Titulo original: And Another Year

Titulo: Y otro año

Autor: Princess Malfoy

Clasificación : R

Comentarios: SLASH-mpreg HP/DM. Esta es la secuela de "After 14 years." Esta historia empieza justo donde concluye '14 ', pero ahora está enfocada principalmente en HP/DM. Os ayudaría leer esa historia primero, así no estaréis tan confundidos.
 

(After 14 years, se encuentra bajo una severa revisión. Disculpen los inconvenientes.)
 

 

@ traductoras: [email protected]

 

 

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Capítulo 1:

El día amaneció brillante y soleado en la imponente mansión blanca, aunque ése no era necesariamente el caso de sus residentes. Simón James y Samantha Jane estaban en eso otra vez, sus agudos gritos hacían eco a través de la mansión, mientras sus soñolientos y aturdidos padres corrían y se tropezaban para alcanzarlos.

-Dios mío, ¿qué pasa ahora?- preguntó conn exasperación Sirius Black, mientras junto a su novio, Remus Lupin, caminaban hacia el cuarto de los niños-. Son las malditas siete de la mañana, ¿qué podrían querer?

- Ni idea- contestó Remus, todavía intenttando frotar el sueño de sus ojos-. Los alimentamos y cambiamos esta mañana. Quizá tengan hambre otra vez. Vamos, Paddy, apresurémonos.

Sirius y Remus aceleraron su paso; tan pronto como entraron en el cuarto, vieron a Harry doblado encima de la mesa que se usaba para cambiar a los niños, limpiando a Simón. Samantha permanecía en su cuna, aún gritando. Al oír a su padrino y a su amante entrar, se giró hacia ellos y comentó:

-Simon sintió la necesidad de hacer caca ahora, pero no os preocupéis, lo tengo cubierto. Aunque debo admitir que es absolutamente repugnante. El pañal de Samantha todavía está limpio y seco, así que considero que lo que tiene es hambre.

Sirius parecía aliviado de que Harry hubiera cambiado ya a Simón. Remus lanzó una mirada de agradecimiento al chico y musitó:

-Gracias Harry, de verdad. Nos encargaremmos desde aquí .

-No hay problema- contestó el joven, sonrriendo-. Chicos, sé que no habéis conseguido un sueño decente desde que nacieron, así que decidí que sería bueno serviros de niñero mientras descansabais un poco- le entregó a Sirius el pequeño, mientras que Remus levantaba a Samantha de la cuna.

- Estoy asombrado con tu habilidad como ppadre, Harry- comentó Sirius-. ¿Estás seguro que no has tenido ningún niño que estés ocultándonos?

Harry puso los ojos en blanco.

-Bravo, estuviste cerca. Pero la verdad, no lo sé. Puede ser que haya oído a la señora Weasley diciendo algo sobre eso a Bill y su novia o algo por el estilo. De todas formas, voy rumbo a la cocina para conseguirnos algo de desayuno, en vista de que todos lo necesitamos.

Harry salió sin prisa del cuarto, y Sirius y Remus se dedicaron a calmar a sus bebés. Después de algunos minutos, fueron al rincón del desayuno a unirse a Harry.

- ¿Estás seguro que todavía planeas almorrzar y cenar, Harry?- preguntó Remus divertido, mientras que cuidadosamente ataba la correa de la cuna portátil de los gemelos al banco.

-Bien, si no comes eso puede ser que me llo coma también- amenazó Harry con una sonrisa-. ¿Té?

-Sí, por favor, gracias- contestó Remus mmientras se sentaba y comenzaba a llenar su plato con tocino y huevos, al tiempo que Harry iba a la encimera a coger la tetera llena. Sirius se sentó al lado de Remus y convocó un elfo doméstico para que le trajera una gran taza de café. Una vez que la bebida le fue traída, tomó un trago enorme. Remus levantó una ceja.

-Eres afortunado, tu lengua no consiguió escaldarse- bromeó, mientras Harry volvía a la mesa para entregarle un té.

- Ah, esto se siente mejor- suspiró Siriuus complacido.

-No sabía que amabas tanto el café, Siriuus- comentó Harry. Remus puso los ojos en blanco.

-Es su cable de salvamento- comentó-. Dicce que es lo mejor después de la cerveza de mantequilla.

-Bueno, ¡así es!- interpuso Sirius.

-Y aquí estaba yo, pensando que sólo bebees café para mantenerte despierto- bromeó Harry. Sirius y Remus sonrieron y continuaron desayunando en relativo silencio, interrumpido a veces por los gorjeos de los gemelos desde sus cunas portátiles.



-Y entonces, Harry- dijo Sirius-. ¿Has reecibido noticias de tus amigos últimamente?

-Bien, sí- contestó el chico-. Hermione eestá en España con sus padres, pero regresará a su casa el sábado. Ron está en el país. Ambos preguntaron si vosotros, Simón y Samantha, estáis bien, y que si podríais permitir que los acompañe a comprar los materiales escolares dos semanas antes de comenzar las clases. ¿Puedo ir?

-Seguro, Harry- contestó Remus con una soonrisa-. Tenemos que ir al callejón Diagon alguna vez de todos modos, así que podemos ir todos.

