David oye de la muerte de Saúl
1
1 Aconteció después de la muerte de Saúl, que vuelto David
de la derrota de los amalecitas, estuvo dos días en Siclag.
2 Al tercer día, sucedió que vino uno del campamento de
Saúl, rotos sus vestidos, y tierra sobre su cabeza; y llegando a
David, se postró en tierra e hizo reverencia.
3 Y le preguntó David: ¿De dónde vienes? Y él respondió:
Me he escapado del campamento de Israel.
4 David le dijo: ¿Qué ha acontecido? Te ruego que me lo
digas. Y él respondió: El pueblo huyó de la batalla, y
también muchos del pueblo cayeron y son muertos; también Saúl
y Jonatán su hijo murieron.
5 Dijo David a aquel joven que le daba las nuevas: ¿Cómo
sabes que han muerto Saúl y Jonatán su hijo?
6 El joven que le daba las nuevas respondió: Casualmente vine
al monte de Gilboa, y hallé a Saúl que se apoyaba sobre su
lanza, y venían tras él carros y gente de a caballo.
7 Y mirando él hacia atrás, me vio y me llamó; y yo dije:
Heme aquí.
8 Y me preguntó: ¿Quién eres tú? Y yo le respondí: Soy
amalecita.
9 El me volvió a decir: Te ruego que te pongas sobre mí y me
mates, porque se ha apoderado de mí la angustia; pues mi vida
está aún toda en mí.
10 Yo entonces me puse sobre él y le maté, porque sabía que
no podía vivir después de su caída; y tomé la corona que
tenía en su cabeza, y la argolla que traía en su brazo, y las
he traído acá a mi señor.
11 Entonces David, asiendo de sus vestidos, los rasgó; y lo
mismo hicieron los hombres que estaban con él.
12 Y lloraron y lamentaron y ayunaron hasta la noche, por Saúl
y por Jonatán su hijo, por el pueblo de Jehová y por la casa de
Israel, porque habían caído a filo de espada.
13 Y David dijo a aquel joven que le había traído las nuevas:
¿De dónde eres tú? Y él respondió: Yo soy hijo de un
extranjero, amalecita.
14 Y le dijo David: ¿Cómo no tuviste temor de extender tu
mano para matar al ungido de Jehová?
15 Entonces llamó David a uno de sus hombres, y le dijo: Ve y
mátalo. Y él lo hirió, y murió.
16 Y David le dijo: Tu sangre sea sobre tu cabeza, pues tu
misma boca atestiguó contra ti, diciendo: Yo maté al ungido de
Jehová.
David endecha a Saúl y a Jonatán
17 Y endechó David a Saúl y a Jonatán su hijo con esta
endecha,
18 y dijo que debía enseñarse a los hijos de Judá. He aquí que está escrito en el libro de Jaser.
-
19 ¡Ha perecido la gloria de Israel sobre tus alturas!
- ¡Cómo han caído los valientes!
-
20 No lo anunciéis en Gat,
- Ni deis las nuevas en las plazas de Ascalón;
- Para que no se alegren las hijas de los filisteos,
- Para que no salten de gozo las hijas de los incircuncisos.
-
21 Montes de Gilboa,
- Ni rocío ni lluvia caiga sobre vosotros, ni seáis tierras de
ofrendas;
- Porque allí fue desechado el escudo de los valientes,
- El escudo de Saúl, como si no hubiera sido ungido con aceite.
-
22 Sin sangre de los muertos, sin grosura de los valientes,
- El arco de Jonatán no volvía atrás,
- Ni la espada de Saúl volvió vacía.
-
23 Saúl y Jonatán, amados y queridos;
- Inseparables en su vida, tampoco en su muerte fueron
separados;
- Más ligeros eran que águilas,
- Más fuertes que leones.
-
24 Hijas de Israel, llorad por Saúl,
- Quien os vestía de escarlata con deleites,
- Quien adornaba vuestras ropas con ornamentos de oro.
