Sermones, 2
Amadísimo, esta es la causa por la cual la vida espiritual requiere que no vuelvas atrás ni te detengas; sino que, una vez gustada, tú adelantas día a día, y olvidando el pasado atiendes al futuro (Fl 3,13): se trata de un alimento que, si lo comes, más lo apeteces; es una bebida que, si la gustas, quisieras más (Eclo 24,29); en cierto sentido te extingue la sed y te la provoca; quien no lo prueba no lo entiende, y quien no lo experimenta no sabe el efecto de este vino.