ORDEN NATURAL ORDEN SOCIAL.
Domingo 14 de septiembre, 2008
De: Mario Pachajoa Burbano.
Amigos:
La Revista Cambio nos informa que: "El historiador Mauricio Nieto está
en su cuarto de hora:
la semana pasada recibió el premio de Ciencias Sociales y
Humanas otorgado por la
Fundación Alejandro Ángel Escobar por el libro Orden
natural y orden social: ciencia y
política en el Semanario del Nuevo Reyno de
Granada, y esta semana, en la Biblioteca
Luis Ángel Arango de Bogotá, inaugura
como curador la exposición 'Historia natural y
política: conocimiento y
representación de la naturaleza americana', que de alguna
manera retoma aspectos
de la investigación galardonada."
Transcribimos hoy, lo que el mismo Mauricio Nieto Olarte nos comenta sobre su
celebrado
libro, en el que se refiere, entre otros asuntos, al tema de la obra y
actividades de Francisco
José de Caldas.
Sobre el mismo autor, el 29 de enero 2008, publicamos el articulo
"El
cartógrafo Francisco José de Caldas" que trata de la obra cartográfica del Sabio,
escrita además de Mauricio Nieto Olarte, por Santiago
Díaz-Piedrahita y Jorge
Arias.
Este libro presenta por primera vez y después de casi dos
siglos de su
elaboración, una
colección de mapas producidos por el Sabio Caldas que
nunca
antes fueron publicados.
Cordialmente,
***
Premio de Ciencias Sociales y Humanas 2008
Orden natural orden social: ciencia y política
en el Semanario del Nuevo Reyno de Granada.
Mauricio Nieto Olarte,
Departamento de Historia,
Universidad de los Andes, Bogotá D.C.
Fundación Alejandro angel escobar
Foto: FAAE
En el 2010 se cumplirán doscientos años de la independencia nacional y los
historiadores tienen el difícil reto de examinar con cuidado la transformación
de un orden colonial a una república independiente. Uno de los temas que merecen
una cuidadosa revisión en torno al periodo de la independencia es el papel de
las élites criollas, de la ciencia y de los ilustrados en los últimos años de la
colonia y en los inicios del periodo republicano.
Mauricio Nieto Olarte, en su libro Orden natural y orden social, ofrece una
novedosa mirada a la historia política ocupándose de temas que han sido
marginales para los análisis tradicionales. Las prácticas científicas y los
intereses de los letrados en la Nueva Granada de comienzos del siglo XIX como
fueron la geografía, la historia natural, el clima, la raza, la salud o la
historia misma, son según el autor, aspectos centrales para entender la
construcción de la nación. No tanto para celebrar el nacimiento de una nación
libre, sino para explicar las raíces de una sociedad en conflicto con poderosos
mecanismos de diferenciación social y exclusión.
El Semanario del Nuevo Reyno de Granada, editado por Francisco José de Caldas
entre 1808 y 1810, y las distintas memorias que aparecen en esta publicación,
constituyen un material histórico de enorme valor. Su aparición tuvo lugar en un
período decisivo para la historia política de España y sus colonias; y resulta
significativo que en plena crisis del imperio español exista una publicación
periódica que tiene como propósito divulgar, entre un grupo de criollos,
aquellos conocimientos considerados útiles para el buen gobierno y la
prosperidad de la Nueva Granada. Así, el Semanario es una rica fuente de
investigación que nos permite entender mejor las relaciones entre la
Ilustración, la ciencia, la cultura y la política; entre el conocimiento
científico y el poder en la América española a inicios del siglo XIX.
No son pocos los historiadores que han escrito sobre la vida y obra de Francisco
José de Caldas y con frecuencia encontramos recuentos épicos que han
contribuido a hacer de él una figura emblemática en la historia de Colombia.
Caldas es hoy un símbolo de la Ilustración y de la ciencia, un mártir político
que se suele identificar con los ideales y los eventos inaugurales de la nación
colombiana. Tanto así que hoy un Departamento, una importante universidad,
escuelas militares, colegios, plazas y más significativo el Instituto Colombiano
para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología: Francisco José de Caldas, Colciencias, llevan su nombre. Sin embargo, Mauricio Nieto, más que alimentar
los excesos de una historiografía heroica y apologética, nos muestra la
necesidad de una mirada crítica de las élites americanas y nos permite reconocer
la importancia de las relaciones entre ciencia y política en las últimas décadas
del periodo colonial español.
Si bien existe una amplia literatura acerca de los “ilustrados de la Nueva
Granada”, son pocos los trabajos sobre el Semanario y, en su mayoría, quienes
han estudiado el periódico lo han hecho de manera fragmentada ocupándose de
algunas de sus memorias, y no existe un análisis exhaustivo de los contenidos
del periódico. Sin embargo, el propósito principal del trabajo es más analítico
que descriptivo y por lo tanto no se ha pretende compilar información detallada
sino más bien explorar formas que puedan enriquecer el análisis de la política
en la Nueva Granada a comienzos del siglo XIX.
Teniendo en cuenta algunas de las más recientes propuestas de la historia y la
sociología de la ciencia y de las ciencias sociales contemporáneas, esta
investigación es de interés no sólo en el campo de la historia de la ciencia,
sino para la historia política y para todos aquellos interesados en entender los
procesos de la construcción de la nación colombiana.