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Jose Maria Lesta / Mundo Misterioso - 25/03/03
Envía: Red de Información
Alternativa, Simón Bolívar
"Ir contra corriente es
difícil, yo lo he hecho en algunas ocasiones, pero cuando lo que te viene
encima es una riada, solo se puede ir a favor de la corriente". Esas eran
las acertadas palabras de una voz amiga, que sabía lo que se cocía en los
ambientes periodísticos y editoriales, y que nos alertaba acerca del contenido
de este mismo articulo. Significaba que estas líneas difícilmente podrían ver
la luz. Algo que lógicamente intuíamos, y que constatamos en días posteriores,
en algunos medios de la prensa escrita. Sólo habían pasado tres semanas escasas
desde los terribles acontecimientos (11-S). Entonces la paloma de la libertad
volaba baja, y a veces, incluso metía la cabeza bajo tierra como los
avestruces. La prudencia y el miedo ganaban terreno. Nosotros, como cualquier
hijo de vecino, tampoco éramos ajenos a las circunstancias y decidimos seguir
el buen consejo que nos habían dado. Pero el tiempo pasa, y las aguas vuelven a
su cauce. Y es por esto, que recientemente, Mundo Misterioso ha querido asumir
la responsabilidad de hacerse eco de este trabajo.
El resultado es una
actualización del material inicial, procedente de fuentes abiertas:
fundamentalmente una multitud de noticias (de agencias occidentales y
asiáticas, e incluso de periódicos árabes e israelíes), extractos de algún
informe, y diversas voces de intelectuales disidentes de todo el globo, entre
los que se destacan el lingüista y politologo Noam Chomsky, o el disidente
americano, y candidato a la presidencia Lyndon Larouche, además de algún
especialista oriental en guerra santa. Las conclusiones de todo ese material
son casi concluyentes. Derriban la versión oficial sobre parte de lo ocurrido
el 11-S, la autoria de los atentados, e incluso apuntan datos sólidos sobre los
posibles móviles, del grupo de poder que, realmente, esta detrás de los
acontecimientos. Un grupo de poder con nombres y apellidos.
Para los autores del articulo,
los sucesos del 11-S, son una consecuencia derivada del golpe de estado
iniciado meses antes, en las polémicas y fraudulentas elecciones presidenciales
de Florida, donde el ex-vicepresidente Al Gore (técnicamente desaparecido tras
los acontecimientos del 11-S, y "refugiado" en Austria hasta hace
pocos meses), y el actual presidente G. Walker Bush se jugaron el despacho
oval. Desde ese punto de vista, el 11-S sería un punto inicial, para una
escalada bélica y económica sin precedentes en diversos frentes mundiales, pero
con intereses muy personales.
Bush-Laden: un antiguo
"pique" familiar
El viejo pirata Prescott Bush
(abuelo de George Bush) estaría contento al ver hasta que punto sus
descendientes han asimilado su espíritu. En 1918 dirigió una incursión en un
cementerio apache para robar la calavera de Jerónimo y hacer de ésta el trofeo
de su sociedad estudiantil, la Skull & Bones (calavera y huesos) (1). En
los años 30 y principios de los 40, negoció con la empresa alemana Luftwaffe,
creando tres sociedades de las que fue el accionista más importante. Almorzaba
con Allen Foster Dulles, jefe de la CIA en el momento del asesinato de John
Kennedy, y convocó al jefe de la nación apache por una ceremonia de restitución
de la calavera de Jerónimo, la cual terminó mal, porque intentó darle otra
calavera cualquiera, ofendiéndolo a muerte.
Estaría contento con su
primogénito George Herbert Bush (anterior presidente americano), petrolero de
escasa fortuna pero que como agente de la CIA fue capaz de llegar hasta la
cumbre, siendo nombrado su director en 1976, a pesar del mal resultado del
desembarco en Bahía de Cochinos (Cuba), del que fue coordinador. Pero demostró
amar las raíces tejanas, el petróleo y la familia, llamando a tres de los
barcos del desembarco: Houston, Zapata (el nombre de su sociedad petrolífera
que había quebrado) y Bárbara, el nombre de su mujer. En aquellos turbulentos
años 60 comenzó una sutil y extraña relación con un constructor árabe que venía
de vez en cuando por Tejas y que trató de introducirse en la alta sociedad
local. A fin de cuentas, aquel Muhammad Bin Laden no duró mucho: se estrelló
con su avión mientras volaba sobre los pozos téjanos que tan poca satisfacción
le dieron a su hijo predilecto. Era el 68, el mundo pensaba en otra cosa (2).
George fue desdichado en los
negocios. La Arbusto Energy (Bush Energy) fracasó. Paso a llamarse Bush
Exploration y luego luego Spectrum7. Infaliblemente llega la bancarrota. En ese
momento Salem Bin Laden (el hijo de Muhammad) hace que no le falte su generoso
apoyo a través de la compañía Harken. El éxito parece llegar cuando la Harken
Energy compra su parte de acciones en Spectrum pagando 600.000 dólares, qué se
añaden a un contrato de consultoría de 120.000 dólares al año. En resumen se
mete en el bolsillo un millón de dólares, mientras que Harken pierde decenas.
Pero se procura un contrato de perforación en una parte del mar de Bahrein,
ganando a Amoco y a Esso. Curiosamente, cuando pasaban inmensos movimientos de
dinero del Asunto Irán-Contra, al final de los 80, los republicanos se
encuentran secretamente en París con los jomeinistas moderados para retardar la
liberación de los rehenes americanos en Teherán y perjudicar así a Jimmy Carter
en las elecciones, George padre, llega a la reunión a bordo del avión de Salem
Bin Laden.
Pero George Bush es
desafortunado con sus socios. En aquel mismo avión, en el año 1988, Salem
encuentra la muerte, también él, mientras volaba sobre los pozos de Tejas. La
coincidencia parece excesiva, pero la investigación fue profunda. A pesar de
ello, las conclusiones, en efecto, no fueron jamás divulgadas.
