| La tierra tiembla! | ||||||||||||||||||||||
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joven estaba tan absorto en la contemplacion del mural que no se percato de
los gritos excitados que resonaban en el sagrado recinto del templo. Cuanto mas tiempo observaba el cuadro, mas impresiones nuevas se abrian en el. Combatientes troyanos yacian jadeantes al pie del muro, escudos destrozados, gente arrojandose desde las almenas, y de pronto la pintura parecio cobrar vida: Afrodisio escucho el ruido del muro al resquebrajarse y el polvo picante de la piedra se le metio en la nariz. En el muro troyano aparecian cada vez mas grietas, los bastiones se desplazaron unos hacia otros y, subitamente, todo el muro comenzo a derrumbarse entre mastimeros crujidos. Poco a poco, comprendio que aquella obra de destruccion no era fruto de su fantasia, sino la realidad. Las columnas que rodeaban el recinto sagrado se elevaron para hundirse en seguida, los capiteles reventaron con ensordecedor estruendo y hojas de acanto, artisticamente modeladas se estrellaron con estrepito en el suelo, cual fronda barrida por rafagas de viento otoñal. Dio unos pasos para salir al aire libre, se froto los ojos desorientado y apreto las manos contra la boca: el templo de Apolo, orgullo del pasado pompeyano, se dibujaba como el reflejo de las casas en los charcos que la lluvia formaba en la calle de las Termas. A su lado gente clamando al cielo, dos sacerdotes arrastraron gradas abajo por las escaleras del templo a un tercero cuya cabeza pendia exanime sobre su pecho. ¡Por Jupiter, la tierra temblaba! |
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"...el lado derecho del fronton hacia el cual generaciones de pompeyanos
habian levando la vista implorantes, se partio por el medio cual una rama
seca, se precipito con tremendo ruido y envolvio al maltratado santuario en
una densa nube de polvo."
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| "...No era la muerte misma lo que le infundia pavor, sino la angustia previa a morir, una torturante agonia..." | ||||||||||||||||||||||
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Afrodisio
permanecio en su lugar como paralizado. Percibio el fragoroso tronar bajo
sus pies, se sintio levantado por una fuerza invisible que al segundo volvio
a hacerlo descender, y apenas logro mantenerse sobre sus piernas. Afrodisio
jadeo porque se asfixiaba. El fino polvillo le penetro hasta los pulmones
y le provoco tos, escupio y perdio la orientacion. ¿Donde estaba el
angosto paso del muro hacia el Foro? Las columnatas empezaban a oscilar. Todavia lo separaba una corta distancia de la salvadora abertura en el muro. Hubiera podido correr para escapar de aquel infierno, pero se quedo inmovil. Por motivos inescrutables, no se movio, miro hacia arriba, y a traves de los resquicios de sillares removidos le llegaron rumores como de resquebrajamiento, y antes de que pudiera hacerse una idea clara, dio media vuelta y, trastabillante, fue en la direccion por la que habia avanzado. En ese preciso momento se derrumbo la columnata y las columnas cayeron una a una con terrible estruendo. En
direccion opuesta, sobre la calle del Mar, se encontraba la entrada principal
del santuario, mas grande y ancha que el acceso desde el Foro. El elevado porton se mantenia aun en pie, pero cuanto mas se acercaba el, mas peligrosamente oscilaba el edificio. Si queria salir con vida de esa trampa trepidante, debia correr. ¡Por todos los dioses de Roma, debia arriesgarlo todo, debia hacerlo! Corrio a ciegas, irreflexivamente, con absoluto desprecio por la muerte. ¿Que valia en definitiva su vida? Y por primera vez en su existencia el liberto hizo un balance. De un momento al otro, mientras jadeaba desesperado en procura de aire, tuvo repentina conciencia de que no lo ataba a esta vida nada en especial y la idea lo espanto. No era la muerte misma lo que le infundia pavor, sino la angustia previa a morir, una torturante agonia. A
pasos de gigante, el muchacho traspuso la puerta que ya empezaba a resquebrajarse.
La calle del Mar parecia arada como un campo de Campania en primavera. Si desea continuar leyendo la novela, por favor, haga clic aca |
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| "...Tal vez el arco de triunfo de Tiberio hubiera sobrevivido a la catastrofe, pero en su caida el templo de Jupiter habia provocado el derrumbe de ese monumento. Todo habia quedado convertido en montañas de escombros y detritos sobre los cuales se cernian causticas nubes de polvo que penetraba hasta los pulmones, y Afrodisio escupio una baba blanca." | ||||||||||||||||||||||
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