omem42 

AL DESAPARECER  SU SOMBRA,(sin color al frente de su cuerpo) SE MIRA ASI:  

SU SOMBRA SE CONVIERTE EN UN PERRO Y UN GATO, SUS ETERNOS COMPAÑEROS DE AVENTURAS.

   

DESPUES DE ENTERARTE, Y SI LO DESEAS; SUGIERE ENLACE O PAGINA A UN AMIGO/A.

"ONCE TUMBAS, VOLUMEN DOS"

Pacientemente y con la misma tranquilidad que inspira la soledad del sitio donde me encuentro, estoy esperando la llegada de la media noche, observando a tres hombres que con mucha rapidez, excavan la  tierra de una tumba, los cuales, al igual que yo, aprovechamos la claridad que en la oscuridad de la noche, nos brinda una luna llena, si me encontrara en otro lugar, en alguno de los  pueblitos como Ozuluama, La Laja, Cucharas, Naranjos, Orconcitos, Castillo Teayo, Potrero del llano, Cerro Azul, Temapache, Tantoyuca, Chinampa, Pánuco, Tampico Alto o Amatlán, en lugar de decir "esperando la llegada de la media noche", dijera "estoy por escuchar las doce campanadas que nos anuncian el fín del día, o el inicio de un nuevo día", también esos sonidos campaneros nos indican la llegada de un nuevo amanecer, sin embargo, la mayor parte de los habitantes en los sitios mencionados, al escuchar las campanas, todos dicen "ya llega la  media noche, desvelo seguro", y si nos expresamos con una lógica diferente a la de Ellos, de seguro que se arma, al instante, tremenda averiguata, la discusión del mes, creo que, lo mejor es decir, buenas noches seguiditos por los buenos días, o que duerma muy bien y hasta mañana; eso ocurre, dizque supuestamente, porque desde siglo XVII y hasta la fecha de hoy día, en aquellos lugares, se vienen acostumbrando, generación tras generación, las mismas formas de expresión; al referirse a las campanadas, pienso que debe de ser, para hacerle honor al costo de dichas campanas, en otros tiempos, muy atrás en el pasado, dizque los Aztecas y todas las otras Razas Indígenas, pagaron, queriéndolo o nó, con grandes cantidades de oro cada campana, oro que el Conquistador español, después de colectar su venta, o porqué nó, el robo descarado, el hurto, envía por conducto de Carabelas (navíos o barcos de la época) a España con atención al destinatario Felipe II, Rey de España, el hombre mas rico en áquel mundo de entonces,  mundo al que nunca regresó, " El Conquistador Anónimo", quien se dice, dejó escritas algunas páginas sobre antiguedades mexicanas, muchas de las cuales desaparecidas por conducto de un Capitán del Ejercito de Cortés, Capitán, también desertor. En cada pueblito, hay una Iglesia de regular tamaño, ni muy chica ni muy grande, cada cual con su campana colgando  del campanario; en las ciudades grandes como Túxpan, Papantla, Poza Rica de Hidalgo, Orizaba, Córdova, Jalapa, Martínez de la Torre, El Puerto de Alvarado, Coatzacoalcos y en la ciudad que lleva el mismo nombre del Estado, o sea el puerto de Veracruz, hay varias Iglesias, y en algunas, en el campanario, cuelgan, no sólo una campana, sinó hasta media docena, todititas esas campanitas, igual de costosas, y las que, dizque al contado con mucho oro, pagaron los indígenas habitantes de aquéllas Regiones, en aquél entonces, y en la actualidad, entre los inditos se platica lo mismo, e incluso, los indígenas son aún representados por las mismas varias Razas que han sido y son los Chichimecas, Zapotecas, Totonacas,  Chinampecos u  Otomíes y uno que otro escurridizo Azteca; en todas las Iglesias se profesa la Religión que llegó al País junto con las campanas, la Católica; cabe observar que no está incluído  "El Tajín", esa ciudad sagrada, construída por los Totonacas e invitados,  oradores de distintas creencias religiosas y competidoras por un trono o nombre de Dios indígena, "El Tajín", ciudad, a la cual, el conquistador español, nunca descubriera cuando fundaba Papantla, muy cerca de ahí, supuesta y lógica razón por la cual, en las ruinas de "El Tajín",nunca se han encontrado campanas en ningún sitio de oración o campo de juego de peloteros, donde la esculpidura, de uno que otro jugador se encuentra decapitado sobre una pelota, supuestamente, después de haber perdido la competencia y la que, al perder, no se convirtió en Dios alguno; se convierte en esto ; esto que se supone representa el dios de la muerte, pero nada de eso me consta y por lo mismo digo: He aquí un Tajín visto por dentro, de fiesta e imaginario, la entrada y salida, semejan torres campanarias sin campana; sitios de centinelas:; es de suponerse que también, entre las campanas, se cuela, sin o con intención, una que otra Religión diferente, pero de mayor fanatismo, Religión que algún conquistador desertor, aprovecha para inculcar en las mentes de algunos importantes indígenas, como el jefe de una Tribu por ejemplo, ese jefe, con su cerebro ya psicológicamente muy bien lavado, imparte lo mismo a sus inditos seguidores, sobre todo en los lugares más alejados, más remotos, como éste, donde me encuentro mirando a tres hombres excavando sobre una tumba en el " Camposanto particular veinticinco ", cementerio muy cerca, casi anexo a la vieja casona de don Antonieto, por cierto que ese lugar, hoy día, también ya tiene su nombre, se llama "El Rancho la Gloria", y todos los otros lugares habitados en derredor a El Rancho la Gloria, ya se les conoce también por sus nombres, nombres muy atractivos y de pronunciaciones muy simples, tales como  Pozo Hondo, Esterillos, El Sitio Viejo, Los Gómez, La Curva, Piñones, La Mira, Loma Alta, Cebadilla, Mascareñas, Pedernales, La Llave, Ciénega de Flores, La poza Honda, La Estación Cebadilla Kilómetro 39, La puente, Palmar Alto y muchos otros, dicho sea de paso, en El Sitio Viejo vino a éste mundo Ruleto, hijo de Marieta y el endino de Crisanto, a quien un franciscano errante, que se dirigía a Castillo Teayo, bautizó con el nombre de Raúlo, pero como a nadie le gustaba pronunciar acentos, siempre le dijeron Ruleto, a Raúlo, como que nunca le importó nada su nombre, El, desde muy temprana edad, supo que nunca sería otro Autóctono más del Sitio Viejo, y de como lo supo, eso no se sabe; los primeros rayos del sol, al abrir mis soñolientos ojos, me encandilan sin dejarme mirar con claridad delante de mí, pero esa no es la causa por la que ya no miro a los hombres paleando la tierra, ya no los diviso, porqué yá no están donde estaban, ¡por supuesto que me quedé dormido!, porque tampoco me enteré que se siente al ver llegar la media noche o el inicio del nuevo día, así que al respecto, es mejor decir, no hay sensación alguna, solo que al decir eso, cualquier Criollo del área, si se entera de lo dicho,  adquiere automáticamente un motivo, para discutirme por el resto de su regalada existencia, es mejor que ni eso diga; el sol ya no me encandila, por lo que con la vista muy bien clara, leo perfectamente el nombre de "PIGMENIO" escrito en el brazo derecho de una cruz que está enterrada sobre la tumba, en donde a tres hombres anoche excavando miré, en esa cruz en el brazo izquierdo también está escrito el nombre de "FORTUNATA"; y como necesito desentumirme un poquito, caminaré por el área, para así, al mismo tiempo, poder respirar el aire mañanero, ejercicio y aire, buena falta que me hacen, confieso también que estoy inocentemente algo confuso, porque escucho unas voces, sin mirar a quienes las producen, ni de que dirección me llegan o vienen, voces que son como  ecos, unos ecos que en la claridad del viento, sin parar, circulan y circulan alejándose poco a poquito, para después regresar nuevamente con el mismo sonido, la mayor parte de los habitantes de esa Región, comentan que son voces fantasmas de un dizque hombre con una cara de mitad humano y mitad animal, un perro y un gato; y a los cuales describen así:

 

EL PERRO, Y EL GATO

El perro:- ¡Que bien me siento!, me parece haber reposado por años, pero, después de todo, dime Omem42, ¿de verdad estás captando mis intenciones?, ojalá que sí mi amigo, supongo, me parece que sí has captado mi punto, pero mira al felino, tranquilamente dormido, no cabe la menor duda que la verdad de una  historia lo arrulla.