11-S: Caos mundial y mentiras
oficiales
Tenemos literalmente decenas de
datos, que aportan serias dudas sobre los acontecimientos sucedidos el 11-S. Es
evidente que tanto los servicios de inteligencia franceses (GNRS), que fueron
los primeros en discrepar con la versión oficial de los hechos, así como el
Mossad israelí, e incluso el servicio de inteligencia del estado vaticano, entre
otros muchos, sabían que algo estaba a punto de ocurrir. Y evidentemente, tal y
como sabremos con el paso de los años, la red Echelon supo más de lo que
realmente se dice. Sin ir mas lejos, Ariel Sharon, se disponía a realizar su
PRIMERA visita a USA, pero dos días antes de los atentados (el 9 de septiembre)
decidió anular la visita. ¿Por qué? Según el periódico israelí Yadiot Ahranot:
"El Shabak (servicio interior de seguridad israelí) impidió al primer
ministro israelí Ariel Sharon, tomar parte en un festival organizado en Nueva
York por medios sionistas para el apoyo de Israel" (3).
Pero entonces, ¿estaba advertida
la comunidad de inteligencia americana? ¿Sabía realmente el servicio secreto,
el peligro que corría su presidente? La respuesta es sencilla: sí y no. Pero
para deshacer esta aparente paradoja, vayamos por partes. El 11 de septiembre,
el presidente Bush estaba en Sarasota, Florida, en su segundo día de visita por
la zona. Los planes de Bush para ese día, eran públicamente conocidos con
anticipación. Concretamente, se sabía desde dos días antes, que esa mañana
estaría en la escuela Booker leyendo un cuento a los niños (niños o adultos, es
practica habitual en los presidentes americanos) (4).
En ese momento, los acontecimientos
se precipitan. El primer avión ha impactado contra el WTC. El servicio secreto
avisa al presidente. ¿Se lo llevan apresuradamente a un búnker de seguridad, o
a una base militar? No. G. Walker Bush, impertérrito, asume la noticia sin
sorpresa (tal y como se vio posteriormente en las imágenes de televisión), y
con total naturalidad, sigue contando el cuento.
Para que el lector se haga una
idea de la barbaridad que supone esto, desde el punto de vista de la seguridad,
hay que advertir que durante la Guerra Fría, cuando los agentes de seguridad
solían "jugar a juegos de guerra" que incluían amenazas terroristas
contra la Casa Blanca, el único problema insoluble era un avión comercial
cargado con explosivos que hacía como que aterrizaba en el Aeropuerto Nacional
de Washington, y entonces se desviaba para un ataque suicida contra la Casa
Blanca. De manera que desde hace mucho, el Servicio Secreto ha sabido que uno
de los desafíos a la seguridad más difíciles de afrontar, es el que plantea un
ataque suicida desde un avión comercial secuestrado en un aeropuerto próximo
(5).
Ahora bien, la Escuela Booker se
encuentra a menos de 8 kilómetros del Aeropuerto Internacional de
Sarasota-Bradenton. Consecuentemente, durante un día en que estaban siendo secuestrados
unos aviones para atacar edificios desde distintos aeropuertos, la precaución
de seguridad más obvia era mantener al presidente alejado de una reunión
anunciada públicamente en un edificio cercano a un aeropuerto.
Existe una sola explicación para
el hecho de que el Servicio Secreto, permitiera al presidente Bush afrontar el
riesgo mortal de concurrir a la Escuela Booker en la mañana del 11 de
septiembre. De alguna manera, George Walker Bush sabía que nadie iba a atacar
la Escuela.
Muchos indicios,
fundamentalmente provenientes de sesudos analistas de inteligencia, advierten
sobre la posibilidad de que incluso los planes, o las líneas generales de
actuación de los terroristas del 11-S, estuvieran ya esbozados en múltiples
informes gubernamentales, o incluso en novelas derivadas de dichos informes. De
nuevo, según el periódico oficial israelí Yadiot Ahranot, en la novela
futurista Operación Hebrón, se hablaba de un ataque aéreo terrorista a las
torres gemelas, el pentágono, el capitolio y la casa blanca, exactamente igual
al que sucedió en la realidad. El libro estaba firmado por un ex-agente del
Mossad que decía basarse en informes preventivos del Mossad y la CIA americana
(6).
Horas después de los atentados,
multitud de personas llamaban indignadas a las embajadas americanas en Túnez,
Riad, o Yemen. Se les acusaba de haber participado en el atentado. A esto hubo
que añadir los saudíes que veían sus fotos publicadas en los periódicos de todo
el mundo. A muchos de ellos, se les presentó como los terroristas que murieron
en los atentados. Sin ir mas lejos, un saudí que estaba trabajando en Yeddah en
el momento del atentado, Abdul Rahman al-Omari, conoció por la prensa su propia
muerte en uno de los atentados. Inmediatamente, llamó a la embajada norteamericana
para informarles de que se encontraba vivo y no estaba implicado en los hechos.
La prensa y el gobierno saudí no disimulan su irritación por lo que ven como
una manipulación de los medios, que puede dañar su imagen en todo el mundo (7).
El 18 de septiembre, la Agencia
France Press, informó de que otro piloto saudí considerado por las autoridades
norteamericanas como un posible sospechoso, Said Husein Garamallah al Gamdi,
vivía en Túnez, donde reside desde hace poco menos de un año. Al enterarse de que
los investigadores norteamericanos le consideraban como el principal sospechoso
del secuestro del Airlines Flight 93 (el llamado vuelo de los héroes, que se
dirigía supuestamente hacia la casa blanca, y al que habría que dedicarle otro
extensisimo articulo por la cantidad de irregularidades que se produjeron
antes, durante, y después de su ¿estrellamiento? en Pennsylvania). Al Gamdi se
puso en contacto con la embajada norteamericana en Túnez para desmentirlo.
Por otra parte, el diario The
Gulf News, editado en Bahrein, publicó el 20 de septiembre una entrevista con
un veterano piloto de una línea aérea, Ishaq Kuheji, que puso en duda que
pilotos sin una experiencia muy dilatada de vuelo pudieran haber llevado a cabo
los atentados de EEUU. Según él, es cuestionable que pilotos con relativamente
pocas horas de vuelo, realizadas en su mayor parte en aparatos pequeños,
pudieran guiar grandes aviones, de unas 200 toneladas, a muy baja altura con la
pericia suficiente para estrellarlos contra los blancos. Eso requiere muchos
años de experiencia en el manejo de tales aparatos (7).
