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Hay algunos momentos de especial dificultad para la pareja que tiene un hijo con una discapacidad. Uno crucial es cuando el m�dico les da la noticia, cuando se enteran de que su hijo es diferente. O cuando, despu�s de una enfermedad o accidente, se les dice que esa persona de la familia que lo ha sufrido, a partir de ahora, ser� diferente.
Una encuesta realizada en Francia puso de manifiesto que esa conversaci�n con el m�dico, fundamental para los padres, en la que se enteran de las condiciones en que ha nacido su hijo, dur� en el 31 por ciento de los casos apenas 5 minutos; 15 minutos en el 32 por ciento, y 30 minutos en el 25 por ciento de los casos. En un 36 por ciento de las entrevistas surgi�, durante la conversaci�n, la idea de abandonar al ni�o en la maternidad y, cuanto m�s corta fue la conversaci�n entre los padres y el m�dico, m�s alto fue el porcentaje de abandono.
El m�dico tiene un papel importante que cumplir en esta situaci�n. �l debe ayudar a los padres a aceptarla sin miedo, sin angustia. A asumir la "diferencia" de su hijo. A quererlo. A ser felices con �l y sus progresos. Es el primero que debe abrir las puertas a la esperanza de los padres, acompa�ando su entrada a un mundo que desconocen, pero en el que est�n otras muchas familias dispuestas a tenderles la mano para que puedan ir superando la situaci�n. Un mundo en el que la solidaridad es muy importante.
Otro momento dif�cil se presenta cuando el ni�o llega a la edad de ir al colegio. Hasta entonces ha vivido al resguardo de la familia. Ahora tiene que salir y hay que vencer miedos y decidir. �Qu� ser� lo mejor: enviarlo a un colegio "normal" o a un centro especializado? Y, en todo caso, �a cu�l?
Cuando acaba el periodo escolar y hay que enfrentarse a esa etapa, siempre complicada, que es la adolescencia, la preocupaci�n se centra en el despertar de la sexualidad del hijo/a, y en c�mo preparar una futura vida profesional para �l/ella.
Y, finalmente, cuando los padres van envejeciendo y les va resultando cada d�a m�s dif�cil atender a las necesidades de ese hijo, el centro de sus preocupaciones y desvelos es qui�n se ocupar� de �l en el futuro, el d�a de ma�ana. |