-
25 ¡Cómo han caído los valientes en medio de la batalla!
- ¡Jonatán, muerto en tus alturas!
-
26 Angustia tengo por ti, hermano mío Jonatán,
- Que me fuiste muy dulce.
- Más maravilloso me fue tu amor
- Que el amor de las mujeres.
-
27 ¡Cómo han caído los valientes,
- Han perecido las armas de guerra!
David es proclamado rey de Judá
2
1 Después de esto aconteció que David consultó a Jehová,
diciendo: ¿Subiré a alguna de las ciudades de Judá? Y Jehová le respondió: Sube. David volvió a decir: ¿A dónde subiré? Y
él le dijo: A Hebrón.
2 David subió allá, y con él sus dos mujeres, Ahinoam
jezreelita y Abigail, la que fue mujer de Nabal el de Carmel.
3 Llevó también David consigo a los hombres que con él
habían estado, cada uno con su familia; los cuales moraron en
las ciudades de Hebrón.
4 Y vinieron los varones de Judá y ungieron allí a David por
rey sobre la casa de Judá.
Y dieron aviso a David, diciendo: Los
de Jabes de Galaad son los que sepultaron a Saúl.
5 Entonces envió David mensajeros a los de Jabes de Galaad,
diciéndoles: Benditos seáis vosotros de Jehová, que habéis
hecho esta misericordia con vuestro señor, con Saúl, dándole
sepultura.
6 Ahora, pues, Jehová haga con vosotros misericordia y verdad;
y yo también os haré bien por esto que habéis hecho.
7 Esfuércense, pues, ahora vuestras manos, y sed valientes;
pues muerto Saúl vuestro señor, los de la casa de Judá me han
ungido por rey sobre ellos.
Guerra entre David y la casa de Saúl
8 Pero Abner hijo de Ner, general del ejército de Saúl, tomó a Is-boset hijo de Saúl, y lo llevó a Mahanaim,
9 y lo hizo rey sobre Galaad, sobre Gesuri, sobre Jezreel,
sobre Efraín, sobre Benjamín y sobre todo Israel.
10 De cuarenta años era Is-boset hijo de Saúl cuando comenzó a reinar sobre Israel, y reinó dos años. Solamente los de la
casa de Judá siguieron a David.
11 Y fue el número de los días que David reinó en Hebrón
sobre la casa de Judá, siete años y seis meses.
12 Abner hijo de Ner salió de Mahanaim a Gabaón con los
siervos de Is-boset hijo de Saúl,
13 y Joab hijo de Sarvia y los siervos de David salieron y los
encontraron junto al estanque de Gabaón; y se pararon los unos a
un lado del estanque, y los otros al otro lado.
14 Y dijo Abner a Joab: Levántense ahora los jóvenes, y
maniobren delante de nosotros. Y Joab respondió: Levántense.
15 Entonces se levantaron, y pasaron en número igual, doce de
Benjamín por parte de Is-boset hijo de Saúl, y doce de los
siervos de David.
16 Y cada uno echó mano de la cabeza de su adversario, y
metió su espada en el costado de su adversario, y cayeron a una;
por lo que fue llamado aquel lugar, Helcat-hazurim, el cual
está en Gabaón.
17 La batalla fue muy reñida aquel día, y Abner y los hombres
de Israel fueron vencidos por los siervos de David.
18 Estaban allí los tres hijos de Sarvia: Joab, Abisai y
Asael. Este Asael era ligero de pies como una gacela del campo.
19 Y siguió Asael tras de Abner, sin apartarse ni a derecha ni
a izquierda.
20 Y miró atrás Abner, y dijo: ¿No eres tú Asael? Y él
respondió: Sí.
21 Entonces Abner le dijo: Apártate a la derecha o a la
izquierda, y echa mano de alguno de los hombres, y toma para ti
sus despojos. Pero Asael no quiso apartarse de en pos de él.
