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PSOE, a la deriva | ||
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Ni dura ni blanda. La oposición socialista que lidera Zapatero navega simplemente a la deriva. Sólo atenta a la aparición de cualquier manifestación contra el Gobierno para ponerse a su cabeza. No se le ocurre mejor manera para celebrar el vigésimo tercer aniversario de la Constitución que adherirse a las voces desvertebradoras que defienden su reforma en la dirección federalista. Está en la tradición del PSOE, mas no en el espíritu de consenso que presidió la elaboración del texto constitucional. Es justo lo contrario de lo que proclama Zapatero: la España constitucional de todos es la que defiende el PP y la del «conflicto territorial» es la que asume la dirección del PSOE, que ni siquiera es capaz de poner de acuerdo a sus barones y dirigentes regionales. Lo que vale en Cataluña es nocivo para Extremadura. Aragón desmiente a Baleares. Es el fruto del oportunismo y de la demagogia. Y lo que se resiente es el proyecto político para España. Es el mismo síndrome que padece con relación al impuesto sobre los carburantes para financiar la Sanidad, donde la unidad es una ficción precaria que intenta imponer la dirección del partido a las regiones. La reforma federalista de la Constitución ni es necesaria ni es conveniente. Si el PSOE, no obstante, quiere reformar el modelo de Estado, en contra del interés nacional, está en su derecho a intentarlo. Al menos, cabría esperar que formulara con claridad los términos y la finalidad de tan errada reforma. Lo peor de todo es el extravío de un partido imprescindible para la vertebración nacional. | ||
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Como argumento suficiente,
nos ofrece Zapatero la idea de la E de España en el logotipo del
PSOE. Degraciadamente en el PSOE -eso de la E de España- no es más
que un brindís al sol, salvo para el PSE-EE y para Vazquéz
(alcalde de La Coruña) y algún otro.
Al PSOE, a lo largo de estos últimos 60 años, lo único que le ha preocupado es tener el poder como sea: metiéndonos en una Guerra Civil, alentando un golpe de estado con un general, formando coalición con un partido nazi (PNV) o aliandose con cualquier tropilla para desplazar al PP en las autonomías, ante la imposibilidad de alcanzar los ayuntamientos de las grandes ciudades como el año 78. |
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