omem42 

AL DESAPARECER  SU SOMBRA,(sin color al frente de su cuerpo) SE MIRA ASI:  

SU SOMBRA SE CONVIERTE EN UN PERRO Y UN GATO, SUS ETERNOS COMPAÑEROS DE AVENTURAS.

DESPUES DE ENTERARTE, Y SI LO DESEAS; SUGIERE ENLACE O PAGINA A UN AMIGO/A.

"ONCE TUMBAS, VOLUMEN 9"

 

Han pasado varias décadas, muchos años, desde la primera ocasión en que miré a dos niños correr por las veredas entre el Sitio Viejo y el Rancho la Gloria, los mismos años desde que observé también, la actitud de la Abuela sirviendo de partera del natalicio de uno de aquellos niños, y que también por vez primera mis ojos vieron a Marieta, y también en cuya época conocí la vieja casona y me relacioné con el viejo Antonieto, mi abuelito, mejor dicho, a quien yo llamé "abuelito", también en la vieja casona miré por primera vez al cretino de Crisanto; de quien actualmente se corre la voz, de que en esta ocasión se perdió para siempre, o sea que el cretino de Crisanto murió, y lo ya esperado ha ocurrido, cuando el cretino falleció ninguno de sus hijos se enteró de como y donde Crisanto murió, ni se sabe donde fue sepultado, lo más probable es que se encuentre en alguna fosa común de cualquier cementerio municipal, ya que de acuerdo a opiniones adversas, en esos tiempos y en esas áreas, por razones religiosas, a los cadáveres sin dolientes, era prohibido el convertirlos en ceniza; varios meses pasaron después de la muerte del cretino hasta que Luperta se enteró de tal hecho, y la atrasada noticia entre sus hermanos corrió, o sea mucho tiempo después de la muerte del maldito cretino, sus hijos se enteraron de tal suceso, y lo único que se recuerda y se sabe; es que una nieta del cretino, hija primogénita de Guillerto, al escuchar la noticia de que, quien había sido su abuelo había fallecido, por su mejilla una lágrima rodó, pienso que fue quizá, la única lágrima que por el cretino de Crisanto se derramó; curioso detalle, porque muchos años antes,  esa nietecita del cretino, con curiosidad infantil se impulsa y a Guillerto le pregunta: 

-¿Padre, quien es mi abuelo paterno, aún vive?, conozco y sé quien es el padre de mi mami, El es mi apá, ¿tu no eres bastardo, verdad papi?-

 Guillerto al observar de su hijita el inocente impulso, se prometió que su niña conocería a su otro abuelo y ha indagar por el paradero del cretino de Crisanto dio inicio; o quizá lo hizo también en honor y recordando las palabras de su madre, de Marieta, "Sea lo que sea, El es tu padre y no debes juzgarlo"; algún tiempo después, en un pueblito del Estado Mexicano de San Luis Potosí llamado Ebano, situado en una parte donde San Luis Potosí hace frontera con el Estado de Tamaulipas, con la claridad de la luna, a eso de las nueve de la noche, de pie y entres charcos de agua de la llovizna del día, fui testigo de la única y última reunión que ya de adultos, tres de los hijos de Marieta, exceptuando a Ruleto, con quien los engendró sostuvieron, también atestigüé las palabras de Guillerto dirigidas a Crisanto, fueron estas;

 -Ella es tu nieta, la inocente quiso conocerte, la he traído a que mire tu cochina y maldecida figura-

 Observé y para siempre me grabé en la memoria, la mirada inocente de aquella niña dirigirse a los ojos vidriosos de aquél hombre, y también escuché el chapoteo del agua sucia del charco que los pies de la niña, ocasionaron al alejarse corriendo del sitio y meterse al vehículo de su padre, garantizo que su carrera, no fue de gusto, más bien, me atrevería a asegurar, que fue de susto..., el vehículo, Guillerto lo estacionó alejado del charco, dizque porque había temor de que las llantas resbalaran y atascado quedara hasta el charco secar; entretanto la madre de la niña, lentamente se movía frente al cretino de Crisanto, trataba de evitar el mojarse los pies con el agua del charco, al parecer sin lograrlo, al igual que Marielo y Luperta; Crisanto a la madre de la niña se dirige diciendo: 