22 Y Abner volvió a decir a Asael: Apártate de en pos de mí;
¿por qué he de herirte hasta derribarte? ¿Cómo levantaría yo
entonces mi rostro delante de Joab tu hermano?
23 Y no queriendo él irse, lo hirió Abner con el regatón de
la lanza por la quinta costilla, y le salió la lanza por la
espalda, y cayó allí, y murió en aquel mismo sitio. Y todos
los que venían por aquel lugar donde Asael había caído y
estaba muerto, se detenían.
24 Mas Joab y Abisai siguieron a Abner; y se puso el sol cuando
llegaron al collado de Amma, que está delante de Gía, junto al
camino del desierto de Gabaón.
25 Y se juntaron los hijos de Benjamín en pos de Abner,
formando un solo ejército; e hicieron alto en la cumbre del
collado.
26 Y Abner dio voces a Joab, diciendo: ¿Consumirá la espada
perpetuamente? ¿No sabes tú que el final será amargura?
¿Hasta cuándo no dirás al pueblo que se vuelva de perseguir a
sus hermanos?
27 Y Joab respondió: Vive Dios, que si no hubieses hablado, el
pueblo hubiera dejado de seguir a sus hermanos desde esta
mañana.
28 Entonces Joab tocó el cuerno, y todo el pueblo se detuvo, y
no persiguió más a los de Israel, ni peleó más.
29 Y Abner y los suyos caminaron por el Arabá toda aquella
noche, y pasando el Jordán cruzaron por todo Bitrón y llegaron
a Mahanaim.
30 Joab también volvió de perseguir a Abner, y juntando a
todo el pueblo, faltaron de los siervos de David diecinueve
hombres y Asael.
31 Mas los siervos de David hirieron de los de Benjamín y de
los de Abner, a trescientos sesenta hombres, los cuales murieron.
32 Tomaron luego a Asael, y lo sepultaron en el sepulcro de su
padre en Belén. Y caminaron toda aquella noche Joab y sus
hombres, y les amaneció en Hebrón.
3
1 Hubo larga guerra entre la casa de Saúl y la casa de David;
pero David se iba fortaleciendo, y la casa de Saúl se iba
debilitando.
Hijos de David nacidos en Hebrón
(1 Cr. 3.1-4)
2 Y nacieron hijos a David en Hebrón; su primogénito fue
Amnón, de Ahinoam jezreelita;
3 su segundo Quileab, de Abigail la mujer de Nabal el de
Carmel; el tercero, Absalón hijo de Maaca, hija de Talmai rey de
Gesur;
4 el cuarto, Adonías hijo de Haguit; el quinto, Sefatías hijo
de Abital;
5 el sexto, Itream, de Egla mujer de David. Estos le nacieron a
David en Hebrón.
Abner pacta con David en Hebrón
6 Como había guerra entre la casa de Saúl y la de David,
aconteció que Abner se esforzaba por la casa de Saúl.
7 Y había tenido Saúl una concubina que se llamaba Rizpa,
hija de Aja; y dijo Is-boset a Abner: ¿Por qué te has llegado a
la concubina de mi padre?
8 Y se enojó Abner en gran manera por las palabras de Is-boset,
y dijo: ¿Soy yo cabeza de perro que pertenezca a Judá?
Yo he hecho hoy misericordia con la casa de Saúl tu padre, con
sus hermanos y con sus amigos, y no te he entregado en mano de
David; ¿y tú me haces hoy cargo del pecado de esta mujer?
9 Así haga Dios a Abner y aun le añada, si como ha jurado
Jehová a David, no haga yo así con él,
10 trasladando el reino de la casa de Saúl, y confirmando el
trono de David sobre Israel y sobre Judá, desde Dan hasta
Beerseba.
11 Y él no pudo responder palabra a Abner, porque le temía.
12 Entonces envió Abner mensajeros a David de su parte,
diciendo: ¿De quién es la tierra? Y que le dijesen: Haz pacto
conmigo, y he aquí que mi mano estará contigo para volver a ti
todo Israel.
