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La
calor suplente

Yo no sé si será porque
una ya se hace mayor o porque los tiempos han cambiado, pero los
veranos se hacen cada vez más insoportables. Aparte de los 40º
que se alcanzan en esta bendita ciudad ("la calor que funde las
piedras" que dice mi vecina) los turistas se convierten en una
plaga que se empeña en preguntarme cosas en idiomas incomprensibles,
gritándome como si no les oyera en lugar de no entenderles, parándose
en todas las calles con el único propósito, creo yo, de ver si
consiguen que una anciana se tropiece y se rompa la cadera.
Voy al médico, una
aventura coger el autobús (pasan cada media hora porque el personal
está de vacaciones) y, como mi doctor habitual está en Benidorm,
a éste tengo que explicarle que quiero que me recete el antiinflamatorio,
el Almax para el dolor de estómago que me causa el antiinflamatorio,
y que qué hago con el estreñimiento provocado por el Almax. En
la farmacia, como no, el turista de turno pidiendo no sé qué (el
farmacéutico tampoco lo sabe y el titular, que sí habla idiomas,
está en Benidorm).
Total, que salgo por
la mañana tempranico a comprar, y me encierro en casa el resto
del día. Pero, ¡ay suplicio!, ¿Qué hacer? Para leer no veo por
lo pequeñas que hacen las letras. Por la mañana, la radio, llena
de "suplentes" también, pierde su gracia. Por la tarde, me arrellano
en el sillón, de pelis sólo echan un "güestern" de esos que le
gustaban a mi fallecido, así que me niego. Señor que panorama,
ni Chanquete se muere ya, sólo cotilleos de famosos y desconocidos
(ni el debate sobre "Mi marido lleva ligas en la intimidad" ni
"La Jurado lleva a su nieta a la playa" me parecen interesantes)
programas suplentes por el veraneo de los titulares, que estarán
en Benidorm.
Y yo, sin suplente
porque no me gusta la playa, a Benidorm ni loca,y al pueblo ya
no voy (cada vez que lo hago me entero de la muerte reciente de
un conocido y me niego). Pues que bien.
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