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El
Ebro se desborda y el Levante ríe 
Cuando
uno lee ciertas declaraciones de políticos populares piensa
que está en otra época. Aprovechar las desgracias
de unos pocos para regocijarse me parece de muy mal gusto. Pero
a todo cerdo le llega su San Martín.
Sólo
nos queda la satisfacción de ver que la mayoría
de los levantinos no son como sus gobernantes. Decir que es necesario
el trasvase del Ebro porque así no ocurrirían desbordamientos
en su cuenca, es un comentario tan malicioso y lleno de mala leche
como decir que cuando llegue la gota fría habrán
acabado sus problemas de sequía, ya que sólo hace
falta desalojar esos pueblos que todos los años se inundan
y hacer extensos pantanos recogedores del agua que necesitan los
golfistas y los grandes hoteles de la costa.
Como la
gente deberá abandonar sus casas para ponerse a salvo de
una mala política urbanística (construyendo calles
en ramblas o en caudales de ríos "normalmente"
secos) mejor sacarlos ahora para dinamitar sus viviendas, anegar
sus campos y darles dos reales por abandonar sus vidas para hacer
grandes embalses (total, hacerlo en Huesca o hacerlo en Murcia
¡qué más da!).
En fin,
sólo espero que no se tengan en cuentan gilipolleces de
tan índole, que vuelva la cordura a este país, que
no se aprovechen hechos que no se repiten mas que cada cuarenta
años con fines electoralistas y que recordemos todo esto
el día que vayamos a votar.
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