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Capítulo 2
- ¿No es ese el hijo de Lucius Malfoy?- ppreguntó Sirius.
- Y solo tú encuentras necesario señalar lo obvio - comentó Snape, con
desprecio. Los dos se miraron ferozmente, y Remus puso una mano en el hombro de
Sirius para calmarle. Dumbledore despejó su garganta y comenzó a hablar.
- Antes de que hablemos cualquier cosa, SSirius, ¿aceptas el puesto de Defensa
Contra las Artes Oscuras?- los ojos de Snape destellaban. Sirius sonrió con
satisfacción, y asintió al Director.
-Encantador. Ahora, antes que celebremos la reunión del personal, quisiera
preguntar si hay algo inusual que sucediera el último mes, o si cualesquiera de
nuestros espías o agentes informaron de alguna actividad oscura- comenzó
Dumbledore, mirando hacia la figura postrada de Draco -, porque el joven señor
Malfoy fue encontrado hace dos días por los elfos domésticos; lo hallaron en las
escalinatas de la entrada y estaba casi moribundo. Sostenía una nota en su mano
qué decía, ' espero que te guste tu regalo ' y firmaba la marca oscura. No he
podido conseguir información del chico; no ha recuperado el sentido todavía-
Todos los profesores sacudieron sus cabezas en negación. Dumbledore suspiró-.
Vayamos a la sala de profesores, ¿les parece?. Todavía necesitamos discutir
sobre el próximo periodo escolar- mirando a Madame Pomfrey, agregó-. Poppy,
¿podrías informarnos en cuanto despierte el joven Malfoy?
La enfermera de la escuela asintió, y el resto del profesorado caminó
penosamente fuera del cuarto y se dirigieron a la sala de profesores.
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-No puedo creer que Dumbledore te emplearra para enseñar- gruñó Snape a Sirius,
obviamente furioso. Sirius sonrió.
-Mejor yo que tú- contestó descaradamentee.
Snape camino a grandes zancadas hasta el lugar donde Sirius estaba sentado, y
Remus, detectando problemas, brincó de su silla bloqueando su camino. El
profesor de pociones levantó una ceja.
-¿No eres demasiado viejo para ocultarte detrás de las faldas de tu amante,
Black?
-Ya es suficiente- se escuchó la voz de DDumbledore desde el umbral. Los
profesores se sentaron inmediatamente-. Sirius, Severus, por favor intentar ser
por lo menos civilizados el uno con el otro. Vais a tener que trabajar de cerca,
y espero que ambos seáis un ejemplo para los estudiantes.
Cómo estáis todos enterados, Voldemort desvía constantemente fuentes de energía
en Europa meridional, y nuestras fuentes dicen que él y sus secuaces ahora están
en Italia. Pero esto no significa que tenemos que sacrificar la calidad de la
educación que damos a los estudiantes. Continuaremos funcionando en esta
escuela, mientras que se preparan para el violento ataque de Voldemort. Espero
que hayáis preparado los planes de estudio para incluir las cosas que serán
necesarias para prepararlos para el ataque, especialmente para la Defensa.
A partir de este periodo, habrán temas avanzados para Transformaciones,
Encantamientos, Defensa Contra las Artes Oscuras, y Pociones. Deben ser
impartidos a los estudiantes más excepcionales de sexto y séptimo año. Éstas son
clases suplementarias diseñadas para entrenarles adecuadamente, y espero que
vosotros, Minerva, Filius, Sirius, y Severus, se preparen para ello. Aunque no
tenéis que preocuparos, las clases se llevaran a cabo solamente una vez por
semana. ¿Está claro?-
La reunión del personal había durado otra hora y media, cuando la señora Pomfrey
entró en el recinto y anunció que Draco ya había recuperado la conciencia. Todos
los profesores se pusieron en pié, pero Dumbledore les pidió que permanecieran
en el sitio. El Director y Snape acompañaron a Pomfrey hasta la enfermería a ver
Draco.
Los tres caminaron en relativo silencio hasta que alcanzaron el ala del
hospital. Dentro , encontraron a Draco incorporado y mirando fijamente al
espacio. Snape se acercó, y el rubio se estremeció y se alejó inmediatamente.
- No. No me toques- pidió Draco escuetameente.
