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Ellos son Tom
Chaplin (voz), Tim Rice-Oxley (piano) y Richard
Hughes (batería). Keane se formó en 1997 en un instituto de
Hastings.
En 2002, tras varios años de experimentar con su sonido, Keane
decidieron que necesitaban salir a tocar en directo. Cerraron dos
conciertos acústicos, uno en el 12 Bar Club, y otro en el Betsey
Trotwood. Simon Willians, de Fierce Panda estuvo en el concierto
de Betsey Trotwood, y les pidió a Keane que publicaran un single
con su sello.
Eligieron Everybody’s Changing, una oda arrasadora y
majestuosa y cuya grabación costó cero peniques. "La sesión de
grabación fue un poco dura - la canción se hizo literalmente en
una habitación de la casa de alguien," ríe Tom. "Y tuvimos
que irnos a otra casa para mezclarla porque los altavoces se
estropearon". Sería difícil encontrarle un origen
desesperadamente indie, no obstante, ‘Everybody’s Changing’ ya
sonaba como un Número 1 de las listas de éxitos, antes incluso, de
llegar a los coros, razón de más para que inmediatamente llamara
la atención de muchos. Steve Lamacq decidió que era uno de los
mejores singles en toda la historia de Fierce Panda - nada malo
para un sello, entre cuyos primeros lanzamientos estaban Coldplay,
Idlewild y Supergrass. Lamacq declaró que Keane era "algo entre
unos desgastados Coldplay y unos Beautiful South francamente
desconcertantes". Después de dar a conocer el single en sus
conciertos, por fin la BBc los llamó para hacer una sesión en
6Music. Xfm también se interesó por ellos y Clare Sturgess pidió
una sesión de la banda, por otra parte, el Sunday Times declaró
que Keane eran responsables de "tres minutos y medio de pura
belleza pop". NME escribió que ‘Everybody’s Changing’ era
"indiscutiblemente poderosa" y comparó a Keane con la ‘era Kid-A
de Radiohead con reminiscencias de A-ha".
"Nuestras canciones tienen temas universales y son emotivas"
afirma Tim. "La gente quiere emoción. Algo que parece muy raro
hoy en día. No creo que haya muchas bandas que hagan música que
realmente signifique algo. No hay nada con lo que identificarse".
La primera gira de Keane en el Reino Unido sorprendió a Tom,
Richard y Tim tocando en lugares de todo el país ante audiencias
de entre cinco y trescientas personas. No se parecían a ninguna
otra banda - no había guitarrista, un factor que podría hacer que
los puristas se rasgaran las vestiduras, dice Richard, aunque no
fue una decisión premeditada.
Para cuando llegó la primera del 2003, los chicos estaban de nuevo
en la carretera, y los sellos empezaron a poner sus ofertas sobre
la mesa. "Todos nosotros buscábamos la oportunidad de hacer el
disco adecuado con la gente adecuada", afirma Tom -y eso es lo
que Island consiguió. "Nunca hemos querido ser una pequeña
banda de culto", añade Tom. "Queremos que nuestra música la
escuche cuanta más gente mejor, porque para eso es para lo que la
hacemos".
Presentes en la fabulosa carpa de de Nuevas en festivales de la
talla de Reading y Leeds Carling Weekend, el segundo álbum de los
chicos, This Is The Last Time, recibía elocuentes aplausos.
Suena como esas bandas que nunca han significado nada para nadie,
pero al mismo tiempo suena como sólo pueden hacerlo Keane.
"Hay mucha gente que dice que les gustaría haber nacido en los
60s," dice Tom. "Pero nosotros estamos contentos donde
estamos. Nos encanta el catálogo rock del sello y ahora tenemos la
oportunidad de formar parte de él. Después de todo, las canciones
nunca pasan de moda".
En 2004 aparece Hopes & Fears, precedido de un single de
lanzamiento de los que no dejan indiferente Somewhere Only We
Know.
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