Rudi Dekkers, propietario de la
escuela de vuelo de la localidad de Venice (Florida), en la que dos de los
presuntos terroristas, Mohammed Atta y Maruan al Shehhi, se formaron como pilotos,
declaró al diario británico The Independent, "que ambos habían realizado
un curso de vuelo de cinco meses, el cual fue llevado a cabo, sobre todo, en
avionetas Cessna y Piper Cessna, pero el total de horas que pasaron pilotando
un jet de pasajeros fue de 15 ó 20". Sin comentarios.
Según Kuheiji existe un
escenario alternativo que podría ser más realista. Los sistemas de manejo de
vuelo de los cuatro aparatos pudieron ser manipulados y programados en tierra
por individuos altamente cualificados para poder ser posteriormente activados
en un momento determinado del vuelo. Esto permitiría que los aparatos
despegaran, descendieran y volaran a una cierta altura hasta puntos
predeterminados que se encuentran en el suelo, y podría impedir también la
existencia de comunicaciones con tierra, dejando a los pilotos a merced de los
ordenadores del aparato. Esta tecnología es utilizada en los misiles de
crucero, los aviones espía y otros aparatos no tripulados. De hecho, en la
mismísima CNN, y durante los primeros instantes, expertos en aviación, no
dejaban lugar a dudas. Los aviones llevaban a pilotos militares o bien fueron
teledirigidos, pero, ¿por quién?
El que los supuestos pilotos
suicidas, fueran pilotos militares entrenados, no es excesivamente descabellado.
Precisamente, la experiencia del atentado en el edificio de Oklahoma, en el
cual se señaló también al propio Bin Laden como instigador, nos hace dirigir
nuestra mirada al interior de EEUU. A título de anécdota podemos mencionar que
en el coche en que viajaba el autor del antentado de Oklahoma (8), el
estadounidense Timothy McVeigh (ex Boina Verde y combatiente arrepentido en la
Guerra del Golfo, recientemente ejecutado), se encontró el libro de William
Pierce Los Diarios de Turner, manual que inspiró y guió sus actos.
Curiosamente, el protagonista del libro, desencantado con el sistema, se
suicida lanzándose con un avión contra el Pentágono.
Jürgen Storbeck, director de
Europol, declaró al periódico The Daily Telegraph que era necesaria una
investigación más amplia antes de inculpar a alguien. "Es posible que Bin
Laden estuviera informado de la operación; es incluso posible que tuviera
alguna influencia en ella, pero no es probablemente el hombre que diseñó todas
las operaciones o controló el plan en su conjunto. La idea de que él, sentado
en Afganistán, pudiera haber controlado la última fase de la operación es algo
que resulta muy dudoso", señala Storbeck (9).
Evidentemente, el fallo de
seguridad ese día fue monumental, a nivel mundial. Es decir, la comunidad de
inteligencia americana (en general) no sabía, lo que iba a suceder (si
exceptuamos algunos informes, o avisos de servicios aliados que aventuraban
algún tipo de atentado, y a los que, no se les hizo mucho caso). Sin embargo, y
a raíz de los datos anteriormente citados, es más que probable, que una
minoritaria facción de la comunidad de inteligencia, estuviera
"alerta". Cada elemento de dicha facción, posiblemente tendría parte
de la información, y por lo tanto piezas sueltas del complicado rompecabezas en
que se convirtió la trama del 11-S.
World Trade Center. Nadie sabe, nadie
responde
No cabe duda, de que el gran
número de víctimas civiles inocentes de las torres gemelas sitúa los sucesos
del 11-S a la cabeza de los peores y más brutales atentados de la historia.
Ahora bien, ¿Cuál es el numero exacto de víctimas, o de desaparecidos? Los
cálculos iniciales eran sencillos. El World Trade Center, centro mundial del
comercio internacional y puente de paso de casi todas los volúmenes financieros
mundiales, daba trabajo cada día a unos 53.200 trabajadores. Eso sin contar a
los de más bajo nivel, que solían ser inmigrantes sin censar en las nominas
oficiales, y que trabajaban temporalmente en cualquiera de las dos torres.
Así pues, el 11 de septiembre a
las 9 de la mañana, era de esperar que los dos complejos estuvieran a medio
rendimiento, con casi todos los empleados en funcionamiento, excepto los de
mayor nivel, que podían llegar más tarde, o sencillamente no hacerlo. Es decir,
y según los cálculos menos optimistas, en las dos torres debían estar COMO
MíNIMO unas 20.000 almas. Precisamente ese fue el numero barajado tras los dos
primeros días del atentado (en las primeras horas se barajó la cifra oficial de
35.000 desaparecidos). Pero con el paso de las semanas la cifra fue menguando.
El 27 de septiembre, el ex-alcalde de Nueva York, Rudy Giuliani, aseguraba que
la cifra real era de 12.000 personas. El 1 de octubre, se rebajaba a 6.500. Hoy
en día la cifra definitiva (una vez retirados la mayor parte de los escombros)
es de 2.800 fallecidos aproximadamente, de los cuales, 1.024 han sido
identificados mediante el ADN, y del resto no se espera una identificación
positiva, entre otras cosas, porque se supone que pertenecían a los
trabajadores de menor nivel, que no tenían una ficha estable, y por lo tanto,
se desconocen sus datos personales y familiares.
Si tenemos en cuenta el numero
minoritario de personas que lograron ponerse a salvo, y el numero de bomberos,
policías, y ciudadanos, que estando en los alrededores de las torres,
perecieron en el momento del derrumbe, es evidente que el 80 o el 85%
aproximado de los trabajadores no estaban en su puesto. Afortunadamente, sólo
el 15 o el 20% de los trabajadores del WTC estaban trabajando en ese fatídico
momento. Pero entonces, ¿dónde demonios estaban los demás? En las primeras
semanas, pudimos oír todo tipo de excusas, casualidades, avisos providenciales,
e incluso sueños premonitorios que advertían del peligro de ir a trabajar ese
día al WTC. En resumidas cuentas. Nadie sabe porque aproximadamente unas 17.000
personas faltaron a su puesto de trabajo esa mañana. Algunos de ellos, eran
ejecutivos de nivel medio y alto de compañías y aseguradoras financieras que,
como veremos posteriormente, se llevaron pingües beneficios en movimientos
bursátiles, tanto horas antes de los atentados, como semanas más tarde cuando
EE. UU. inició su guerra contra el terrorismo.
Un dato curioso, es que en las
primeros minutos, entre las imágenes recibidas (aun sin censurar), se podían
ver a agentes de la AFT. ¿Acaso se pensaba que había bombas en los cimientos, o
en diversos lugares del edificio?. Inicialmente, muchos testigos de la zona,
aseguraron que minutos (incluso una hora antes) se había dado un aviso de
bomba. De hecho, en el caos inicial de la primera hora, se dieron noticias
(evidentemente falsas), de la explosión de una furgoneta-bomba frente al
edificio del departamento del tesoro (¿?).
En cuanto al supuesto ¿avión?,
que se estrelló contra el pentágono, mejor no hacer comentarios. El vídeo que
los militares cedieron a la prensa es cuando menos sospechoso. Primero, porque
no se ve avión alguno, o traza del mismo. Segundo, porque aún no se han
encontrado sillas, fuselajes, o parte alguna del citado avión. De todas formas,
no es del todo cierto, que no se hayan encontrado restos del avión. El día 14
de septiembre, se informó del hallazgo de dos cajas negras entre los restos de
los aviones estrellados. En lo que se refiere a la del avión caído en el
Pentágono se señala que no contenía información, pues ésta había sido borrada,
a pesar de que estas cajas aguantan temperaturas superiores a los 1.100 grados.
Las primeras informaciones acerca de la segunda caja hablaban de su
"perfecto estado de conservación", pero días después se nos dice que
la información de esta segunda caja ha sido borrada también.
Otro punto extraño es la
cuestión de por qué los terroristas, que hicieron gala de un alto nivel
operacional y una increíble sofisticación y coordinación al preparar y ejecutar
los atentados, dejaron tras de sí tantas pistas inculpatorias, como por
ejemplo, tarjetas de crédito falsas o un manual de pilotaje de aviones en
lengua árabe, que fue encontrado en un vehículo dejado en el Aeropuerto
Internacional Logan, de Boston, donde dos de los presuntos secuestradores
embarcaron. Esto es un disparate, ya que se sabe que los pilotos en cuestión
habían estudiado en Florida, por lo cual lo lógico es que hubieran utilizado la
terminología inglesa mientras aprendían a volar y no la árabe.. Otro tanto cabe
decir de los retratos de Osama Bin Laden encontrados, así como de las copias
del Corán dejadas en todos los vehículos de los sospechosos que fueron
hallados. En lo que respecta a la información acerca de un pasaporte árabe,
encontrado a cincuenta metros de distancia de las Torres, sólo cabe calificarla
de insulto a la inteligencia.
Como dato anecdótico y local,
¿por qué algunas bases americanas en la UE, y también en España, como las de
Rota y Morón, estuvieron en alerta máxima a las 11:05 hora española? (casi 4
horas antes de los atentados). Curiosamente lo mismo que ocurrió el día del
23-F.
La visión de conjunto resulta,
pues, absurda y da la sensación de ser un relato rápidamente fabricado por
alguien, que no desea que ningún punto de ella sea cuestionado, al igual que
sucedió con la historia del atentado de presidente Kennedy. De lo que estamos
completamente convencidos, es de que jamas se sabrá con total certeza, todo lo
que ocurrió el fatídico 11 de septiembre. Esto debe hacer reflexionar, sobre
quién está interesado en fabricar esa versión y, sobre todo, ¿quiénes son los
verdaderos cerebros de la trama?
Cuando el dinero huele a muerte
En cierta ocasión los
periodistas del Washington Post, Woodward y Bernstein, que desenmascararon el
fraude de Nixon en el Watergate, se encontraron ante un callejón sin salida. En
esa situación, su principal confidente y guía en la investigación, el famoso
garganta profunda, les dijo el camino a seguir: "Ir tras el rastro del dinero...
Seguir la pista del dinero". Y es que suele ser la clave más efectiva para
resolver cualquier tipo de misterio o enigma, desde el mas rutinario y
domestico, hasta el más complejo y sofisticado.
Para la analista financiera Anne
Marie Mergier, si efectivamente existía un pequeño número de personas (al que
ella denomina "los iniciados"), que conocían las intenciones de los
terroristas, o sabían lo que iba a suceder, pudieron anticipar ciertas
repercusiones económicas de ese ataque, y llevar a cabo maniobras especulativas
contra las compañías aéreas cuyos aviones fueron desviados, así como contra las
empresas con oficinas en las Torres Gemelas del World Trade Center y compañías
de seguros. También pudieron anticipar una probable baja general de los valores
que cotizan en bolsa. Para lograr su objetivo, les bastó con especular sobre
esa baja comprando no sólo acciones, sino puts, es decir, "opciones de
venta". Identificar a los "iniciados" que participaron en esas
maniobras no sólo representa algo muy importante en materia de fraude bursátil,
sino también permitirá establecer, directa o indirectamente, la identidad de
los autores de los atentados y de sus cómplices (10).
En palabras de Eliseo Bayo
(cofundador de la revista Interviú): "Podría ocurrir que los actos de
guerra contra los Estados Unidos, fueran en efecto obra del terrorismo
básicamente alimentado por círculos occidentales de inteligencia financiera y
política, empeñados en seguir haciendo su gran luego geoestratégico" (11).
En efecto, El 12 de septiembre
se comprobó que seis días antes de los atentados perpetrados en la víspera en
Nueva York y Washington, se habían llevado a cabo maniobras características del
delito de "aprovechamiento ilícito de informaciones privilegiadas".
Las acciones de United Airlines
(uno de sus aviones se estrelló en la torre sur del World Trade Center y otro
se desplomó cerca de la ciudad de Pittsburgh) sufrieron una caída artificial de
42%. Las de American Airlines (uno de sus aviones supuestamente, se estrelló en
el Pentágono y otro en la torre norte) bajaron 39%. Ninguna otra compañía aérea
del mundo fue objeto de semejantes maniobras, salvo la KLM Royal Dutch
Airlines, lo que permite pensar que quizá se había planeado desviar también uno
de sus aviones.
Se comprobaron operaciones
similares con las opciones de venta de Morgan Stanley Dean Witter & Co.,
que se multiplicaron por 12 durante la semana que precedió a los atentados. Esa
empresa ocupaba 22 pisos del World Trade Center. Ocurrió lo mismo con las opciones
de venta de las acciones del primer corredor de bolsa del mundo, Merrill Lynch
& Co. Sus opciones de venta fueron multiplicadas por 25. La sede de Merrill
Lynch & Co. se encuentra en un edificio cercano del WTC que amenaza con
derrumbarse. Maniobras del mismo tipo fueron registradas con las opciones de
venta de las acciones de los grupos de seguros involucrados: Munich Re, Swiss
Re y Axa.
La Comisión de Control de
Operaciones Bursátiles de Chicago fue la primera en dar la alarma. Comprobó que
en la Bolsa de Chicago los "iniciados" habían logrado 5 millones de
dólares de ganancias con United Airlines, 4 millones con American Airlines, 1.2
millones con Morgan Stanley Dean Witter & Co. y 5.5 millones de dólares con
Merrill Lynch & Co.
Las autoridades que controlan
todos los grandes centros bursátiles, registran las ganancias obtenidas por los
"iniciados", y la Organización Internacional de Comisiones de Valores
(IOSCO) coordina todas sus investigaciones. El 15 de octubre, la IOSCO organizó
una videoconferencia en la que diversas autoridades nacionales, presentaron sus
informes de "etapa" (lo que habían descubierto hasta esa fecha).
Resulta que las ganancias logradas alcanzarían varios centenares de millones de
dólares, lo que constituye el "más importante delito por aprovechamiento
ilícito de informaciones privilegiadas jamás cometido". Hablando en
cristiano, el mayor pelotazo económico de los siglos XX y XXI que se ha
realizado hasta el momento por una entidad privada minoritaria (10).
Fue posible establecer que la
mayor parte de las transacciones pasaron por el Deutsche Bank y su sucursal
estadounidense de inversiones, la empresa Alex Brown, mediante un procedimiento
de portage (que asegura el anonimato de quienes realizan las transacciones).
Hasta 1998, la sociedad Alex Brown fue dirigida por A.B. Krongard, un personaje
bastante singular. Capitán de los marines, apasionado por el tiro y las artes
marciales, este banquero se convirtió en asesor del director de la CIA y desde
el 26 de marzo (2002) último es el número tres de esa agencia de inteligencia
estadounidense.
Los iniciados: el grupo Carlyle
En 1994, cuando ya se había
convertido en el enemigo público de Estados Unidos y había perdido su
nacionalidad saudita, Ossama Bin Laden heredó alrededor de 300 millones de
dólares. Era la parte del Saudí Bin Laden Group (SBG) que le correspondía.
La mitad del volumen de negocios
realizados por ese holding, el más importante de Arabia Saudita, se realiza en
el campo de la construcción y de las obras públicas, la otra mitad abarca
actividades de ingeniería, de distribución, de telecomunicaciones, editoriales
y de bienes raíces. El SBG creó una sociedad suiza de inversiones, la Sico
(Saudi Investment Company), que a su vez creó varias empresas con filiales de
la National Comercial Bank saudita.
El SBG es inseparable del
régimen wahabita de Arabia Saudita, al punto de haber sido durante mucho tiempo
su contratante oficial, y único para la construcción y la administración de
Medina y la Meca, los lugares santos del reino. También el SBG ganó la mayoría
de las licitaciones para la construcción de las bases militares estadounidenses
en Arabia Saudita y la reconstrucción de Kuwait después de la Guerra del Golfo.
También tiene importantes participaciones en General Electric, Nortel Networks
y Cadbury Schweppes. Para sus actividades industriales, su representante en
Estados Unidos es Adnan Khashoggi (seguramente a más de un residente en
Marbella, le suene este nombre), ex-cuñado de Mohamed al-Fayed, (Khashoggi
colaboró con la CIA en el Irangate). Los recursos financieros del SBG son
administrados por Carlyle Group.
Hasta 1996, las operaciones
financieras del SBG estaban a cargo de su asesor en Lausana, el banquero nazi
François Genoud. Genoud fue el albacea de Joseph Goebbels (uno de los más
importantes dirigentes del Tercer Reich, encargado de la propaganda de los
nazis). Genoud trabajó en estrecha colaboración con numerosos grupos antijudíos
y financió los operativos de Illich Ramírez Sánchez, alias Carlos, conocido
exterrorista internacional.
Dos personalidades de primer
rango parecen omnipresentes en las sociedades de Osama Bin Laden: el jeque
Khaled Salim Ben Mafhuz y Saleh Idris. Según la revista estadounidense Forbes,
Khaled Ben Mafhuz posee la 251 fortuna del mundo, valuada en mil 900 millones
de dólares. Su padre había fundado el principal banco saudita, el National
Comercial Bank, que creó diversas empresas en colaboración con la Sico,
sociedad suiza del Bin Laden Group.
Tal como se mencionó antes,
hasta 1996 los Ben Mafhuz y los Bin Laden tenían como asesor al banquero nazi
François Genoud para montar sus filiales. Kahled Ben Mafuz es dueño de una
residencia en Houston, Texas, y gracias al apoyo de la familia Bush, logró
comprar parte del aeropuerto de la cuidad para su uso personal. Sus sociedades
están esparcidas en el mundo entero.
El BCCI era un banco
anglo-paquistaní que operaba en 73 países. Tres grandes familias eran las
dueñas: los Gokal (Paquistán), los Ben Mafhuz (Arabia Saudita) y los Geith
Faraon (del emirato de Abú Dabí). Ronald Reagan utilizó al BCCI para corromper
al gobierno iraní, y que así, aplazara la liberación de los rehenes
estadounidenses presos en la embajada de Estados Unidos en Teherán y sabotear
así los últimos meses de la presidencia de James Carter. Luego, bajo el impulso
del ex-director de la CIA y vicepresidente George Bush padre, la administración
Reagan volvió a utilizar el BCCI para trasladar las "donaciones" de
Arabia Saudita a los "Contras" nicaragüenses y hacer llegar el dinero
de la CIA a los mujaidines de Afganistán.
Dos ex-directores de la CIA,
Richard Helms y William Casey, trabajaron en el BCCI. Lo mismo hicieron dos
prestigiados "agentes de influencia" de la CIA, Adnan Khashoggi y
Manucher Ghobanifar. Sin hablar de Kamal Adham (cuñado del rey Faisal y jefe de
los servicios secretos sauditas hasta 1977), del príncipe Turki Al-Faisal
Al-Saud (jefe de estos mismos servicios secretos de 1977 hasta agosto de 2001)
o de Abdul Rauf Khalil, su director adjunto. Los principales responsables y
clientes del BCCI se encuentran actualmente en Carlyle Group, fondo de
inversiones creado en 1987, o sea cuatro años antes de la bancarrota del BCCI.
Carlyle administra actualmente
una cartera de 12 mil millones de dólares. Tiene participaciones mayoritarias
en Seven Up (que asegura el embotellado de refrescos para Cadbury Schweppes),
en Federal Data (que vendió e instaló el sistema de vigilancia del trafico
aéreo civil a la Federal Aviation Administration de Estados Unidos), así como
en United Defense Industries Inc. (el principal proveedor de equipo de las
fuerzas armadas estadounidenses, turcas y sauditas). A través de las sociedades
que controla, Carlyle Group alcanza el decimoprimer lugar entre las compañías
de armamento de Estados Unidos.
En 1990, Carlyle Group se
encontró metido de lleno en un escándalo de desvío de fondos. Wayne Berman,
miembro del grupo de cabildeo del Partido Republicano, había desviado fondos de
pensiones estadounidenses para financiar las campañas electorales de los Bush.
Había aceptado entregar 1 millón de dólares de esos fondos a Carlyle Group a
cambio de un contrato público en Connecticut. Carlyle Group administra la mayor
parte de las inversiones del Saudí Bin Laden Group. Entre sus dirigentes,
destacan Sami Mubarak Baarma, apoderado de Khaled Ben Mafhuz en el Reino Unido,
y Talat Othmann, uno de los ex-administradores de Harkem Energy Corporation, la
sociedad que permitió a George Bush hijo enriquecerse ilegalmente.
El presidente de Carlyle Group
es Frank C. Carlucci (ex-director adjunto de la CIA, quien después fue
secretario de Defensa). Uno de sus principales asesores es James Baker (ex-jefe
de gabinete del presidente Reagan y ex-secretario de Estado del presidente
George Bush padre). Como representante en el extranjero, Carlyle Group cuenta
con los servicios de John Major (ex-primer ministro británico) y George Bush
padre (ex-director de la CIA y ex-presidente de Estados Unidos).
Si resulta exacto, como lo
pretenden numerosos funcionarios estadounidenses, que la familia Bin Laden
sigue teniendo relaciones con Osama, y continúa financiando sus actividades
políticas, entonces Carlyle Group, que administra las inversiones financieras
del Saudi Bin Laden Group, tendría que estar necesariamente implicado en el
delito de "aprovechamiento ilícito de informaciones privilegiadas".
George Bush padre podría ser, entonces, uno de los afortunados beneficiarios de
las maniobras bursátiles ligadas a los atentados del 11 de septiembre.
Golpe de estado mundial
Así las cosas, los
acontecimientos posteriores al 11-S, se desarrollan con altos y bajos, según un
aparente plan preestablecido, en donde una de las normas básicas para su buen
éxito, es el mantener un estado social de excepción y de temor. El primer paso,
es hacer ver a la población que no solo Nueva York, sino que todo el país
(incluso todo el mundo), estaba en peligro mortal. Se avecinaba la guerra
bacteriológica. El ántrax podía ser enviado personalmente, en mano, por
cualquier cartero en cualquier lugar del mundo. Todos teníamos ya, nuestra
pequeña ración de miedo en el cuerpo.
En palabras del periodista Juan
Aguilar: "Hasta ahora, se puede decir que el principal efecto que buscaba
el ataque biológico no era provocar una epidemia, sino colapsar un país entero
bajo el pánico, impidiendo el funcionamiento normal de la sociedad, bloqueando
su dinámica, interfiriendo su economía y minando la capacidad de resistencia de
la población. Se extiende la cultura del miedo, de la sospecha, de la
inseguridad... en todos los rincones domina la sensación de estar a merced de
un enemigo invisible, indetectable, imprevisible. El ántrax se ha convertido en
una eficacísima arma de guerra psicológica de efectos tanto o más potentes que
su potencialidad biocida. Un arma que en la estrategia del terror es
"buena, bonita y barata". Desde el 11-S podemos estar entrando
también en la época de la guerra psicológica total: la psicoguerra" (12).
Como dato anecdótico, decir que
el origen de las esporas de Antrax (de una pureza extraordinaria) correspondían
a cepas generadas (ya en los años 50), en un destacamento de guerra
bacteriológica del ejercito norteamericano situado en Venice, Florida. (Por
cierto, muy cerca de donde estaba la escuela de aviación de los pilotos
suicidas, ¿casualidad?).
Posteriormente a estos hechos,
la gente quiere desembarazarse de su miedo. Hay que matar al malo de la
película. Con gran parte de la población occidental a favor, y en una
resolución unilateral sin precedentes en la historia conocida, el grupo de
interés, los iniciados, dan el paso decisivo: el presidente de Estados Unidos,
George W. Bush, declara el estado de excepción a escala internacional, con la
autorización casi unánime del Congreso (único voto en contra de Barbara Lee,
representante por Berkeley y Oakland). Su discurso del 20 de septiembre ante el
Congreso y sus medidas y declaraciones sucesivas, han roto la legalidad
jurídica, militar, financiera e informativa entre las naciones (13).
