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CAPÍTULO 2: CHANTAJE ES UNA PALABRA TAN FEA
Lucius Malfoy miraba a su hijo Draco mientras estaban parados fuera de la sala
común de Slytherin.
- Cuando Dumbledore pregunte si estás de aacuerdo con mi proposición, tú, por
supuesto, dirás que lo estás - le advirtió el Malfoy más viejo.
- ¿Y con qué estoy de acuerdo, padre? - prreguntó Draco.
- Todo a su tiempo, Draco, todo a su tiemppo- contestó Lucius- Todo deberá estar
en su lugar. - Dio la vuelta y caminó por el pasillo, Draco le seguía detrás.
Harry Potter echó un vistazo a la puerta y luego al Director.
- ¿El señor Malfoy dijo por qué quería reuunirse con nosotros?- inquirió. Deseaba
ponerse de pie y pasear.
- Simplemente informó que tenía una propossición para todos nosotros- replicó
Dombledore.
- Con Lucius, eso podría significar cualquuier cosa- murmuró Severus.
Luego de unos golpes en la puerta ésta se abrió, admitiendo a Lucius y Draco. El
Malfoy más viejo exploró el cuarto y luego caminó hasta el escritorio de
Dumbledore. Le indicó a Draco que se sentara en la silla al lado de Harry.
- Todos están aquí- comentó Lucius -. Bienn.
- ¿Y para qué deseaba vernos?- preguntó Duumbledore.
- Es bastante simple, la verdad- contestó Lucius-. He decidido que es hora de
que Draco se case y produzca un heredero.
Por un breve momento, hubo silencio en el cuarto. Los ojos de Draco se abrieron
de par en par con la impresión ante ese aviso pero logró ocultarlo antes, eso
esperaba, de que alguien lo notara... especialmente su padre. En su interior,
sin embargo, estaba gimiendo.
- Merlín, Lucius- expresó finalmente Severrus-. Solo tiene dieciséis años.
- Estoy absolutamente enterado de la edad de mi hijo- dijo Lucius.
- Asumo que ha elegido a la persona para sser el otro padre- intervino
Dumbledore, eligiendo sus palabras muy cuidadosamente.
- De hecho, así es- respondió Lucius, luciiendo absolutamente complacido consigo
mismo.
Fue en ese momento que Harry se dio cuenta del por qué estaba allí. Debía ser el
otro padre ... y él tenía una divertida idea del 'padre' que supuestamente
sería. Miró a Lucius.
- Es el señor Potter- les informó Lucius.<
- Lucius, ¿has perdido la razón?- casi griitó Severus.
- Tengo completo control de mis facultadess- aseguró Lucius al profesor.
- ¿Y qué le hace pensar que convendré con esto?- preguntó Harry, mirando al
hombre rubio-. Quiero decir, incluso si me gustara su hijo, que no lo hace, aún
así no desearía casarme.
- Lucius, debe darse cuenta que no puedo cconvenir esto- declaró Dumbledore,
tranquilamente.
- Oh, pienso que usted convendrá- susurró Lucius-, especialmente si no quiere
que el Ministerio encuentre al Padrino de Potter o descubra con quién está
permaneciendo.
- Usted no.....- gruñó Harry, haciendo unaa justa imitación de Severus.
- Créeme, lo haría- aseguró Lucius. Sacó vvarias fotos del bolsillo de su capa y
se las dio a Harry. Eran de Sirius y Remus.
- ¿Dónde consiguió esto?- preguntó Harry, dándole las fotos a Dumbledore.
- Ese no es el asunto- desdeñó Lucius-. Loo qué importa es que, si el Ministerio
las consigue, le darán el beso. Y Remus también sería arrestado pero, puesto que
es un hombre lobo, no habría beso para él. Simplemente lo sacrificarían.
Lucius miró a Harry.
-Iré un paso más lejos- ofreció-. Únete a Draco, dale un niño, y me aseguraré de
que cierta... rata que ambos conocemos sea entregada al Director. Tú padrino
estaría libre.
- ¿Por qué deberíamos creerle?- preguntó HHarry.- ¿Cómo sabemos que no entregará
a Sirius sin importar lo qué decidamos?
Lucius le sonrió.
- Tú, señor Potter, tendrás el último rehéén- comentó-. Mi nieto.
- ¿Y por qué estoy yo aquí?- preguntó Seveerus.
- Como sabes, el señor Potter necesitará uuna poción de fertilidad para asegurar
la concepción- explicó Lucius-. Quiero que tú la hagas.
- ¿Y si me rehuso?
Lucius echó un vistazo hacia el antebrazo izquierdo de Severus.
- No creo que lo hicieras, ¿verdad?- musittó. El maestro de pociones entrecerró
los ojos.
Lucius miraba alrededor de la oficina del Director. Estaba un poco sorprendido
de que nadie gritara. Claro, Dumbledore no acostumbraba gritar. Tampoco Severus
a menos que fuera una situación de vida o muerte o un estudiante idiota. Y Harry
... bien, Harry miraba como dentro de un shock.
- Y ni siquiera pienses alertar a tu Padriino o enviarlo lejos- advirtió Lucius.-
Si lo encontré una vez, puedo encontrarlo otra.
Lucius sacó un reloj antiguo del bolsillo.
- Tienes veinticuatro horas para decidir- le informó-. Volveré mañana por tu
decisión. Ven, Draco.
- Un momento, Lucius- lo detuvo Dumbledoree.- Draco, ¿estás de acuerdo con todo
esto?
Draco echó un vistazo a su padre y luego a Harry
- Sí, Director, lo estoy- Y con eso, siguiió a su padre fuera de la oficina.
¸¸,ø¤º°º¤ø °`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸
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