El gato:- Eso crees tú, amigo canino, yo ni un segundo he dormido, no soy masoquista, pero con tu narración de la biografía de Ritoalegre, no me importa hacerle al masoquismo, continúa mi amigo, hazme sufrir, de todas maneras salimos ganando, mirad al Omem42, ya el color le ha vuelto a su rostro, miradle sus ojos, como al oro, sin codicia le brillan, así como brillan mis propios ojitos, y los tuyos también perro amigo, ¿será qué así brilla el hambre?.

Omen42:- Queridos amiguitos, ambos tienen sobrada razón, tú, perro amigo, no pudiste elegir mejor medicina para tratar mi mal, lo reconozco y las gracias sinceras te doy, solo te ruego, que la terapia, no me la apliques paulatinamente durante los próximos veinte años, dijiste que Ritoalegre veinte años sufrió, prométeme amigo, narrar los veinte años en el próximo rato y terminar tu terapia conmigo, en este mismo día que con su clima, no calor, no frío, no lluvia y  esta tranquilidad, de seguro, nos llenará de más paz y armonía, aunque con algo de hambre, lo bueno que a esa cosa, ya estamos bien acostumbrados.

El perro:- Te prometo mi amigo, tu mal se acaba este día, y en ello, mi honor está de por medio; de los tres males que a Ritoalegre dizque mataron, todo es mentira, ningún mal, ninguno, le arrancó la existencia a mi niño, Ritoalegre murió porque ya le tocaba, sí amigos míos, su muerte ya estaba escrita, también escrito ya estaba, cuando y como muriera, es bien sabido que todo humano, para morir es que nace, y al nacer, a la vez, con el nace un librito llamado destino, es un librito invisible para los ojos de quien pertenece, y a pesar de no verlo, de no tocarlo, ese humano, en su propio librito, minuto a minuto, su propia historia, el honestamente se escribe, y al morir cada humano, deja su librito en la mente y al albedrío de los que quedan con vida, quienes, cada cual, lo leen e interpretan a su modo, los tres males, a los que tantos, sí, muchos de nosotros ya hemos llamado asesinos, solo son una coincidencia fantástica, al igual que para Ritoalegre fué fantasía la señora Analegre, una simple fantasía, una ilusión pasajera que al mismo tiempo en musa se convierte para inspirar al poeta, la musa más duradera, la musa que por más tiempo a Ritoalegre inspirara, hoy día, después de muchos años, veo todo muy claro y comprendo las palabras que en su lecho de agonía, Ritoalegre al oído me dice, palabras muy simples y claras, me dijo: -querido amigo, tú, la culpa no tienes de nada, por amor o piedad, sin pensarlo mentiste, y las mentiras piadosas no cuentan, a la señora Analegre, que  tampoco la culpen, no es de Ella la culpa de haberte gustado-. ¡que torpeza tan grande la mía!, en Ritoalegre no hubo tal embrujo de amor, fuí yo el que cegado por un minuto con la hermosura de Analegre, sin darme cuenta, quizá fueron celos, aquella ocasión contesté, no mi niño, yo no sé nadar, tú sabes Omem42,  yo sé nadar muy bien, Ritoalegre murió, como ante ya dije, murió porque ya le tocaba, treinta y tres años de vida su librito tenía, vivió trece años de filósofo y poeta feliz, y veinte años filosofándo infeliz el poeta, pero como se trata de explicar y aceptar una muerte entre dolientes, la conjetura cavilosamente, entre éllos explota y hace que cada cual, el suceso platiquen en formas distintas, y día con día, la historia siguen  cambiando y al mismo final nunca llegan,  pero realidad, mis amigos, hay solo una, lo peor del detalle es que las historias, su realidad, siempre todas la tienen. A la duda, al amor y a el insomnio, incondicionalmente Ritoalegre se adapta, porque su musa Analegre, le inspira los versos y prosas mas bellas, que el poeta, escribe, canta o declama, canta y declama con amor, y con más amor aún las escribe, y por hacerlo casi no duerme, e ahí el mal de insomnio, mentira y más, mi niño al darse cuenta que por alguno de sus semejantes no es comprendido, infeliz y con duda a su nuevo existir se sigue adaptando, el poeta de sí mismo, está muy seguro, escribe lo que inspirado siente o percibe, pero cuando alguien al no comprenderlo o por ignorancia le duda un escrito, esa acción al poeta el alma le quema, le hiere, le lastima y poco a poco, es él, el mismo poeta quien ya no comprende, entonces, los ojos le cierra al honor y olvidando que existe pudor, escribe, escribe y escribe sin importarle, el de qué, hasta que el momento llega, es cuándo ya le toca y entonces se muere, es hasta ahí, cuando todo termina, termina para él, para el poeta, para Ritoalegre, o para cualquier poeta, para nadie más, y sí ustedes queridos amigos, tú gaturro o tú Omem42 lo dudan, no lo hagaís más, simplemente observémonos, aquí, como terapia de con dos filos, con dos propósitos, de Ritoalegre la historia, sin haberlo intentado, continuamos cambiando, así que, después de esta prelusión, o preludio terapéutico, como queramos llamarlo, eso ya no me no incumbe, yo ya no represento la dignidad humana, eso ya lo hice mucho antes, así es, viví hace muchísimos años, como ún humano mortal, por lo pronto ahora eso creo, eso pienso, supongo puesto que hoy, dizque un fantasma yo soy, y la verdad no lo dudo, porque yo recuerdo muy bien haberme  muerto, lo que olvido o no sé, es como a este mundo nuevamente, y con apariencia canina regresé, y no miento al decirles que tampoco recuerdo cuando humano nací ni como crecí, solo sé que cierto día, no sé ni dónde ni cuándo, el sueño me venció y me dormí, algún tiempo después y aún soñoliento desperté, de cama teniendo una tumba, de colchón tierra suelta y de cobertor, apestosa piel de un felino y por compañía un hombre sin nombre. Como antes ya dije, Rito el alegre murió, porque ya no tenía más que hacer en la tierra, y la duda, ahora se acaba, el insomnio dejaré intacto para disfrutar más del amor, aclarando que el insomnio, tiene su control mental, peligroso es, cuando se descontrola el control.

