Titulo original: Magnetic Attraction

Titulo: Atracción Magnetica

Autor: Frizzy

Clasificación : R

Comentarios: SLASH-mpreg HP/DM. Draco Malfoy es mitad veela, su instinto lo hace escojer a una pareja: Harry Potter.

Nota Ali y Maria : La traducción de los primeros seis capítulos, con ligeras modificaciones, es cortesía de nuestra amiga Gala, a quien agradecemos de corazón nos permitiera utilizarlos. Un millón de gracias amiga.
 

@ traductoras: [email protected] 

 

 

<< Capitulo anterior

Home

Capitulo siguiente >>

 

 

 

Capítulo 6: Celos causados por un dios de ojos verdes



Harry estaba en el dormitorio de sexto, nervioso e inseguro sobre qué ponerse. Miró su ropa.

”La camisa roja es muy Gryffindor, la verde está bien pero ¿y si...” pensó antes de darse cuenta de lo que hacía

”¡Oh por Dios!, estoy preocupado por lo que voy a usar como una colegiala enamorada" reflexionó con cara de espanto.

Una imagen de Draco Malfoy llegó a su mente. ¿Le estaba empezando a gustar el chico? ¿Le estaría afectando el encanto Veela? Suspiró pasando la mano por su cabello.

-¿Por qué mi vida es siempre tan complicadda?- musitó con aire pensativo

-¿Harry?

Se giró para ver a Hermione en la puerta con cara de curiosidad. Gimió, haciendo un gesto para que entrara. La chica miro en derredor, a los lotes de ropa dispersas en la cama y reprimió una sonrisa. Le gustara o no, Harry se sentía atraído por Draco Malfoy.

Hermione comenzó a revolver la ropa. Nunca había visto a Harry tan nervioso sobre su apariencia y eso la sorprendió. Normalmente ni cuenta se daba de lo que se ponía. De hecho, Harry se distinguía por usar los más espantosos conjuntos imaginables, especialmente cuando iba de compras con Ron.

Ignoró la camisa roja que Harry siempre usaba “típico Gryffindor” pensó con una sonrisa.

-Prueba esto- sugirió suavemente, tomando una camiseta y unos jeans negros de estilo casual.

Harry se los probó rápidamente, sin inmutarse ante el hecho de que Hermione lo viera en boxers. Durante los últimos años su relación se había convertido en un amor de hermanos, lo que era genial para ambos. Se amaban uno al otro en una manera sencilla, platónica. Para Harry, Hermione era la hermana que nunca había tenido la oportunidad de tener.

Hermione lo estudio críticamente cuando la encaró, sus ojos evadiendo la mirada de la chica. La camisa negra se pegaba a su musculoso torso haciéndolo ver casual y seductor. Sus brazos desnudos eran bronceados y fuertes, sus anchos hombros resaltaban con el material. Los pantalones negros se le pegaban a las piernas haciéndolas ver más largas. Eran un poco apretados, dejando muy poco a la imaginación. Combinado con su revuelto y húmedo cabello negro, un par de ojos verdes brillantes y un rostro fuerte y bien parecido, hasta Hermione tenía que admitir que Harry era hermoso.

-Te ves fantástico- le sonrió

Lo dejó solo en el cuarto, no muy segura de qué decir para tratar de calmarlo. En lugar de eso, se encaminó a la Sala Común para reunirse con Ron, quien esperaba a Harry con impaciencia. Era obvio que no estaba feliz con la idea de pasar la tarde con un Veela enamorado.

-¿Ya está listo?- preguntó Ron al instantee.

Hermione dejó escapar una risita ante su cara de frustración

-Casi. No podía encontrar nada que ponersee- explicó.

Ron la miró incrédulo

-No quería usar algo muy revelador o algo muy simple- mintió, sabiendo que Harry había entrado en pánico pensando en lo que diría Draco.

-¿Por qué no me preguntó entonces?- inquirrió Ron perplejo

-Porque no quería ir vestido como payaso- sonrió Dean

*************

Harry pasó una mano por su cabello, tomó los libros en sus brazos y metió unas plumas, tinta y pergamino en sus bolsillos-sin-fondo. Era un hechizo que le había enseñado Hermione el año anterior. Estaba a punto de salir del cuarto cuando apareció Seamus Finnigan. Al principio Seamus ni siquiera lo notó, pero cuando sus ojos se encontraron sonrió y una ligera expresión soñadora apareció en los ojos del irlandés, mientras observaba a su amigo de arriba abajo.

