Preguntas motivadoras
¿Qué
preferiría como recuerdo del grado de bachiller: un anillo de plata o un anillo
de oro? ¿Por qué? ¿Qué
diferencia hay entre la plata y el oro? ¿Qué es lo que hace que la plata sea
plata y no oro? ¿Es usted hoy la misma persona que era ayer? ¿Reconoce a su
padre en la fotografía de su bautismo? ¿Se trata de la misma persona?.
2.
Definición
En muchos
autores metafísica es sinónimo de ontología y con ese significado la
tomaremos en la primera parte de nuestro estudio.
2.1 La
definición de Metafísica tienen sus raíces en obra de Aristóteles, quien ya
nos es familiar. Las obras de Aristóteles
que conocieron los antiguos fueron 400 o 1000; según dos datos diferentes, las
obras que se conservan se han agrupado así:
1º.
La lógica, es seis tratados. Todos
estos tratados son comprendidos en la denominación común de Organon, nombre
que expresa la concepción que tenía Aristóteles de la lógica como órgano
fundamental de toda ciencia.
2º . La física,
que trata de la realidad o del mundo.
3º. Filosofía
teorética o Filosofía primera. Según
Aristóteles, “hay una ciencia que estudia el ser en tanto que ser y sus
atributos esenciales”. Esta
ciencia no se confunde con ninguna de las llamadas ciencias particulares, pues
ninguna de ellas considera en general el ser en tanto que ser, sino únicamente
una parte del mismo”. Esta ciencia
investiga “los primeros principios y las causas más elevadas”, y por eso
merece ser llamada filosofía primera,
por su anterioridad y primacía sobre todos los saberes, y por la
anterioridad de su objeto, la substancia inmóvil, el ser en cuanto que es.
4º. Filosofía práctica o de las cosas humanas: a. Moral a Nicomaco, 10
libros; b. La gran moral, dos libros; c. Moral a Eudemo, siete libros; d.
Fragmentos de la virtudes y vicios; e. La política, ocho libros; f. Economía;
g. Retórica, tres libros; h. Poética.
La
obra de Aristóteles pasó por una serie de vicisitudes antes de llegar a
nosotros: fue confiada por Teofrasto (filósofo griego, 372 – 287 a. C., discípulo
y amigo de Aristóteles) a Neleo de Scepsis.
Depositados durante mucho tiempo en un sótano, los manuscritos de Aristóteles
fueron recobrados por Apelicón, un funcionario de Mitrídates (rey del Ponto,
132 – 163), y tomados por Sila (conquistador romano de Atenas, Como botín de
guerra. Tyranión, encargado por
Sila de transcribir los libros procedentes de la biblioteca de Apelicón, entregó
las obras a Andrónico de Rodas para que las revisara.
2.2 Andrónico fue un
filósofo, contemporáneo de Cicerón, que enseñaba filosofía en Atenas y en
el año 71 a. C. se estableció en Roma. Al
recibir las obras de Aristóteles, las clasificó, hizo índice y resúmenes y
las enriqueció con sus comentarios. Clasificó
los escritos por orden de materias, distribuyéndolos en tratados.
Bajo el título de Física colocó todos los escritos relativos al mundo
y a la naturaleza; y, al no encontrar otro título general para las demás
obras, principalmente la Filosofía Primera, les puso el nombre de metafísica,
que significa lo que va después de la física.
Publicó, como resultado de sus trabajos, los manuscritos de Aristóteles
(y los de Teofrasto, que también le había entregado Sila).
Estos trabajos, como los originales del mismo Andrónico, están perdidos
casi todos. El trabajo de Andrónico
tiene una importancia considerable.
El título de metafísica, cuyo sentido original es sólo clasificador,
adquirió pronto un significado más profundo, pues, por el contenido de las
obras que agrupa (los estudios que son objeto de la filosofía primera), designa
un saber que pretende penetrar en lo que está situado más allá o detrás del
ser físico en cuanto tal: el estudio de los principios primeros de la realidad,
que Aristóteles designaba ciencia del ser en cuanto ser.
2.3 La palabra sinónima
de metafísica, ontología, fue propuesta por el filósofo alemán
Christian Wolffen en 1729, quien a su vez la tomó de Johannes Clauberg
(Alemania, 1622 – 1665), el verdadero creador del término.
