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Sermones

       ¿Cómo iluminar al mundo? Autor: Cristian Almuna

         Alabadle                          Autor: Cristian Almuna

         ¿Qué vasija soy yo?          Autor: Cristian Almuna

         La oración modelo             Autor: Cristian Almuna

Bosquejos

         Excusas y más excusas      Autor: Cristian Almuna

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Cómo iluminar al mundo?

 Texto: “Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”.   San Juan 8:12

INTRODUCCIÓN

En nuestra vida cotidiana, es muy necesario tener a lo menos una vela para poder iluminarnos cuando llega la oscuridad de la noche. Quien de nosotros cuando hay un apagón no se a asustado o desorientado por el sólo hecho de no poder ver donde esta, o hacia donde se dirige. Así hay mucha gente en el mundo que está desorientada, no sabiendo que camino tomar, por falta de una luz que la guíe. Es por esto que hoy les hablaré de ¿Cómo iluminar al mundo?.

             I.      Iluminamos al mundo mostrándonos a este.

Como cristianos debemos mostrar la luz que hay en nosotros para poder iluminar a quienes andan en tinieblas. Debemos hacerles ver que es mejor la luz del día que la oscuridad de la noche (tinieblas). El mostrar la luz como cristianos significa iluminar con nuestras obras y así glorificar al Dios que servimos, nuestro Padre Celestial.

·        Mateo 5:14-16

No podemos pasar la vida tratando de demostrar que somos hijos de Dios y hacer lo contrario a su voluntad, los que nos rodean tienen que ver nuestras buenas conductas, nuestras obras, nuestra fe, esto sin necesidad de decir que somos cristianos, sino que con nuestras obras evidenciarlo. (nuestros frutos). Debemos ser antorchas vivientes que iluminemos y mostremos la senda a seguir, mostrándonos en todo lugar y a cada momento con nuestra actitud de vida.

Hermanos seamos luz para quienes no conocen a Cristo, seamos antorchas que iluminen los caminos de quienes no conocen a Dios. Ya no podemos decir ser hijos de Dios y hacer lo que el mundo hace, de aquella forma no iluminamos, solo confundimos y oscurecemos aun más las vidas no creyentes. Desorientamos el caminar de quienes están comenzando una vida en rectitud, una vida en luz. Seamos responsables de asumir que somos luz para llevar al mundo a Dios a través de Cristo.

           II.      Iluminamos mostrando a quien vino a dar la verdadera luz, Cristo.

Cuando hablamos de la verdadera luz, hablamos de Jesús, el Mesías, quien vino a este mundo a dar luz, a sacarnos de las tinieblas. Jesús es luz y decimos que es la verdadera luz por el hecho que a través de Él tenemos vida , a través de Él conocemos al Padre.

·        Juan 8:12 ; Juan 1:9 ; Juan 3:19

Nos queda claro a través de los pasajes que Jesús es la verdadera luz, que nos vino a dar claridad y sacarnos de las tinieblas que estábamos. Él lo hace así en cada una de nuestras vidas, nos ilumina la senda a seguir. Lo hizo al mandarnos a sus hijos en un principio para que nos ministrarán. Así como otros nos mostraron la luz de Cristo, ahora debemos mostrarla nosotros.

El nos muestra y grafica el mal para que no caigamos, nos ilumina y no permite que vayamos por la senda de oscuridad, al contrario ilumina el camino, nos muestra la verdad, nos muestra como llegar al Padre.

Hermanos, Jesús es la luz que su pueblo propio pueblo (judío) no quiso reconocer, el cual es condenado, ya que al crucificarlo amó más la oscuridad, amo más las tinieblas de este mundo. Nosotros no debemos hacer lo mismo, al contrario, tenemos que mostrarlo a Él como la verdadera luz que nos guía al Padre, debemos predicar su evangelio para que las fuerzas de las tinieblas se dispersen y el mundo conozca a Jesucristo el Salvador.

CONCLUSIÓN

Como cristianos nuestra responsabilidad es ser luz a este mundo lleno de pecado, un mundo que está aterrorizado por las guerras, calamidades, pestes, etc. Hay millones de personas que esperan una salida, la que no podemos negarnos a mostrarles. Debemos iluminar sus vidas mostrarles que existe una vida llena de amor, de rectitud, de luz. Con nuestras obras debemos mostrarle el opuesto al mundo en el que viven.

