Nacido en 1972 y de
nacionalidad estadounidense debido al trabajo de su padre, un
cualificado banquero americano relacionado con la banca
internacional, Brian Molko residió con su familia en diferentes
países, como Liberia o Líbano, hasta que a los 11 años se trasladó a
Luxemburgo. "Luxemburgo es una especie de pequeña Suiza, básicamente
un paraíso mercantil con alrededor de unos 200 bancos. Mi padre es
banquero, por eso estuve ahí unos años", explicaba en una ocasión
Brian. Allí pasó su primera juventud, asistiendo a la Ameican School
of Luxemburg.
Tanto su vida
académica como el entorno en el que se movía por la ciudad siempre
ejercieron en él cierta presión y ahogo, teniendo en cuenta sus
inquietudes juveniles y creativas. Por lo tanto, desde muy joven
tomó la decisión de escapar de aque hastío. "En primer lugar
necesitaba irme del jodido Luxemburgo porque era muy aburrido,
estéril y antiséptico. Había estado haciendo teatro y ensayando
desde los 11 años, y Londres me pareció el lugar idóneo para
continuar mis estudios".
Y así fue. Cuando
cumplió los 17 años marchó hacia la capital británica después de
meditarlo. Según explicaba él mismo: "Empresas como Dupont, Goodyear
y Mobil Oil envían a americanos a Luxemburgo como una especie de
recompensa, algo así como un 'exilio espléndido'... Estuve tentado
de hacer lo que a los americanos de la clase media alta que viven en
Luxemburgo les gusta hacer: desperdiciar el tiempo en si colegio
americano. Pero los chicos con los que yo fui al colegio, que eran
todos americanos feos, hicieron que de verdad no quisiera vovler a
Estados Unidos. De ese modo fue como acabé en Londres, con sólo 17
años. No me daba miedo ir solo pues lo único que pensaba era que
necesitaba vivir en la ciudad apropiada"
Fue en ese mismo
colegio donde conoció a Stefan Olsdal cuando tenían 12 y 11 años
respectivamente y, a pesar de compartir los estudios, en todos esos
años no intercambiaron más de diez palabras. Stefan, de origen
sueco, también pasó su temprana adolescencia en Luxemburgo. Su
tierna etapa de la pubertad fue como la de cualquier otro muchacho,
formando parte de un equipo de basketball dada su considerable
altura. Pero sus amistades y todo lo que le rodeaba eran parte de un
decorado ambiente burgués acomodado, con el cual desde un principio
no se había sentido muy identificado y en el que nunca había pensado
pasar toda su vida. Tras aquella época tan pulcra y saludable
comenzó a fumar sus primeros cigarrillos y a escuchar música un poco
más dura. Según él mismo contaría años más tarde: "Pasé un período
escuchando a Slayer y también a Iron Maiden. Has cosas en sus
canciones que realmente me gustaban, cosas que actualmente también
hago con Placebo, pero que en realidad no hay conexión alguna".
Una vez llegado a
Londres, Brian se puso a estudiar arte dramático en el Goldsmith's
College y Stefan por su parte marchó a Suecia a estudiar a un
instituto.
Fruto del destino o
del azar dos años más tarde ambos se volvieron a encontrar a la
salida de la estación de metro de South Kensington. Durante ese
tiempo Stefan había acompañado a sus padres a Inglaterra y se había
puesto a estudiar guitarra en el Musicans Institute, en el East End
londinense, y Brian había estado compaginando sus estudios de arte
dramático con su aprendizaje en la guitarra y componiendo sus
primeros temas. De hecho, al poco tiempo de estar en Londres, había
comenzado a trabajar en sus propios proyectos musicales y había
realizado alguna que otra actuación en algún club acompañado de un
baterista de Northwich (Manchester) que, por casualidad, se llamaba
Steve Hewitt, y al cual había conocido a través de una amiga en
común, que también iba a al Goldsmith. "Tuve una ex novia hace
tiempo que iba también al Goldsmith", refería Steve, "solía bajar a
verla de Manchester a Londres. Ella conocía a Brian y así fue como
nos conocimos él y yo. Me encontré con Brian en un Burger King, en
Lewisham, ella nos presentó y nos hicimos amigos desde entonces".
