| "�Qu� af�n ponen los hombres en sus asuntos terrenos!: ilusiones de honores, ambici�n de riquezas, preocupaciones de sensualidad. - Ellos y ellas, ricos y pobres, viejos y hombres maduros y j�venes y aun ni�os: todos igual. Cuando t� y yo pongamos el mismo af�n en los asuntos de nuestra alma tendremos una fe viva y operativa: y no habr� obst�culo que no venzamos en nuestras empresas de apostolado" (San Josemar�a Escriv�, Camino). "Un plan de vida cristiana, vivido con seriedad e inter�s, puede ser el medio para conseguir que tu vida no sea est�ril, sino que vivas como un verdadero hijo de Dios" (Devocionario de los Fieles y Cantos Gregorianos, 1987) PLAN DE VIDA CRISTIANA* CADA DIA Lev�ntate a hora fija y, a ser posible, temprano. Oraciones de la ma�ana � ofrecimiento de obras � y un rato de oraci�n personal ante el Se�or. Santa Misa y comuni�n sacramental, con unos minutos de acci�n de gracias. Agradece al Se�or el enorme regalo recibido. Reza el Santo Rosario, solo � en familia. Familia que reza unida, permanece unida. Puedes mantener la presencia de Dios durante el d�a mediante le uso de jaculatorias, comuniones espirituales, actos de amor y desagravio por tus pecados y los de tu pr�jimo. A la mitad del d�a reza el �ngelus o Regina Coeli a laVirgen para mantener viva la presencia de Dios en tu trabajo, oficio, estudios o cualquier situaci�n en la que est�s. Haz la visita al Sant�simo Sacramento. Para mantener viva tu fe, defenderla y ayudar a otros, unos minutos de lectura de un libro piadoso y de la Sagrada Escritura, te ayudar�n bastante. Examen de conciencia de alg�n defecto dominante o virtud a conseguir puede ser muy provechoso. Tu confesor puede ayudarte. Antes de retirarte a descansar por la noche, un examen breve de c�mo ha ido el d�a que acaba, para pedirle perd�n al Se�or y darle gracias por tantos beneficios recibidos. CADA SEMANA Puedes confesarte aunque no tengas pecados mortales, para recibir la gracia sacramental. Asiste a alg�n medio de formaci�n cristiana que pueda haber en tu parroquia, en el colegio, en aquella asociaci�n cristiana. Cada semana puedes cuidar los puntos que sugerimos a continuaci�n en la Semana del Cristiano. CADA MES Haz un retiro espiritual, aunque sean s�lo unas horas. CADA A�O Asiste a un curso de retiro o ejercicios espirituales. LA SEMANA DEL CRISTIANO* DOMINGO � Dedicado a honrar a la Sant�sima Trinidad. Asistiendo con fervor a la Santa Misa y comulgando en ella. Rezando el Santo Trisagio. No profanando este d�a con diversiones peligrosas y malas. Dedicar alg�n momento del d�a a visitar alg�n enfermo u otra obra apost�lica. LUNES � Dedicarlo a rogar por las almas del Purgatorio. Rogando por las almas de nuestros parientes, amigos y bienhechores. Ofreciendo por ellos la Santa Misa, comuni�n y santo rosario. Rezando algunas preces especiales como el responso �Lib�rame D�mine� MARTES � Dedicarlo a nuestro santo Angel Custodio. Cuidando en especial el trato amistoso y reverencial. Acudiendo a �l en todas nuestras necesidades y tentaciones. Encomendando a sus �ngeles a las personas que tratemos en este d�a. MIERCOLES � Dedicarlo al glorioso Patriarca San Jos�. Invoc�ndolo a lo largo del d�a con diversas jaculatorias. Rez�ndole la oraci�n de octubre como protector de la Iglesia. Suplic�ndole nos conceda una buena y santa muerte. JUEVES � Dedicarlo al Sant�simo Sacramento del Altar. Cuidando especialmente la preparaci�n de la Misa y Comuni�n. Haciendo la meditaci�n sobre alg�n tema eucar�stico. En la visita de hoy al Se�or llevarle alg�n sacrificio especial. Hacer a lo largo del d�a frecuentes comuniones espirituales. VIERNES � Dedicarlo a la Pasi�n de Nuestro Se�or Jesucristo. Meditando alg�n pasaje de la Pasi�n y Muerte del Se�or. Haciendo alg�n acto de mortificaci�n corporal. Haciendo, por amor y gratitud, el ejercicio del V�a Crucis. SABADO � Dedicado a la Sant�sima Virgen. Rezando las cuatro partes del Santo Rosario. Visitando alguna iglesia donde se venere alguna imagen suya. Invoc�ndola filialmente con el rezo de frecuentes jaculatorias. Rezando piadosamente la Salve. * Han sido tomados del Devocionario de los Fieles Cristianos y Cantos Gregorianos, Manuel Agudo Gimena, Ed. Galduria, 1987) |