El gato:- ¿Perrito, conque apestosa mi piel?, ¡ujum!, es así como ahora me pagas  el servicio de calefacción, está bien perro amigo, prometí no guardarte ningún rencor, no importando que clase de insulto me otorgues, ¿sabían ustedes que por amor tambien se lanzan insultos?,  y que al aceptarlos, se corresponde al amor que uno siente, por amor hay gente que hasta se mata, ¿ah, verdad?, como pueden ver, una de mis vidas tambien sabe filosofar, y la que sabe hacer eso, también sabe contar una historia, esa es la vida que hoy día estoy viviendo y usando, así como tú, perro amigo, yo también conozco la segúnda historia, la de los otros once hijos del segúndo matrimonio de don Antonieto, me imagíno que ustedes no saben que de dicho matrimonio, el primogénito, se llamaba Anacleto, quien nunca el pobre desgraciado, que yo recuerde, ún solo día completo en su vida, sano El estuvo, siempre enfermizo y sufriendo al cuidado de todos los curanderos del área; los homeópatas de aquél tiempo, entraban y salían de la vieja casona con  los tratamientos medicinales más extraños que he visto,  Anacleto en este mundo, su mala suerte o desgracia, con protestas inútiles, siempre resignado aceptó, como tu dirías perro amigo, hasta que le tocó, hasta que murió, solo así su sufrir terminó, cabe decir que de El, nadie la historia ha  narrado, nadie la pudo cambiar, y eso está claro, puesto que nadie la cuenta o contó, si me lo permiten ustedes, yo puedo exactamente narrar lo que recuerdo pasó, sin cambiar nada, nada del todo, contaré con la verdad, lo que realmente en la existencia de Anacleto ocurrió.

Omem42:- Carámba, carámba, que bien mis amigos, que bien, creo que a mí en lo personal, ahora me están agradando toda esa clase de historias, así que mucho, infinítamente, les voy a agradecer cada una que cuenten, me estoy enterando, después de haberte escuchado a tí, perro amigo, que me gustaría ser un gran narrador de historias y poeta de fama, sí, aprenderé, por lo tanto, gato amigo, aprovecharé cada momento de esa tu vida, la de inteligente que dices hoy vives, adelante amigo felino, por ahora cuenta de Anacleto su historia y más adelante, como tiempo tenemos de sobra, nos narrarás las otras diez concernientes a tal matrimonio, o las que tú te sepas o bien las recuerdes, promételo amigo, ¿lo harás?.

El gato:- Claro que sí, con gusto lo prometo mi querido Omen42, pero les agradeceré, sobre todo a tí perro amigo, que mejor olfato tu tienes, si el olor, a una de mis vidas de menso, olfatéan, con el primer indicio que detecten, me pisan con fuerza la cola, así me doy cuenta que cambié de repente de vida y no mezclo la historia, si no se dan cuenta de nada, supongo no importa, que al fín y al cabo, historias también las hay mensas, como también las hay conbinadas de buenas y malas; les decía que Anacleto, "el crónico", así de apodo, las gentes le llaman, porque todas las cosas que le pasan al pobre Anacleto, le ocurren repetidas veces, siempre lo mismo, lo mismo, cuando no es que los males, los trae consigo mismo en el físico, algún venenoso animalito, lo muerde o le pica. Todo es curioso, porque mientras tanto, en Norte América, en una Ciudad de nombre Detroit, estado de Michigan, un señor inventor de nombre Henry Ford, ya tiene casi perfeccionado, un automóvil marca Ford de lujo, que solo los ricos Americanos pueden comprar; curioso digo, porque a la misma vez,  en la remota colina donde ahora,  "El Rancho La Gloria" se llama, los curanderos u homeópatas,  no se alejan mucha distancia de la vieja casona, saben muy bien que en el crónico, don Antonieto y doña Amargagua, sus moneditas tienen que gastar; recuerdo cuando un curandero, después de hacer minuciosa examinación del enfermo, para ello, golpeando con un martillito de madera las rodillas, el pecho, la frente y la nuca de Anacleto, les da su diagnóstico y también la receta, les dice: 

-Anacleto tiene oguido, muy fuerte por cierto, por lo tanto, se va a tomar una cucharada diaria de sangre de galapago (animál parecido a la tortuga), eso lo hará durante tres meses, la tomará en ayunas, esto es para limpiarle la respiración y descreditar al oguido- 

En realidad Anacleto padecía de asma, es muy sabido que el asma, dificulta la respiración, cuando el asma ataca, como que el asmático se ahoga y no puede bien respirar, para el curandero y los habitantes del área, eso es "oguido", si los bronquios se inflaman, lógico es que a la persona se le dificulte respirar, ¡oh!, el curandero sigue diciendo: 

-Antes de acostarse, su cena tiene que ser un caldito tibio de buitre o de zopilote tierno, que chupe muy bien los huesitos, eso es para que el  líquido resbale mejor, así  en la mañana siguiente, no sentirá molestias en la garganta cuando tome su primer medicina- 

El curandero con eso concluye, se dirige a doña Amargagua y le dice: 

-Es real y medio señora- 

Amargagua, sin objetar nada, de la bolsa de su madíl algo saca, al curandero  lo entrega y de la estancia se aleja. Un caluroso día del mes de Agosto, cuando los reptiles el sofocante calor en sus cuevas no resisten, salen a la superficie a refrescarse un poco, ese tiempo, es muy peligroso, hay víboras que en cualquier ramita de arbusto, muy fácil se cubren, por ejemplo las llamadas "cuatro narices", o "la coralillo" que en el área son las más venenosas, la serpiente de cascabel, es tambien venenosa, pero son más escasas y de élla es más fácil cuidarse, al arrastrarse el cascabel hace ruido, parece matraca, hay otras culebras, como la mazacuate, la lanza o pollera, de esas ni para que preocuparse, sí asustan, pero nada más, son horribles, crecen muy largas y gruesas, pero no son venenosas, estas dos últimas son las que conoce Anacleto, quien por cazar otro dizque escurridizo galapago, el cual a una cueva de víbora cae, y el crónico como necesita su sangre, a la cueva se arrima y se agacha, sin ver al reptíl que reposa sobre la cueva, al atrapar al galapago y hacia afuera jalarlo, la víbora en el hombro derecho lo muerde, Anacleto con la mano izquierda sostiene al galapago y con su mano derecha se dá un manotazo en el hombro mordido diciendo: 

-Maldito mazacuate, ya te agarraré algún día-  

Anacleto cargando con el galapago, a la casona regresa, y ahí por pura coincidencia, de esas coincidencias milagrosas, otro curandero se encuentra, Anacleto al miralo gritando le dice:  

-Hoy día, pierdes tu tiempo conmigo, no corro peligro, lo que me picó en el hombro, fué un mazacuate- 

Al curandero se le forma un signo de reales en el ojo derecho y contesta: 

-Muchacho, los mazacuates no pican, esos muerden, las vívoras son las que pican, tengo que examinarte inmediatamente ese hombro- 

Sin esperar más el curandero, desgarra la camisa del crónico desde el cuello hasta la manga, al mismo tiempo que le dice a la señora Amargagua: 

-Señora, necesito una gallina con vida y un filoso machete- 

Al instante, una gallina y un machete le son llevados al curandero, mientras que Anacleto, hecho un baboso a todo se adapta, el curandero de un certero machetazo parte la gallina por el centro, del rabo hasta el pico,  la coloca, cual si fuera montura sobre la mordedura en el hombro del crónico. 

