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Displasia de cadera

por Mercedes Valdés Massó
Publicado: 07/01/2005  

Mercedes Valdés Massó es Licenciada en Veterinaria por la Universidad de Extremadura

Resumen:
La displasia de cadera es una patología frecuente e incurable. Un correcto diagnóstico puede reducir enormemente el dolor que sufre nuestro animal y conseguir mejorar su calidad de vida.

La displasia de cadera es uno de los problemas ortopédicos más frecuentes en el perro, sobre todo en los de raza gigante o grandes: San Bernardo, Labrador, Rottweiler, Pastor Alemán, etc.

Etiopatogenia

Etiopatogenia: Término formado a su vez por otros dos. Etiología, que hace referencia a la causa o causas de una enfermedad además de factores propios del paciente que la favorecerían y factores propios de la enfermedad. La Patogenia serían los mecanismos por los cuales se desencadena la enfermedad.

Es debido a una alteración en el desarrollo de la cadera, que provoca inestabilidad en ella, debido a esta inestabilidad en la articulación, con el tiempo, esto nos conlleva a una artrosis progresiva de la cadera (una degeneración articular), en resumidas cuentas, el problema consiste en un mal acoplamiento de la cabeza del fémur con la cadera, esto provoca roces que incluyen un desgaste de las zonas de fricción que en condiciones normales no tendría lugar, llevándonos a la deformación y degeneración de la articulación. Es un problema hereditario, que en cada individuo evoluciona de forma distinta.

Existen factores ambientales que influyen en la aparición de esta patología como son:

  • Crecimiento excesivamente rápido.
  • Ejercicio excesivo durante el desarrollo del animal.
  • Exceso de calcio en la alimentación.
  • Exceso de proteínas.

Diagnóstico

La displasia de cadera puede hacer aparición de dos formas:

1. Animales jóvenes con cuadros agudos.
2. Animales adultos con enfermedad articular crónica.

El examen clínico, consiste en una serie de manipulaciones para evaluar la laxitud de la articulación.

El examen radiológico, es el único que existe para diagnosticar la displasia de cadera, la edad mínima para una correcta valoración, son mínimo dos años en razas grandes y tres en razas gigantes; la técnica radiológica requiere la sedación, debido a las posturas que debe adaptar el animal para un correcto diagnóstico.

Tratamiento

Es una patología incurable, aunque podemos mantenerla controlada y llegar a tener una funcionalidad aceptable y compatible con la vida de nuestro animal.

En los animales jóvenes el tratamiento, busca proteger el cartílago articular y en el adulto, intenta evitar el dolor causado por la osteoartrosis.

Se aconseja ejercicio moderado y control de peso.

El tratamiento médico es a base de antinflamatorios, junto con sustancias condroprotectoras (protegen el cartílago articular). También existen técnicas quirúrgicas para solucionar esta patología:

a) Osteotomía de variación (animal joven de cinco a siete mases)
b) Triple osteotomía, también indicada en animales jóvenes.
c) Astroplastia de cadera en adultos, eliminamos la articulación.
d) Prótesis total de cadera, también en adultos con osteoartrosis avanzada.

Si elegimos el método adecuado para cada caso, podemos conseguir que nuestro animal llegue a tener una vida normal, pero ese animal debería ser apartado como reproductor para evitar que en su descendencia volvamos a encontrarnos con la misma patología y problemas que conlleva tanto para animal como para el dueño.

La obesidad en perros y gatos

El consumo excesivo de calorías que determina un aumento de la grasa corporal, es el problema nutricional más frecuente, según las encuestas realizadas, al menos una cuarta parte de los perros y gatos que llegan a nuestra consulta veterinaria tienen sobrepeso u obesidad manifiesta.

Principalmente hay que establecer si el animal tiene una condición corporal óptima, sobrepeso y obesidad, porque la obesidad puede producir efectos adversos sobre la salud de nuestra mascota.