Debemos ser antorchas vivientes que no dejen de arder y mostrar la luz que Cristo nos da, mostrar la verdadera luz que Cristo significa.

No seamos negligentes, nuestra obligación es predicar y mostrar el evangelio de luz que es Cristo. Recibamos las bendiciones que Dios tiene para nuestras vidas.

Cristo es la verdadera luz que ilumina al mundo. 

 

 

Alabadle

Texto: “1 Venid, aclamemos alegremente a Jehová;

    Cantemos con júbilo a la roca de nuestra salvación.

    2 Lleguemos ante su presencia con alabanza;

    Aclamémosle con cánticos.

    3 Porque Jehová es Dios grande,

    Y Rey grande sobre todos los dioses.

    4 Porque en su mano están las profundidades de la tierra,

    Y las alturas de los montes son suyas.

    5 Suyo también el mar, pues él lo hizo;

    Y sus manos formaron la tierra seca.

    6 Venid, adoremos y postrémonos;

    Arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor.”. Salmos 95:1 – 6

INTRODUCCIÓN

La palabra alabar en un diccionario es definida como elogiar, celebrar. Entonces podemos decir que alabanza es acción de alabar. Son varias las traduccioness del hebreo de la palabra alabar, las que tiene distintos significados. Como ejemplo tenemos HALAL”, que traducido es alabar, exaltar, celebrar, brillar o resplandecer, ensalzar (usado 113 veces en el A.T.). Como esta tenemos varias traducciones más. Si definimos con nuestras palabras alabanza diremos que es enaltecer a Jehová Dios, a través de nuestras palabras, cantos y hechos. Hoy veremos 3 motivos por lo cual debemos alabar a Dios.

             I.      Grandes son sus Maravillas

Debemos alabadle porque grandes son sus maravillas, el creó este mundo, y lo que hay en el.

·        Salmos 105:1 – 2, Génesis 1: 27

Reconozcamos los grande que ha hecho Jehová.

          II.      Nos libra de nuestros opresores

Otro motivo para alabadle es que nos liberta de nuestros opresores. Cuando decimos opresores decimos enemigos, o sea que nos libra de nuestro mayor enemigo, Satanás.

·        Salmos 3,  27.

Reconozcamos la salvación que nos da Jehová al librarnos de todo mal.

       III.      Jehová es Grande y Poderoso

Alabadle porque grande es Jehová, es por sobre todo lo que vemos y no vemos, lo terrenal y espiritual, Rey de Reyes, su grandeza vence todo imperio, toda potestad.

·        Salmos 96: 4, 95: 3, 145: 3.

 La grandeza de Jehová esta en todas partes, debemos alabarle por esto, es digno de todo loor.

CONCLUSIÓN

Hemos visto 3 motivos para alabar a Jehová nuestro Señor, sabemos que grandes son sus maravillas, sabemos que nos libra de nuestros enemigos y sabemos que es lo mas grande y poderoso de todo el universo.

Debemos alabarle, razones tenemos, y en cantidades.

Es digno de todo loor, de suprema alabanza.

Dios les bendiga.

 

¿Qué vasija soy yo?

Texto: “Palabra de Jehová que vino a Jeremías, diciendo:  Levántate y vete a casa del alfarero, y allí te haré oír mis palabras.  Y descendí a casa del alfarero, y he aquí que él trabajaba sobre la rueda.  Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en su mano; y volvió y la hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla.”Jeremías 18:1 – 4.

 

INTRODUCCIÓN

Cuando éramos pequeños, incluso ahora que somos adultos, nos ha tocado hacer o ayudar en alguna tarea de artes manuales. Ayudamos creando con nuestras manos, quien no ha trabajado alguna vez con greda o arcilla haciendo un jarro, un cántaro, o una vasija. Nos damos cuenta que hay distintos procesos por los cuales pasa nuestra creación, a través de estos vemos como muchas veces no nos resulta de inmediato lo que estamos haciendo. Sin embargo lo volvemos a intentar. En dicho proceso a medida que avanzamos vemos como nuestra creación toma distintas formas, vemos la etapas por las que pasa, además vemos como con el pasar del tiempo lo que en un principio era nuevo, comienza a deteriorarse. Al creyente le sucede lo mismo, es por esto que hoy veremos en que etapa del proceso estamos, o sea, veremos que tipo de vasija somos.