Steve era un tipo
singular y experimentado en esto de la música: en un principio fue
admirador de bandas de hard rock, como Black Sabbath y Dio, y más
tarde se convirtió al pop por el lirismo de los Smiths. Steve ya
había estado con otras bandas de la ciudad mancuniana, sin ir más
lejos, en su adolescencia había formado parte de un grupo junto a su
amigo Tim Burguess (más tarde líder de la ya mítica banda The
Charlatans), conocido como Electric Crayons; luego formó parte de
los desconcertantes Boo Radleys, participando en sus giras y
colaborando en la grabación de su álbum debut. Finalmente adaba
envuelto en mil historias, había formado su propia banda y
colaboraba con Brian en el incipiente proyecto llamado Placebo.
"Recuerdo haber participado en los primeros demos de Placebo",
declararía años más tarde Steve en una entrevista. "Pero yo tenía
otra banda, Breed, la cual requería más tiempo, por eso sólo hacía
de colaborador ayudando a Brian y Stefan".
Volviendo a los
antiguos compañeros de colegio de Luxemburgo, el encuentro de Brian
y Stefan fue de lo más premonitorio y determinante para la
germinación de la banda, según contaba el mismo Brian recordando
cómo fue la reunión: "Allí estaba él, con la guitarra pegada a la
espalda. Me pidió el número de teléfono, cosa que en realidad no
quería; simplemente lo hizo por cortesía, como suele hacerse".
Precisamente esa noche Molko tocaba en un club cerca de allí y
Olsdal lo acompañó. Después de aquel concierto tomaron la solemnte
decisión de formar una banda juntos.
Ambos, ayudados por
Hewitt, comenzaron a trabajar componiendo algunos temas. Steve
además de estar con Breed (que hacían música independiente) también
estaba ligado a otro proyecto llamado K-Klass (que hacían música de
baile), por lo que al principio sólo atendía a sus amigos en los
ratos que le quedaban libres. Reunidos los tres decidieron llamar a
la banda Ashtray Heart pero luego pasó a denominarse definitivamente
Placebo, nombre con el que ya comenzaron a grabar las primeras
maquetas, en las cuales Hewitt aún estaba presente. "El nombre tiene
un cierto sentido engañoso que lo hace divertido y es una buena
reflexión sobre lo que nosotros somos realmente".
Desde un principio el
trío recién formado demostró un alto grado de compenetración y
aquellas primeras composiciones fluyeron con rapidez y soltura,
gestando a las vez el propio sonido de la banda con la voz
incomparable de Brian, destacando y creando ya su propio lenguaje.
La banda comenzaba a manufacturar una música cercana al britpop
(aunque este género ya iniciaba su decadencia), con texturas
cercanas al sonido extremo y más intenso de bandas como Soni Youth
o, en la voz, recordaba por su desnudez y crudeza las tonalidades de
solistas como P.J. Harvey o Tom Waits.
Debido a sus
compromisos y obligaciones con Breed, su auténtica banda, Steve tuvo
que abandonar el grupo y fue sustituído por un batería sueco
compañero de piso de Stefan llamado Robert Schultzberg. Con él la
primera plantilla del grupo quedaba al completo. Sería Schultzberg,
además, el que figuraría en los créditos como batría oficial en el
álbum debut y en los primeros sencillos, y Hewwitt no volvería hasta
1996, año en que se reincorpora definitivamente cuando la banda ya
había calado entre el público y la crítica. Steve comentó sobre
Robert en cierta ocasión: "Él era bueno técnicamente pero creo que
le costaba seguir el ritmo de la banda". Sobre ese primer período de
la banda Brian explicaba también que "Stefan y Robert habían tocado
juntos en una banda en el colegio, pero para mí era la primera banda
de verdad. Empecé a tocar la guitarra a los 16 años. Fue una fórmula
de escape para mí, nunca había querido tener clases para aprender a
tocar la guitarra. Creo que eso es muy importante, ya que si no
aprendes a tocar blues, después no tocas blues, desarrollas tu
propio estilo musical, y eso es lo que creo que ocurrió".
