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Capítulo 1
Nuevos descubrimientos:
Harry se encontraba en el exterior de la oficina del Profesor Dumbledore,
vacilando en entrar, cuando escuchó voces elevadas que provenían del interior.
Frunciendo el ceño se acercó para poder escuchar mejor, pero el sonido seguía
siendo poco nítido, así que no pudo distinguir quiénes estaban en la habitación.
-No...increíble...Mortífago...Vee...enojadoo...loco...no
puedo...creer..Harry...imposible...Malfoy.
Harry tocó la puerta ruidosamente y las voces pararon. Hubo silencio por unos
momentos antes que alguien respondiera.
-Ah, Harry, pasa- invitó Dumbledore
Harry Potter entró a la oficina de Dumbledore cautelosamente, de alguna manera
intuía que algo estaba mal. Sus suposiciones fueron confirmadas cuando observó a
Severus Snape, Sirius Black, Remus Lupin, Minerva McGonagall y Draco Malfoy
esperándolo.
Sus ojos vagaron hasta Malfoy, ensanchándose con curiosidad cuando se
encontraron con las esferas grises mirándolo con una extraña emoción en el
fondo. Vio a Sirius con una cara ligeramente atontada, así que asumió que había
sido él quien había gritado. Permitió que Dumbledore lo guiara hacia una silla a
un lado de Malfoy, ante lo cual frunció el ceño pero aún así se sentó.
-Luces igual a James- empezó Sirius con vozz ahogada
Harry parpadeó, girando sus confundidos ojos verdes hacia su Padrino. Era verdad
que había cambiado con los años. Había crecido, y con su 1.80 m de estatura, era
uno de los chicos más altos de la escuela. También había aumentado su estructura
muscular y sus hombros se habían ensanchado gracias a las prácticas diarias de
Quidditch.
Su cabello era ligeramente más dócil, con un estilo despeinado en lugar del
completo desastre que le era habitual; había cambiado sus lentes por unos de
contacto mágicos, aduciendo que eso le ayudaría a poder ver bien bajo la lluvia
cuando jugara al Quidditch. Era un prototipo que permitía que los lentes
cambiaran de acuerdo con las necesidades de visión. No quiso probar la nueva
poción que corregía la vista...desconfiaba de cualquier cosa que Snape hubiera
inventado .
Al pensar en las fotos del álbum que Hagrid le había regalado, Harry supuso que
sí se parecía a su padre. Tenía sus facciones; de hecho, era la copia exacta de
James Potter excepto, por supuesto, por los ojos verdes que había heredado de su
madre. Encontraba extraño que aunque mucha gente le había mencionado su parecido
con su progenitor, nunca hubiera encontrado conexión con él en este aspecto. No
tenía recuerdos vivos de sus padres; después de todo, todos eran momentos
capturados en fotografías o que le habían sido descritos por otras personas.
-Supongo que te preguntarás por que te pedíí que vinieras- comenzó Dumbledore,
interrumpiendo sus pensamientos.
Harry guardó silencio.
-Antes de empezar, necesito hacerte un par de preguntas personales.
-Esta bien- aceptó Harry, inquieto
-¿Tienes actualmente alguna relación?
-No...
-¿Has tenido alguna...relación....seria en el pasado?- interrogó Dumbledore,
ruborizándose
-¿A qué se refiere?- preguntó Harry, parpaddeando con confusión
-No ha tenido- soltó Malfoy, viendo a Harryy de una manera casi depredadora
-Cómo sabes...?- comenzó Harry, enojado, siin gustarle el hecho de que estaba
discutiendo su vida amorosa nada más y nada menos que en presencia de Draco
Malfoy y el Jefe de Slytherin, quienes aparentemente lo odiaban.
-Sé todo sobre ti, Harry- afirmó Malfoy, coon una media sonrisa
-¿Como me llamaste?- preguntó Harry, con unn ligero sobresalto ante el uso de su
primer nombre.
-Harry. ¿Ese es tu nombre, no?
-¿Desde cuándo me llamas Harry?- demandó ell moreno con voz entrecortada.
-Desde ahora- se burló Malfoy
-¿Y que preferencias tienes?- volvió a inteerrogar Dumbledore apurado.
-¿Qué?- preguntó Harry, sorprendido
- Sé lo embarazosas que son estas preguntass, Harry, pero es importante que sean
respondidas-murmuró Dumbledore, ruborizándose ligeramente
De no haber estado tan avergonzado, Harry se hubiera reído ante el hecho de que
Dumbledore se apenara por algo. Siempre había asumido que el hombre era incapaz
de hacer algo tan humano como apenarse.
-Supongo que nunca he pensado sobre eso.
