| Sermones, 3 | ||
|
Santificación es dejar el hombre viejo -o sea las cosas anteriores y los vicios- y seguir el hombre nuevo -o sea el espíritu- (Cl 3,9), y así caminar hacia el premio de la patria celestial. Dice David "Los justos marcharán de virtud en virtud, hasta llegar a ver a Dios en Sión" (Sl 84,8). |