| Vida de ricos: la villa de Luculo | ||||||||||||||||||||||||
| Lucio
Licinio Luculo, de encumbrada familia patricia, irrumpe en la palestra en el
año 74 a.C. para terminar la guerra de Sila contra Mitridates. Durante
ocho años condujo a sus fuerzas, notoriamente insuficientes, con arrojo
y habilidad; y luego, cuando la campaña estaba a punto de concluir con
entera fortuna, sus fatigadas tropas se amotinaron y el las guio en su retirada
desde Armenia a Jonia, sorteando peligros no menores que los inmortalizados
por Jenofonte. Relevado del mando por intrigas politicas, regreso a Roma y, con su patrimonio y los despojos que llevo, paso el resto de su vida en medio de un lujo tranquilo y opulento. Edifico en el monte Pinciano un palacio con anchurosas salas, galerias, bibliotecas y jardines; sus posesiones de Tusculo se extendian por varias millas; en Miseno compro una quinta que le costo diez millones de sestercios (1.500.000 dolares); y convirtio toda la isla de Nisida en su residencia de verano. Sus diferentes vergeles eran famosos por las innovaciones horticolas en ellos introducidas; el fue, por ejemplo, quien llevo el cerezo del Ponto a Italia, de donde se extendio luego al norte de Europa y a America. |
||||||||||||||||||||||||
![]() |
||||||||||||||||||||||||
|
La
villa de Luculo estaba no lejos de Oplontis, el gran complejo palaciego de
la emperatriz Popea, de donde proceden estas pinturas que nos dan una idea
de la suntuosidad de aquellas residencias de veraneo
|
||||||||||||||||||||||||
![]() |
||||||||||||||||||||||||
| Sus
comidas constituian los maximos acontecimientos gastronomicos del año
en Roma. En cierta ocasion Ciceron quiso enterarse de lo que comia Luculo cuando estaba solo, y a tal objeto le pidio que lo invitara a cenar, junto con algunos amigos, aquella misma noche, aunque haciendole prometer que no daria el menor aviso a sus criados. Luculo acepto, con la unica condicion de que se le permitiera comunicar a la servidumbre que aquella noche cenaria en el "Salon de Apolo". Cuando Ciceron y los otros comparecieron, les fue servido un opulento festin. Luculo tenia en su palacio de la ciudad varios comedores y elegia uno u otro segun la categoria del agape; el Salon de Apolo estaba destinado a las comidas cuyo gasto pasaba de 200.000 sestercios. Pero Luculo no era un hombre que solo se cuidara de comer. Sus residencias eran verdaderos museos de arte selecto y sus bibliotecas punto de reunion de eruditos y amigos; y el mismo era hombre versado en las dos literaturas clasicas y en todos los sistemas filosoficos, aunque, naturalmente, se inclinaba con preferencia al de Epicuro. Se sonreia del vivir agitado que llevaba Pompeyo; creia que bastaba con una sola campaña en la vida; hacer mas era pura vanidad. Su
ejemplo se difundio, aunque sin su buen gusto, entre los hombres pudientes
de Roma; patricios y magnates rivalizaban en boato y derroche mientras
que la revuelta se gestaba en las provincias arruinadas y la gente moria
de hambre en los barrios miseros. |
||||||||||||||||||||||||
![]() |
||||||||||||||||||||||||
|
"El 16 de marzo del 37, Tiberio habia alcanzado el cabo Miseno, una colina de unos cien metros de altura junto al Golfo de Napoles y adquirido alli una suntuosa villa que habia pertenecido a Luculo, politico, general y mecenas de solida fortuna. En dias diafanos surgia en el mar la isla peñascosa de Capri..." (Neron, P. Vandenberg) Podemos imaginar asi a las elegantes damas invitadas por Luculo disfrutando del paisaje antes de la «cenae» Si desea saber mas sobre los placeres de la aristocracia de Roma, por favor, haga clic aca |
||||||||||||||||||||||||
![]() |
||||||||||||||||||||||||
|
||||||||||||||||||||||||