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Capítulo 2
Enfrentándose con la verdad
-Estás mintiendo- espetó Harry con desespperación en su voz, mientras veía a
Sirius en busca de la verdad
Sirius inclinó la cabeza incapaz de soportar la desesperación en los ojos de su
Ahijado. Deseaba detener esto pero no había manera de que Dumbledore lo
permitiera hacer algo. Tal como habían discutido antes que Harry entrara en el
cuarto, las Veelas tomaban una decisión sobre su pareja y jamás dejaban de
intentar unirse con ella. Por mucho que odiara aceptarlo, no había nada que
pudiera hacer.
-¿Pero por qué?- suplicó Harry
-No lo sé- respondió Malfoy con compasiónn en su mirada, mezclada con lujuria y
deseo
-¿Por qué yo? Podrías tener a cualquiera que quisieras, por qué no Pansy o.....
-¡No los quiero a ellos! ¡Te quiero a ti!! ¡No tienes idea del auto-control que
he tenido esta semana! ¡Cada vez que te veo solo quiero inmovilizarte en el
suelo y cojerte! ¡Me atormentas! Tu esencia esta en todas partes...No puedo
escapar...¿Como diablos crees que enfrenté esto cuando descubría que te quería?-
Bramó Malfoy
-Por favor. No puedo- murmuró Harry, sus ojos verdes extrañamente desenfocados
Malfoy suspiró suavemente, sus ojos dulces y llenos de adoración cuando se
fijaron en el otro chico. ¿Qué podía hacer? Sabía lo que quería hacer...Quería
verse a sí mismo en un cuarto, solo con Harry, donde pusiera besar esa suave
boca, tocar esa morena piel, lamer ese tentador cuello y...
-¡Draco!- lo regañó Dumbledore apurado, rreconociendo la mirada en los ojos del
Veela
-Lo siento- murmuró avergonzado
-¿Y que sobre tu padre...?- preguntó Harrry desesperado
-No planeo convertirme jamás en un esclavvo. Tengo la mansión del abuelo, su
dinero y su hacienda; soy, quizás, tan rico como mi padre. No tengo intención de
mantenerme en contacto con él. Nunca dejaré que te haga daño
La posesividad en la voz de Malfoy hizo que Harry lo mirara helado. Nunca antes
lo había visto así, sus ojos brillando con honestidad y verdad. Lo
asustaba...¡Diablos!. ¡Estaba aterrado! Malfoy hablaba en serio, quería que
fuera su pareja. ¡Quería tener sexo con él!
-Puedes negar esto tanto como quieras, peero intento hacerte mío. Nunca me
rendiré, de eso puedes estar seguro- afirmó Malfoy, gentil pero obstinadamente
-¿Por qué yo?- preguntó Harry silenciosammente, con un poco de incredulidad en su
voz
Malfoy se puso de pie y fue hacia él, tomándole la barbilla y forzándola hacia
atrás hasta que se le quedó viendo a los ojos. Estudió al chico enfrente de él.
Podría decirle a Harry lo bello que era, lo mucho que adoraba ese desastroso
cabello, sus brillantes ojos verdes y su figura orgullosa....¿como decirle a ese
chico que lo necesitaba....lo quería....lo deseaba?
-Eres bello...fuerte...orgulloso...poderooso....eres todo con lo que podría
sonar- respondió Malfoy al fin. Sus ojos incendiados con tanta emoción que hasta
Dumbledore parecía sorprendido.
-No sé qué hacer....te odio....me odias.....estoy confundido....-murmuró Harry,
inseguro.
-Entonces tomate tu tiempo para analizarllo. Sólo quiero que seas feliz.
Piénsalo, Harry. Te puedo dar todo: amor, protección, amistad. Podría dar mi
vida por ti...Nunca te forzaría a unirte conmigo. Lo único que te pido es que no
me desprecies. Te necesito, Harry. ¡Lo traté de negar al principio, pero ya no
puedo....!
-¿Podemos ser amigos?- preguntó Harry finnalmente, después de un momento de
silencio
-Si eso es todo lo que puedes ofrecerme een este momento- aceptó Draco
Movió ligeramente su pulgar para acariciar el labio inferior de Harry. Éste se
sorprendió por la ternura de su gesto, pues nunca había sido tratado así. Se
perdió en los ojos de Draco por un momento, maravillado por esos ojos plateados,
que ahora que los miraba mas de cerca, podía observar que tenían un tinte azul
pálido alrededor de la pupila.
-¿Que hiciste?"-preguntó repentinameente Harry, enojado
-Parece que no eres completamente inmune a mi encanto. Tu arete disipa la
mayoría de la atracción magnética que sientes hacia mí, pero bajo constante
presión voy a empezar a romper esa barrera- sonrió.