Harry se congeló. Seamus lo estaba detallando.

-Te ves bien, Harry, ¿quien es el afortunaado?- sonrió finalmente

-Hermione, Ron y yo tenemos una cita de esstudio con Malfoy- Harry se encogió de hombros, aunque manteniendo un ojo vigilante sobre el otro.

Seamus frunció el entrecejo, forzándose a sí mismo a no parecer demasiado enojado

-¿Vestido de esa manera?- consiguió decir finalmente, mirando la ropa tan apretada.

Harry se sonrojó.

-Hermione lo escogió- explicó rápidamente<

-ooh...- replicó Seamus, inseguro de qué ddecir.

-Sí.

Seamus lo estudio en silencio, absteniéndose de saltar sobre el chico que, por años, sólo lo había visto como un amigo. Frunció el entrecejo. Harry normalmente no se daba cuenta cuando coqueteaba con él y últimamente estaba incómodo cada vez que hablaban.

Una sospecha floreció en su mente y apenas se contuvo de ir a asesinar a Malfoy. Era obvio que el Veela le había dicho a Harry lo que ya todo el mundo sabía.

”Bueno”, pensó, “no me voy a rendir por un estúpido Veela.”

-Tu cabello es un desastre- comentó Seamuss repentinamente, rompiendo el incómodo silencio.

-¿Qué?

-Tu cabello...es un desastre...¿quieres quue lo arregle?- preguntó casualmente, esperando que Harry no escuchara su palpitante corazón.

-Emm..sí...si quieres- aceptó Harry inseguuro.

-Siéntate en el suelo junto a la cama- le indicó Seamus quedamente, pues no quería asustar a Harry

Éste se sentó rápidamente, tensándose cuando Seamus se sentó en la cama detrás de él, recorriendo con sus delgados y temblorosos dedos el cabello desordenado. Se quedó quieto mientras Seamus trataba de estilizar su cabello y se sorprendió cuando escuchó murmurar un hechizo. Sintió una tremenda necesidad de preguntar qué estaba haciendo, pero esperó paciente a que el otro chico terminara.

-Listo- exclamó Seamus finalmente

-Gracias- sonrió Harry

Le dirigió otra sonrisa antes de abandonar el cuarto con sus libros. No miró su reflejo cuando pasó frente al espejo. Corrió velozmente por las escaleras rumbo a la Sala Común y se sorprendió cuando todos se quedaron callados, mirándolo boquiabiertos.

-¿Qué demonios le hiciste a tu cabello?- jjadeó Ron.

Harry parpadeó

-Err...¿nada?- preguntó dubitativo

-Se ve....- comenzó Hermione

-¡Maldición!- parpadeó Ron, aún paralizadoo

-Seamus lo hizo- explicó rápidamente

-Se ve adorable, Harry- sonrió Hermione
-¡Tiene los colores de Slytherin en su cabbello!- argumentó Ron, asqueado con el simple pensamiento.

La cara de Harry debió de haber reflejado su confusión porque Hermione conjuró mágicamente un espejo para que Harry se pudiese ver. Su cabello normalmente desordenado estaba peinado en picos y veteado de verde y gris. Lo hacía ver mayor y se preguntó por qué Seamus arreglaría su cabello con los colores de Slytherin.

-¿Cómo demonios hizo eso?- preguntó Ron
-No lo sé. Sólo dijo que mi cabello era unn desastre y me preguntó si quería ayuda. No sabía que decir, así que acepté y lo dejé hacerlo. Nunca me miré en el espejo, vine directamente para acá-explicó Harry

Hermione podía ver que varios estudiantes estaban a punto de interrogar a Harry y rápidamente lo tomó del brazo y lo sacó de la Sala Común. Lavender Brown silbó fuertemente, causando que los demás chicos rieran y las chicas cuchichearan. La Dama Gorda le guiñó un ojo al chico y se sonrojó. Harry estaba a punto de preguntarle por qué pero Ron y Hermione comenzaron a arrastrarlo hacia donde Malfoy estaba esperando.

Pronto llegaron a una pintura de Merlín que se parecía mucho a Dumbledore. Merlín les sonrió y le guiñó un ojo a Harry. Era obvio que había escuchado las noticias.

-¿Contraseña?

-¡Diantres!. Nunca me dijo la contraseña- se quejó Harry

Repentinamente el portal se abrió revelando a Draco Malfoy, quien sonrió a Ron y Hermione antes que sus ojos se posaran en Harry. Se abrieron considerablemente y brillaron extrañamente. Una sonrisa genuina apareció en su rostro antes de hacerse a un lado, dejándolos pasar.