-Esta montura de gallina, absorberá todo el veneno mortal- 

El homeópata les dice a las gentes que con curiosidad lo miran, y sín mas ni más, el curandero se dirige a doña Amargagua y le dice: 

-Esta vez son dos reales señora- 

(Real, se le llamaba en esa época a la moneda de a peso  en algunas Regiones Mexicanas), el curandero, esta vez de pura chiripada acertó, y a partir de ese día don Antonieto; sin haberse enterado que quizá la divina providencia había salvado la vida de su hijo, ocupó un peón para que exclusivamente se encargara de conseguir los galapagos, buitres o zopilotes, para el tratamiento del ahoguío ya crónico del crónico, hizo muy bien don Antonieto, porque a la semana siguiente, por andar Anacleto de acomedido ayudando con la leña a su señor padre, un alacrán de los negros, le dió varios piquetes seguidos en las manos al pobre crónico, los alacranes negros no son de veneno mortal como los alacranes rojos, pero con el efecto de los piquetes, la lengua, por algún tiempo se entume y sin peligro molesta, Anacleto con la lengua entumida se asusta y al curandero manda llamar, Amargagua prepara otros dos reales, el curandero llega y al momento examina al crónico, esta vez sin martillito, solamente le mira la lengua y lo hace escupir en el suelo, con una ramita, el curandero mueve la saliva escupida que atenta y pensativamente observa, después de haber mezclado la saliva con el polvo de la tierra, la ramita avienta al fogón, a la hornilla, donde la rama se quema,(fogón u hornilla, es como estufa, se usa para cocinar), el curandero, al igual que la otra ocasión, despues del diagnóstico receta la medicina diciéndolo de esta manera: 

-Tiene la sangre entumida, así que por seis meses, se tomará, al medio día, cada tercer día, un vasito de agua hervida con concha seca de armadillo, en diez litros de agua, ponen cortada en pedacitos la concha seca del armadillo, la dejan hervir hasta que la mitad del agua se consuma, eso indicará que el agua quedada, está medicinalmente lista- 

Esa agua hervida así, dicho sea de paso, la recetan otros curanderos para tratamiento del ahoguío que produce el asma, pero claro está, como diría cuaquier homeópata de ese tiempo, "depende de la zona rural, donde el asmático radique", el curandero mirando sonriente a doña Amargagua le cobra: 

-Son tres reales- 

Lo dice con luminosa sonrisa, lo bueno para el homeópata, es que la señora Amargagua siempre usa mandíl con bolsas muy grandes; el peón cazador de galapagos y zopilotes, al enterarse de la nueva receta de Anacleto, abandona el trabajo y también la comarca, don Antonieto, esta vez decide que en lugar de uno, dos peones le conviene  buscar y lo hace, los encuentra y los contrata de palabra y el crónico, a la mañana siguiente, con la cuchara que toma la sangre medicinal, accidentalmente un ojo se pica, en derredor de la niña del ojo, un color rojo aparece, por varias semanas, nadie le pone atención, Anacleto mira muy bien con un solo ojo, pero al transcurso del tiempo, el color rojo, como que cataráta se forma, y en figura de círculo le cubre la mitad de la niña del ojo al sin suerte de Anacleto, al darse cuenta de esto uno de los peones a doña Amargagua le dice: 

-Señora, su hijo tiene una nube en un ojo- 

Amargagua ni tarda ni perezosa envía al peón a traer al curandero, el peón regresa con dos curanderos, Amargagua indica que solo necesita de uno, el curandero que antes atendió al crónico, le dice: 

-Lo siento señora, yo no curo mal de ojos, por eso invité a mi colega- 

La señora, imaginándose mil cosas distintas, preguntandose tal vez, quien le hizo mal de ojo a su hijo, resignada pregunta al curandero que habló: 

-¿Y usted tambien cobrará?- 

-No señora, por esto no cobro, mi colega me aporta comisión, pero usted, si desea, puede gratificarme con lo que sea su santa voluntad- 

Así el curandero, con cinísmo responde; el homeópata experto en ojos, con una pequeña lupa, primero mira de Anacleto el ojo sano, en seguida el ojos golpeado, saca de su maletita un pedazo de tela de pana mil veces usada, un frasquito con líquido verde y un gotero, en el ojo sano pone tres  gotas y seis gotas en el ojo enfermo.

 -Esta vez le llovió a la nube- 

El curandero comenta y al paciente le dice:

 -Cierre ambos ojos, por favor caballero-  

Lo de paciente va con el ritmo, Anacleto denota más impaciencia que nunca y a lo de "caballero", como no lo entiende, la boca no abre, segúndos después el curandero, con la arrugada pana limpia la cerradura de ambos ojos del crónico, el residuo del líquido verde, ahora mezclado con lagañas sobre la pana le  muestra a doña Amagagua y le dice: 

-Si no se le atiende inmediatamente, la vista completa puede perder en los dos ojos, la nube, respetable señora, es malígna- 

La señora gimiendo y casi con llanto pregunta: 

-¿Para salvarle la vista, no es ya muy  tarde, verdad doctorcito?- 

-No señora, no es muy  tarde, estamos a tiempo, y el tratamiento es muy económico, y también es muy sencillo-

 Halagado (por lo de doctorcito), el curandero contesta. La señora, después de haber escuchado el diagnóstico, con mucha atención, espera para escuchar la receta....¡Esta cama tan dura me molesta tanto como la sarna de los perros callejeros y los ronquidos de todos los hombres u Omenes del mundo!, ¿que carajos les está pasando?, ay, ah, ay, me duelen los pelos de la cola, creo que se me saltan las uñas, me pica la sarna en la panza, aquí hay mucho peligro, a correr amigos, a correr que aquí espántan, ¡ahí viene un demonio borracho cantando y  brincando!, cuidate mujercita de mi alma, esos hijos de 0%&#&=0-&*%=?%+...(.?..)...Hijos de cero siete 20...

Con rápidez Omem42 y el perro, al oír las raras palabras que el gato, despues de decir receta pronuncia, siguen al pié de la letra las instrucciones que el gato, al principiar la narración indicara, ambos se preparan para pisarle al felino la cola, el perro se la jala y la pone muy repegada al suelo, Omem42 con los dos pies la pisa, pero al no mirar en el gato reacción algúna, Omem42 varios brincos mas fuerte da sobre el mismo tramo de la cola, sin parar brinca y brinca, hasta que el gato manotea y patalea y con tremendos gruñidos de las garras del perro se zafa, y con rápido giro el felino, sin abrir los ojos, se recarga en el tronco de un árbol, se acomoda a sus anchas y placenteramente estira las patas, sonríe y se queda quietamente dormido produciendo escandalosos ronquidos, Omem42 y el perro, después de pasada toda esa escena, también recargándose al mismo árbol cómodamente, en cuestión de minutos se quedan dormidos. En el Sitio Viejo, la abuela ayuda a Marieta en el parto, nace Ruleto, la abuela le corta el cordón umbilical al pequeño, Marieta en esta ocasión, no se queja ni menciona dolor, hace todo lo contrario, demuestra experiencia pariendo; dos  noches antes ha muerto Pigmenio, una noche antes lo sepultaron, apenas días antes, el difunto Pigmenio de Naranjos había regresado, donde en un Campo Sismológico de Pemex (Petroleos Mexicanos), como transitorio, tres meses había trabajado y donde, en la fonda y lavandería, para Marieta, un trabajo deja seguro, para el cual, le dieron palabra de esperar por Marieta diez días; en esos tiempos, en muchos campos de Pemex sobraban  trabajos para los varones, experiencia ninguna  necesitaban, unicamente se les requería el estar sanos y ser fuertes, para las mujeres había pocas posiciones disponibles, se suponía que los trabajos se produjeron porque seis años antes, un hombre llamado Lázaro Cárdenas, quien, de Comandante Brigadier y General Militar de carrera, a Presidente electo de México llegara y con astucia política, la expropiación petrolera logra, y todos los trabajadores americanos, el río grande de regreso cruzaron; ironías del destino, el día dieciocho de marzo de mil novecientos treinta y ocho, en beneficio del Pueblo Mexicano, Lázaro Cárdenas firma con el Gobierno Norte Americano de Estados Unidos, la expropiación de los bienes de todas las empresas petroleras americanas en el País, digo ironías, porque al año siguiente, ante la caída de la República Española, el País Mexicano, por acuerdo firmado del mismo Presidente Lázaro Cárdenas, abre sus puertas a los Repúblicanos Españoles para gozar de un refugio, y el asunto, es que la mayoría de los refugiados, sustituyen al trabajador mexicano de Pemex. Siglos antes, Hernán Cortés, con toda su flota, no necesitó de puertas abiertas ni refugios ningunos para entrar al País, y donde para siempre, la mayoría de los hombres de aquella flota, se quedaron a vivir y también a morir en México, es bien sabido universalmente, que en este País es donde antes de morir, una noche, Hernán Cortés muy triste, debajo de un árbol lloró, comprendiéndo que a su País natal no podría jamás regresar, con llanto desahogó su infortunio, un ahuehuetel=(árbol), como testigo quedó, porque ya de la Niña, la Pinta y la Santa María, ni la ceníza quedaba, ni siquiera un polvito, para que algún cura, en alguna de tantas iglesias, cualquier miércoles de ceniza, en la frente de alguien pintara una cruz... La abuela, ahora parece ser otra persona, no se le nota el ceño fruncido, como cuando a Justimiano de pendejo trató el día que Guillerto nació, esta vez, la abuela,  al recien nacido, a Ruleto, cuidadosamente baña y seca mientras tararea una alegre tonada, Marieta escuchando a la abuela, segúnda le hace, pero con diferente tonada, Feliciana entrando en el cuarto y  aplaudiéndo les dice: 

