Unas consideraciones sobre la expresión “te quiero”

 

   A veces escucho de algún pibe que se transa a una mina por primera o segunda vez y le dice que la quiere (o peor, que la ama). Me parece risible. Yo ni con medio litro de vodka encima y sufriendo la erección mas violenta hago eso. ¿Qué necesidad hay? A uno le puede gustar mucho el otro pero, ¿cómo se despiertan con tanta facilidad los sentimientos en las personas? Es raro, pero cuando alguien me agrada en serio, en vez de abandonarme a mis sentimientos, me gusta saber con certeza que tengo motivos válidos para sentir eso, y entonces en vez de decir “te quiero”, prefiero que sea mi cerebro el que hable, y no mi corazón (o mi pija), y que explique lo que me sucede. No quiero que haya malentendidos. Y cuando las personas se quieren, muchas veces (¿o casi siempre?) es como resultado de un terrible malentendido, generado por la ignorancia (respecto al otro) y por la necesidad (de querer o de ser querido).

   Está muy claro que muchos tipos le dicen a una mina que la quieren, apenas la conocen, simplemente porque la quieren... coger. Lo que yo me pregunto de vuelta es, ¿hace falta? Yo, a las minas que las cuales me acosté (aunque no fueron muchas), nunca les había dicho que las quería antes de llegar al sexo – y tampoco lo hice después, salvo alguna notable excepción. Si a una mina un tipo le gusta, es muy probable que se acueste con el sin que hagan falta mayores razones, y si no le gusta lo suficiente (bien sea por su cara o por su personalidad), por más que le haga creer que la quiere, no la va a poner (tal vez llegue a hacerlo, pero perdiendo mucho tiempo y toda la dignidad – ver más abajo).

   Recuerdo una charla con una chica: me contaba que un pibe que conocía hacía tiempo la llamaba para invitarla a salir, a comer, al cine, etc, y a la mina con este pibe no le interesaba tener nada; sin embargo en algún día de aburrimiento, se hubiera acostado con el, de modo que si en lugar de todas estas pelotudeces él hubiera sido directo y al llamarla le hubiera dicho “¿vamos a coger?”, ella hubiera dicho que sí, sin pensarlo demasiado. El tipo se perdió un polvo – y uno muy bueno – por boludo.  [Que el pibe estaba caliente con la mina lo sabemos porque si bien no se lo dijo explícitamente a ella, sí me lo dijo a mi]

   La verdad, no me gusta un carajo la idea de que para tener sexo uno tenga que hacerle creer a una mina que está enamorado. Digo así, porque muchas veces los jóvenes tienen tantas ganas de ponerla que terminan creyéndose en serio ellos mismos que están enamorados. Si se masturbaran lo suficiente o buscaran a otra mina, en lugar de perder tiempo, se darían cuenta. Yo por mi parte, pienso que no vale la pena esforzarse tanto. Te gusto o no te gusto. Eso de terminar gustándole a una mina por cansancio, por el mero hecho de insistir, o por darle lástima, me parece despreciable. Lo que decía antes de perder la dignidad.

   Mención aparte para los pibes que se hacen los amigos de alguna mina, cuando en el fondo se la quieren coger bien cogida, y la amistad sólo representa un medio para llegar a eso, en lugar de ser un fin en sí mismo. A veces ni siquiera son del todo conscientes de esto. Para colmo la ingenuidad de la amiga en cuestión le impide ver que lo único que el sujeto quiere es COGER, y deja que el pibe siga guardando esperanzas y se mantenga al acecho. 

   Estoy hablando siempre de los hombres y su actitud hacia las mujeres: que una chica le diga a un pibe que lo quiere, bueno, eso es otro tema, y me reservo opinar al respecto. Pero que quede claro que no es lo mismo, a una mujer se le deben permitir ciertas cosas que a un hombre no. Que un hombre se engañe a si mismo, desconociendo que la fuente de ciertos sentimientos suyos esta en los impulsos mas básicos, los cuales buscan satisfacerse mediante todos los medios, me parece inaceptable. En suma, digo que la mujer tiene mas derecho a ser tonta. El hombre debe que ser más inteligente y honesto (al menos consigo mismo) y además respetar el noble sentimiento de la amistad.

 

 

 

<< En estrecha relación con algunas cosas que digo aquí, se encuentra otro texto cuya lectura recomiendo a continuación >>

 

· La única manera: Sobre la posibilidad de la amistad entre el hombre y la mujer

 

 

 

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