JULIO ARBOLEDA POMBO
Jueves 12 de marzo, 2009
De: Mario Pachajoa Burbano
Amigos:
Julio Arboleda Pombo
fue asesinado en Berruecos, ahora vereda Olaya, municipio de Arboleda, Nariño,
el jueves 13 de noviembre de 1862, a poca distancia del lugar donde le dieron
muerte al General Antonio José de Sucre, en 1830. Don Julio tuvo un
cierto presentimiento de su muerte cuando, tres años antes de ella, estando
reunido con varios amigos, y le preguntaron cómo deseaba morir, manifestó que
para él no había una muerte más bella que la del Gran Mariscal Antonio José de
Sucre. “Morir así, dijo, sacrificado por la patria, en medio de la
torrentosa montaña de Berruecos, es bello".
Placa arriba:
La Concentración Desarrollo Rural de Berruecos
rinde homenaje al poeta colombiano Julio Arboleda
en sus 120 años de su muerte, Olaya, 1862-1962.
El
miércoles 12 de noviembre, 1862, Arboleda
se dirigía a Pasto para reorganizar sus huestes contra la
revolución que se inició en 1860 y se hallaba entrando a la angustura de
Berruecos. Lo acompañaba un reducido ejército que lo dividió en dos: adelante
iba él a caballo, rodeado de un grupo de ayudantes y secretarios,
incluyendo a Jacinto Luna, Gregorio Arboleda y Joaquín García Mazo. A una
distancia mayor iba su retaguardia.
Uno de los Ayudantes anunció a Arboleda que creía haber escuchado algún ruido
entre la hojarasca y que era menester tener precauciones porque ese era un lugar
muy a propósito para una emboscada, pero Arboleda continuó la marcha. Algún
tiempo después, otro ayudante le manifestó a Arboleda que había visto correr a
un hombre con un fusil por entre los árboles. Arboleda le dijo: "Es algún
desertor de la vanguardia, y probablemente caerá en manos de la retaguardia"
y Arboleda apresuró el paso.
Un soldado de la vanguardia había trazado sobre la arena una cruz y al verla
Arboleda ordenó a Joaquín García que la borrara, porque él consideraba como un
irrespeto que los cascos de las caballerías hollaran la cruz. García Mazo trató
de borrar la cruz con el pié y Arboleda con imperio le ordenó que lo hiciera con
la mano. El ayudante al levantarse y dirigirse a su cabalgadura, un tiro salió
de la montaña y le atravesó la espalda cerca del hombro. "Indudablemente hay
asesinos en la montaña" dijo Arboleda, "debemos esperar el cuerpo de
retaguardia".
Acababa de pronunciar estas palabras cuando una nueva detonación estalló, y una
bala, surgida del mismo lugar penetró en el pulmón izquierdo de Arboleda que le
produjo una abundante hemorragia. "Los rojos me han matado como a Sucre"
dijo Arboleda, y mortalmente herido se desplomó en los brazos de sus amigos.
Arboleda murió al día jueves 13 de noviembre en la hacienda Olaya. "Agua,
agua" fueron las últimas palabras de Arboleda al exhalar su postrer aliento.
El asesino, Juan María López, era el hijo de uno de los que había mandado
fusilar Arboleda en uno de los pueblos de Túquerres.
Juan aseguraba que su madre había muerto de pesar por la muerte de su esposo. El
asesino fue reducido a prisión y poco después se le declaró incluído en un
indulto general y se puso en libertad. Se dice que durante la guerra de 1876
murió en el mismo lugar que asesinó a Arboleda.
NOTAS:
* Biografía de Julio Arboleda Pombo:
Julio Arboleda Pombo
* El texto adaptó la relación de los hechos del historiador
José
María Quijano Wallis.
Cordialmente,