-Hacen bien en no querer estar con los pies en el agua, eso enferma a la gente señora, de eso Yo ya estoy enfermo, pero no es por eso, el que su marido nunca me haya querido, se rumoran otras razones- 

A lo que la esposa de Guillerto, sin vacilar y a la vez, como con curiosidad y sin malicia contesta: 

-Y para curarse, visitó ya algún doctor, ¿le han dado alguna receta o está tomando medicinas?-

 Crisanto no contestó, miró a Marielo y a Luperta, como con la intención de mirar también a Guillerto, quien sin darle oportunidad, dio media vuelta y sin importarle el agua del charco, caminó diciendo: 

-Si algo necesitas maldecido cretino, desde una receta médica, hasta un funeral, cuenta con la ayuda de tu nieta; lo digo, prometo y cumpliré lo que ofrezco..., muy a pesar de estar bien seguro, de que nada de eso mereces maldecido cretino; y aclaro que concretamente se que tu nombre de pila, no es maldecido cretino, pero es el nombre que de toda o mucha gente escuché, al a tí referirse- 

Guillerto no paró hasta juntarse con su hijita dentro del vehículo; esa fue la última vez que el cretino de Crisanto, la espalda de su hijo Guillerto, en la claridad de una noche poco lluviosa miró, y sin decir nada, sin despedirse de nadie, dio media vuelta y entre los charcos de aguas se alejó; se supo que el cretino de Crisanto, a su hija Luperta, después de esa reunión, en varias ocasiones, por enfermedad y necesidad económica visitó, y que el costo de esas visitas, que incluyeron consultas clínicas y operación de cataratas, Guillerto en honor a su hijita, sin comentarios solventó; con un gesto raro en sus caras, la madre de la niña, su tío Marielo y su tía Luperta, al vehículo regresaron mirando hacia todos lados, y entre Ellos preguntándose, si alguien había escuchado unas voces, unas voces con el sonido como de un eco, voces que yo no escuché:

  Omem42:- Con cuidado amiguitos, no se mojen las patas, hagan lo mismo que estoy haciendo yo, caminando en el aire.

El gato:- En el aire no se camina mi amigo, en el aire se vuela, aunque quizá esta vez tengas razón Omem42, tu no tienes alas y tampoco las tenemos yo y el canino.

El perro:- Y tú gaturro, como siempre, el burro se cuenta primero, se dice el canino y yo, por si no lo sabías.

El gato:- No perdonas nada perrucho, la voz que de mi salió en la segunda parte de mi párrafo anterior, fue exclamada por una de mis personalidades sin educación, así que discúlpale canino.

Omem42:- Amigo felino, mis felicitaciones, eres un experto disculpado tus errores e ignorancias, y lo que más me agrada, es con la desfachatez que lo haces.

El perro:- Disculpa amigo Omem42, olvidando por un rato la desfachatez del gaturro, dime ahora, ¿únicamente nos llegamos a estas fronterizas tierras para atestiguar la reunión familiar entre padres hijos y nietas?.

Omem42:- Así es amigo canino, únicamente a eso, y la reunión aparentemente, no fue muy satisfactoria a nuestra mirada, pero de muchísima importancia para la niña de Guillerto, de quien se dice, que nunca más volvió a mencionar al cretino de Crisanto, pero que cuándo supo del fallecimiento del cretino, por su mejilla rodó una gruesa lágrima, lágrima que nunca se supo si fue de dolencia, o simplemente, fue una gota de un líquido muy cristalino, que bien pudo representar la limpia de algunas conciencias...  

CONTINUA EN VOLUME DIEZ Y SUBSECUENTE...pulsa oncetumbas vol.10

 

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EL PERRO, Y EL GATO

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