-¿Por qué no?- insistió Dumbledore
Harry miró a Sirius con expresión suplicante, rogándole que le sacara del
desastre en el que, de alguna manera, se había metido. Sirius, sin embargo,
estaba sonriéndole, obviamente esperando una respuesta. Harry lo miró ceñudo,
sintiéndose traicionado por el único hombre que consideraba como un padre.
-Supongo que nunca me he molestado en pensaar en eso, porque siempre creí que
moriría antes de llegar a los dieciséis- sonrió amargamente, viendo como la cara
de Sirius se nublaba de ira
-¿Entonces no tienes preferencia por un sexxo en especial?- cuestionó Dumbledore
precipitadamente.
-Supongo que no...creo que me daría igual ssi la persona me importa...
Snape resopló en lo que sonó como una risa sarcástica, Harry lo miró confundido.
¿Qué era lo que encontraba tan gracioso?. Probablemente le gustaba verlo
apenado, reflexionó disgustado, lanzándole una mirada de odio a su profesor.
McGonagall miró ceñuda a Snape, claramente lista para reclamarle. Harry sonrió,
divertido ante la cara de incomodidad de Snape. Era raro ver en ese rostro otra
emoción que no fuera desdén. Igual pasaba con Draco Malfoy. Daba la apariencia
de ser distante y frío, pero frecuentemente resoplaba, especialmente de furia,
cuando llegaba al límite. Harry supuso que era debido a que ambos eran
Slytherin.
-Creo que el señor Malfoy debería explicar-- sugirió Dumbledore, luciendo
ligeramente aliviado de entregar el asunto al chico que seguía viendo a Harry
con la misma extraña expresión.
-Bien- aceptó Harry vacilante, mirando fijaamente a Malfoy que parecía tener una
expresión casi soñadora. El Gryffindor parpadeó sorprendido y el rostro del otro
chico regresó a su renombrada mascara sin emoción, que aparentemente había
heredado de su padre.
”Es sorprendente” pensó Harry "lo mucho que este chico se parece a su padre..."
-Supongo que lo primero que debes saber, ess que no soy totalmente humano-
comenzó Malfoy
Harry resopló
-¡Harry!- lo amonestó Dumbledore con una soonrisa.
Sirius hizo una mueca, claramente divertido.
-Tengo sangre Veela por mi lado materno- exxplicó Malfoy
-¿Y?- preguntó Harry, sin entender a dónde quería llegar el otro chico
-Las personas que son mitad Veela difieren de las Veelas normales en muchas
formas. No se transforman cuando están enojadas sino que conservan su forma
humana, aunque si heredamos su fuerza y belleza inhumana. A los dieciséis años,
la Herencia se hace presente- continuó Malfoy
-¿Qué es eso?- preguntó Harry con curiosidaad
-Es cuando la sangre de Veela adquiere todoo su poder, la atracción magnética
está en plena fuerza y tienden a buscar una pareja- explicó Malfoy, con ojos
insondables.
-Cómo lo hacen?
-Se guían por el olor, seleccionando a la ppersona por la que se sienten
atraídos. Usualmente, antes de llegar a los dieciséis, ya los Veelas se siente
inclinados hacia esa persona. Pero en cuanto los cumplen, todo se intensifica.
El día de su cumpleaños suelen desear unirse a su pareja, enlazarse a ella...!
-¿Cómo hacen eso?- interrogó Harry
Cayó en cuenta de que todas las personas en el cuarto se ruborizaron y Malfoy
sonrió débilmente
-Los Veelas, durante el sexo, arrojan un heechizo de unión, permitiéndole dejar
algo de su atracción en su pareja. Sin embargo, eso tiene sus desventajas; el
Veela se vuelve sobre-protector, especialmente durante la primavera, que es la
época de apareamiento. El deseo por su pareja crece rápidamente, incrementando
la necesidad de una relación física....en cualquier momento o en cualquier
lugar.
Para ese momento Harry estaba en un rojo carmesí, así como las otras personas en
la habitación.
-Sin una pareja, la atracción queda totalmeente fuera de control. Hasta el
momento he podido controlarla, pero sin una pareja, no podré caminar por la
escuela sin gente tratando de...acosarme...
-¡Así que lo que tratas de decirme es que ppara tu cumpleaños vas a estar
buscando una pareja! -concluyó Harry
-Sí.
-Pero dijiste que ya tienes la atracción Veeela....tu cumpleaños fue la semana
pasada- comentó Harry frunciendo el entrecejo, recordando la fiesta de Slytherin
que terminó con esa Casa en pleno con resaca en la enfermería.
Harry aguantó la risa al recordar la pálida cara de Pansy Parkinson y el momento
en que vomitó sobre Snape. Todos los Slytherins fueron severamente castigados y,
sorprendentemente, fue Snape quien lo hizo. “Tal vez tuvo que ver con Pansy
vomitando sobre su túnica”, pensó Harry mientras se dibujaba una sonrisa en su
cara.
