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CAPÍTULO 5
- ¡Harry! ¡Vamos! ¡Tus amigos están esperanndo! ¡Y todavía tengo que comprar
algunas cosas para los bebés!- gritó Sirius.
- Sí, ¡estaré abajo en un minuto!- gritó a su vez Harry. Él y Sirius iban al
callejón Diagon a conseguir las cosas de la escuela de Harry y la llave de
Sirius, y el muchacho iba a reunirse con Ron y Hermione. Mientras caminaba
apresuradamente a lo largo del pasillo, vio a Draco en su cuarto a través de la
puerta abierta.
- Hey, Draco- llamó, entrando al cuarto-. VVoy a buscar las cosas de la escuela.
¿Quieres venir conmigo?
Draco lo miró, sonriendo.
- Vaya, Potter, nunca me imaginé este cambiio. ¿Invitándome a salir ahora, hmm?
Harry puso los ojos en blanco.
-Lo que sea, Malfoy-
Draco agitó su mano desdeñosamente.
- Adelante, Harry, yo ya conseguí mis artícculos escolares. Más exactamente, los
elfos domésticos de Hogwarts los consiguieron para mí mientras estaba
inconsciente. Órdenes de Dumbledore, asumo- comentó despreocupadamente. Además,
sé que vas a estar con Granger y Weasley, y me atacarían y golpearían si me
vieran contigo- agregó sonriendo. Harry cabeceó con comprensión y se despidió
rápidamente antes de unirse a Sirius en el salón para viajar con polvos floo a
través de la chimenea hasta el Caldero Chorreante. Remus acordó permanecer en la
casa para vigilar a los gemelos y a Draco mientras Sirius y Harry salían.
Unos minutos más tarde, Harry caminaba perezosamente a través de las calles del
Callejón Diagon con sus amigos, Ron Weasley y Hermione Granger. Sirius estaba en
Gringotts.
- Así pues- comenzó Ron- ¿Qué has estado haaciendo este verano, compañero?
-No mucho. Sólo practicar el Quidditch y coosas así, nada nuevo- contestó su
amigo, mientras los tres entraban en Flourish y Blotts para comprar sus libros.
- ¡Harry! ¡Estás tomando Aritmancia!- exclaamó Hermione, al tiempo que miraba la
lista de libros de Harry. Ron lo miró fijamente.
Erm...si, cambié- dijo Harry, incómodo por la mirada que Ron le lanzaba-. No
puedo continuar con ese viejo fraude por más tiempo, así que...
- Genial. Seré el único que quede en esa cllase- dijo Ron hoscamente.
- Aún podrías cambiar, Ron, podrías ir con Dumbledore para revisar tu carga
académica- le sugirió Hermione.
- Vamos, es la única clase que tengo apartee de Historia de la Magia donde puedo
dormir realmente- replicó Ron.
- ¡Eso es todo en lo que piensas, Ron!- recclamó Hermione, furiosa. Ella y Ron se
lanzaron miradas enojadas, haciendo que Harry interviniera antes que terminara
en una completa guerra.
- Pararlo, amigos. Actuáis como una vieja ppareja de casados- comentó
tranquilamente. Los implicados cesaron de lanzarse miradas furiosas el uno al
otro como si los hubiera golpeado una maldición.
- ¿Q- qué dijiste ? - balbuceó Ron. Harry llevantó una ceja.
- ¿Chicos, acaso hay algo que yo no sepa?- preguntó, lanzando a sus amigos una
mirada calculadora.
- ¡N-no!- exclamaron los dos.
- ¿Estáis seguros?- insistió Harry, una sonnrisa comenzaba a asomarse a su cara.
Ron y Hermione intercambiaron miradas nerviosas. -Bien, ¿vais a decir algo, o
solo vais a miraros fijamente?- presionó Harry, sonriendo.
-Uh, bien...Harry...- comenzó Hermione, y RRon inmediatamente facilitó el resto
de la oración.
-Le pedí a Mione... que saliera conmigo - aacabó en voz baja.
La sonrisa de Harry creció de par en par.
- Bien, ¡ya era tiempo! - exclamó. Sus dos mejores amigos le miraron fijamente-.
Vamos, amigos. Si cualquiera hubiera apostado que vosotros dos ibais a salir
antes de que nos graduáramos, él o ella hubiera ganado. Éxito.
- ¡Qué?!- Ron y Hermione gritaron al unísonno. Harry sacudió la cabeza, aún
sonriendo.
- Vamos, chicos, consigamos el resto de lass cosas, así podremos ir a comer.
Los tres amigos pasaron el resto del día en el callejón Diagon, haciendo compras
para sus suministros de la escuela. Luego, Harry y Sirius se dirigieron a casa,
llevando sus cosas.
