JULIO ARBOLEDA POMBO
De: Mario Pachajoa Burbano
Red de payaneses.1999
Payaneses ilustres:
La siguiente biografía del soldado-poeta payanés ha sido tomado del articulo correspondiente compilado por Vicente Pérez Silva de la Biblioteca Luis Ángel Arango.
Julio Arboleda Pombo
Compilado por: Vicente Pérez Silva.
Julio Arboleda, llamado el poeta-soldado, nació en Timbiquí,
hoy departamento del Cauca, el 9 de junio de
1817. "Yo nací dice en un desierto, en medio de
las selvas incultas que orlan el mar Pacífico". Fueron sus
padres D.
Rafael Arboleda y doña Matilde Pombo y ODonell. En
Popayán aprendió las primeras letras de labios de su
abuela materna, Beatriz ODonell, y de su preceptor Manuel
María Luna. De muy temprana edad viajó a
Europa. En la Universidad de Londres obtuvo el título de
Bachiller en Artes. A su regreso al país, en 1838,
estudió derecho civil y ciencias políticas en la Universidad
del Cauca. Habló correctamente el latín, el
francés, el inglés y el italiano, y tuvo conocimientos de
griego.
Hombre de lucha por excelencia y talentoso como pocos, D. Julio
Arboleda sobresalió en la actividad
bélica, política, parlamentaria, periodística y literaria. La
vida de Arboleda, expresa con acierto D. Miguel
Antonio Caro, fue toda movimiento y agitación: brillante
existencia devorada por nuestras turbulencias
democráticas. Como militar, en defensa de sus ideales
políticos, D. Julio participó decididamente en
diversos combates y campañas; como parlamentario, brilló
siempre por su agilidad y por el inmenso
poder de su elocuencia; como poeta, alcanzó fama con el poema
épico Gonzalo de Oyón y con las poesías
políticas Escenas democráticas, Estoy en la cárcel y Al
congreso granadino; y como periodista, fundó y
redactó El Patriota, El Independiente, El Payanés y El Misóforo, en Popayán;
El Siglo, en Bogotá, y El
Intérprete del Pueblo, en Lima. Además, colaboró asiduamente
en otros periódicos de Bogotá y Lima.
La pluma de D. José María Samper nos describe de este modo al
personaje que enmarcamos en estas
columnas:
Julio Arboleda tenía figura, fisonomía y maneras inolvidables
... Era de
mediana talla, delgado, endeble, y a causa de un terrible
accidente que había
sufrido en su adolescencia, tenía la nuca y el dorso ligeramente
encorbados, o
mejor dicho, había adquirido el hábito de andar agachado y como
hundiendo
algo la cabeza entre los hombros. Caminaba con lentitud,
frecuentemente
frotándose las manos, tenía en las maneras un no sé qué de
reservado y
aristocrático, y su acento era agudo, incisivo y notable por un
tono como de
malicia burlona, de ironía casi mefistofélica y sarcasmo...
Tenía el cabello
negro y liso y la cabeza muy correctamente conformada; la frente
no muy
amplia, pero muy despejada, tersa y delineada con tal vigor, que
al primer
golpe de vista revelaba la perspicacia, la actividad constante de
pensamiento y
de carácter, la audacia de propósitos, la generalidad de
percepciones, el
instinto de la dominación y la disposición a la lucha. Los
ojos, muy negros,
pequeños, brillantes y de la más penetrante mirada, parecían
agudos y
metálicos: tan fina así era su mirada, casi punzante y de un
brillo como el del
acero bruñido. Tenía el óvalo del rostro vigorosamente
cortado, angosto y
agudo hacia la barba; la nariz aguileña, palpitante, en cuya
curva se ponían de
manifiesto la fuerza de voluntad y la energía; la boca
ampliamente delineada,
pero recogida por una frecuente contracción de los labios, que
eran delgados,
nerviosos, casi siempre animados por una sonrisa irónica y
burlona; y por
toda barba unos bigotes poco abundantes pero libre y
correctamente
pronunciados.
Al final del boceto biográfico de Arboleda concluye Samper:
Arboleda fue, sin disputa, un hombre extraordinario: tuvo casi
todas las
condiciones para ser un grande hombre: jamás fue vulgar; fue
siempre
brillante; tuvo defectos como cualidades, cometió faltas, y
dejó profundamente
marcada la huella de su paso.
D. Julio Arboleda murió trágicamente en la montaña de
Berruecos, departamento de Nariño, el 13 de
noviembre de 1862.