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Estar regular o irregular
Estar Regular:
Los
extranjeros en situación regular, es decir, con todos los papeles en
regla, tienen una mayor cantidad de derechos reconocidos. Por ejemplo, el
derecho a que ninguna autoridad les quite su documentación, sólo en los mismos casos que
para los españoles. Para todos existe la obligación de mostrársela a cualquier policía que lo pida. Además tienen
derecho a
viajar libremente por todo el territorio nacional, y a elegir dónde quiere vivir dentro del mismo, excepto si están
implicados en un proceso
penal o de extradición. Otro de los derechos de los inmigrantes legales
es el de la educación básica gratuita y obligatoria, con acceso al
sistema español de becas y ayudas, lo que significa también el derecho a
obtener el título correspondiente igual que un español. Relacionado con
el mundo laboral, también tienen reconocido el derecho al trabajo (un
derecho un tanto utópico), al acceso a la Seguridad Social y a enviar los
ingresos al país de origen. La Segurida Social comprende derechos como
percibir una prestación por jubilación, incapacidad, maternidad,
viudedad u orfandad, asistencia sanitaria, etc. Por último, un derecho muy
importante es el de la reagrupación familiar, es decir, a traer a España
a determinados familiares (ascendientes y descendientes). También tienen
derecho a la asistencia jurídica gratuita y a un intérprete si no tienen
recursos suficientes.
Estar Irregular:
Los inmigrantes en situación irregular, es
decir, los extranjeros que entran en territorio español sin tener todos
sus papeles en regla, ven sus derechos bastante más limitados. El derecho
a la educación básica (hasta los 18 años) gratuita y obligatoria se
mantiene, sin embargo no ocurre lo mismo con el derecho a la asistencia
sanitaria. La asistencia sanitaria consiste en la prestación de los
servicios médicos y farmacéuticos necesarios para conservar la salud de
sus beneficiarios. Para que éste tenga lugar, hay que estar empadronado
en el ayuntamiento de la ciudad donde se vive, porque de lo contrario el
derecho se reduce a asistencia sanitaria de urgencia, durante la
enfermedad o el accidente hasta el alta médica. Todos los extranjeros
pueden empadronarse, aunque se encuentren en España de manera irregular.
Los menores de edad y las embarazadas si conservan el derecho a la
asistencia sanitaria aunque no estén empadronados. Por último, los
extranjeros irregulares también disfrutan de asistencia jurídica
gratuita, es decir, de un abogado de oficio y de un intérprete si no
poseen recursos La nueva Ley de Extranjería define de manera detallada
estos derechos y limita algunos de ellos a los extranjeros en situación
regular.
La Ley de Extranjería
Art. 6.- Participación
Pública:
Este artículo solo permite el derecho a votar en las elecciones
municipales a inmigrantes con tarjeta de residencia.
Art. 7.- Reunión,
manifestación y asociación:
Es uno de los artículos más polémicos, ya que niega el derecho de
reunión y la libertad de asociación a extranjeros que no tengan
autorización de estancia o residencia en España. Estos derechos están
reconocidos por la Constitución, por lo que deben ser respetados por
todas las leyes. La ley que no respeta la Constitución puede ser
declarada anticonstitucional.
Art. 9.- Educación:
Aunque todos los extranjeros, tanto legales como ilegales, tienen derecho
a la educación básica y gratuita hasta los 18 años en España, sólo
los que tienen sus papeles en regla pueden acceder a actividades docentes
(ser profesores) o de investigación científica y crear o dirigir centros
educativos.
Art. 11.- Sindicación
y huelga:
Este artículo también se considera anticonstitucional por algunos
sectores sociales y políticos. Prohíbe la libertad de afiliarse a un
sindicato o una organización profesional y el derecho a la huelga a
trabajadores que no tengan tarjeta de estancia, residencia y el permiso de
trabajo.
Art. 13.- Ayudas
para la vivienda:
El derecho a acceder al sistema público de ayudas para la vivienda en las
mismas condiciones que los españoles solo lo poseen los inmigrantes que
tengan tarjeta de residencia.
Art. 15.- Impuestos:
Aunque no todos los extranjeros tengan los mismos derechos en materia de
trabajo, tienen los mismos deberes de pagar impuestos. Para esto no se
distingue entre legales e ilegales.
Art. 46.- Contrato
de trabajo:
El empresario no puede obligar al trabajador extranjero a pagar por la
concesión, renovación o modificación del contrato de trabajo. El
trabajador extranjero tiene derecho a que estos gastos los asuma el
empresario.
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