13 Y David dijo: Bien; haré pacto contigo, mas una cosa te
pido: No me vengas a ver sin que primero traigas a Mical la hija
de Saúl, cuando vengas a verme.
14 Después de esto envió David mensajeros a Is-boset hijo de
Saúl, diciendo: Restitúyeme mi mujer Mical, la cual desposé conmigo por cien prepucios de filisteos.
15 Entonces Is-boset envió y se la quitó a su marido Paltiel
hijo de Lais.
16 Y su marido fue con ella, siguiéndola y llorando hasta
Bahurim. Y le dijo Abner: Anda, vuélvete. Entonces él se
volvió.
17 Y habló Abner con los ancianos de Israel, diciendo: Hace ya
tiempo procurabais que David fuese rey sobre vosotros.
18 Ahora, pues, hacedlo; porque Jehová ha hablado a David,
diciendo: Por la mano de mi siervo David libraré a mi pueblo
Israel de mano de los filisteos, y de mano de todos sus enemigos.
19 Habló también Abner a los de Benjamín; y fue también
Abner a Hebrón a decir a David todo lo que parecía bien a los
de Israel y a toda la casa de Benjamín.
20 Vino, pues, Abner a David en Hebrón, y con él veinte
hombres; y David hizo banquete a Abner y a los que con él
habían venido.
21 Y dijo Abner a David: Yo me levantaré e iré, y juntaré a
mi señor el rey a todo Israel, para que hagan contigo pacto, y
tú reines como lo desea tu corazón. David despidió luego a
Abner, y él se fue en paz.
Joab mata a Abner
22 Y he aquí que los siervos de David y Joab venían del
campo, y traían consigo gran botín. Mas Abner no estaba con
David en Hebrón, pues ya lo había despedido, y él se había
ido en paz.
23 Y luego que llegó Joab y todo el ejército que con él
estaba, fue dado aviso a Joab, diciendo: Abner hijo de Ner ha
venido al rey, y él le ha despedido, y se fue en paz.
24 Entonces Joab vino al rey, y le dijo: ¿Qué has hecho? He
aquí Abner vino a ti; ¿por qué, pues, le dejaste que se fuese?
25 Tú conoces a Abner hijo de Ner. No ha venido sino para
engañarte, y para enterarse de tu salida y de tu entrada, y para
saber todo lo que tú haces.
26 Y saliendo Joab de la presencia de David, envió mensajeros
tras Abner, los cuales le hicieron volver desde el pozo de Sira,
sin que David lo supiera.
27 Y cuando Abner volvió a Hebrón, Joab lo llevó aparte en
medio de la puerta para hablar con él en secreto; y allí, en
venganza de la muerte de Asael su hermano, le hirió por la
quinta costilla, y murió.
28 Cuando David supo después esto, dijo: Inocente soy yo y mi
reino, delante de Jehová, para siempre, de la sangre de Abner
hijo de Ner.
29 Caiga sobre la cabeza de Joab, y sobre toda la casa de su
padre; que nunca falte de la casa de Joab quien padezca flujo, ni
leproso, ni quien ande con báculo, ni quien muera a espada, ni
quien tenga falta de pan.
30 Joab, pues, y Abisai su hermano, mataron a Abner, porque él
había dado muerte a Asael hermano de ellos en la batalla de
Gabaón.
31 Entonces dijo David a Joab, y a todo el pueblo que con él
estaba: Rasgad vuestros vestidos, y ceñíos de cilicio, y haced
duelo delante de Abner. Y el rey David iba detrás del féretro.
32 Y sepultaron a Abner en Hebrón; y alzando el rey su voz,
lloró junto al sepulcro de Abner; y lloró también todo el
pueblo.
33 Y endechando el rey al mismo Abner, decía:
- ¿Había de morir Abner como muere un villano?
-
34 Tus manos no estaban atadas, ni tus pies ligados con
grillos;
- Caíste como los que caen delante de malos hombres.
Y todo el pueblo volvió a llorar sobre él.
35 Entonces todo el pueblo vino para persuadir a David que
comiera, antes que acabara el día. Mas David juró diciendo:
Así me haga Dios y aun me añada, si antes que se ponga el sol
gustare yo pan, o cualquiera otra cosa.
36 Todo el pueblo supo esto, y le agradó; pues todo lo que el
rey hacía agradaba a todo el pueblo.
37 Y todo el pueblo y todo Israel entendió aquel día, que no
había procedido del rey el matar a Abner hijo de Ner.
38 También dijo el rey a sus siervos: ¿No sabéis que un
príncipe y grande ha caído hoy en Israel?
39 Y yo soy débil hoy, aunque ungido rey; y estos hombres, los
hijos de Sarvia, son muy duros para mí; Jehová dé el pago al
que mal hace, conforme a su maldad.
Is-boset es asesinado
4
1 Luego que oyó el hijo de Saúl que Abner había sido muerto
en Hebrón, las manos se le debilitaron, y fue atemorizado todo
Israel.
2 Y el hijo de Saúl tenía dos hombres, capitanes de bandas de
merodeadores; el nombre de uno era Baana, y el del otro, Recab,
hijos de Rimón beerotita, de los hijos de Benjamín (porque
Beerot era también contado con Benjamín,
3 pues los beerotitas habían huido a Gitaim, y moran allí como forasteros hasta hoy).
4 Y Jonatán hijo de Saúl tenía un hijo lisiado de los pies.
Tenía cinco años de edad cuando llegó de Jezreel la noticia de
la muerte de Saúl y de Jonatán, y su nodriza le tomó y huyó;
y mientras iba huyendo apresuradamente, se le cayó el niño y
quedó cojo. Su nombre era Mefi-boset.
5 Los hijos, pues, de Rimón beerotita, Recab y Baana, fueron y
entraron en el mayor calor del día en casa de Is-boset, el cual
estaba durmiendo la siesta en su cámara.
6 Y he aquí la portera de la casa había estado limpiando
trigo, pero se durmió; y fue así como Recab y Baana su hermano
se introdujeron en la casa.
7 Cuando entraron en la casa, Is=boset dormía sobre su lecho en
su cámara; y lo hirieron y lo mataron, y le cortaron la cabeza,
y habiéndola tomado, caminaron toda la noche por el camino del
Arabá.
8 Y trajeron la cabeza de Is-boset a David en Hebrón, y
dijeron al rey: He aquí la cabeza de Is-boset hijo de Saúl tu
enemigo, que procuraba matarte; y Jehová ha vengado hoy a mi
señor el rey, de Saúl y de su linaje.
9 Y David respondió a Recab y a su hermano Baana, hijos de
Rimón beerotita, y les dijo: Vive Jehová que ha redimido mi
alma de toda angustia,
10 que cuando uno me dio nuevas, diciendo: He aquí Saúl ha
muerto, imaginándose que traía buenas nuevas, yo lo prendí, y
le maté en Siclag en pago de la nueva.
11 ¿Cuánto más a los malos hombres que mataron a un hombre
justo en su casa, y sobre su cama? Ahora, pues, ¿no he de
demandar yo su sangre de vuestras manos, y quitaros de la tierra?
12 Entonces David ordenó a sus servidores, y ellos los
mataron, y les cortaron las manos y los pies, y los colgaron
sobre el estanque en Hebrón. Luego tomaron la cabeza de Is-
boset, y la enterraron en el sepulcro de Abner en Hebrón.
David es proclamado rey de Israel
(1 Cr. 11.1-3)
5
1 Vinieron todas las tribus de Israel a David en Hebrón y
hablaron, diciendo: Henos aquí, hueso tuyo y carne tuya somos.