El gobierno de Estados Unidos se
atribuye explícitamente el derecho de utilizar cualquier arma de guerra
(incluidas las proscritas por tratados internacionales: nucleares,
bacteriológicas, químicas), de atacar a las naciones que crea conveniente, de
intervenir en los sistemas financieros y en sus operaciones, de mentir o
adulterar las informaciones, de realizar "operaciones encubiertas"
(por ejemplo, asesinatos, sabotajes, desestabilizaciones económicas o políticas
y otras medidas de guerra interna en donde sea) y de proscribir los regímenes o
Estados que no se alineen con él: "cualquier nación, en donde sea, tiene
ahora que tomar una decisión: o están con nosotros o están con el
terrorismo", declaró el presidente Bush. En realidad esta forma de actuar
no era nada nueva. A lo largo del siglo XX, los diferentes gobiernos
americanos, se han servido, de actos de agresión en su contra, como el del
Maine (en la guerra expansionista contra España en 1898), el Lusitania (en 1917
que les hizo entrar al final de la primera guerra mundial), o Pearl Harbour
(que sucedió mediada la segunda guerra mundial). Todos estos sucesos (algunos
de autoría dudosa), son exactamente similares al ocurrido en esta ocasión.
Todos ellos sirvieron como excusa a USA, para su intervención en guerras
mundiales, de las que salió económicamente bien parada (14).
¿El resultado actual de esta
cadena de intereses? Regresión de las libertades Occidentales. Guerra
psicológica, tendente a culpar al mundo islámico en general, y a los palestinos
en particular, tan solo a los 40 minutos de los atentados (¿alguien recuerda el
vídeo de los niños palestinos, celebrando con caramelos el derribo de las
torres gemelas? Posteriormente un catedrático de sociología brasileño,
demostraría que esas imágenes eran de hace más de diez años. Concretamente, de
la celebración palestina de la invasión irakí de Kuwait). También se dio luz
verde al programa Carnivore en internet, a través de la red Echelon, y que
suministra información personal a la NSA de cualquier ciudadano del mundo.
Cualquiera. Y si no, que se lo pregunten a Jaime Fernández, un joven valenciano
aficionado a la informática, que a día de hoy, está siendo investigado por la
estadounidense NSA (Agencia de Seguridad Nacional), a causa de unos correos
electrónicos que envió en los cuales se hacía referencia de forma humorística a
los atentados del World Trade Center y a su autor, Bin Laden.
El protagonista de esta historia
fue el primer sorprendido cuando el 13 de septiembre, recibió un e-mail desde
la dirección perteneciente a la NSA en el que se le indicaba que su cuenta de
correo había sido bloqueada por la oficina que la agencia de seguridad posee en
el Paseo de la Castellana, en Madrid (15).
Afganistán: opio, gas, petróleo,
armas... ¿y Bin Laden?
Afganistán no es un territorio rico
en sí mismo, pero se encuentra en un punto clave para poder trazar desde ahí un
círculo, cuya contrapartida está en Israel y Arabia Saudita (pasando por
Yugoslavia), que engloba a varias de las repúblicas separadas de la URSS, y a
los países petroleros del Islam. En esa región se ubica el 75 por ciento de las
reservas petroleras del planeta, grandes yacimientos de uranio, reservas de gas
natural y una gran cantidad de metales estratégicos como cromo, oro, mercurio,
plata, platino, manganeso, cobre, bauxita/aluminio, zinc, estaño, wolframio y
carbón.
Además, la región de Afganistán
y alrededores, es llamada a veces, la Golden Crescent (el creciente dorado). Un
autentico triángulo dorado del opio y la heroína en la zona. De los dos
negocios más lucrativos del mundo (armas y drogas), solo en Afganistán, Irán y
Pakistán, se producen 200 mil millones de dólares al año en trafico de drogas
(un tercio de la producción mundial) (16) (17). Esta fuertemente relacionada
con los guerreros chechenos, por lo que Putin debe dar su apoyo a la coalición
internacional contra el terrorismo, sin ningún tipo de objeción (18). En 1998,
Dick Cheney declaró a ejecutivos de la industria petrolera americana que:
"No puedo pensar en una época en la que hayamos tenido una región que
emerja tan repentinamente para convertirse en algo tan importante desde el
punto de vista estratégico, como el área del Caspio".
Por cierto, cuando los talibán
llegaron al poder en 1996, no fueron sólo saludados por Washington, sino que
sus dirigentes fueron llevados en avión a Texas, gobernado entonces por George
W. Bush, y agasajados por ejecutivos de la compañía petrolera Unocal. Se les
ofreció una parte de los beneficios de los oleoductos; se mencionó un 15 por
ciento. Un funcionario estadounidense señaló que una vez que fluyera el
petróleo y el gas del Caspio, Afganistán se convertiría "como Arabia
Saudita, en una colonia petrolera", sin democracia y con la persecución
legal de las mujeres. "Podemos vivir con eso", dijo. La idea fracasó
cuando dos embajadas estadounidenses en el Este de África, fueron atacadas y se
acusó a Al Qaeda. Pero la relación del clan Bush y el narcotrafico, es muy
antigua, sin ir mas lejos, el padre del actual presidente americano, comenzó la
guerra e invasión de Nicaragua, simplemente por problemas personales en sus
negocios con el narcotraficante, y expresidente nicaragüense Manuel Noriega
(19).