-Señor Malfoy- se escuchó la voz de Dumblledore-. Es bueno que haya despertado
ya; hemos estado esperando para preguntarle qué sucedió.
Draco siguió mirando a lo lejos.
- Usted no querrá saberlo- susurró quebráándose.
-Si piensa que puede ayudarnos al no conttárnoslo, entonces está equivocado,
señor Malfoy- musitó Snape-. Ahora por favor, por el amor de Merlín.... por
favor, díganos qué sucedió.
Draco miró a sus profesores y luego a la medibruja, antes de despejar su
garganta y hablar.
- Yo ... He elegido un lado, profesor. Hee.. decidido no satisfacer los deseos de
mi padre.
Dumbledore lo miró cuidadosamente.
-¿Está seguro, señor Malfoy?- Draco lo miiraba, sus ojos taladraron al Director,
deseando desesperadamente que el viejo mago le creyera.
- Yo ... ya no deseo continuar siendo la ... marioneta de mi padre.
- Algo me dice que no es todo, señor Malffoy- dijo Snape fríamente. Draco miró a
los ojos del profesor de pociones y respiró profundamente.
- Yo...sé.. quiero decir, Voldemort hizo una visita a nuestro hogar de verano en
Sicilia, donde nos estábamos quedando- comenzó Draco, levantando la cabeza-. Mi
padre, él me lo trajo, diciendo que debía ser iniciado, pero...pero lo rechacé.
El Cruciatus... me lanzó el Cruciatus..... por cuánto tiempo, no lo sé.
Entonces, Voldemort.... él.... él- Draco paró allí, mientras se deshacía en
lágrimas.
- ¿Qué le hizo Voldemort?- lo animó Dumblledore, suavemente.
-Voldemort...me tocó, profesor, él...... pensé que me iba a abrir... él.. . -
Dumbledore, Snape, y Pomfrey intercambiaron miradas entristecidas, mientras
Draco se acurrucaba y sollozaba quedamente.
-Por favor, Director- intervino la medibrruja -. Sé que desea hacer más preguntas
al señor Malfoy, pero creo que necesita descansar-. Dumbledore hizo amague de
irse, pero Snape permanecido donde estaba.
-Señor Malfoy, ¿está seguro que desea uniirse al lado de la luz?- Draco, a pesar
de sus sollozos, miró a su profesor y asintió.
-Muy bien- dijo Dumbledore. -Descanse, poor favor, señor Malfoy. Regresaremos a
decirle dónde permanecerá por el resto del verano. Siento que no pueda quedarse
aquí durante esta época del año.
Draco asintió, después se acomodó en la cama. Dumbledore y Snape salieron de la
enfermería regresando a la sala de profesores. Cuando llegaron allí, fueron
saludados por las tensas caras del personal.
- Albus, Severus, ¿qué sucedió?- preguntóó McGonagall.
El Director explicó a los profesores lo sucedido en la enfermería. Es
innecesario decir que todos quedaron impactados; luego se compadecieron del
pobre muchacho. Después de un silencio de algunos minutos, Dumbledore habló otra
vez.
- Ahora, el joven Malfoy está en condicioones delicadas, y tengo que pedir un
gran favor. Puesto que se están consolidando las salas de la escuela, no podemos
permitirnos dejarlo permanecer aquí.
- Pero Albus, la mayoría de nosotros vivee aquí, y algunos están haciendo los
trabajos para la orden- razonó el profesor Flitwick.
Dumbledore sonrió.
-Oh, pero mi nuevo Profesor de Defensa Coontra las Artes Oscuras está libre-
comentó, lanzando una mirada significativa en la dirección de Sirius y Remus.
- Albus, ¿piensa que sea una buena idea? Quiero decir, Harry y Draco no son los
mejores amigos. . .- comenzó Sirius, pero Dumbledore levantó su mano para
detenerlo.
-Conozco eso, Sirius, y ahora puede ser uun buen momento para que resuelvan sus
diferencias. Ahora están en el mismo lado.
-El Director tiene un punto, Sirius- inteervino Remus-. Y además, no sería un
problema para nosotros. Nuestra casa es bastante grande- dando la vuelta hacia
Dumbledore, agregó-. Yo entiendo, Albus. Draco puede permanecer con nosotros por
el resto del verano.
¸¸,ø¤º°º¤ø
°`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸
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