El exceso de peso es un factor que acrecienta enfermedades especificas ortopédicas, endocrinas, cardiovasculares, neopasicas, en perros y gatos; y también complica los procedimientos terapéuticos y diagnósticos al reducir la tolerancia o la flexibilidad de las mascotas al estrés metabólico.

Los factores genéticos (raza), castración, reducción de la actividad física, edad, consumo de alimentos con alto contenido calórico, predispone a la obesidad.

Los programas de reducción de peso, están integrados por tres planes: alimentación, ejercicio y reevaluación.

Alimentación. Es poco probable que la reducción del volumen de alimentos ofrecido reduzca el peso del animal sin crear deficiencias de proteínas, vitaminas, minerales y energía en las mascotas que verdaderamente necesitan bajar de peso. Es por eso que existen alimentos hipocalóricos destinados para los propietarios deben medir la cantidad exacta de alimento que ofrecen a su mascota con objeto de reducir su peso o mantener el peso corporal bajo, algunos tipos de premios pueden utilizarse en programas de reducción de peso, pero su contenido de calorías debe incluirse en la prescripción de calorías diarias totales.

El ejercicio preescrito para la reducción de peso, consiste en caminatas o aumento de la actividad que el animal puede realizar con comodidad. La magnitud de ejercicio prevista es de 20 a 60 minutos de caminata enérgica por día.

La reevaluación para determinar la cantidad y la velocidad de la perdida de peso debe realizarse cada dos semanas al principio, cada 4 - 6 semanas cuando la perdida de peso es sostenida, y cada 1 - 2 semanas tras cambiar el alimento o incrementar la cantidad para mantener la reducción de peso corporal. La monitorización de la perdida de peso es de vital importancia en cualquier plan de perdida de peso.

La mayoría de las mascotas requieren de 8 a 12 meses para adquirir un peso corporal adecuado.

¿Existen perros hipoalergénicos?


Se dice que hay algunas razas de perro o cruce de razas que son más seguras para la gente que tiene algún tipo de problema en cuanto a alergia se refiere.

Un artículo publicado por el New York Times comentaba que los alergólogos creen que todas las teorías sobre raza “seguras” son sólo predisposiciones de las personas para que esto sea así. Si es cierto que reconocen que a veces un paciente alérgico en particular puede tolerar un cierto tipo de perro, pero existe un consenso en lo referente a que la suerte que han tenido algunos en la elección de sus mascotas, no se puede generalizar, hasta creer que esto es un patrón que se ajusta a todos como norma general y por lo tanto a todas las razas de perros. Lo que a algunos nos sienta bien a otros les va fatal.

Para la mayoría de las personas los alérgenos más conflictivos provienen de una proteína que se encuentra en la saliva y la caspa así como las excoriaciones en la piel del perro, producida por las glándulas sebáceas.

Según declaraciones del Dr, Wanda Phipatanakul, jefe del comité de alérgenos internos de la American Academy of Allergy, Asthma and Immunology, a la revista U.S News and World Report, a la cual dijo, “Aún si usted posee un perro sin pelo, le producirá alergia de todas maneras”.

La creencia de que algunas razas de perros son hipoalergénicas se basa en la idea que estos animales secretan menos alérgenos irritantes que otras razas, aunque no hay una base científicaque  lo corrobore.

Las razas que pierden pelo en menor cantidad se cree también que son hipoalergénicas, ya que se cree que la caspa y las excoriaciones de la piel del perro y su salivase adhieren al pelo y no son liberadas al medio ambiente, pero esto no ha sido demostrado.

Existen numerosas listas que especulan sobre qué razas son hipoalergénicas pero no dan las fuentes o no dicen que lo han comprobado de manera empírica en dichas razas y que por eso sacan esta lista a la luz. No hay nada que lo ratifique.

El grado de molestia que pude tener una persona respecto al mismo perro, siendo los dos alérgicos puede variar de una o otra considerablemente.

fuente: Montse Arias.
http://www.perros.com

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