El temible enemigo real: el
dragón chino
Pero dejando aparte diversos
intereses familiares y financieros, ¿cual es el propósito de Estados Unidos, a
nivel de estado, en todo este desorden mundial? Según el analista Noam Chomsky,
el plan político de fondo es comenzar un nuevo rearme mundial, relanzar con el
tiempo el escudo de defensa antimisiles (para ello ha sustituido al director del
pentagono por el general de la Fuerza Aérea, Richard Myers, considerado a sus
59 años como una autoridad en informática y defensa espacial) (20), y conseguir
una fuerte implantación de USA en oriente, para finalizar realmente la guerra
del golfo que dura ya unos 11 años, e imponer su control de los pozos
petrolíferos. Pero sobre todo, rodear a su enemigo real, que es la potencia
emergente de China, que ha prestado apoyo de satélites y radar, en los últimos
18 meses, contra los ataques britanico-americanos a Bagdag con excelentes
resultados. Recordemos que se lleva tiempo buscando una confrontación de China
con EE.UU., mediante provocaciones: bombardeo inexplicable a la embajada china
de Belgrado en la guerra de Kosovo, sobrevuelos descarados de aviones espía y
de cazas en actitud hostil dentro del territorio aéreo chino, etc (21).
Pero lo realmente preocupante,
es que probablemente Estados Unidos este en lo cierto, ante esta nueva amenaza.
La CIA ha hecho trascender, que China tendría planes dirigidos a promover una
cadena de crisis, cada vez más graves, para convertirse en una nueva
superpotencia en este milenio y, lo que tiene una gravedad mayor, que se
propondría entregar armas biológicas e ingenios nucleares de pequeño tamaño a
grupos terroristas para que ataquen a Estados Unidos y a Gran Bretaña.
La analista Ana Esther Ceceña,
expresa lo siguiente: "Las respuestas del gobierno de EE.UU. frente a los
atentados hacen surgir algunas hipótesis... No hay que olvidar que China posee recursos
y capacidad de autosuficiencia y de liderazgo dentro de la región asiática.
Luego la mayor prioridad, en este caso, es imposibilitar un entendimiento entre
China y los países islámicos" (22).
Un informe de la CIA, basado en
las declaraciones de un importante desertor chino, señala que los servicios
secretos de China Popular aumentarían progresivamente su apoyo a Estados
"criminales" como Irak e Irán. "Basándonos en cálculos actuales,
con la ayuda de China ambos países se habrían convertido en potencias nucleares
en el año 2005", señala el informe. Según el periodista irlandés Gordon
Thomas, "La CIA estima que China explotará la situación actual de
estancamiento económico, que alcanzará su cenit en el año 2015. Todo indica
que, para entonces, podría darse un importante conflicto bélico. Los
principales protagonistas serían China y EE.UU., aunque Gran Bretaña y la OTAN
se verían implicadas de manera inevitable. Fuentes de la Casa Blanca aseguran
que en todo momento hay una copia de este informe en la mesa del presidente
Bush, en el Despacho Oval" (23).
Visto en su conjunto, y dentro
del juego de fuerzas planetario, el posicionamiento militar de la zona asiática
desde Afganistán, combinado con la estrategia de apropiación lanzada sobre
América Latina (ver Plan Puebla Panamá, Plan Colombia y acuerdos para la
colocación de bases o realización de ejercicios militares en el sur),
permitiría al ejército y a la inteligencia estadounidenses establecer un
control total sobre el territorio mundial. Eso sin contar con las prebendas
económicas, que un reducido grupo de personas, el Trust Carlyle, se ha
embolsado gracias a todos estos acontecimientos.
REFERENCIAS
(1) Román Rivera, AÑO/CERO nº 123
(2) Francesco Piccioni (Il Manifesto) 25/09/01
(3) Mohamed Mehdi / Nation-Arabe, 1/10/2001
(4) Illarion Bykov y Jared Israel / Guilty for 9-11, Section 3: Bush
in the Open. Publicado por The Emperor´s New Clothes el 18 de enero de 2002
(5) TIME Magazine (edición nacional), Never safe enough [Nunca hay suficiente
seguridad], por Hugh Sidey, 14 de noviembre 1994, Volúmen 144, nº 20.
(6) Helga Zepp-LaRouche / Círculos franceses confirman que hay un intento de
golpe en los Estados Unidos / Executive Inteligence Review (EIR) / 15/11/2001
(7) Ataque a EE.UU. : Las incongruencias de la versión oficial, (Agencia
KRONOS). 28/9/2001
(8) Jane´s Intelligence Review / 1 de octubre de 1995
(9) Daily Telegraph / 22/9/2001
(10) Anne Marie Mergier / Il Proceso / Una sospechosa trama financiera precedió
al ataque a Nueva York.
(11) Eliseo Bayo / La Acacia (eco imparcial de la masoneria), Año V, Octubre
2001/ Crisis mundial.
(12) Juan A. Aguilar / El semanal Digital / 22/10/2001
(13) Adolfo Gilly / La Jornada / 1/10/2001/, El golpe de Estado del presidente
Bush.
(14) Gary Allen y Larry Abraham / ediciones Ojeda /, Nadie se atreve a llamarle
conspiración.
(15) J. M. Vilar / El Mundo / 24/9/2001/, EEUU interviene un correo por bromear
sobre Laden.
(16)A.A.V.V. / Marzo 1995 / Las actividades ilícitas a gran escala como factor
de desestabilizacion económica: La criminalidad organizada, el narcotrafico y
el blanqueo de dinero.
(17) Douglas Keh / El dinero de las drogas en un mundo cambiante, documento
técnico número 4, 1998, Viena UNDCP, p. 4. Ver también el Informe de 1999 de la
Junta Internacional de Control de Narcóticos, E/INCB/1999/1
(18) Levon Sevunts / ¿Quién está tirando línea?: El conflicto checheno
encuentra raíces islámicas en Afganistán y Pakistán / The Gazette, Montreal /
26/10/1999.
(19) John Pilger / New Statesman / The truths they never tell us / 30/9/2001
(20) Pedro Rodríguez / ABC /, Recambio en el pentagono, / 17/9/2001
(21) Noam Chomsky / Agencias /, Reflexiones sobre el bombardeo, / 17/9/2001
(22) Ana Esther Ceceña / Servicio Informativo Alai-Amlatina / Octubre 2001
http://www.nodo50.org/antiescualidos/Portal/Secciones/Articulos/MARZO03/GOLPE.htm