-¿Así que voy a sentirme atraído hacia tii? - preguntó Harry, claramente
horrorizado
Snape bufó
-Sí- afirmó fácilmente Malfoy con una sonnrisa
-¡Harry....no tienes que decidir ahora....puedes tomarte tu tiempo...!- murmuró
Sirius, sonando como si quisiera pretender que nada de eso estaba sucediendo
-Supongo...- murmuró Harry dudoso
-¡Perfecto!- expresó Dumbledore con orgulllo
-Albus, qué vas a hacer con el señor Malffoy, no puedes dejar a un Veela sin
protección en la escuela- consideró McGonagall
-Le daremos a Draco su propio cuarto con estudio. Si mal no recuerdo, hay una
suite con baño...sí, está detrás de la pintura de Merlín en el piso superior de
la torre abandonada- declaró Dumbledore sonriente
-Gracias- murmuró Draco con sinceridad, ssus ojos fijos en el aturdido Gryffindor
-Bien...Oh, creo que es mejor dejar soloss a este par para que puedan discutir
su...relación- sugirió Dumbledore, y de inmediato se dirigió a la puerta,
forzando a todos a irse, para disgusto de Sirius
Harry tragó saliva, preguntándose por qué siempre se metía en situaciones
imposibles. Draco se movió y nuevamente se sentó en la silla a su lado, sus ojos
extrañamente calculadores mientras lo observaba. Harry se estremeció, inseguro
de qué decir
-Sé que estas incómodo con esta situaciónn y solo te puedo decir que intentaré
controlarme. Aún así, habrá veces que el deseo será demasiado fuerte para
mantenerlo bajo control- confesó Draco finalmente
-¿Qué pasará entonces?- preguntó Harry, ssuavemente
-Probablemente intentaré abalanzarme sobrre ti. Si voy demasiado lejos, detenme
inmediatamente- la respuesta era suave, la advertencia, bastante clara
-Gracias por advertirme
-Sólo no me rechaces. Me gustaría conocerrte, Harry. Puedo arreglármelas con todo
eso de los amigos por hora- pidió Draco, casi temeroso por la respuesta
-Eso me gustaría- aceptó Harry, sonriendoo débilmente
Draco sonrió feliz.
-Nunca voy a rendirme en tratar de seduciirte- sonrió luego de un rato.
Harry rió, encontrando su honestidad divertida.
-Sólo no me obligues...a....soy
-Lo se.
-¿Cómo?- preguntó Harry anonadado
-Te lo puedo decir por instinto...eres taan inocente...tan puro....es adictivo-
ronroneó Draco
Harry se ruborizo en extremo
-No te avergüences- pidió Draco sonrientee- Pretendo hacerte mío pronto"
Harry tosió, ruborizándose furiosamente
Malfoy hizo una mueca triunfante y se agacho sobre él. Lentamente rozó sus
labios tiernamente contra los de Harry por un momento antes de arrastrarse hacia
su labio inferior. Aparentemente, el Gryffindor estaba demasiado atontado para
detenerlo, así que decidió profundizar el beso
Después de recobrar sus sentidos Harry lo empujo lejos, con sus ojos verdes
abiertos como platos en incredulidad y asombro. Draco sonrió cariñosamente;
claramente asombrado por su reacción y visiblemente apenado por la ternura que
acababa de demostrar tan abiertamente
-Solo no salgas con alguien más, a menos que quieras que lo mate- murmuró
finalmente
Harry guardo silencio aturdido, sabiendo que no era un truco. Draco Malfoy lo
había reclamado como su futura pareja y no soportaría la competencia. Después de
todo era un Malfoy y los Malfoy no compartían nada en ninguna circunstancia
-Especialmente ese imbécil irlandés- gruñño Draco
-¿Seamus?- preguntó Harry con voz entrecoortada, recuperando su compostura para
responder a la advertencia de Draco.
-Ha estado persiguiéndote, te lo puedo assegurar por la forma en que te ve, la
manera que intenta tocarte. Casi lo mato el otro día cuando estaba babeando por
ti- gruñó Draco
-¿Seamus?
-¡Sí!
-¡Pero Seamos no me gusta!
-Harry, ese imbécil ha estado tras de ti por años. ¡Prácticamente es noticia en
Hogwarts que quiere ser el novio del Niño-Que-Vivió! - replicó rápidamente
Draco, los celos brillando en sus ojos
-Pero el no...- argumentó Harry
-¡NO TIENES REMEDIO!
-¡Perdona, pero tú eres el que esta dicieendo que mi amigo está tratando de
seducirme!- espetó Harry
-¡Y tú eres el demasiado lento para verloo!
-Me alegra que se estén entendiendo- comeentó Dumbledore, apareciendo
repentinamente en el cuarto
Harry parpadeó al ver a Dumbledure, Sirius y Remus observándolo con una mezcla
de diversión y un poco de horror. Se sintió aliviado al verlos, significaba que
podía dejar esa estúpida conversación con el sobre- protector y celoso Veela,
que estaba ahora tratando de seducirlo, o como Draco le advirtió: tirárselo
-Es mejor que los dos regresen a sus dormmitorios, Draco a su nueva torre. Harry,
creo que necesitas dormir bien- sugirió Dumbledore, calmadamente, ignorando el
hecho de que acababa de interrumpir una discusión entre los dos.
