|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Muerte
en las casas |
|
|
| Un
vecino, Publius Cornelius Tegetus, enriquecido por el comercio, quiso salvar
los objetos de arte que encerraba su casa. Con al esperanza de que la lluvia
de lapilli se detendria, envio a sus esclavos a buscar en el jardin una estatua
de bronce dorado que representaba a un efebo. Una vez en el atrio, se cubrio
la estatua con tela; luego, como no se producia ninguna tregua; Cornelius Tegetus
abandono sus bienes y huyo hacia el Sur con sus compañeros. |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
|
|
Casa
de los Amorcillos Dorados Es una rica residencia situada a la derecha de la
casa de los Vettios. Ejemplo tambien del gusto refinado de los nuevos ricos.
Pertenecia a Popeo Abito, tal vez del mismo origen que Popea, la mujer de
Neron
|
|
|
|
"Cogidos
de las manos, avanzaron penosamente; pero al bajar el ultimo peldaño
del portico, titubearon en ir mas lejos, y en aquel momento paso ante ellos
un anciano que llevaba un talego en la mano y se apoyaba en un joven que lo
acompañaba; Glauco los reconocio: eran un padre avaro y un hijo prodigo.
-Padre mio -dijo el joven- si no puedes andar mas aprisa, tendre que dejarte,
o si no moriremos los dos.
- No puedo acelerar mas el paso. Huye tu, hijo mio, y abandona a tu padre
- Pero no he de huir para morirme de hambre. Dame el talego del oro.
Y trato de apoderarse de el
- ¡Miserable! ¿Osas robar a tu padre?
- ¿Por que no? ¿Quien podria denunciarme en semejante dia? ¡Muere,
pues, avaro!
Y derribando en el suelo a su anciano padre, le quito el saco y, lanzando un
alarido de triunfo, huyo.
- ¡Grandes dioses! -exclamo Glauco horrorizado.
- ¿Tan ciegos os han dejado las tinieblas que permitis estos crimenes?
¡Ione! ¡Ione! Vamonos. Huyamos. Sigamos adelante..."
B. Lytton |
|
|
|
|
|
|
|
Los
ocupantes de una pequeña casa vecina, la del sacerdote Amandus, se
vieron menos favorecidos por la suerte. Una parte de la casa estaba alquilada
a un fabricante de tablillas de cera, los recados de escribir de la epoca.
Tambien alli, creyendose protegidos por el techo, se dudo en correr los
riesgos de una fuga demasiado precipitada. Los nueve miembros de la familia
de Amandus cayeron asfixiados en el vestibulo antes de llegar a la calle
obstruida por escorias y lapilli.
Jardin
de la Villa del Fauno, donde los macizos de arbustos armonizan con las fuentes
y los ediculos sagrados
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |