CONCLUSIÓN
Hoy en día, después de más de 400 años de vida, la de los Barnabitas queda una Congregación actual y joven.
El Capítulo General Extraordinario de 1967 puso en marcha un dilatado plan de Reformas de las Constituciones para la puesta al día de las mismas, a fin de que la Congregación pueda responder con mayor agilidad a las exigencias de los tiempos modernos y de las nuevas formas de apostolado.
Los Capítulos generales sucesivos han aportado un nuevo espíritu de adaptación de las estructuras de la Congregación capaces de enfrentar los desafíos de un mundo en permanente estado de transformación.
Periódicamente la Orden se recoge y vuelve en sí misma, a fin de interpretar, en el silencio y en la oración, los "signos de los tiempos" para acertar con el camino que la Providencia le tiene reservada en los siglos futuros.
EN CAMINO HACIA LA GLORIA DE LOS ALTARES
Siervo de Dios Mons. Carlos Bascapé
(Milán, 1550 - Novara 1615). Duodécimo Padre General de la Orden, luego Obispo de Novara. Llamado "otro San Carlos" . Redactor de las Constituciones y promotor de una sólida formación entre los jóvenes aspirantes barnabitas.
Siervo de Dios P. Antonio Pagni
(Pescia 1556 - Pescia 1624). Fundador de la Congregación de la Anunciación, que luego junto con su Fundador se fusionó a la Orden de los PP. Barnabitas.
Siervo de Dios P. Diego Martínez y Carrero
(Dos Barrios - Toledo, 1576 ; Cremona - Italia, 1593).
Paje en la Corte de Felipe II con San Luis Gonzaga, conoció a los Barnabitas en Milán, donde se hallaba como secretario del real senador Baltasar Muñoz.
Profesó los votos en el Noviciado de Monza. Al punto de muerte fue recreado con una visión, celestial de la Purísima.
Venerable P. Bartolomé Canale
(Milán 1605 - Monza 1681).
Su cuerpo se guarda en la iglesia de Santa María de Carrobiolo en Monza. Maestro de espíritu y escritor ascético. Declarado Venerable por el Papa Pío XII en 1948. Muy devoto del Santo Rosario, los granos de las Aves se le volvían perfumadas rosas, al pasarlos el P. Canale.
Siervo de Dios Mons. Raimundo Recrosio
( Vercelli 1657 - Bolena - Niza 1732).
Teólogo del Divino Amor y Obispo de Niza.
Propagador de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús.
Siervo de Dios D. Carlos José Fedeli
(Milán 1712 - Pavía 1736).
Alumno de nuestro Colegio Imperial de Milán.
Entró en el Noviciado a los 19 años, profesando los votos solemnes en Monza el 16 de octubre de 1731. Antes de llegar a ser sacerdote enfermó gravemente y no pudo ordenarse. Admirable su paciencia en medio de los sufrimientos.
Solía repetir: "Ruego a Dios que me dé fuerzas para llevar pacientemente mi enfermedad... Concédame Dios larga vida para sufrir todavía más".
Siervo de Dios D. Francisco Mª.Castelli
(Santa Anastasia - Nápoles, 1752-1771)
De antigua origen castellano, fue discípulo de nuestro San Francisco Javier M.ª Bianchi. Favorecido con dones especiales, destacó por su devoción a la Eucaristía, al Crucifijo y a la Santísima Virgen.
A media noche, cuando murió, devolviendo al cielo intacta la inocencia bautismal, misteriosamente las campanas de la iglesia cercana empezaron a tocar. Es el "San Luis de los Barnabitas".
Siervo de Dios P. Jacob Priscolo
(Nápoles 1761-1853)
Vivo ejemplar de toda virtud, vivo oráculo de prudente consejo.
Siervo de Dios P. Fortunato Redolfi
(Zenano 1777 - Monza 1850).
Fundador de los primeros Oratorios para la juventud. Amigo de D. Juan Bosco que de él tomó ejemplos para sus Instituciones.
Venerable P. Carlos Halfdan M.ª Schilling
(Cristiania-Noruega, 1835 - Mouscron-Bélgica, 1907).
Pintor noruego convertido del protestantismo. Después de una santa vida en Mouscron, murió ofreciéndose para la reunión de su país a la Iglesia Católica. Es de esperar que la canonización de este auténtico héroe de la caridad sirva a acercar mucho más protestantes y católicos en este clima post-conciliar.
Siervo de Dios P. Victorio de Marino
( Villaricca 1863 - Nápoles 1929).
Emulo del Santo Fundador en la profesión de médico y en el ejercicio de la caridad. Entró en la Congregación a los 47 años. Gastó su vida entre los pobres y humildes de las cercanías de Nápoles.
Siervo de Dios P. César Barzaghi
(Como 1863 - Lodi 1941).
Su cuerpo descansa en la estupenda Iglesia de San Francisco (Lodi). Conocido como el "Apóstol de Lodi". Se espera ver pronto en los altares a este gran sembrador de caridad. Catedrático, impresionado por la injusticia social, llevó a efecto numerosas reformas en beneficio de los más necesitados.
Siervo de Dios D. Luis M.ª Raineri
(Turín 1895 - Crespano Veneto 1918).
Estudiante barnabita muerto en el frente en la primera guerra mundial. Su cuerpo está en la iglesia de Jesús Adolescente en Génova (Italia). Sus frases más tajantes: "O santo o morir","Santo en tierra o santo en el Paraíso". "Santo, gran santo, pronto santo".
Su tumba, única entre centenares, aparecía siempre cubierta de flores.
El Siervo de Dios D. Serafín M.ª Ghidini
(Cavallera, 1902 - Milano, 1924).
Nacido en un ambiente envenenado por las doctrinas de los "rojos" supo, gracias a su continuo espíritu de oración y su fidelidad a la Virgen, conservar intacto el tesoro de la fe y de la inocencia.
Ingresó en los Barnabitas y en todos los años de sus estudios en Cremona, Monza, Lodi, se distinguió por su conducta, que los compañeros que viven no dudan en definir "angélica".
El testimonio más bello es de su compañero P. De Bernard, actualmente misionero en Guamá (Brasil) : "Lo que más me impresionaba en él no era lo que hacia, sino el espíritu con que lo hacia".
Pasó entre los Barnabitas como una flor perfumada, dejando en todas las Casas el recuerdo estimulante de una vida santa.
Se ha introducido la causa de Canonización.
DEVOCIONES BARNABITICAS
Entre los Barnabitas no se puede hablar exactamente de una espiritualidad propia, así como se podría hablar de una "espiritualidad franciscana, teresiana, ignaciana, etc...". Fieles al programa paulino: "omnia probate, quod bonum est tenete", los Barnabitas se abren a cualquier influjo o corriente espiritual en conformidad con las características físicas, psíquicas, intelectuales y morales de cada individuo.
Si una definición hay que darla, se debe decir que la de los Barnabitas no se diferencia en nada de la espiritualidad general de los clérigos regulares, que conjugan en sí el compromiso ascético con la actividad apostólica, en clave eminentemente cristocéntrica.
En efecto, las devociones características principales de los Barnabitas son las siguientes:
CULTO ESMERADO A LA EUCARISTIA sobre todo con el esplendor de la LITURGIA, aunque se mire por supuesto a la intimidad personal. Es una querida herencia del Santo Fundador quien, en reacción a los desvíos protestantes de la época, dio vida a la Adoración solemne de Cristo Eucarístico, en la forma hoy acostumbrada en la Iglesia universal de LAS 40 HORAS.
La piedad privada entre los Barnabitas tiene su acento característico en la devoción a CRISTO CRUCIFICADO. Dulce legado, éste también, del Santo Fundador, quien lo recibió del Apóstol San Pablo, al que profesaba un amor verdaderamente extraordinario.
Naturalmente, también los miembros de la Congregación que se acoge bajo su advocación de CLÉRIGOS REGULARES DE SAN PABLO APOSTOL, se estudian de repetir en su vida los ejemplos y el espíritu del Apostol de las gentes al que veneran con un culto del todo especial.
La devoción al SAGRADO CORAZON DE JESUS también, aunque de reciente institución en la Iglesia, ha sido siempre muy arraigada en la Congregación desde sus comienzos podríamos decir. En la Bula que concede la Misa y Oficio propio del Sagrado Corazón, en 1767, a la Congregación, el Papa Clemente XII da la siguiente motivación: "para satisfacer la suma devoción que rige en grado máximo en la Congregación de los Clérigos regulares de San Pablo, llamados Barnabitas". A confirmación sea suficiente aquí recordar el nombre del Hermano Ludovico Bitoz y de Mons. Raimundo Recrosio. Además, la Bula "Auctorem Fidei" (28 de agosto de 1794) con que Pio VI rechazadas las erradas posiciones del Sínodo de Pistoia, influenciado por los calvinistas, fue inspirada y redactada por el Cardenal Barnabita: Segismundo Gerdil. Por último, en Italia los Barnabitas se prestaron a tener vivo el Apostolado de la Oración durante la supresión de los Jesuitas, desde 1864 a 1916, devolviéndoles luego la dirección del mismo, ya que a ellos corresponde la paternidad histórica de dicha institución.
Tampoco, naturalmente, puede faltar entre los Barnabitas una tierna devoción hacia la SANTÍSIMA VIRGEN. Ellos la veneran con el dulce título de "MADRE DE LA DIVINA PROVIDENCIA" en una hermosa capilla de la Parroquia de "San Carlos ai Catinari", en Roma. En efecto, la Virgen intervino milagrosamente en la construcción. de ese grandioso templo, sacando a los Padres de un gravísimo apuro, cuando por falta de medios económicos no se podía llevar a término la obra.
Delante de tan devota imagen, que se cuenta entre las mejores obras de Scipione Pulzone, discípulo de Rafael, se postraron varios Sumos Pontífices: Pío VII, Pio IX, León XIlI y Pío X en momentos difíciles o felices de su pontificado, enriqueciéndola incluso con varios privilegios. Benedicto XIV, en 1744, instituyó la "Cofradía de la Madre de la Divina Providencia que en breve tiempo se extendió a todo el mundo, sin excepción de España.
Para terminar diremos que todo Barnabita tiene una copia de dicha imagen en la cabecera de su cama, pero más bien creemos que cada uno la lleva siempre en su corazón, como reina, e inspiradora de todo su ser y de toda su actuación.
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