 

             I.      ¿Somos vasijas Nuevas?

Al comenzar el caminar cristiano somos similares a las vasijas nuevas, nos disponemos a trabajar en todo momento en la obra del Señor. La similitud la encontramos en que a una vasija o recipiente nuevo le ponemos de todo, no entendiendo que algo de lo que coloquemos puede dañarla. Si el alfarero utilizará inmediatamente la vasija nueva sin dejar que termine todo su proceso, esta no aguantaría y se estropearía.

·        Jeremías 18: 4 

          II.      ¿Somos vasijas Arruinadas?

Debido a la mala utilización de una vasija, esta puede dañarse, ya sea, por los demás o nosotros mismos. El cristiano cuando no utiliza bien su vasija también se puede arruinar, incluso a veces llegando a la destrucción total. (de su vida espiritual)

·        Daniel 5: 23

       III.      ¿Somos vasijas Vacías?

Después de que arruinamos nuestra vasija, nos damos cuenta que no hacemos nada, que marcamos el paso, o sea, estamos vacíos.

·        Jeremías 14: 3

        IV.      ¿Somos vasijas Limpiadas, para honra, y útiles para el Señor?

Podemos limpiarnos, buscar lo de Dios, así seremos útiles para el señor, seremos vasijas con las que Dios podrá trabajar.

·        2 Timoteo 2: 21

           V.      ¿Somos vasijas Restauradas?

Si disponemos nuestros corazones a hacer lo bueno, Dios nos restaurará nuestra vasija y el derramará de su espíritu en nuestra vida.

·        Jeremías 18: 5 – 6

CONCLUSIÓN

Como vemos el cristiano muchas veces sufre un proceso similar a estas vasijas, debemos disponernos a que si estamos en una etapa baja de este proceso perseverar para poder restaurar nuestra vida espiritual después de esto vendrá el avivamiento que estamos buscando.

 

La oración modelo

Texto: “Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis”. San Mateo 6: 7 – 8

 

INTRODUCCIÓN

Cuando tenemos necesidades acudimos a la oración, ya sea por algo material o espiritual. Grandes campañas evangelísticas son preparadas con mucha oración, pero nos hemos puesto a pensar que de especial tienen dichas oraciones que hacen que en estas campañas se manifieste el poder de Dios. A veces creemos que necesitamos extensas oraciones para dirigirnos a nuestro Padre Celestial, oraciones en las que repetimos frases una y otra ves, sin tener profundidad en la comunicación con nuestro Padre. Nuestro Señor Jesucristo nos enseña acerca de esta disciplina que debe haber en todo cristiano, dejándonos un modelo a seguir. Es por esto que hoy veremos 5 aspectos que rodean a la oración modelo.

 

             I.      La Relación que existe entre el creyente y Dios

 

La oración depende de la relación que hay entre Dios y nosotros. Cuando esta relación no esta bien, la oración no comienza en buena forma, ya que se deduce que la comunión entre el creyente y Dios no existe. No podemos pretender llegar a Dios sin una buena conexión con ÉL.

Mateo 6:9 comienza diciendo; “Padre nuestro que estás en los cielos...”, aquí Jesús nos muestra que debemos estar en comunión con el Padre al momento de comenzar la oración, nuestra relación debe ser la óptima para comenzar a comunicarnos con Dios Padre.

Hermanos debemos tener una buena relación con el Padre al momento de orar hacia Él, de esta forma entramos en comunión con Dios.

           II.      La Reverencia del creyente hacia Dios

La reverencia debe estar presente en la oración a Dios. Debe notarse quien es Él al momento de dirigirnos hacia su persona. Cuando oramos debemos enaltecer su nombre, expresando con convicción la naturaleza santa y divina de Dios Padre.