-Sí- confirmó Malfoy
-¿Entonces por que no lo siento?- preguntó Harry con curiosidad-. Es decir, si
has sido un Veela durante toda esta semana debería haber sentido alguna
atracción por ti, pero no la he sentido....
-Esa es una buena pregunta-comentó Draco voolviéndose hacia Dumbledore
Los ojos de Dumbledore brillaron, haciendo estallar un caramelo de limón en su
boca. Ofreció uno a Harry quien rechazó rápidamente, no quería que Dumbledore
comenzara a hablar de nimiedades. Tenía que admitir que el Director era
brillante, pero tenía sus momentos de locura.
-Supongo que recordaras las Veelas de la Coopa de Quidditch?- observó Dumbledore
gentilmente
Harry asintió.
-¿Entonces fuiste consciente de la atraccióón del señor Weasley hacia ellas.... y
hacia la señorita Delacour?- agregó con una sonrisa.
Harry sonrió, Sirius tosió y Snape hizo una mueca Mcgonagall miraba con
desaprobación mientras Remus le pegaba a Sirius en las costillas para
silenciarlo
-¿Puedes recordar la reacción de la Señoritta Granger?- insistió Dumbledore
-¿Que es lo que.....? Ah!, habla de Ron fanntaseando por Fleur y Mione celosa-
Harry sonrió.
-Sí- Dumbeldore rió entre dientes.
-Si, fue hilarante, siguen negando lo que ssienten el uno por el otro, incluso
sabiendo que están perdidamente enamorados. Es extraño, siempre creí que
Hermione era lista, pero sigue negándolo.
-Un punto para Gryffindor- espetó Snape >
-¡Severus!- exclamó Mcgonagall impactada.
-¿Que?. El chico por fin dijo algo que tienne sentido- se apresuró a decir Snape
-No te atrevas a insultar a mi ahijado- terrcio Sirius furioso.
-Caballeros- rugió Dumbledore
Todos se callaron instintivamente y tanto Sirius como Snape lucieron
avergonzados.
-¿Recuerdas un pequeño regalito que les dioo en su quinto año?- inquirió
Dumbledore
Harry lució confundido por un momento antes que la comprensión lo golpeara y
enrojeciera, viéndose decididamente incómodo. La mirada de Sirius vagó de
Dumbledore a Harry con diversión, mientras Malfoy lanzaba a Harry una mirada
indescifrable.
-¿Qué te dio?- Sirius se rió, claramente peensando que podía ser algo con los que
podría molestar a Harry más tarde
-Me llevó a una sala de tatuajes- explicó HHarry, retrocediendo.
-¿Que?!- chillo McGonagall
-¿Qué hiciste?- Malfoy sonrió con una miradda llena de interés, mientras se
inclinaba ligeramente, sus ojos devorando a Harry de forma incomoda.
-Me chantajeó para que me perforara un pezóón- se ruborizó, su voz era tan tenue
que apenas se escuchaba
Sirius se carcajeó sonoramente
-¿Es una broma verdad?- le preguntó entre rrisas
Harry vaciló antes de sacudir la cabeza, observando como Sirius lo miraba
fijamente con incredulidad. Snape hizo una mueca, Remus ahogó una carcajada,
McGonagall casi se desmaya, los ojos de Dumbledore brillaron y Malfoy lamió sus
labios haciendo que Harry lo viera con un sobresalto
-¿Te importaría enseñármelo, Harry?- pidió Dumbledore alegre
Harry asintió en silencio y subió su túnica, levantó la camisa polo roja que
usaba debajo revelando un bronceado pecho. Todos parpadearon cuando la camisa
fue jalada hasta su barbilla revelando el pezón derecho, perforado por un
pequeño arete dorado
-¿Por qué no me dijiste que te habías hechoo eso?- gruñó Sirius
-Pensé que te enojarías conmigo- susurró Haarry, evitando los ojos de Sirius
Malfoy hizo un sonido gutural y los ojos de todos se fijaron en él
Estaba en la orilla de la silla con la cara ruborizada y los ojos fijos en el
estomago desnudo de Harry. El deseo en sus ojos era evidente. Harry se bajó
rápidamente la camisa, evitando los ojos del joven Veela
-Creo que la señorita Granger los encantó, a ti y al señor Weasley, haciéndolos
inmunes a la atracción. Mientras lo usen, no podrán ser atraídos por el encanto
de las Veelas, ni cualquier otro hechizo, poción o forma de deseo, a menos que
sea real- informó Dumbeldore animadamente, tratando de cubrir el silencio en el
cuarto.