-Felicidades por tan hermosa criatura, más no por los cantares que escucho- 

La abuela y Marieta, interrumpen su canto, para reírse con ganas y de Ruleto se escucha el segúndo llorido; mientras que  Galdino y Agapolio, dirigidos por Pedroalto, a un lado y cerca de la casa del Sitio Viejo, construyen un nuevo corral, afanosamente trabajan, sin descansar todo el día, paran algunos minutos, para un taco comer, y eso lo hacen, porque a Perfeta le gusta ser atendida al instante, con la canasta del lonche en la mano les dice: 

-Sí no comen ahorita, volveré hasta otro día- 

Como Perfeta dice, otro día, no dice mañana, los hombres no lo piensan dos veces y comer, sin sentarse hacen, saben muy bien que trabajando, hambre, muy feo se siénte sentir; el difunto Pigmenio, en el camino de regreso a la vieja casona, a dos ladrones de ganado, sin procurar encontró, los ladrones, dos vacas lecheras, junto con los críos le vendieron, largo rato los tres palabraron para poder el trato cerrar, las vacas, marcada  una oreja tenían, marca que el difunto Pigmenio muy bien conocía, los ladrones notan eso, y uno de éllos, con filoso cuchillo, a la otra oreja de cada vaca, nueva marca les corta, el mismo ladrón, en el pecho, al difunto Pigmenio le clava una vez el cuchillo y con amenaza le dice: 

-Problema, no tendrás ya ninguno-

El difunto Pigmenio temeroso y sangrando contesta:  

-Veinte pesos son los unicos que tengo conmigo, y nada tengo ya en mi bolsillo, ni tan solo un real de los antiguos me cargo-

El otro ladrón, sin mirar a ningúno, en voz alta dice: 

-Medio año ordeñando las vacas, tu inversión recuperas, el resto del tiempo, es ganancia, el resto de vida que aún tienes, ganancia es tambien-

Y dando media vuelta, ya con el dinero del difunto Pigmenio en la bolsa, los ladrones se alejan, los cuatro animales a Pigmenio dejando; Pedroalto y sus ayudantes, el nuevo corral de construír terminaron, Pedroalto a Galdino y Agapolio les dice: 

-Ustedes encarguense de los animales, yo regresaré a la casona, mi padre me espera- 

En el Sitio Viejo a partir de ese  día, la leche para Marieta y sus hijos, ya no es problema ninguno, e incluso, Marieta planeado ya tiene, consumir de una vaca la leche y de la otra, hacer negocio con leche y venderla, fue como el difunto Pigmenio, así, sin saberlo, y también sin quererlo quizá,  para Marieta y sus hijos, al morir de la herida que junto con los animales comprara, su contribución como herencia deja; Confundido, el difunto Pigmenio, a nadie informó de la herida que a la tumba lo llevó, en aquellos lugares y por aquellas épocas, así morían muchos hombres, según Ellos, muy valientes, ocultan que nunca sintieron temor. Ya no se escuchan los ronquidos de Omem42, del perro y el gato, en su defecto, en el viento girando, regresa el eco de voces, en el aire, nuevamente se ocultan las voces que  los habitantes y transeúntes del área, acostumbrados están ya a oírlas, y claro, sin siquiera entenderlas, ya se hicieron rutina, pasa lo mismo con la rutina cotidiana, la que su incontenible marcha continúa y continúa.

Omem42:- Carámba gatito, buena sorpresa nos diste, ¿así que tienes una mujercita en el alma, no crees que sería mejor una gatita?, el demonio borracho y los hijos de cero por ciento, ¿parientes cercanos?

El gato:- Omem42, ¿que te pasa?, me hablas muy raro mi amigo, yo no tengo parientes demonios y mucho menos borrachos, la gatita, esa si te acepto, cuando tengas deseo, no más y presentala, que para eso, yo siempre estoy puesto y dispuesto...

El perro:- ¿Sabes Omem42?, nuestro amigo, hoy vive otra vida, no es la misma que vivía cuando  contaba la historia, tampoco vive la misma de cuando en su cola tu brincando varias veces pisaste, lo mejor será esperar una señal de más inteligencia, cuando eso ocurra, cuenta me daré, su ego lo descubre todo el tiempo, así que no te preocupes amigo, y entonces el solito, terminará de contarnos de Anacleto su historia,  e incluyendo quizá, otras historias del segúndo periodo matrimonial del viejo Antonieto.

Omem42:- Tienes mucha razón perro amigo, mientras esperamos a que eso aparezca, que les parece si buscamos algún alimento, ¿que piensas tú gato amigo?, la vieja casona de aquí está ya muy cerca, te repito gato amigo, si notas que alguna de las viejas solteronas me quiere apañar, le arañas las patas y corres, ¿de acuerdo?.

El gato:- ¡De acuerdo! esa, es la voz que de ustedes me agrada, comida, comida y comida, esas palabras si entiendo, comida olorosa a recaudos sabrosos, suena mejor que la ensarta de sandeces que ustedes dos recien escupían; ah, ay, ah, ay, esto duele, amigos esperadme, creo se me enterró en la pata izquierda una espina, por favor Omem42 con tu firme mano de un solo tirón arrancadla...(.?.)...muchisisímas gracias caballero y fino amigo, no sentí dolor, a deciros verdad caballeros, no sentí nada, en realidad amiguitos, la atención que me prestan, sin homeopatía haber estudiado, muy buena, muy buena y que conste, no digo curandería, ¿comprenden?.

El perro:- ¿Que? no insinuarás, gato amigo, que el Omem42, es uno de los curanderos que a Anacleto atienden... Te digo amigo Omem42, nuestro inteligente amiguito, nos relatará el final de la historia y del hambre se olvida, ¿verdad, fino e ilustre gato amigo?.