-Pero quiero hablar con Sirius- argumentóó Harry, viendo a Sirius con ojos
suplicantes
-Sirius estará aquí por unas cuantas semaanas, caminando por la escuela como
Padfoot, claro está.
-¿De verdad?- preguntó Harry, viéndose alliviado de tener la protección de su
Padrino
Después de todo, podría impedir que Draco Malfoy lo atacara, claro, a menos que
Sirius se tirara a Draco, pensó con una mueca, recordando la atracción de hace
un rato Sirius había sentido hacia el joven Veela. Una sonrisa de dibujó en su
cara, la cual fue rápidamente disimulada como tos.
Todos lo miraron con curiosidad, y sacudió la cabeza salvajemente para mostrar
que estaba bien. Snape sonrió amargamente, comprendiendo obviamente la razón de
su risa.
-¿Me puedo ir?- preguntó Harry finalmentee, evitando los ojos de Draco como si
fueran una plaga
-Por supuesto, Harry- concedió la Profesoora McGonagall, a quien claramente le
disgustaba la idea de que su buscador estuviera siendo acechado por un Veela, y
una Veela de Slytherin para acabar.
Harry se levantó y abandonó el cuarto, ignorando las miradas preocupadas
dirigidas sobre él. Malfoy suspiró, pasando una mano por su cabello. Se sentó
con una expresión pensativa antes de sonreír. Sirius desconfió inmediatamente
-Es adorable
Sirius se atragantó.
-Lo voy a tener- afirmó el rubio sonrientte
-No te va a ser fácil- comentó Remus, evaadiendo los pasmados ojos de Sirius
-Aja..... y más le vale a ese imbécil Irllandés calenturiento mantenerse lejos de
él si no quiere ser castrado- gruñó Draco posesivamente
Sirius comenzó a reír, sin poder controlarse.
-¿Castrarlo?- se ahogó
"Si.... eso, o lo estrangularé- Draco sonrió
-¡Señor Malfoy, no toleraré amenazas a loos miembros de mi casa!- bufó
McGonagall, lanzándole a Snape una mirada asesina.
Snape luchó contra la sonrisa que amenazaba con aparecer en su cara. Dumbeldore
les sonrió con un brillo en sus ojos, sin molestarse ante el hecho de que un
alumno estuviera amenazando con lisiar a otro estudiante. Después de todo, Draco
Malfoy estaba en su derecho de Veela de proteger y pelear por la persona que
quería como su pareja.
”Sería divertido” pensó
-Draco
-¿Que?. Va a ser difícil evitar saltar soobre Harry, digo, ¡es grandioso!-
exclamó Draco, logrando que McGonagall de ruborizara
-Hmm- bufó Snape, claramente no compartíaa la opinión del joven Veela
Draco puso los ojos en blanco, su mente ya estaba a la deriva con su pareja
potencial
-¿Cómo seduce uno a un Gryffindor?" pensaba para sí mismo. "Podría tratar con el
romance sutil...pero....ese arete....mmm....tal ves podría sólo intentar
besarlo, o tal vez hacerle unas caricias, o un pequeño abrazo...hmmm... eso
definitivamente vale la pena pensarlo..."
-¡Draco!- gritó Dumbedore apurado
Draco Malfoy, heredero de la fortuna Malfoy, se ruborizó profundamente.
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Harry caminó hasta el retrato de la dama gorda. La miró por un momento, su mente
regresando hacia todo lo que acababa de aprender. Apenas escuchó cuando le
preguntó la contraseña, frunciendo el ceño por su falta de atención.
-¡Oh! ¡Cabello grasoso!- murmuró finalmennte
El retrato le dedicó una mirada preocupada antes de abrirle paso. Harry pasó con
facilidad, sin escuchar sus murmullos acerca de que la gente necesitaba dormir
más
Entró a la sala común como aturdido. Caminó automáticamente hasta el sillón
donde estaban Ron y Hermione sentados, terminando el ensayo de Trasfiguraciones
que debían entregar el día siguiente. Levantaron la mirada preocupados,
observando la casi horrorizada cara de su mejor amigo
Al principio no supieron que decir pero Hermione pronto abrió la boca, si poder
quedarse sin cuestionar a su amigo sobre lo que estaba pasando. Después de todo,
nunca había visto a Harry en ese estado. ¿Qué demonios le había pasado?
-¿Harry? ¿Qué te dijo Dumbledore?- pregunntó Hermione suavemente, invitando a
Harry a sentarse a su lado
Harry la miró en silencio por un momento, antes de contestar
-¡Malfoy!- espetó finalmente, con evidentte horror en su voz
Todos lo miraron boquiabiertos.
¸¸,ø¤º°º¤ø °`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸
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