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Santiago Martín Rivas y el “Grupo Colina”Ni Olvido Ni Perdón Teófilo BellidoEl jefe operativo del “Grupo Colina”, organización paramilitar que perpetró horrendos asesinatos durante el régimen dictatorial de Fujimori fue capturado el pasado 18 de noviembre por el Servicio de Inteligencia del Ministerio del Interior en un edificio de la urbanización Pando del distrito de San Miguel en Lima. Junto a él se encontraba el periodista Umberto Jara, abogado y periodista relacionado con el régimen de Fujimori y la red montada por Vladimiro Montesinos. Santiago Martin Rivas, ex Mayor del Ejército Peruano, tendrá que responder ante la justicia por hechos de flagrante violación de los Derechos Humanos. Existen suficientes pruebas y testimonio de agentes militares que se han acogido a la Ley de Colaboración Efectiva señalándolo como jefe operativo del “Grupo Colina” y autor de crímenes, secuestros y torturas. Los familiares de las víctimas y la opinión pública exigen severa condena al responsable de una larga lista de muertes. El asesinato de seis agricultores de las localidades de Umaya y Shamara del valle de Huaura el 3 de mayo de 1991. La “razón” para el operativo criminal, haber acompañado el sepelio de un militante de Sendero Luminoso. La matanza de 15 personas inocentes, entre ellas un niño de 8 años, en una pollada en los Barrios Altos, ciudad de Lima, el 03 de noviembre de l991. Reunión festiva organizada por un grupo de comerciantes ambulantes a la que irrumpió metralleta en mano un comando de militares para “capturar a terroristas”; en realidad la meta de la acción era no dejar vivo a ninguno. Cuatro de los presentes gravemente heridos se salvaron debido a que los asesinos los creyeron muertos. La desaparición y muerte del periodista Pedro Yauri Bustamante. Sacado a empellones de su casa en la ciudad de Huacho, provincia norteña del departamento de Lima el 24 de junio de 1992, torturado y obligado a cavar su propia tumba antes de ser asesinado, según declararon participantes arrepentidos. El asesinato de un profesor y nueve estudiantes de la Universidad Nacional Enrique Guzmán y Valle “La Cantuta”. Secuestrados en forma violenta el 18 de julio de 1992 del campus universitario con rumbo desconocido; vilmente exterminados, sus restos quemados y enterrados en Cieneguilla, lugar en el que tiempo después fueron descubiertos. El 02 de mayo de 1992, en la provincia del Santa, departamento de Ancash, un grupo de nueve jóvenes agricultores fueron secuestrados y desaparecidos. Lejos de la ciudad se procedió a aniquilarlos y sepultar sus restos en un lugar conocido por militares colaboradores que han testimoniado ante la fiscalía especializada en Derechos Humanos. El l8 de diciembre de ese mismo año el líder sindical de construcción civil Pedro Huilca Tecse, Secretario General de la CGTP y miembro de la Comisión Política del PCP, es asesinado en la puerta de su domicilio en presencia de sus hijos. Mariela Barreto Riofano Agente del SIE, Servicio de Inteligencia del Ejercito. Torturada, muerta y descuartizada, acusada de infidencia en contra de las Fuerzas Armadas, marzo de 1997. Producida su captura y detención en una carceleta del Palacio de Justicia, uno de sus ex agentes ha declarado que después de los crímenes de Barrios Altos y “La Cantuta”, Martin Rivas dirigió el secuestro de un hombre conocido como el “evangelista”, supuestamente terrorista, en el asentamiento humano “Los Pescadores” del distrito de Chorrillos; lo condujo a la playa “La Chira” obligándolo a que cavara una zanja antes de matarlo y enterrarlo a 200 metros del mar. El “Grupo Colina” dirigido por Santiago Martin Rivas e integrado por mas 35 militares entre los que destacan Carlos Pichilingue Guevara (no habido), Julio Chuqui Aguirre (detenido), Jesús Sosa Saavedra (no habido), Hugo Coral Goycochea (detenido), habría cometido mas de 40 asesinatos. Fue una máquina de terror y aniquilamiento, evidentemente promovida y protegida por la dictadura en el poder, por los altos mandos castrenses y por los poderes del Estado que abdicaron su independencia y dignidad. Resulta inaceptable que sus actos fueran desconocidos por el ex presidente Fujimori. Los hechos y exigencias de sanción obligó al gobierno a dictar sentencia; sin embargo, en una actitud que llena de oprobio a la justicia, el Congreso fujimorista otorgó amnistía al grupo asesino. Es entonces que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos - CIDH - de San José emite pronunciamiento dejando sin efecto la amnistía. Las fiscalías especiales instaladas luego de la caída de Fujimori asumieron la tarea de conseguir las pruebas y abrir instrucción contra este personaje, el mismo que junto a otros integrantes del “Grupo Colina” se dieron a la fuga. Una relación de personas sindicadas como miembros operativos de este grupo están procesados por homicidio calificado y secuestro; otra, por asociación ilícita para delinquir. Los crímenes cometidos involucran directamente a los altos jefes que en jerarquía militar dan las órdenes, y a quienes todo subalterno debe rendir cuentas de lo actuado. En la cúspide de esta pirámide se encontraba el General Nicolás Hermoza Ríos, preso en la cárcel de San Jorge, el ex Presidente Alberto Fujimori Fujimori, prófugo en el Japón y el asesor presidencial y del SIN, Vladimiro Montesinos Torres, denunciado como autor intelectual, recluido en una celda de alta seguridad de la Base Militar del Callao. Con la captura de Santiago Martin Rivas, la mas importante después de la de Vladimiro Montesinos, los cabecillas de la mafia fujimontesinista han recibido un duro golpe. Corresponde ahora agotar esfuerzos, medios y mecanismos para lograr la captura y extradición de Fujimori, máximo responsable de tanta monstruosidad. Santiago Martin Rivas puede ser una pieza clave para ello. Lima, 22 de noviembre del 2 |
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