El gato:- De ninguna manera, mi gentíl caballero y perro amigo, yo no he insinuado tal cosa, y tampoco, en momento alguno, llamo homeópata a ningún curandero rascuache, y mucho menos a mi amigo Omem42, fue la señora Amargagua quien doctorcito al curandero le dijo, lo hizo por puro interés, ¿comprenden?, oh, volviendo a lo anterior, a  la esperada receta del curandero, quien erguido, con énfasis en esta forma la indica. 

-Deberán de ponerle, sobre la nube, una pareja de piojos, hembra y macho, ambos con mucho apetito, así pronto devorarán a la nube, que el mozo mas fuerte, con una mano le apriete la naríz al enfermo, con la otra que le mantenga el ojo completamente abierto, el enfermo no debe moverse, de esa forma, los piojos comerán mas confortablemente a sus anchas, a sus gustos,  y así pronto terminará el tratamiento... Son cinco reales señora- 

En las facciones de la señora Amargagua, se nota la inconformidad y la desilusión, don Antonieto, al mirar que su esposa ni siquiera parpadea y la cual de color parece cambiar, al curandero le paga diciendo: 

-Al paso que llevan, muy pronto, muy ricos serán y podrán ir al norte, a Detroit Michigan, un carro Ford a mercar, en el se podrán mover con más rapidez y a más enfermos podrán explotar- 

El rascuache curandero, embolsandose los reales, con gracioso ademán se despide y junto con su colega, de la casona se alejan, quizá al homeópata se le hubiese quitado lo gracioso, si hubiese sabido que los cinco reales que cobró, son el último dinero que don Antonieto y señora gastaron en atenciones médicas para Anacleto el crónico, porque dos días después, Anacleto es sepultado, y el crónico no ha muerto envenenado por la mordedura de la víbora, ni por el ahogío producido por el asma, ni del cucharazo en el ojo, ni de ninguna de otras tantas e innumerables enfermedades y heridas, murió, sí, eso es muy cierto, pero murió porque ya le tocaba, y el fuerte mozo que la naríz de Anacleto apretó, es inocente, el mozo no es asesino solo cumplía las instrucciones que el curandero indicó, los insectos hemípteros, son inocentes también, y a los ojos de toda la servidumbre de la vieja casona, el mozo es un asesino, pero como no hubo autopsia que indicara "muerte por asfixia", se divulgó la noticia, "muerte natural de Anacleto", y con esa noticia, de Anacleto la  historia, su narración se termina y yo, el señor gato, para rimar el final, seré a la misma vez inteligente y pasguato, por lo que amigos míos, colorín coloreto, que en paz descanse, para siempre, el crónico Anacleto.

Omen42:- Amigo gato, te felicito, te felicito inteligente y pasguato, aunque de eso de pasguato, en la vida que hoy vives, con acierto  lo ocultas y por lo tanto, mis respetos a nueve, y también a un perro sensato, porque de todos, queridos amigos, por sus narradas historias, que aparte de mí, por humanos, tepas, demonios y fantásmas, fueron muy bien escuchadas y en nuestras andanzas futuras, otras historias se seguirán escuchando; queridos amigos, decididamente, no más intermedios, tenemos que alimentarnos, ¿que les apetece?, saben, a mí me gustaría saborear un buen asado de elote y nopal encebollado, con su  calabaza tierna en vinagre y de postre, trocitos de queso añejo con piloncillo quemado, carámba, ¡vamos!, vamos, que el paladar se me ha convertido en corrientes de arroyo, o estero crecido, y eso, me pasa sin haberme  llovido, como que me estoy liricamente inspirando.

Los animales hacen gestos de completo desagrado, y no indican el porque, si es por la inspiración de Omem42 o poruqe supuestamente les hubiera gustado escuchar  a Omem42 decir "me gustaría saborear un asado de res, un perníl de marrano o por lo menos un pollo rostizado",  pero es muy probable que si haya un Mito vegetariano, o fantásma con las mismas preferencias, más sin embargo, para no profundizarnos en esas fantasías, volvamos a  la vieja casona, donde en su Camposanto veinticinco, en la onceava tumba, en una cruz de mezquite, los nombres de "RITOALEGRE y ANACLETO", se leen igual que anteriormente, nada ha cambiado, volvamos también a sus habitantes, donde si hay cambios, y donde don Antonieto, sín saber del natalicio de Ruleto, ocurrido en  la casa del Sitio Viejo, a Pedroalto corriendo muy agitado, mira entrar a la casona y  le escucha decir: 

-Padre mío, fue varón el tercero por Maarieta parido, yo esperaba una hembra, para entregar dos por una, no fue así, y por tal motivo, a mí  hoy me toca partir-

Al decir "partir", Pedroalto, inexplicablemente de la casona sale corriendo y antes de llegar al falsete de entrada al solar, azota inerte en el suelo, boca bajo, como a la tierra besando, supuesto beso, que la abuela, Ruperta  y Feliciana, desde afuera del solar, así como don Antonieto, desde adentro, sin escucharlo, piensan miraron, al mismo tiempo que sin parpadear, al cádaver  de Pedroalto, sín curiosidad tranquilamente observan, como si de antemano supiesen lo que a Pedroalto le ocurre; Marieta tres días después, al enterarse de la muerte de Pedroalto, confusa, como de algo  reflexionando, el Camposanto veinticinco visita, se arrodilla sobre la tierra suelta, recién movida de una tumba donde en la cruz, en el brazo derecho ahora ya se lee "PEDROALTO", Marieta sin mirar el brazo izquierdo de la cruz donde está escrito el nombre de "AGUACLARA", aún mas confusa y llorando, a grito abierto a la tierra le pregunta:  

-¿Porque?, ¿porque nace Ruleto y mueres tu?, ¡tu mi querido Pedroalto!-

 Lo mismo repite varias veces,  y mirando unicamente el nombre de Pedroalto e ignorando todo lo demás que le rodea en áquel Cementerio... Dos días más tarde, Marieta, sin siquiera haber iniciado el negocio de leche que tanto planeó, se despide de todos, dejando sus hijos al cuidado de las dos mujeres más jovenes, a Ruleto con Perfeta, quien ya junta con  un hombre llamado Cuatroalvo, al Sito Viejo se mudan,  a Guillerto con Feliciana en la vieja casona, Marieta a todos los que la miran  les dice: 

-Marielo, sé que está felíz con sus padrinos, mi amor de madre me lo  indica-

 Marieta aprovecha la oportunidad y el ofrecimiento de dos comerciantes que con su carreta vacía, regresan a la población de "Potrero del Llano", sin desviación a unos cuantos kilómetros antes, y después de pasar casi frente a una ermita escondida, está el pueblo de Naranjos, donde, en la fonda y lavandería del campamento de Pemex,  Marieta ya tiene trabajo seguro. De Crisanto, no se sabe nada de nada, pero eso, a nadie preocupa, es muy sabido por todos, cada vez que Crisanto, con dinero se encuentra, de inmediato se pierde y hasta quedar sin ningún quinto en el bolsillo, descaradamente, muy macho, a alguna de las rancherías, por su familia regresa, lo extraño de esta ocasión, es que ya han pasado varios meses y de Crisanto, ni su recuerdo a las mentes de la gente del área regresa; uno de los comerciantes, el más viejo que guía la yunta de bueyes, al observar que el sol ocultandose en el horizonte ya está, sin detener la carreta se expresa: 