La idea de la banda y
la formación al completo dieron paso a un trabajo en equipo que
sirvió para canalizar las inquietudes y vicisitudes, respecto a la
técnica musical de cada un de sus componentes, hasta llegar a un
estadio de más o menos control de los instrumentos y de ser capaces
de actuar en directo. "Por supuesto que estuvimos unos seis meses
jodidos por temor a ser una banda mediocre o mala. Hasta que
llegamos al punto en el que pensamos: 'Esto es suficientemente
bueno, empecemos a hacer conciertos'. No pensamos entonces en el
destino de la banda sino que todo iba surgiendo naturalmente".
Y tras ensayos, noches
de juerga y algún que otro cabreo, llegaron a la conclusión de tocar
ante el público; había que salir a la palestra. Fue así como el
grupo finalmente debutó en directo en Londres, en el Rock Garden en
enero del 95. Desde aquel concierto y los sucesivos, hasta la
publicación de sus primeros singles Placebo fue ganando adeptos de
manera contínua y ascendente.
La primera grabación
de un tema del grupo fue la de Bruise Pristine, que fue registrado
en un sencillo de siete pulgadas compartido con la banda Soup y
publicado en octubre del mismo año en el sello independiente Fierce
Panda.
El grupo comezó a dar
conciertos por toda inglaterra y por el círculo universitario,
demostrando su condición de animales incansables sobre el escenario
(cuentan que hicieron 140 conciertos en 200 días), convirtiendo muy
pronto su contínua hiperactividad en su modus vivendi. Al final de
ese mismo año la banda obtiene la primera señal de reconocimiento
popular cuando su siguiente single, Come Home, surco grabado para
otro sello independiente, Deceptive, alcanza el número 3 en las
listas británicas independientes. Comienzan a aparecer en la prensa
especializada y también en la prensa amarilla británica: su aspecto
provocador y las osadas declaraciones de Molko son pasto de rumores
y caldo de cultivo para el escándalo. También en ese momento
comienzan a crearse los primeros clubes de fans.
Cuendo Placebo empezó
a emerger y a dar en las multinacionales, el britpop, como ya se
había mencionado antes, adolecía de frescura y creatividad y ya se
apuntaba cierto indicio de decadencia debido al agotamiento del
género y a la repetición de las mismas fórmulas musicales y
mediáticas. la industria discográfica británica, presintiendo la
carestía de nuevas ideas, comenzaba a buscar otras propuestas que se
salieran del ya manido pop dictado desde el Reino Unido. Por ello
Placebo resultaba a primera vista atractivo y convincente, aunque no
por ello iba el trío a sucumbir a los encantos de la primera gran
compañía que les ofreciera algo ni a dejar de patear despachos,
enviar demos, actuar como locos en antros y responder a preguntas
del tipo "Pero ¿por qué son diferentes al resto de las bandas
inglesas?", y contestar con ironía "Porque no somos ingleses".
Y la verdad es que el
hecho de que los componentes de la banda no fueran todos británicos
y que tuvieran distinta nacionalidad le daba a la formación un
carácter diferente e innovado de cara al público y al mercado,
incluso en el seno del mismo grupo también había una perspectiva más
amplia a la hora de ver las cosas desde diferentes puntos, digamos,
culturales. "Creo que es realmente positivo porque no pierdes tu
tiempo en conceptos como el patriotismo, el nacionalismo y en
promover tu historia musical y ese tipo de mierda", explicaba Brian.
"nosotros hemos estado expuestos a diferentes culturas, lo cual te
convierte en una persona más tolerante, más receptiva y más abierta
en cierto modo. Para nosotros era también importante el hecho de que
no habíamos crecido con un determinado lenguaje muscial como el de
la gente británica de nuestra edad. Yo no crecí escuchando a Dexy's
Midnight Runners o The Jam..., de lo cual estoy muy agradecido".
Atildados por tal
actitud como el "lógico antídoto del britpop", Placebo se eriguía
(metafóricamente hablando) sin saberlo como los salvadores del
panorama musical europeo. "No sé... creo que era debido a una
cuestión de lenguaje, nosotros sólo tocábamos la música que nos
salía naturalmente. Noiriía tan lejos como para decir que estábamos
creando una vacuna [contra la epidemia del britpop]. Para nosotros
no era una actitus ni una reacción contra aglo o alguien". Desde
luego que no era algo premeditado; no se habían sentado a pensar en
"hacer algo diferente a lo que se estaba haciendo para combatir el
aburrido panorama musical inglés. Era simplemente la música que
nosotros queríamos hacer".