2 Y aun antes de ahora, cuando Saúl reinaba sobre nosotros,
eras tú quien sacabas a Israel a la guerra, y lo volvías a
traer. Además Jehová te ha dicho: Tú apacentarás a mi pueblo
Israel, y tú serás príncipe sobre Israel.
3 Vinieron, pues, todos los ancianos de Israel al rey en
Hebrón, y el rey David hizo pacto con ellos en Hebrón delante
de Jehová; y ungieron a David por rey sobre Israel.
4 Era David de treinta años cuando comenzó a reinar, y reinó cuarenta años.
5 En Hebrón reinó sobre Judá siete años y seis meses, y en
Jerusalén reinó treinta y tres años sobre todo Israel y Judá.
David toma la fortaleza de Sion
(1 Cr. 11.4-9)
6 Entonces marchó el rey con sus hombres a Jerusalén contra
los jebuseos que moraban en aquella tierra; los cuales hablaron a
David, diciendo: Tú no entrarás acá, pues aun los ciegos y los
cojos te echarán (queriendo decir: David no puede entrar acá).
7 Pero David tomó la fortaleza de Sion, la cual es la ciudad
de David.
8 Y dijo David aquel día: Todo el que hiera a los jebuseos,
suba por el canal y hiera a los cojos y ciegos aborrecidos del
alma de David. Por esto se dijo: Ciego ni cojo no entrará en la
casa.
9 Y David moró en la fortaleza, y le puso por nombre la
Ciudad de David; y edificó alrededor desde Milo hacia adentro.
10 Y David iba adelantando y engrandeciéndose, y Jehová Dios
de los ejércitos estaba con él.
Hiram envía embajadores a David
(1 Cr. 14.1-2)
11 También Hiram rey de Tiro envió embajadores a David, y
madera de cedro, y carpinteros, y canteros para los muros, los
cuales edificaron la casa de David.
12 Y entendió David que Jehová le había confirmado por rey
sobre Israel, y que había engrandecido su reino por amor de su
pueblo Israel.
Hijos de David nacidos en Jerusalén
(1 Cr. 3.5-9; 14.3-7)
13 Y tomó David más concubinas y mujeres de Jerusalén,
después que vino de Hebrón, y le nacieron más hijos e hijas.
14 Estos son los nombres de los que le nacieron en Jerusalén:
Samúa, Sobab, Natán, Salomón,
15 Ibhar, Elisúa, Nefeg, Jafía,
16 Elisama, Eliada y Elifelet.
David derrota a los filisteos
(1 Cr. 14.8-17)
17 Oyendo los filisteos que David había sido ungido por rey
sobre Israel, subieron todos los filisteos para buscar a David; y
cuando David lo oyó, descendió a la fortaleza.
18 Y vinieron los filisteos, y se extendieron por el valle de
Refaim.
19 Entonces consultó David a Jehová, diciendo: ¿Iré contra
los filisteos? ¿Los entregarás en mi mano? Y Jehová respondió a David: Ve, porque ciertamente entregaré a los filisteos en tu
mano.
20 Y vino David a Baal-perazim, y allí los venció David, y
dijo: Quebrantó Jehová a mis enemigos delante de mí, como
corriente impetuosa. Por esto llamó el nombre de aquel lugar
Baal-perazim.
21 Y dejaron allí sus ídolos, y David y sus hombres los
quemaron.
22 Y los filisteos volvieron a venir, y se extendieron en el
valle de Refaim.
23 Y consultando David a Jehová, él le respondió: No subas,
sino rodéalos, y vendrás a ellos enfrente de las balsameras.
24 Y cuando oigas ruido como de marcha por las copas de las
balsameras, entonces te moverás; porque Jehová saldrá delante
de ti a herir el campamento de los filisteos.
25 Y David lo hizo así, como Jehová se lo había mandado; e
hirió a los filisteos desde Geba hasta llegar a Gezer.
David intenta llevar el arca a Jerusalén
(1 Cr. 13.5-14)
6
1 David volvió a reunir a todos los escogidos de Israel,
treinta mil.
