Continuación

Temperancia

Cuando Dios dió a su Hijo, dio todo el cielo. No podía dar más. (Te 254)

Cristo llevó una vida de perfecta obediencia a la ley de Dios, y así dio ejemplo a todo ser humano. La vida que el llevó en este mundo, tenemos que llevarla nosotros por medio de su poder y bajo su instrucción. . . hay diferencia notable entre el que le sirve a Dios y el que no le sirve. Dios es amor pero no puede disculpar la violación voluntaria de sus mandamientos. Los decretos de su gobierno son tales que los hombres no pueden evitar las consecuencias de desobedecerlos. (Te 95) Los que sostienen que Cristo abolió la ley, enseñan que violó el sábado y justificó a los discípulos en lo mismo. . . En esto contradicen el testimonio de Cristo mismo, quien declaró: "Yo también he guardado los mandamientos de mi padre, y estoy en su amor."(Juan 15:18) Ni el salvador ni sus discipulos violaron la ley del sábado. Cristo fué el representante vivo de la ley. En su vida no se halló ninguna violación de sus santos preceptos. Frente a una nación de testigos que buscaban ocasión de condenarle, pudo decir sin que se le contradijera: "Quién de vosotros me convence de pecado?". (DG 254)

El comportamiento del hombre en este mundo decide su destino eterno. Según haya sembrado, así segará. . . El salvador venció para enseñar al hombre cómo puede él también vencer. Con la palabra de Dios, Cristo venció las tentaciones de Satanás. Confiando en las promesas de Dios, recibió poder para obedecer sus mandamientos, y el tentador no obtuvo ventaja alguna. A cada tentación Cristo contestaba: "Escrito está . A nosotros también nos ha dado Dios su Palabra para que resistamos al mal. No hay nada al parecer tan débil, y no obstante tan invencible, como el alma que siente su insignificancia y confía por completo en los méritos del salvador. Mediante la oración, el estudio de su palabra y el creer que su presencia mora en el corazón, el más débil ser humano puede vincularse con el Cristo vivo, quien lo tendrá de la mano y nunca lo soltará. (Te 95,6)

No tengo derecho a hacer lo que
me plazca con mi cuerpo?

No, no tenéis derecho moral, porque violáis las leyes de la vida y de la salud que Dios os ha dado. Sois propiedad del Señor, suyos por creación y suyos por redención. Amarás a tu prójimo como a ti mismo". Aquí se presenta a la consideración la ley del respeto propio y la del respeto a la propiedad del Señor. Esto llevará a respetar las obligaciones bajo las que está todo ser humano de preservar la maquinaria viviente, formada tan asombrosa y maravillosamente. Se ha de considerar estrictamente toda ley que gobierna el organismo humano, porque como ley de Dios es de tanta importancia como la palabra de la Santa Escritura, y toda desviación voluntaria de la obediencia a esta ley es tan ciertamente pecar como una violación de la ley moral. Toda la naturaleza manifiesta la ley de Dios, Pero en nuestra estructura física ha escrito su ley con su propio dedo sobre cada nervio que vibra, sobre cada fibra viviente y sobre cada órgano del cuerpo. . . Debemos esforzarnos legítimamente si queremos ganar la dádiva de la vida eterna.

Si creamos apetitos antinaturales y nos mostramos indulgentes con ellos en cualquier grado, violamos las leyes de la naturaleza y el resultado se traducirá en condiciones físicas, mentales y morales debilitadas. . . Si dañamos un solo órgano del cuerpo, le robamos a Dios el servicio que podríamos haber rendido. " O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados con precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios". (Te 189)
Cristo era un obrero ferviente. La suya fue una vida de abnegación, diligencia, perseverancia, industria y economía. El quiere presentar delante de nosotros el peligro de hacer del comer y beber lo más importante. Revela el resultado de ceder a la complacencia del apetito. 

Las facultades morales son debilitadas, de manera que el pecado no parece pecaminoso. Los crímenes son tolerados, y las bajas pasiones gobiernan la mente, hasta que la corrupción general elimina los buenos principios e impulsos, y Dios es blasfemado. Todo esto es el resultado de comer y beber en exceso. Esta es precisamente la condición que él declara que existiría en ocasión de segunda venida. (CRA 71)

Como fue en los días de Noé, así también será en los días del hijo del hombre. Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos. . . . Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste. (Lucas 17:26-30) Cristo nos presenta algo por lo cual afanarnos que es más elevado que meramente lo que hemos de comer, lo que hemos de vestirnos. El comer, el beber y el vestirnos son llevados a tales excesos que se convierten en crímenes, y se hallan entre los pecados notables de los últimos días, y constituyen una señal de la pronta venida de Cristo. Tiempo, dinero y energía que pertenecen al Señor, pero que él nos ha confiado, se malgastan en innecesarias superfluidades del vestido, y en excesos propios de un apetito pervertido, que disminuye la vitalidad y trae sufrimiento y decadencia. Es imposible presentar nuestro cuerpo como sacrificio vivo a Dios, cuando está lleno de corrupción y enfermedad debido a nuestra propia indulgencia pecaminosa. (CRA 72)

El castigo físico por pasar por alto las leyes naturales aparecerá en forma de enfermedad, un organismo arruinado, y aun la muerte. Pero también tiene que hacerse pronto un arreglo con Dios. El registra cada trabajo, si es para el bien o para el mal, y en el día del juicio cada hombre recibirá de acuerdo con su obra. Cada transgresión de las leyes de la vida física es una transgresión de las leyes de Dios; y el castigo debe seguir, y seguirá a cada una de las tales transgresiones. (Te 126) 

"Aquí tengo un papel escrito en el cual me gustaría que cada uno de ustedes pusiese su firma".

Por el presente se compromete usted a abstenerse. . el uso de estimulantes y narcóticos tales como el té, el café, el tabaco, el alcohol y la morfina, .. resistir hasta la menor complacencia del apetito pervertido...y a usar su influencia para inducir a otros, según Ud. pueda, a seguir su ejemplo. (T178,65,144)

. .Firmen el voto de temperancia. (Te 180)  (e-mail opcional):

(no se preocupe si no pasa nada, sus datos son enviados)

No sólo firmad, sino por vuestro honor, llevad a cabo vuestras decisiones. Sed fieles a vuestros principios. Como mensajero de Dios, vengo hasta vosotros y os pido vuestros nombres. Ninguno de vosotros ha visto la necesidad de la reforma pro salud, pero cuando las plagas de Dios os rodeen por todos lados, entonces veréis los principios de la reforma pro salud y la estricta temperancia en todas las cosas, que sólo la temperancia es el fundamento de todas las gracias que proceden de Dios, el fundamento de todas las victorias a ganarse. (Te 179) Cuando las exhortaciones del Espíritu Santo llegan al corazón, nuestra única seguridad reside en responder a ellas sin demora . . , no rechacéis la invitación. "Si oyereis su voz hoy, no endurezcáis vuestros corazones". Es peligroso demorar la obediencia. Quizá no oigamos otra vez la invitación. (PVGM 223)

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(CRA)White, Elena, Consejos sobre Régimen Alimenticio .API, USA.
(CsS)White, Elena, Consejos sobre La Salud .API, USA.
La Biblia .Versión Reina Valera,SBU, 1960.
(PVGM)White, Elena, Palabras de vida .API, USA.
(Te)White, Elena, Temperancia . API, USA,.
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