Y lo que querían hacer
o lo que simple y llanamente hacían era un sonido particular, no del
todo original, pero sí reconocible e identificable, sobre todo por
la voz y el lenguaje (esa palabra que tanto le gusta utilizar) de
Brian. Sus influencias se dejaban entrever inteligentemente en sus
primeros trabajos y en los conciertos. Un sonido crudo pero
melódico, con aires de punk rock, con un cierto y comedido grado de
experimentación y una voz particular despuntando y modulando todo el
caos sonoro de las guitarras distorsionadas, el bajo áspero y la
batería contundente y poderosa. Respecto a la voz y el lado más
melódico del sonido de Placebo comentaba Brian: "Tengo esta
increíble atracción por las extrañas mujeres del rock. Me encantan
Janis Joplin, Polly Jean Harvey y Billie Holiday porque cuando abren
su boca sólo oyes soul. ¡Oyes tanto de sus vidas en sus voces! Ellas
comunican tristeza y dolor de un modo tan alegre; es bastante
extraño y resulta contradictorio, pero para mí es extremadamente
pdoeroso". Respecto al sonido más duro, la experimentación y el
feedback, Brian comentaba: "Cuando escuché a Sonic Youth por primera
vez, musicalmente se me abrieron tantas posibilidades que estaba
alucinado. Yo tenía sólo 16 años y acababa de empezar a tocar la
guitarra, por lo que ellos significaron mucho para mi y me sirvieron
de trampolín para descubrir a todo el mundo que les había
influenciado" [Blondie, Ramones, Richard Hell, talking Heads, las
bandas más emblemáticas de la no wave neoyorkina. Lydia Lunch,
Suicide]. Stefan por su parte, que había crecido en Suecia
escuchando a Abba (grupo que aún figura entre sus favoritos, y que
no sabemos en qué medida influye en la música de Placebo), también
había empezado a escuchar música más dura, como el hard rock y el
heavy metal de grupos míticos como Iron Maiden o Judas Priest.
En definitiva, que los
distintos gustos de la banda en ese momento confluían en un sonido
punk rock melódico, que recordaba de forma descarada a los momentos
lúcidos (la mayoría de su discografía, por cierto) de Black Francis
y sus Pixies, y en algunos pasajes a la música extrema de Sonic
Youth.
Tras publicar los dos
primeros sencillos en compañías independientes, finalmente placebo
decide formar su propio sello discográfico, Elevator Music, mediante
un contrato especial con Hut Records. Es así como en enero del 96
fichan para Hut, que a su vez es sello subsidiario de Virgin, en el
cual han permanecido toda su carrera. Este contrato, sin embargo,
les concede el importante margen de libertad que la banda exigía, a
pesar de las exigencias habituales de las grandes compañías: "Bien,
tengo que decir que podemos hacer las cosas que queremos y podemos
tener éxito gracias en parte a nuestro sello", confirmaría años más
tarde Molko en una entrevista. "Hut es un sello que sabe tratar a
los artistas muy bien. Es un sello que no te jode con lo de la
identidad, no trata de moldearte para que seas alguien que tú no
eres, y te da completa libertad creativa, lo cual es por lo que
fichamos con ellos, ya que nos gusta experimentar sin limitaciones".
A lo que Hewitt añadía: "También creo que como banda hemos sido
capaces de seguir adelante con nuestras ideas y Hut nos ha dejado
hacer lo que hemos querido. Otros grupos tienen que luchar con su
compañía ya que se sienten presionados por ellas, lo cual es una
lástima para el negocio musical y es algo que aún sucede bastante.
Es una vergüenza. Aunque cabe decir que muchas veces muchas bandas
no tienen muchas ideas".