2 Y se levantó David y partió de Baala de Judá con todo el
pueblo que tenía consigo, para hacer pasar de allí el arca de
Dios, sobre la cual era invocado el nombre de Jehová de los
ejércitos, que mora entre los querubines.
3 Pusieron el arca de Dios sobre un carro nuevo, y la llevaron
de la casa de Abinadab, que estaba en el collado; y Uza y Ahío,
hijos de Abinadab, guiaban el carro nuevo.
4 Y cuando lo llevaban de la casa de Abinadab, que estaba en el
collado, con el arca de Dios, Ahío iba delante del arca.
5 Y David y toda la casa de Israel danzaban delante de Jehová con toda clase de instrumentos de madera de haya; con arpas,
salterios, panderos, flautas y címbalos.
6 Cuando llegaron a la era de Nacón, Uza extendió su mano al
arca de Dios, y la sostuvo; porque los bueyes tropezaban.
7 Y el furor de Jehová se encendió contra Uza, y lo hirió allí Dios por aquella temeridad, y cayó allí muerto junto al
arca de Dios.
8 Y se entristeció David por haber herido Jehová a Uza, y fue
llamado aquel lugar Pérez-uza, hasta hoy.
9 Y temiendo David a Jehová aquel día, dijo: ¿Cómo ha de
venir a mí el arca de Jehová?
10 De modo que David no quiso traer para sí el arca de Jehová a la ciudad de David; y la hizo llevar David a casa de Obed-edom
geteo.
11 Y estuvo el arca de Jehová en casa de Obed-edom geteo tres
meses; y bendijo Jehová a Obed-edom y a toda su casa.
David trae el arca a Jerusalén
(1 Cr. 15.116.6)
12 Fue dado aviso al rey David, diciendo: Jehová ha bendecido
la casa de Obed-edom y todo lo que tiene, a causa del arca de
Dios. Entonces David fue, y llevó con alegría el arca de Dios de
casa de Obed-edom a la ciudad de David.
13 Y cuando los que llevaban el arca de Dios habían andado
seis pasos, él sacrificó un buey y un carnero engordado.
14 Y David danzaba con toda su fuerza delante de Jehová; y
estaba David vestido con un efod de lino.
15 Así David y toda la casa de Israel conducían el arca de
Jehová con júbilo y sonido de trompeta.
16 Cuando el arca de Jehová llegó a la ciudad de David,
aconteció que Mical hija de Saúl miró desde una ventana, y vio
al rey David que saltaba y danzaba delante de Jehová; y le
menospreció en su corazón.
17 Metieron, pues, el arca de Jehová, y la pusieron en su
lugar en medio de una tienda que David le había levantado; y
sacrificó David holocaustos y ofrendas de paz delante de
Jehová.
18 Y cuando David había acabado de ofrecer los holocaustos y
ofrendas de paz, bendijo al pueblo en el nombre de Jehová de los
ejércitos.
19 Y repartió a todo el pueblo, y a toda la multitud de
Israel, así a hombres como a mujeres, a cada uno un pan, y un
pedazo de carne y una torta de pasas. Y se fue todo el pueblo,
cada uno a su casa.
20 Volvió luego David para bendecir su casa; y saliendo Mical
a recibir a David, dijo: ¡Cuán honrado ha quedado hoy el rey de
Israel, descubriéndose hoy delante de las criadas de sus
siervos, como se descubre sin decoro un cualquiera!
21 Entonces David respondió a Mical: Fue delante de Jehová,
quien me eligió en preferencia a tu padre y a toda tu casa, para
constituirme por príncipe sobre el pueblo de Jehová, sobre
Israel. Por tanto, danzaré delante de Jehová.
22 Y aun me haré más vil que esta vez, y seré bajo a tus
ojos; pero seré honrado delante de las criadas de quienes has
hablado.
23 Y Mical hija de Saúl nunca tuvo hijos hasta el día de su
muerte.
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