Deriva este nombre de las raíces griegas onto = lo que es; y
logos = tratado. El significado
etimológico es, pues, muy similar a lo que se define como metafísica o filosofía
primera.
2.4 Ontología,
sin embargo, no se considera como sinónimo plena de metafísica.
Hoy se considera la metafísica dividida en dos grandes partes: metafísica
general y metafísica especial. La
metafísica general estudia el ser y sus atributos.
La metafísica especial estudia las aplicaciones de la metafísica
general a los cuerpos (cosmología racional), al alma (Psicología racional) y a
Dios (teología racional). Esta
relación de la ontología con el pensamiento religioso se basa en que el mundo,
inexplicable en sí mismo, adquiere significado cuando se entiende como creado y
organizado por Dios.
Ontología es
sinónimo de metafísica general.
3. División
de la ontología
El
estudio de la ontología comprende cuatro temas principales:
1º. Naturaleza del ser: definición, esencia, existencia y posibilidades
del ser.
2º. Propiedades del ser: pueden ser de dos tipos.
-
trascendentales: unidad, verdad y bondad; y
-
universales: orden, belleza, perfección.
3º. Categoría del ser: sustancia y accidente.
4º. Causas del ser: material, formal, final, eficiente.
3.1 Naturaleza
del ser
Definición
Desde Aristóteles, la mayoría de los filósofos han estado de acuerdo en
que la idea de ser, por tratarse de un concepto primero, es indefinible.
Pero podemos afirmar que ser es aquello que de alguna manera existe o
puede existir.
Actividad
Comentar con sus compañeros o compañeras la siguiente cita de Aristóteles,
y poner en común las conclusiones del grupo.
“La palabra ser se emplea en múltiples sentidos... pues, de una parte,
significa la esencia y la existencia individual; de la otra, la calidad, la
cantidad y cada uno de los otros atributos de especie semejante... De manera que
la substancia será el primer ser, y no cualquier ser, sino el ser simplemente
... y por ello, antes, ahora y siempre la investigación y el problema: “¿qué
es el ser?”, equivale a esto: “¿qué es la substancia?” ... De manera que
el ser, en sentido fundamental, no en tal modo del ser, sino el ser,
absolutamente hablando, debe ser la substancia”.
(Metafísica, libro VII).
3.2 Aspectos
del ser esencia y existencia
El ser es a la vez esencia y existencia.
Esencia en cuanto cada ente, cada ser
individual, participa de una esencia común; existencia en cuanto se da en un
espacio y un tiempo determinados. Por
ejemplo, el perro “pequinés es un ente que participa de una esencia, la que
hace que sea perro y no otra cosa; y tiene una existencia propia, en un espacio,
el que su cuerpo ocupa; y en un tiempo determinado, el que dure vivo.
En el estudio del ser, los diversos filósofos acentúan uno u otro de
estos dos aspectos del ser. Platón
pone el énfasis en la esencia: lo fundamental son las ideas, los seres
esenciales. Aristóteles no hace énfasis
en ninguno de los dos aspectos, sino que en su teoría del hilemorfismo afirma
que la esencia y la materia conforman el ser, en una unidad indisoluble.
Descartes pone el énfasis en la esencia; afirma que en algunos casos la
existencia es sólo un atributo de la esencia: por ejemplo, un triángulo puede
poseer todas las cualidades que lo
definen, pero no existir. Se le
puede añadir la existencia como cualidad y entonces se convierte en un triángulo
existente.
Por el contrario, el existencialismo es precisamente la filosofía que
pone todo el énfasis en la noción de existencia, como opuesta a la de esencia.
Casi toda la filosofía de occidente hasta J.P. Sartre es esencialista.
Los existencialistas, como Heidegger y Sartre, piensan que la esencia es
producto de la existencia. El ser, y
principalmente el hombre, es ante todo una situación, un ser en el mundo, un
estar ahí, o sea, una existencia, a partir de la cual se lo define.
En lo metafísicos
clásicos, como Santo Tomás, la esencia y la existencia coexisten.
Una substancia es ella y no otra por razón de su forma (esencia), que sólo
se da por el hecho mismo de existir.
Esencia: es lo que hace un ser sea lo que es y no otra cosa.