-Sería sensato acampar antes de que por completo oscurezca, el caer de la noche, veo que ya se avecina,  mas adelante me desvío, pasaremos la noche frente a la ermita, y de paso, saludo al ermitaño, aunque parezca muy raro, soy su único amigo y con gusto, El siempre me recibe-

Medio kilómetro  adelante, la carreta, en una vereda ancha y descuidada se desvía, minutos despues, enfrente de los bueyes, aparece un hombre corconcho de barba muy blanca y muy larga, que casi le arrastra, su apariencia semeja a la de un anciano  Judío Ortodóxo, quien casi con gritos dice: 

-¡Bienvenido Apolonio!, y veo que acompañado ahora vienes-

El comerciante sonriendo contesta: 

-Se te saluda amigo ermitaño y no tengas pendiente ningúno, mi compañía es gente buena, El es mi nuevo socio Gaudencio y Ella es Marieta, Marieta es mi pasajera hasta la población de Naranjos-

El ermitaño, levantando la cara, mirando a los tres tripulantes contesta:

-De Gaudencio, yo no sé nada, de Marieta, sí, Ella de don Antonieto sangre tiene en las venas, don Antonieto es el hombre de la vieja casona, a quien conocí recien llegado a esas tierras, llegaron juntos, solos de recien casados, El y su primera esposa de nombre  Aguadulce, muy sabia dama de alcurnia española, muchos años después, los traté, me les presenté con mucho respeto, sí, lo hice correctamente, después, cortejé a dos de sus hijas, a la hermosa poetisa Clementina y a la dulce pediatra Amarguras, uno tras otro, dos desprecios severos sufrí, pensé, "por viejo, talvez", resignado, triste y sin resentimiento alguno, a esta mi ermita volví, y me dije, "esto me pasa, por querer tratar de cambiar mi destino", pero eso quedó en el panteón del pasado, bienvenida señora Marieta, usted la culpa no tiene de nada, por otra parte, usted es la hija, del único hijo, sí señora, del único hijo que la poetisa Clementina, a quien yo cortejé primero,  tuvo como madre soltera, suponiéndose, todavía ser muy  virgen aún, al bastardo le llamaron Gualbertoeldeatrás, quien contrajo nupcias, con Marieladeadelante,  la señora madre de usted Marieta, sí señora, su mamá,  hija de mi hermano  Pacientedeafuera y mi cuñada Gardeniadealtura, ¿comprende?, emparentados estamos, sus padres tuvieron dos hijas, usted la primera, la segunda se llama Misericordiadearriba, si me permite, continúo con la historia, su historia, señora Marieta, historia que usted desconoce-

 De inmediato se nota,  mucho tiempo tiene el ermitaño sin abrir la boca, por lo tanto, parece que se desboca después de oír las últimas palabras de Apolonio, Marieta mira asombrada e incrédula al ermitaño e inocentemente pregunta: 

-¿No cree usted que está  confundido señor?, yo soy hija de don Antonieto, el señor del rancho La Gloria- 

El ermitaño, mueve negativamente  la cabeza, al hacerlo, sus  barbas semejan una blanca escoba, el suelo barriendo, Apolonio, como indicando, no querer que su amigo el ermitaño, se sienta ofendido,  interviene diciéndo: 

-Señora Marieta, así como mi amigo, el señor ermitaño, la barba tiene muy blanca, pues sepa usted, que más blanca aún, tiene El su alma, escuchémoslo que nada nos cuesta, yo me imagino, que El no miente, además, de nosotros depende, si  su historia creerle- 

Gaudencio, despreocupado del todo, sin dirigirse a nadie en especial dice: 

-Levantaré las lonas en forma carpa y prepararé las camas y cena entre tanto- 

Al corconcho ermitaño, los casi cerrados ojitos le brillan, se nota el gusto en su rostro, Apolonio, su único amigo, una vez más, sin saberlo, le trajo a su vida un pariente sanguíneo, y quizá también, un motivo para desahogar hablando, mucho del silencio  que en su soledad, la que por su gusto, año tras año ha estado viviendo; Marieta curiosamente confundida, más que convencida de que haya verdad en la historia, o en las palabras del ermitaño, en el tronco seco de un árbol grueso que está frente a ellos, al ermitaño y a su transportador Apolonio, los  invita a sentarse diciendo: 

-Tiene razón don Apolonio, señor ermitaño, y sentados escucharemos mas cómodos su historia, usted me dice que tengo una hermana que se llama  Misericordiadearriba, nombre muy raro por cierto, digo,  en comparación con el mío- 

El ermitaño, se sienta, no en el tronco del árbol, en el suelo, enfrente de Apolonio y Marieta, con sus largas uñas peina su barba con mucha delicadeza, caul amorosa madre acariciando  el cabello de un hijo, y prosigue diciendo.

-Misericordiadearriba, el nombre de raro no tiene nada, es cuestión de acostumbrarse al sonido y  pronunciación, así como sería cuestión de adaptarse al sonido y pronunciación de su nombre completo señora Marieta, por sí no lo sabe, sus padres, a usted nombraron "Marietadeunlado", pero después de la muerte de su padre, todo en las dos huérfanitas cambió, su hermanita Misericordiadearriba, es adoptada por sus padrinos de bautizo don Juantrancaeljardín y su esposa Murioflordeundía, quienes después de hacer un juramento frente a una tumba, cargando la criatura se fueron a residir al otro lado del cerro de Cebadilla, a un legar que hoy día, creo, Laguna o Poza Honda se llama, en cuanto que a usted señora, su abuela, la poetisa Clementina, la toma en su cuidado y se la lleva para El Rancho La Gloria, y al morir la poetisa, bajo la custodia de don Antonieto, usted, como su hija y con el nombre de Marieta se queda, rodeada de cariños felizmente usted crece, hasta que a su vida Crisanto llega, despues del casorio, usted señora Marieta, la historia de su infelíz existencia, conoce mucho mejor, de lo que la conozco yo, disculpeme la franqueza, pero así me siento mejor, no hay nada mejor que hablar con franqueza-

En las facciones de Marieta, después de escuchar al ermitaño, brilla la curiosidad más que la duda, al parecer ha sido convencida de algo que no comprende y pregunta: 

-¿Como dijo, ahora se llama el lugar, donde mi hermana reside?- 

El ermitaño, al notar en Marieta interés por la historia, claramente halagado continúa: 