-¿Que es lo que vais a hacer en el callejjón Diagon?- preguntó Harry

-Bien, tenemos que comprar ropa y algunoss artículos para los niños, y tengo que ir a Gringotts a conseguir mi llave. El Ministerio está devolviéndome el resto de mi dinero- contestó Sirius.

-¿Pero pensé que ya te habían dado todo?-- observó Harry, desconcertado.

-Se han presentado algunos problemas en lla transferencia de las cosas a mi nombre otra vez.- explicó Sirius desdeñosamente-. De todos modos, ya arreglé eso con los duendes, así que puedo tener todo de regreso para el momento en que tú y tus amigos os veáis.

-¿Tienes tu lista de la escuela?- le pregguntó Remus, cambiando de asunto.

Harry estaba a punto de contestar que no, cuando una lechuza de Hogwarts descendió entrando a través de la ventana abierta y aterrizó en el hombro de Sirius. Los gemelos miraron a la lechuza sorprendidos y gritaron. La lechuza graznó con sorpresa, haciendo que los pequeños gritaran más fuerte. Harry y Remus cogieron a los bebés y los acunaron suavemente mientras Sirius desataba las cartas de la pata de la lechuza.

-Aquí está tu lista de la escuela, Harry-- informó, dando un sobre de pergamino a Harry. Éste colocó a Simón de regreso en su cuna y abrió su carta.

-Hmm, parece que vamos a tener un año inffernal- masculló Harry cuando exploró el contenido de la carta.

-¿De veras? ¿Qué libros necesitas?- preguuntó Remus.

-Muchos- contestó Harry-. Transformacionees, Encantamientos, Pociones, Aritmáncia.

-¿Aritmáncia?- terció Sirius-. ¿Pensé quee estabas tomando Adivinación?



Harry hizo una mueca.

-No pude seguir soportando a la vieja bruuja, así que cambié. De todas formas, tengo a Hermione para ayudarme allí, no hay ningún problema. ¿Qué dice tu carta?

Fue solo entonces que Sirius y Remus notaron la otra carta que les habían enviado. Remus abrió la misiva y la leyó.

-¿Paddy? Dumbledore quiere que vayamos a Hogwarts mañana- le informó Remus.

-¿Por qué? No ha habido ningún ataque o aalgo similar, ¿verdad?- inquirió Sirius, desconcertado.

-Realmente no lo sé- contestó Remus pensaativamente-. Aquí sólo dice que tendremos una reunión mañana y que el Director quiere que enseñes Defensa Contra Las Artes Oscuras-acabó Remus con una sonrisa.

-¿Qué?- preguntaron Harry y Sirius con laa boca abierta.

-Ordinarios- dijo Remus haciendo una muecca-. Cerrar vuestras bocas, no quiero mirar la comida medio masticada.

Sirius tragó su comida y musitó:

-Debes estar bromeando.

-No, no lo estoy- contestó el licántropo indignado-. Aquí, míralo por ti mismo- le entregó la carta a Sirius, quien exploró el pergamino rápidamente.

-¡Bien¡ ¡Vas a ser nuestro profesor! ¡Esppera cuando se lo diga a Ron y Hermione!- exclamó Harry. Sirius sonrió levemente.

-Bien, ¿tomarás el trabajo, Paddy?- preguuntó Remus a su amante.

-Hmm, claro, ¿por qué no?- contestó Siriuus-. ¿Pero no querías tú ese trabajo, Remmie?

-Dumbledore debe haberte designado por unna razón, Pads, y además, nadie podría cuidar de nuestros gemelos si consigo un trabajo- razonó Remus-. Estoy realmente orgulloso de ti.

-Aquí vamos otra vez- bromeó Harry. Siriuus y Remus pusieron los ojos en blanco y miraron a Harry.

-Harry- comenzó Remus-. ¿Te importaría cuuidar a los bebés mañana mientras estamos en Hogwarts?

-¿Qué? ¿Dejaremos a nuestros ángeles con Harry?- intervino Sirius, cuya cara imitaba estar en shock.

-Suenas como si eso fuera tan malo, Siriuus- replicó Harry fingiéndose herido-. No, no me importa- continuó mirando a Remus-. ¿Cuándo partiréis?

-Mañana por la mañana- informó Remus. Apaareceremos en Hogsmeade y caminaremos hasta Hogwarts.

***

Al día siguiente, Sirius y Remus se Aparecieron en un punto cercano a la estación de Hogsmeade, luego de señalar a Harry todas las cosas que necesitarían los bebés, y de asegurarle que estarían de regreso esa misma noche. Cuando alcanzaron los peldaños de la entrada de Hogwarts, la Profesora McGonagall les esperaba en la puerta.

-Buenos días, Sirius, Remus- los saludó-.. El Director os espera en la enfermería.

-¿La enfermería?- preguntó Sirius, sorpreendido-. ¿Le sucedió algo a Albus?

-No, pero allí hay algo que necesitamos ddiscutir- comunicó McGonagall fríamente, y se encaminó hacia la enfermería, confiando en que los dos la siguieran. Aunque estaban desconcertados, Sirius y Remus la siguieron. Al alcanzar la enfermería, el resto del personal los saludó, pero ellos no los miraron. Sus ojos estaban centrados en figura golpeada e inconsciente acostada sobre una de las camas.



¸¸,ø¤º°º¤ø °`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸

   

   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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