Mateo 6:9 termina diciendo; “...santificado sea tu nombre”. Jesús a través de su enseñanza nos indica que debemos santificar el nombre de Dios, santificar el nombre del Padre Eterno.

En nosotros como cristianos debe existir reverencia a Dios Padre en nuestra oración, reconocer su santidad siempre que elevemos una oración, ya sea por petición, agradecimiento u otra razón por la que oremos a Él.

       III.      La sumisión ante Dios en nuestra oración

Esto significa que siempre nuestra oración debe ser en un tono de sometimiento a su voluntad divina, en todo ámbito de cosas, ya que Él es el que determina lo que se hace, responde o provee. Al orar se debe establecer que la voluntad del Padre es la que vale.

Mateo 6:10 dice; “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra”. Nuestro Maestro aquí nos enseña que la voluntad de Dios debe prevalecer en la tierra tanto como en el cielo, con esto nos recuerda que la voluntad de Dios Padre es por sobre todas los preceptos humanos.

Cuando oremos dejemos las cosas en las manos de Dios, el es quien hace siempre su voluntad.

        IV.      Las peticiones que ponemos ante Dios Padre

Otro aspecto que rodea a la oración modelo son las peticiones. Al orar exponemos peticiones de distintos géneros; necesidades diarias, perdón personal, y por fuerza espiritual. Este tipo de peticiones, encuentran respuesta en la oración.

Mateo 6: 11- 13 comienza diciendo; “El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal...”, Jesús nos enseña a través de este modelo, las distintas necesidades que satisface nuestro Padre Celestial, al referirse a “el pan de cada día”, se refiere a las necesidades diarias que tenemos como humanos (alimento, vestuario, etc.). Al decir “perdónanos nuestras deudas”, se refiere al perdón divino que nosotros necesitamos por parte del Padre. Y por ultimo la necesidad de sentirnos protegidos del mal.

Debemos dejar nuestras necesidades en manos de Dios, el ha de satisfacerlas en el momento adecuado, cuando creamos estar solos, Dios Padre nos demostrará que no es así.

           V.      Reconocer que todo lo creado es de Dios y por siempre y para Él es la Gloria

En este último aspecto debemos entender que todo reino, toda gloria y poder son de Dios, por lo que no debemos dejar de alabarlo cuando oramos al Padre. Dar gracias por todo lo creado y por la sangre de su Hijo, la que nos da Vida Eterna.

Mateo 6:13 al final dice; “porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén”, Jesús aquí nos enseña que Dios Padre es Eterno, y Soberano por sobre todas la cosas.

Hermanos al orar nunca debemos dejar de reconocer toda la gloria de Dios, al orar debemos reconocer que su poder y soberanía son eternos, duraderos por los siglos de los siglos.

 

CONCLUSIÓN

Como hemos visto, nuestro Señor Jesucristo nos ha dejado un modelo para orar, no quiere decir que lo repitamos una y otra ves (Padre Nuestro), tal como lo dice la Biblia, si no que es un modelo a seguir, para que nuestra oración no sea solo repeticiones o palabrería. Recordemos que Nuestro Dios Altísimo no escucha repeticiones ni palabrería (Mateo 6:7). De esta forma nuestra oración es eficaz, nuestras peticiones son satisfechas, y por sobre todo nuestro Dios es exaltado.

 

Excusas y más excusas

 

Texto: “Entonces dijo Moisés a Jehová: !!Ay, Señor! nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua.”   Éxodo 4:10.

 

INTRODUCCIÓN

Hoy les hablaré de lo que esconden las excusas y la bendición que hay al dejarlas.

             I.      En la excusa no hay libertad.

·        Jueces 6:15

·        Éxodo 4:10

          II.      La excusa aborta el propósito de Dios.

·        San Lucas 1:18-20

·        Jeremías 1:6-10

       III.      Dejando las excusas somos vencedores, el Señor cumple sus propósitos.

·        Jueces 7:25

·        San Lucas 1:67-80

CONCLUSIÓN

 

Debemos dejar las excusas. Estas no dejan crecer espiritualmente a nuestras congregaciones, no creemos en lo que se nos ha entregado. Busquemos las bendiciones que vienen al dejarlas.

 

 

 
     
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