-Laguna honda señora, sí, Laguna honda, o a lo mejor es Poza Honda, no estoy muy seguro del nombre, pero es una comarca pequeña, unicamente habitan cuatro familias muy chicas, la más grande de ellas, es la de Juantrancaeljardín, su hermana ha crecido con siete otros hermanos y hermanas, legítimos todos Ellos se piensan  que son; supuestamente Misericordiadearriba es la mayor y le sigue un hermano de nombre El Indiograciano, nadie de Ellos, conoce su verdadera procedencia, Murioflordeundía y Juantrancaeljardín, su juramento cumplieron, juraron guardar el secreto hasta la muerte, por boca de ellos, su hermana nunca se enteraría que fuese adoptada y no legítima, con franqueza hoy lo digo, yo no hice promesa ninguna, solo fuí testigo del hecho, confieso también, que de no ser difuntos Juantrancaeljardín y Murióflordeundía, yo tampoco, nunca hubiera descubierto el secreto, aunque pensándolo dos veces, mal, uno se hace con ello, la verdad es la verdad que vive eternamente, la mentira, solo vive hasta que la verdad aparece, entonces muere, pero la verdad vivirá sin morir, aunque cuando nazca la oculten, está temporalmente oculta, pero nunca está muerta, así es señora Marieta, digo que uno se hace mal ocultando una verdad, cualquiera que sea el motivo para hacerlo, pero pienso que más mal aún se le hace a la persona o personas, a las cuales se les mantiene engañadas, si tan solo pensáramos dos veces antes de mentir,  nos daríamos cuenta que esas personas son las más afectadas e inocentes, las que culpa no tienen de nada, pero, claro que está, primero están nuestros egos, lo que nosotros pensamos nos conviene asímismos, más nunca nos preguntamos si les conviene eso a las personas que por algún tiempo vivirán engañadas, dicen que hay un Dios que castiga sin palo y sin cuarta, me estoy inclinando a pensar que eso es muy cierto, miradme, mirad mis despojos señora Marieta, miradme cual soy ahora, no me mireís como fuí, no, no os imagineías lo que fuí o como fuí, dicho esto ya está y por muchas personas: "El ermitaño vive queriendo morir y no puede, y ya no es lo que fue",  y yo acepto que tienen razón, quiero morir y no puedo, tampoco soy ni la milesíma parte de lo que antes yo fuí, se me está castigando sin palo y sin cuarta, ¿porqué?, eso  nadie lo sabe, ni yo mismo lo sé y resignado el castigo recibo, quizá algun día lo sabré, por ahora, solo sé que se puede  pensar que su abuela, la poetisa Clementina, me indujo a pecar y después, después me dió en la naríz con la puerta, y después de golpeado una vez, a la dulce pediatra Amarguras,  inconscientemente, me le arrimé para ser consolado, y también, en la naríz con la puerta me dá, y en lugar de consuelo, dos veces golpeado, posteriormente un largo castigo, sí, solo una vez castigado por ese Dios, por ese etc. etc. etc., sí, sí señora, ese Dios quien en primer lugar, permite que el bastardo de Gualbertoeldeatras muy sano nazca, crezca, se case, fecundidad adquiera y dos hijas engendre a su esposa Marieladeadelante, quien muriera al nacer misericordiadearriba, un año después de nacida Marietadeunlado, o sea usted señora Marieta, usted  que a la edad de año dos meses huerfana de sus dos padres se queda, y queda  al cuidado de una nana de alquiler, por disposición de su padre, junto con su hermanita menor, así la cosa no cuentan; la orfandad ocurre cuando una banda de bandidos asaltantes, a Gualbertoeldeatrás dejan de un árbol colgando después del dinero robarle, también se llevaron las mulas cargadas con castañas llenas de aguardiente, aguardiente que su padre, señora Marieta, compraba y revendía litro tras litro por varias comarcas, muy buen negocio a Gualbertoeldeatras los bandidos robaron,  y no conformes con eso, también con su vida acabaron, fue entonces, cuando a dos pequeñas e  indefensas hermanitas, separó el destino, al decir que fue el destino el que las separó, a nadie he culpado del hecho señora Marieta, por lo tanto, usted por favor, tampoco me culpe el haberme desbocado, lo cual seguiré haciendo hasta terminar de narrarle, lo que por muchos años, le ha sido a usted ocultado, sí señora, lo hago sin interés alguno y más entusiasmado que tranquilo, yo solo trato de hacerle comprender y aceptar su pasado y tambien resignarse para aceptar su futuro señora Marieta, más que otra cosa, debe de saber que lo primordial por mucha gente callado, es que al separar a dos seres humanos tan pequeñitos, inocentes e indefensos, un maleficio, de tal  hecho nació, maleficio que tendrá su final cuando tenga efecto la primera reunión de las dos hermanitas, cuando ambas, juntas, se enteren y acepten su verdadera procedencia, hecho que también al ocurrir, terminará con la existencia del último descendiente del segundo matrimonio de don Antonieto, quienes son y han sido los principales beneficiarios del maleficio, el maleficio, los ha hecho vivir muchos más años de los que debieron vivir, si no me equivoco, aún viven cuatro, tres hembras y un hombre, pronto morirá una de las hembras, lo hé visto en las estrellas, las estrellas, señora Marieta, nunca me han mentido anteriormente, por esa razón siempre me he guiado por ellas-

Marieta, que ha escuchado atentamente al ermitaño, mira intencionalmente a su transportador Apolonio, lo mira sin parpadear, como esperando instrucciones, pero en el rostro de Apolonio, no aparece  cambio ninguno, más bien, parece o se nota, que el sueño lo quiere vencer, todo lo contrario en Marieta; Gaudencio acercándose al círculo, les dice: 

-Mi socio, señora Marieta,  cena y camas están listas, se le invita señor ermitaño, y disculpe la intervención señor mío, pero por ahí escuché algo de un maleficio de igual  parecido, se dijo que tal maleficio, podría ser terminado por el padre del padre que engendró a las criaturas, o sea el abuelo paterno, ¿el maleficio, del que  por ahí yo escuché, tendrá  relación con el de su historia, señor ermitaño?- 

 El ermitaño, sin voltear para mirar a Gaudencio, caso omiso hace de la pregunta y a su amigo Apolonio le dice: 

-Te notas cansado y hambriento mi amigo, el sueño a punto está por vencerte, será mejor que llenes tu estómago y duermas, la noche se está haciendo corta-

Marieta, poniendose de pié, les sugiere:  

-Cenando entonces,  escucharemos mas de la historia, y si no termina con ella, en otra ocasión podrá hacerlo, yo aunque sea caminando vendré para conocer el final, como por ahí dicen, diré "la curiosidad mata al hombre", pues así podrán decir también que  la curiosidad mata a la mujer-

Ninguno de los tres hombres dice nada mas al respecto y es lógico, Marieta quiere hacer un avance más en favor de la mujer, cenando se intercambian miradas de "yo no sé" entre los cuatro, cuando parecen estar escuchando el sonido de ecos de voces extrañas, ecos que nadie en esas Regiones se explica, tampoco intentan hacerlo, cuando yo escucho esos ecos, los explico diciendo que es el viento azotándo la vegetación.

EL PERRO,Y EL GATO

Omem42:- Esa vieja casona, se me figura, que cada vez que queremos a ella llegar, más distante parece de nosotros estar, decidme amigos, ¿A ustedes no se les pasa lo mismo?

El perro:- A mí sí amigo Omem42, hasta me parece que voy llegando a un espejísmo, entre más camino, más cerca lo veo, pero camino y camino y  nunca llego a su orilla.

El gato:- Es el hambre amigos, el hambre que juntándose con el cansancio, surten en uno esos efectos, mejor paremos a descansar un momento, ahí está un árbol frondoso que no parece mezquite, pero el servicio de sombra, es el mismo, así que, con o sin sus permisos queridos amigos, ahí merito me tiro, mejor dicho, me echo.

Omem42 y los dos animales, se llegan a una guácima, mejor dicho, Omem42 y el perro, siguiendo al gato, el que se desploma sin revisar siquiera el tronco de la guácima, en la corteza de estos árboles, al hacerse una raspadura, brota una clase de goma, que no es peligrosa, pero que si puede enmarañarse en el pelo del felino causandole molestias al secar, cosa que el gato sabe muy bien, pero pareció no importarle y recargándose en el tronco del árbol, comodamente empieza a roncar, Omem42 y el canino, después de cerciorarse que en la parte del tronco donde se van a recargar no hay goma, hacen lo mismo y a descansar tranquilos cerrándo los ojos, a los ronquidos del gato, sus ronquidos unen también.

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(los perritos y el...bla...bla...son los mejores amigos de la mujer, hasta parece que...con la tenaza...bla...bla, pero hay de perritos a perritos, como en todo)

 

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