EL CARTÓGRAFO FRANCISCO JOSÉ DE CALDAS
Martes 29 de enero, 2008
De: Mario Pachajoa Burbano
Amigos:
Mauricio Nieto Olarte, filósofo de la Universidad de los Andes, maestría y doctorado en "Historia de las ciencias" de la Universidad de Londres y quien ha publicado varios libros y artículos sobre historia y ha recibido varios premios y galardones, entre ellos "premio Silvio Zavala de historia colonial", ha escrito en colaboración con Santiago Díaz-Piedrahita y Jorge Arias De Greiff, "La obra cartográfica de Francisco José de Caldas".
Este libro presenta por primera vez y después de casi dos siglos de su
elaboración, una colección de mapas producidos por el Sabio Caldas que nunca
antes fueron publicados; se conservan en su versión manuscrita y constituyen
documentos de enorme interés no sólo para entender mejor la obra del geógrafo
payanés, sino también para estudiar las prácticas científicas de los criollos
ilustrados a comienzos del siglo XIX. Así
mismo la mayoría de los documentos que reproduce son inéditos, copias
manuscritas sin mayor difusión y con un público restringido.
Foto: "La obra cartográfica de Francisco José de Caldas"
Nieto Olarte escribe que "son muchas y muy importantes las razones que
explican su anonimato. Podemos reconocer limitaciones técnicas ya que en la
Nueva Granada no hay imprentas ni impresores con la capacidad de reproducir este
tipo de documentos; razones políticas, por cuanto se trata de la obra de un
criollo en plena crisis del imperio español y que buena parte de su obra fue
decomisada por las autoridades españolas cuando Caldas comenzaba a ver la
posibilidad de llevar a buen término su proyecto cartográfico. En estrecha
relación con las anteriores, podemos encontrar razones que podríamos llamar
científicas; Caldas está en la periferia de la Ilustración europea, su público,
los medios de comunicación y la legitimidad con que cuenta tienen un visible
carácter local, y como él mismo nos lo ha hecho saber, su vida en las colonias
españolas constituyó una limitación para sus cometidos científicos".
El libro presenta tres puntos de vista, pero complementarios:
El primer texto, de Mauricio Nieto Olarte, explora las relaciones entre geografía,
cartografía y
política en la obra de Caldas. Se hace evidente la importancia de la
cartografía como un instrumento de poder en estrecha relación con los intereses
de un determinado grupo social. En el caso particular de los mapas de Caldas, el
autor muestra la importancia de la "geografía económica" como una forma de
apropiación y control del territorio, y cómo a través de la geografía y la
cartografía se pretende integrar la Nueva Granada a un orden social y económico
europeo. La elaboración de un gran Atlas, la nivelación de plantas útiles, la
definición de caminos y rutas comerciales, o la manufactura de pianos militares,
son, para el autor, manifestaciones de preocupaciones políticas y económicas
locales. De este modo, se muestra el profundo carácter social y político de la
geografía y de la Ilustración americana. Los mapas se clasifican: 1.
El Atlas de la Nueva Granada, 2. Las Nivelaciones de Plantas y los Perfiles de
los Andes, 3. Caminos, Ríos, Viajes y Comercio y 4. Mapas Militares.
El segundo texto de Santiago Díaz-Piedrahita habla de la obra botánica de Caldas y
su relación con la cartografía. Su análisis se centra en
las nivelaciones de plantas y los perfiles de los Andes. El concepto de
nivelación de plantas explica su relación y pertinencia en los Andes
ecuatoriales, donde el clima y la temperatura son relativamente
constantes y sus cambios dependen más de la altura que de la época del año,
lo que
hace que la vegetación se pueda clasificar por zonas determinadas por barómetro.
Muestra la relación de Caldas con
Humboldt y Bonpland y detalla algunos de los mapas
de nivelaciones: su contenido y propósito. Caldas contó con el apoyo de pintores experimentados de la
Expedición Botánica de la Nueva Granada. Además, Santiago Díaz explora otras
temáticas
como la mirada de Caldas en relación con algunas plantas importantes, como es el
caso de la quina, posiblemente la planta medicinal más importante del siglo XVIII.
El tercer escrito de Jorge Arias De Greiff ofrece otra lectura de los mapas, sin perder de vista el contexto político en que transcurre la vida de Caldas. Habla del astrónomo y sus viajes. Este texto muestra el Caldas que observando los satélites de Júpiter puede determinar el meridiano preciso sobre el que se encuentra y así es capaz de construir o corregir cartas de la Nueva Granada en un marco de referencia global. A partir de este texto se comprende la importancia de los instrumentos portátiles de medición para el viajero y el cartógrafo. Caldas, como buen ilustrado, no sólo es un hombre de letras, sino un hombre de artefactos, de cifras y mediciones. Siguiendo a Caldas en sus viajes y tomando como eje la astronomía, los artefactos y las técnicas, hacen de Caldas un geógrafo competente, Arias De Greiff reconstruye una trayectoria que abarca las diferentes etapas de su cartografía: desde sus primeras nivelaciones hasta sus mapas militares, mostrando la relación entre estos y los conflictos internes en la nueva Republica.
Mauricio Nieto Olarte termina su introducción a la obra diciendo que
"Con la presentación de estos tres textos no es nuestro objetivo hacer un
análisis exhaustivo y detallado de cada uno de los mapas, sino mas bien
presentar una obra inédita e iniciar un debate sobre el tema. Con el mejor
ánimo y con el placer que produce recuperar algo que parecía perdido o ignorado,
ofrecemos al público este material con el doble objetivo de incentivar el
estudio de la cartografía en Colombia, un campo poco explorado por parte de la
historiografía, y de presentar una desconocida e importante faceta de Francisco
José de Caldas".