-Viniste- musitó roncamente-

-Si...- murmuró Harry inseguro mientras enntraban al cuarto.

Echó un vistazo curioso. Estaban en lo que parecía ser una sala común. El cuarto era de un color crema muy claro con varios sofás también de color crema acomodados alrededor de las paredes. En el centro del recinto se hallaba una mesa de café y en la esquina izquierda, un escritorio cubierto con lo que Harry supuso era la tarea de Draco.

El cuarto era grande, espacioso y rebosaba elegancia. Los ojos de Harry viajaron hacia el gabinete ubicado a lo largo de la pared, cerca de la chimenea y estudió las pequeñas figuras, la mayoría de dragones y otras criaturas peligrosas. Vio unos pequeños unicornios y no le sorprendió que estuviesen hechos de marfil y decorados con piedras preciosas, la mayoría rubíes, diamantes y esmeraldas

”Son hermosos” pensó. No estaba acostumbrado a ver cosas tan caras.

-¿Qué piensas?- preguntó Draco con tono caasual, dirigiéndose a recoger sus pergaminos del escritorio y luego sentarse en uno de los sofás.

-Es bonito- admitió Harry, la sorpresa eraa clara en su voz.

Draco sonrió

-Es adorable- agregó Hermione

Ron frunció la frente

-Tomen asiento- Draco hizo un ademán, sus ojos fijos en Harry para luego moverse lentamente al espacio vacío a su lado. No había duda de que quería que el Gryffindor se sentara junto a él. Éste se movió y en silencio se sentó, esquivando los ojos de Draco y de Ron.

Draco apenas pudo controlar el deseo de atacar a Harry. Se veía tan delicioso vestido de negro. El color oscuro acentuaba su largo y ágil cuerpo y enmarcaba sus ojos verdes. El cabello puntiagudo era fascinante y el verde y gris le daban un aire misterioso y oscuro, mezclado con la más pura inocencia.

Ron y Hermione se sentaron frente a ellos. Se pusieron a trabajar y no había pasado mucho tiempo antes de que sus ensayos estuvieran casi terminados. Harry había encontrado mucha información sobre las Veelas, sobre todo en lo relativo a sus cuerpos y actitudes.

Funciendo el ceño, releyó su ensayo.

*Las Veelas crecen más rápido que los niños normales. Su inteligencia y magia se muestra a una edad más temprana, especialmente si el Veela es hombre. Son unas criaturas naturalmente curiosas, sobre todo con sus parejas. No tienen preferencias sobre sexo ni orientación. Simplemente escogen a la persona que las completa mental, física y emocionalmente*

”Así que Malfoy no está tras de mí por mi apariencia. ¿Entonces en serio se preocupa por mi? ¿O es solo su encanto de Veela que le dice que me quiere para ser su pareja? Ayudaría si le preguntara pero no me siento a gusto hablando de esto con él. Quizás...” pensaba con el ceño fruncido.

Draco se inclinó sobre él ligeramente y cuando lo hizo sintió el tenue aroma de otra persona emanando de la ropa de Harry. El olor era extrañamente familiar, extrañamente dulce mezclado con la esencia almizcleña de Harry. Lo había percibido con anterioridad, pero no sabía dónde. Repentinamente se dio cuenta y aferró a Harry bruscamente, empujándolo contra el sofá y clavándolo en el con su propio cuerpo. Sus ojos brillaban fríos, emitiendo pura furia cuando se encontraron con los orbes verdes, desconcertados.

Apenas si escuchó los chillidos de Ron y Hermione. Los ignoró. En ese momento, nada le interesaba excepto el chico debajo de él, el chico que había venido a verlo con la esencia de otro. La esencia de Seamus Finnigan.

-¿Por qué demonios hueles a Finnigan?- sisseó

-¿Qué?- se ahogó, mirándolo desconcertado..

-¡Finnigan! ¿Esperabas que no me diera cueenta?- siseó nuevamente, la furia se notaba en cada línea de su rostro.

-No he estado con...- comenzó a argumentarr Harry.

Fue interrumpido por un par de suaves labios envolviendo los suyos. Los labios de Draco eran insistentes. Su cálida lengua se precipitó para probar la boca de Harry y clamar su lengua para forzarlo a rendirse.