Harry entendió la razón por la que Hermione había hecho eso. Llevaba tiempo
enamorada de Ron, aunque el muchacho ignoraba ese hecho. A Harry le había
parecido sospechosa la insistencia de Hermione. Quizás el arete era un modo de
mantener el hechizo invisible a ojos curiosos; después de todo, ninguno de los
muchachos mostraría sus pezones, puesto que no era permitido en Hogwarts.
-Así que por eso Hermione se aseguró que Roon estuviera usándolo cuando los
alumnos de Beauxbatons nos visitaron a principio de este año" Rió Harry
Recordaba la cara fija de Hermione mientras ayudaba a Ron a cambiarse el arete.
Había estado sonriendo secretamente, haciendo que Ron la mirara boquiabierto. A
veces Hermoine era demasiado lista por su propio bien. Quizás sería mejor
decirle a Ron
-Así que es por eso que no te has sentido aatraído por mí....no hay duda, Granger
se reirá cuando se entere...-murmuró Malfoy tratando de controlar la urgencia de
atacar a Harry
-Señor. Disculpe por preguntar, pero ¿qué ttiene que ver todo esto conmigo?-
inquirió Harry incómodo.
Sirius dejó salir un lamento y Harry lo miró. Estaba mirando a Malfoy con
lujuria. Al observar de soslayo a Snape, McGonagall y Remus descubrió reacciones
similares. Hasta Dumbledore parecía trastornado mientras el joven Veela lamía
sus labios, sus ojos brillando con lujuria. Incluso Harry tuvo que admitir que
era atractivo.
Durante los pasados 2 años, Draco Malfoy había crecido hasta medir más de metro
ochenta, su cuerpo se llenó, haciéndose musculoso, su cabello seguía siendo de
un color oro blanco pero ya no estaba aplastado con gel, sino que caía
naturalmente rozando sus hombros, enmarcando una cara fuerte y bien parecida,
con un par de ojos grises brillantes. Era la copia exacta de su padre, hermoso,
pero fatal. Era el perfecto Slytherin: una serpiente mortal con una mordida
venenosa
Ahora que lo pensaba, había escuchado que muchas de las chicas y algunos chicos
de Gryffindor comentaban el nuevo look de Malfoy, especialmente Parvati,
Lavender, Seamus y Dean. A Malfoy nunca le faltaban admiradores; era, quizás,
uno de los muchachos más populares en la escuela, aún cuando sólo cursaba su
sexto año.
-La pareja del señor Malfoy está en Hogwartts- gruño Snape
-¿Quién?- preguntó Harry alegre
Harry tuvo una imagen mental de Malfoy tratando de seducir a un Gryffindor o
peor aún, a un Hufflepuff. No pudo reprimir una risa imaginándose a Malfoy
emparejándose con Neville Longbottom; apenas alcanzó a taparse la boca con una
mano y disimular la risa con un ataque de tos, preguntándose si a la pareja de
Malfoy le gustaría él.
Los adultos se quedaron en silencio, y de pronto un pensamiento vino a Harry,
quien se quedó helado, mirando al joven Veela
¿Que demonios?, no podía ser, se odiaban uno al otro......y aún así tenía
sentido. Malfoy había estado evitándolos últimamente, apenas les había dirigido
la palabra...... eso era extraño, cuando salía a su camino para molestarlos al
menos una vez al día.
-No lo creo.
-Harry- comenzó Dumbledore, apresuradamentee
-¡Ron lo va a matar!
-¿Qué tiene que ver Ron en todo esto?- pregguntó Sirius confundido.
-¿Quieres decir que no es Ron?- interrogó HHarry, relajado instantáneamente
Todos quedaron con la boca abierta
-¿Qué te hizo pensar que yo estaría interessado en esa comadreja?- preguntó Draco
arrastrando las palabras
-No lo sé....yo solo....bueno....
-Harry, debo decirte esto antes que lo averrigües; es posible para la persona no
aceptar el unirse a Draco, la persona puede ignorarlo...
-Oh...- exclamó Harry, no muy seguro de enttender
-El único problema es que una vez que el Veeela decide quien será su pareja, va a
seguir tratando de seducirlo hasta que se unan....los Veelas son unas criaturas
muy persuasivas....
De repente todo encajaba. Dumbledore quería saber sobre su inclinación
sexual...le había cuestionado sobre si tenía alguna relación...habían discutido
sobre las Veelas con él...Harry sintió una repentina urgencia de correr,
mientras veía con pánico al chico de cabello plateado. ¡¡Oh por Dios!!, gritó su
mente
Esto no podía estar sucediendo, su rival no estaba tratando de seducirlo, ¡no
podía ser el!...¡no podía ser posible!.
-Eres tú- gimió Malfoy, era claro que no deeseaba otra cosa que lanzarse sobre el
atontado, horrorizado muchacho enfrente de él, que lo miraba fijamente como si
hubiera admitido estar enamorado de Voldemort
¸¸,ø¤º°º¤ø °`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸
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