- ¿Sirius?- preguntó Harry mientras sacaba sus libros de las bolsas de papel-.
Son ideas mías, o tengo más libros de texto sobre Defensa Contra las Artes
Oscuras y Transformaciones de los que son necesarios.
Sirius le sonrió y explicó:
- Harry, ¿recuerdas esa reunión con el Direector a la que Remmie y yo fuimos hace
aproximadamente tres semanas?- Harry asintió-. Bien, Albus nos dijo que algunos
chicos de sexto y séptimo año tomarán clases avanzadas en Transformaciones,
Defensa, Encantamientos, y Pociones. Parece que tú tomarás Transformaciones
Avanzadas y Defensa Contra las Artes Oscuras.
Harry miró fijamente a su padrino, la quijada caída.
- Yo...¿Qué?
-Me oíste, Harry – dijo Sirius, sonriendo-.. Ahora, voy poner tus cosas en tu
cuarto, y luego iré a instruir a los elfos domésticos para que preparen la cena.
- Lo que quieres decir es que vas a subir aa tu habitación, sacarás a los gemelos
de los brazos de Remus y lo joderás perdiendo el sentido hasta que los elfos
domésticos nos llamen para cenar- bromeó Harry con una mirada engreída. Sirius
sonrió otra vez.
-Algo así. ¡Ahora aléjate y déjame en paz!--
Sirius y Harry rieron, y luego el chico se encaminó al piso superior. En el
pasillo, se tropezó con Draco, quien acababa de salir de tomar una ducha.
- Potter, no esperaba que estuvieras en cassa tan temprano- comentó con voz
cansina.
Harry sonrió.
-Y yo no esperaba que conocieras el arte deel baño.
Ambos fingieron fruncir el ceño hacia el otro antes de reírse entre dientes.
-¿Tuviste un buen día, Draco?
- Relativamente. El profesor Lupin, quiero decir, Remus, me `enseñó´ cómo
cambiar un pañal a un bebé. Juro que es repugnante- contestó Draco, arrugando la
nariz ante el recuerdo.
Harry rió.
- Necesitarás esa habilidad en algún momentto en el futuro, así que acostúmbrate.
- Oh no, conseguiré a un elfo doméstico parra hacer esa cosa en particular-
afirmó Draco, encogiéndose de hombros-. En todo caso, ¿cómo fue tu día fuera?
- Muy bien. Conseguí todas las cosas necesaarias...y algunas más.
- Oh, ¿así que te tocaron libros adicionalees también, huh? Yo tengo los libros
adicionales para Pociones y Encantamientos, me pregunto para qué son- comentó
Draco.
- Sí, compramos algunos para Defensa Contraa las Artes Oscuras y
Transformaciones. Sirius me dijo que vamos a tomar temas adicionales para
prepararnos para los ataques- contestó Harry de manera casual, mientras se
encaminaban hacia su dormitorio.
- ¿De veras?- Inquirió Draco interesado. Haabía estado leyendo sus libros
últimamente, especialmente los de Pociones, y encontró muchas cosas fascinantes
que resultaban verdaderos desafíos-. Pero todavía seguiremos tomando las
materias regulares, como Transformaciones para ti y Pociones para mí, ¿no?
- Sí. Vamos a estar mucho más ocupados estee año, ¿verdad?
-Pensaba exactamente lo mismo- contestó disstraídamente Draco. La causa de su
distracción estaba cinco pies más allá, doblado sobre su baúl escolar. El rubio,
generalmente imperturbable, ahora se sonrojó levemente mientras sus traidores
ojos vagaban por los músculos de su antiguo rival, ahora entonados por el
Quidditch, y se quedaban clavados en su firme culo.
“Harry ha conseguido un gran cuerpo”, pensó para si, `”y un culo aún
mejor”.....”Oh, mi Dios, ¡Estoy mirando el culo de Harry Potter! Oh. Mi Dios.”
- ¿Algo te incomoda, Draco?- la profunda vooz de barítono de Harry cortó los
aterrados pensamientos del rubio.
- ¿Huh?- susurró Draco, desorientado. Harryy ahora estaba a un pie de él, una
mirada preocupada en sus facciones -. Er.. um, nada, - contestó, ruborizándose
levemente-. ¿Por qué no vamos a cenar? Estoy muerto de hambre- concluyó
apresuradamente, tras lo cual salió del cuarto. Harry, por su parte, miró a
Draco desconcertado, pero le siguió hasta el comedor, deteniéndose antes en el
cuarto de niños a revisar a Simon y Samantha, sin hacer caso de los quejidos
amortiguados que venían del dormitorio principal.
¸¸,ø¤º°º¤ø
°`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸
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