Virus En la primera entrega, se menciona que el virus lo contrajo un perro (Max, el perro de Jennifer una niña de unos 7 años) y que entre sus síntomas estaban la ira y alteraciones en la fuerza. También se menciona que el virus se transmite por fluidos corporales (sangre, saliva, etc). El virus en los humanos provoca alto deseo de comer e ira. Sin embargo, al final de la primera entrega, se descubre una especie de laboratorio clandestino en donde se ve recortes de una niña poseída llamada Tristana Medeiros y grabaciones hacen sospechar que ello tiene que ver con el virus, pero no se da una explicación clara del asunto.
En la segunda entrega, se revela que en aquel laboratorio se hacían experimentos con la niña Medeiros para encontrar la cura a las posesiones demoníacas, pero que la situación se salió de control y nació el virus. También se revela que la niña Medeiros (o el demonio que ella tiene) controla los cuerpos de los infectados cuando quiere e incluso puede hablar a través de ellos y les manda.