Cuando su cuerpo comenzó a responder, Harry sintió un par de cálidas manos viajando debajo de sus caderas, tomando su trasero para empujarlo más cerca; gimió con la fricción permitiéndose relajarse en los brazos del rubio. Nunca había experimentado nada parecido y descubrió que le gustaba; le gustaba que Draco le hiciera eso.

Draco sintió al chico bajo él relajarse y sonrió dentro del beso. Movió los labios para rozar la suave piel del cuello del moreno, sintiendo una vez más la esencia de Finnigan, mezclada con el olor a manzana proveniente del shampoo de Harry.

Decidiendo marcarlo como suyo, mordió la suave piel justo debajo del punto de pulso, chupando la marca y lamiendo el hilillo de sangre. Se levantó mirando los ojos de Harry llenos de pasión y sonrió, satisfecho por el momento.

Observó a Hermione agarrar a Ron y tratar de detenerlo antes de que lo golpeara. Era evidente que no le gustaba la idea de que su archienemigo besara y marcara a su mejor amigo. Ignorándolos, bajó la vista una vez más hacia el chico que seguía tendido en el sofá.

Los ojos de Harry estaban abiertos y parecían brillar con deseo; había un extraño color verde oscuro que nunca había visto y las pupilas estaban dilatadas y penetrantes. Draco se levantó; su mente le gritaba que se detuviera mientras su corazón le decía que continuara e hiciera suyo a Harry.

-Será mejor que te vayas- dijo al fin con voz ahogada, alejándose del sillón en el que Harry seguía tendido, con expresión aturdida y la mirada perdida.

Ron estaba a punto de gritarle cuando Hermione lo detuvo. Miró a Draco con comprensión, decidida a explicarle por qué Harry traía la esencia de Seamus, ya que éste no estaba en estado de defenderse, luego de estar a punto de ser seducido por el Veela

-Seamus arregló su cabello. Es por eso quee puedes sentir su esencia en él- explicó tranquilizándolo.

Draco la miró aturdido antes de asentir, aceptando la excusa. Sus ojos se posaron en Harry, quien ahora estaba sentado e intentando recoger su pergamino del suelo.

-Lo siento- se disculpó el Veela con rigiddez, obviamente no estaba acostumbrado a pedir disculpas, pero aún así lo hacía...por Harry

Éste levantó la mirada para encontrarse con sus ojos. Asintió. Había una expresión pensativa en su cara, casi como si no estuviera seguro de qué era lo que sentía. Draco se maldijo silenciosamente, dándose cuenta de que acababa de arruinar la frágil amistad que había forjado con Harry.

-Está bien, lo entiendo. Olvidé que podíass olerlo. No quería.....- Se detuvo, frustrado al no poder expresar lo que quería.

-Entiendo- murmuró Draco suavemente.

-Nunca te lastimaría- confesó Harry repenttinamente, sus ojos verdes ardían con sinceridad e inocencia cuando se encontraron con los grises, queriendo mostrar que en realidad sentía lo que decía.

”Siempre tan Gryffindor” pensó Draco con una sonrisa irónica.

-Lo sé, Harry- le dijo quedamente

Harry sonrió inseguro.

Si Draco en ese momento hubiera muerto, lo hubiera hecho siendo el hombre más feliz del mundo. Se las había arreglado para tocar al chico que quería, lo había besado y reclamado como suyo y Harry no lo había rechazado

El Gryffindor se había rendido a sus caricias, le había devuelto el beso, aunque de una forma inocente y con limitada experiencia, pero eso era lo que hacía especial a Harry. Ganarse el amor del chico era un desafío, pero valdría la pena al final, de eso estaba seguro.

-Es mejor que me vaya- murmuró Harry dulceemente, tratando de esconder, con éxito, todas las emociones entremezcladas, mientras le daba una débil sonrisa al chico que casi lo había seducido.

-Te veré mañana en el desayuno- convino Drraco

-Fantástico, nos vemos Draco- se despidió Hermione siguiendo a Harry fuera de la torre y arrastrando tras ella a un muy aturdido Ron.

Draco escuchó el ruido del retrato al cerrase y se dejó caer en el sofá, el alivio se evidenciaba en cada parte de su cuerpo.

-Después de todo, parece que sí me ganaré este corazón- murmuró para sí mismo.

Una imagen de Harry apareció en su mente.

-Claro, si es que puedo evitar seducirlo ccada ves que lo vea- rió.




¸¸,ø¤º°º¤ø °`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸

   

   

 

 

 

Hosted by www.Geocities.ws

1