Por esa misma época,
las primeras semanas del '96, las maquetas de Placebo llegan hasta
David Bowie, quien queda cautivado por la fuerza y habilidad del
grupo. Así pues, les invita como teloneros a varios de sus
conciertos en la nueva gira europea donde presenta su último disco
en ese momento, Outside. Ellos, mientras tanto, comienzan a copar
las portadas de ambos semanarios musicales británicos New Musical
Express y Melody Maker, y comienzan a explotar su imagen,
su ambigüedad y provocación. Las declaraciones de Brian, los nuevos
temas y la intensidad de sus directos generan expectativas y
estimulan las ventas y el interés por el grupo. En algunos medios
los describen en ese momento como la banda que practica "punk pop
para gente que pospone su suicidio", de ellos se dice que practican
también una música para adeolescentes agónicos y desesperados,
digamos que van forjando el perfil idóneo de sus seguidores y
ampliando su repertorio de un modo constante y coherente.
Sería en la primavera
de ese mismo año, el '96, cuando deciden grabar todos sus temas en
el que sería su primer larga duración y, tras buscar el equipo de
producción y los ingenieros en sonido que se ajustaran a sus
preferencias, la banda se traslada a Dublín y se encierra en los
Westland Studios a grabar su álbum debut. La producción estaría a
cargo de Brad Wood, uno de los miembros fundadores de la banda de
post rock americana Tortoise, el cual ya había trabajado con otros
artistas como Liz Phair, Veruca Salt o Jesus Lizard. "Él estaba más
puesto en electrónica que nosotros", explicaba Molko. "No queríamos
hacer un disco de punk puro sino algo más colorista". Es por eso que
el disco se escucha a posteriori repleto de matices procedentes de
sintetizadores analógicos, incluso de instrumentos de juguete (los
cuales dan una sensación de cierta ternura e inocencia) y de
pequeños elementos que hacen que no sea un disco de pop punk plano
al uso sino en algo más intenso y profundo. El álbum homónimo
contenía diez temas oficiales y un bonus track instrumental titulado
HK Farewell. Entre ellos nuevas versiones de Bruise
Pristine y Come Home junto a temas ya recogidos en la
primera maqueta, como Hang On to You IQ, en el cual Hewitt
había puesto las bases rítmicas.
Los singles que
adelantaron al Lp generaron suficientes expectativas, al igual que
las giras realizadas por todo el país y en el extranjero. Y además
recibieron algunas distinciones como el premio al grupo revelación
del año (anterior) por diversos medios.
El disco no se publicó
hasta julio. En poco tiempo, con la buena acogida del público y de
los medios (los más puristas de éstos engatusados con la coartada de
la intervención en el disco de brad Wood), y con la ayuda que supuso
el telonear a Bowie en su gira europea Outside' Tour, el álbum
alcanzó el disco de oro en Inglaterra y la banda se puso de nuevo en
la carretera para realizar giras y actuar por todo el Reino Unido.
también emprendería posteriormente algunas giras internacionales por
América, Alemania y Francia. Fue en ese preciso instante cuando
Steve Hewitt se reincorporó, esta vez para quedarse definitivamente,
en el seno de la banda sustituyendo a Schultzberg en la batería.
Según Molko y Olsdal:
"El primer disco ya estuvo marcado por el entrada de Steve y [a
pesar de que no lo grabara él] por una cantidad de conflictor
internos que pudieron más que nosotros [...]. Cuando Steve entró
surgieron muchas dudas. Él era un elemento nuevo dentro de la idea
que teníamos Stefan y yo, pero poco a poco fue imponiendo su
personalidad. Él es más instintivo con los ritmos y con lo que
quiere decir".
Desde ese momento, la
historia del grupo ya es más o menos conocida, faltaría espacio para
todo lo que se podría contar acerca de la inmensa cantidad de
experiencias por las que han pasado. A partir del primer disco y
hasta la fecha, se han convertido en un fenómeno de éxito
ascendente, y con justa razón, ya que han traído frescura,
espontaneidad y sinceridad con su música. La fuerza y suavidad de
cada una de sus canciones han creado un estilo y marca propias, que
difícilmente se podrían comparar otros grupos. En realidad son una
mezcla única de varios estilos que, junto con la voz inconfundible
de Brian Molko, el estilo de bajo de Stefan y la contundencia de la
batería de Steve, se han fusionado para dar paso a una droga musical
de la que difícilmente se pueda dejar de depender, una droga llamada
PLACEBO.