadirse otra vez. No necesitaba seguir
escuchando sobre sus pérdidas. Otra mirada alrededor de la habitación le mostró
que muchas personas, estudiantes y parientes por igual, tenían el mismo
sentimiento sobre el tema.
Después de lo que parecieron apenas unos minutos, pero que después se demostró
había sido tres cuartos de hora, la multitud se levantó y aplaudió entusiasmada.
Todo había concluido. Él era, oficialmente, un graduado de Hogwarts.
Repentinamente el mar de gente cobró vida, los individuos se esparcieron por
todo el lugar, todos buscando a alguien, mientras Harry se quedó congelado en el
sitio.
En algún lugar en la distancia pudo escuchar sollozar a Hermione, un sonido que
conocía demasiado bien, y después se dio cuenta que se le unían las voces de
numerosas chicas de Hogwarts...y cuando realmente decidió prestar atención,
parecía que incluso algunos de los chicos empezaban a deponer su actitud de
machos y abrazarse a tan trascendental ocasión.
Y Harry seguía parado allí. Entumecido por la fuerza de la emoción. Disgustado
con Sirius por no estar ahí cuando lo necesitaba. Triste porque estaba perdiendo
una importante parte de su vida, su familia de Hogwarts y su casa durante los
últimos siete años. Alegre ante la perspectiva de que ahora oficialmente le era
permitido estar con Severus. Excitado ante las muchas perspectivas que le
ofrecía el futuro.....y la lista seguía.
Una mano apretó su hombro, haciendo que girara en redondo. Sus ojos se
encontraron con el par de esferas de onyx de su amor. Se detuvieron y se
observaron uno al otro, permitiendo que el lenguaje de sus cuerpos expresara más
de lo que las palabras pudieran representar. Un gentil toque en el rostro de
Harry....una sonrisa ligeramente dolorosa retornada al mago mayor....un suave,
casto beso entre ellos.....Todos ellos pequeños movimientos pero que para ellos
significaban mucho.
El Gryffindor miro nuevamente alrededor del salón, y sus ojos se encontraron con
los de sus mejores amigos. Los ofreció a cada uno una triste sonrisa y un
asentimiento, antes de volverse al Cabeza de Slytherin.
-¿Vamos a casa?- preguntó con voz ronca, rrecibiendo una asentimiento por
respuesta.
~*~
Harry jadeó mientras los labios de Severus trazaban su camino bajando por su
cuello de la manera más sensual. Merlín, se sentía tan bien. Los labios hicieron
el camino de regreso a los suyos y los mordisqueó con avidez, mientras sus manos
se aferraban a la túnica de su amante. Demasiadas capas, pensó para sí.
Definitivamente, había demasiadas capas de ropa separándolos.
Aparentemente, el mago mayor pensaba lo mismo, pues sus largos dedos elegantes
desabotonaban hábilmente la camisa de Harry, ya que había quitado la túnica del
joven cuando entraron a la habitación. Haciendo una pausa para admirar a su
joven amor, Severus sonrió.
El cabello de Harry estaba, como era usual, en todas partes menos en su sitio, y
su rostro estaba ruborizado con un saludable color rosado. Al igual que sus
labios, que aparecían llenos e hinchados por los besos. La camisa del joven ya
estaba totalmente ida, revelando un abdomen finamente tonificado, resultado de
los últimos cinco meses de ejercicios, corriendo cada día de una clase a otra,
subiendo y bajando incontables tramos de escaleras.
Snape ayudó al Gryffindor a remover su propia túnica por encima de su cabeza,
antes de dirigirse hacia la hebilla del la correa del joven. Notó el efecto que
tenía la proximidad de sus manos, y saboreó el momento de bajar el cierre y
colocar sus manos en las caderas de Harry, jalando hacia abajo sus pantalones
con un rápido movimiento.
El joven mago gimió, y aceleró su paso para remover los pantalones y la camisa
de Severus. A los pocos momentos, los dos hombres, ahora en boxers y medias,
presionaban sus cuerpos para unirse en otro beso, permitiendo a sus manos
explorar territorio hasta entonces prohibido.
Las manos se movían sobre la tersa piel de las espaldas y los brazos, luego
hacia el frente, donde rizos de pelo y pezones fueron acariciados.....luego las
manos de uno de ellos fueron al cuello de su pareja, mientras las del otro
hombre se dirigieron a la cinturilla del boxer de su amante....
Y entonces todo terminó con un grito estrangulado
Para uno de los hombres, al menos.
~*~
-Por última vez, no hay nada de que avergoonzarse.
-No me vengas con esa mierda.
-Lo digo en serio. Esto pasa con frecuenciia....
Un frustrado gemido.
-No a mí.
-Mira- un suspiro-. Podemos....tratar de nnuevo.
-¿Qué? ¿Y ‘terminar antes de tiempo’ dos vveces seguidas?- lanzó un bufido
burlón-. Maldición, creo que no.
-Estas sacando las cosas fuera de proporciión.
-¡No estoy haciendo tal cosa!. Simplementee no siento la necesidad de arruinar mi
ropa interior dos veces en una noche, como si tuviera trece años durante un
sueño particularmente húmedo.
Otro suspiro.
-Esto realmente no.....
-No puedo creerlo, yo sólo........Merlín, cualquiera podría pensar que carezco
completamente de experiencia.
-En primer lugar, yo no soy ‘cualquiera’, y en segundo, es más que obvio que ese
no es el caso.
-Es sólo que es tan......humillante.
-Harry, estás siendo completamente ridícullo.
Los ojos verdes relampaguearon peligrosamente en dirección al hombre mayor.
-¡Ves, lo admites! ¡Esto es ridículo!
-Sabes que no fue eso lo que quise decir- Severus atrajo a su joven pareja hacia
él-. Y genuinamente no estoy preocupado...
-Pero *YO* sí.
-Entonces no lo hagas- ante la expresión ddel joven, puso los ojos en blanco- .
Por experiencia sé que es mejor no insistir en esas cosas....-serpenteó una mano
bajando por el cuerpo del avergonzado adolescente-. Aprender a pasar de
ellas...- Harry hizo intento de protestar pero él le dio un giro de modo que lo
monto a horcajadas y lo silenció con un beso. Retirando sus labios, continuó su
discurso, puntualizando cada declaración con un beso o una caricia
estratégicamente colocados-. Disfrutar el momento- una lengua jugueteo con su
pezón-, ir al paso en que te sientas cómodo- un gentil roce de la mano sobre la
creciente excitación del chico-, y.....-un beso en el ombligo- entender que tu
amante te respeta, y a tu cuerpo...sin importar la reacción que tenga- Severus
retornó al rostro de Harry, rozando su erección contra la del joven, provocando
un gemido por toda respuesta
Atormentó los labios del Gryffindor con sus dientes, antes de sumergirse en un
beso apasionado.
-Ahora- preguntó, alejándolo ligeramente-.. ¿Todavía quieres dejar esto por esta
noche?
Los verdes ojos, nublados por el deseo, se abrieron de golpe y los brazos de
Harry instintivamente empujaron al otro hombre sobre el.
-No te atreverías....- fueron las únicas ppalabras habladas antes de que
sucumbieran a los resultados de la combinación de deseo y demasiados meses de
celibato.
¸¸,ø¤º°º¤ø °`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸
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