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EL Mensajero














¿Un Dios o muchos Dioses?

En la Ciudad de Kilfis, un sofista se subió a los escalones del Templo y habló de muchos dioses. Y el pueblo dijo en su corazón: "Ya lo sabemos. ¿Acaso no viven con nosotros y nos siguen dondequiera que vamos?

No mucho después, otro hombre se instaló en la plaza del mercado a hablar con el pueblo, y les dijo:

-No hay ningún dios. Y muchos al ooírlo, se alegraron de la nueva, porque tenían miedo de los dioses.

Y otro día llegó un hombre de gran elocuencia, que dijo:

-No existe más que un dios. Y el ppueblo se acongojó, porque en su corazón temían más al juicio de un dios que al de muchos dioses.

Por la misma época apareció otro hombre, y dijo al pueblo: hay tres dioses, que habitan en el viento como uno solo, y tienen una madre grande y benévola, que es también su compañera y hermana.

Entonces la gente se consoló, porque en secreto se decían: "Tres Dioses en uno discreparán necesariamente sobre nuestras flaquezas y además, su bondadosa madre será, sin duda, la abogada de nuestras debilidades".

Y hasta el día de hoy, en la Ciudad de Kilfis, hay quienes discuten y pelean entre sí por los muchos dioses y el ningún dios, por el único dios y los tres dioses en uno, y la benévola madre de los dioses.

Kahlil Gibrán





Todo sistema filosófico es siempre un camino que trata de llevar al Alma peregrina del Hombre, desde las tinieblas a la Luz, desde la ignorancia a la Sabiduría. Esta divina intención campea en todo pensamiento, sea éste espiritualista, idealista o materialista. El materialismo es, también un intento de hallar en el oscuro mar de lo supuesto, el puerto firme de la realidad. Todos los Hombres, escépticos, espiritualistas, sensualistas, ateos o religiosos, tenemos en común la maravilla de una verdad que nos envuelve y nos hermana: la de la búsqueda.

Así pues, toda filosofía, no importa si antigua, moderna, contemporánea, oriental y occidental, todo filosofar a secas, es un intento de rescatar al ser humano del no ser y no saber, para llevarlo a la esplendencia del Ser y Conocer.

Cuando decimos filosofía, decimos también Religión. La Filosofía es pensamiento, la Religión es Amor, pero Amor y Pensamiento son simples maneras de llamar a la Verdad, que se presenta a nosotros por los diversos caminos de nuestro vasto universo psicológico.

Platón nos dice: "Dioses sois y lo habéis olvidado"; Jesús el Cristo nos repite: "El reino de los Cielos está en vosotros", para citar una siquiera de sus frases señeras. Plotino nos habla de "Ver a Dios en nosotros mismos" por el camino de la teofanía, y Aristóteles -el gran Aristóteles, el jamás comprendido- nos dice también que "cualquier ciencia es más necesaria que la Contemplación, superior, ninguna", entendiendo por Contemplación ese poder de penetrar allende el intelecto, en ese mundo virgen que encerramos dentro de nosotros y que ningún pensamiento -incapacitado explorador, cuyas armas de papel nunca consiguieran mellar siquiera sus diamantinos muros- pudo jamás organizar dentro de las categorías del entendimiento.

Debemos reconocer, aunque esto nos sea doloroso y hasta avergonzante, que desde remotos tiempos, filósofos y religiosos -los que más han leído y estudiado sobre la Unidad, la Realidad, el Dios Uno, etc.,- han sido los más entusiastas sembradores de discordia y separatividad en el género humano. Defendiendo su particular punto de vista, consciente o inconscientemente, se han dedicado al ataque de todos los demás.

Es como si tratando de hallar la verdad sobre todas las cosas, el hombre perdiera en su intento la posibilidad de encontrarla, en el preciso momento en que sus sentimientos juegan una mala pasada a su razón; se enamora perdidamente del ropaje y termina por perder de vista aquello que se arropa con él. Entonces se auto bautiza "pitagórico", "kantiano", "platónico", "orientalista", "cristiano"... etc., o sea que en esa inclinación de su razón -y al hablar de inclinación, es evidente que ya entra a jugar un papel el sentimiento- pierde contacto con la Verdad-Una, al "curvarse", por decirlo así, hacia una fracción determinada.

A tal punto ha llegado el desarrollo del pensamiento humano que todo "sistema", sea religioso o filosófico, que pretenda alzarse como original exposición de la Verdad o de Dios, de ahora en adelante no hará, seguramente, sino repetir con otros oropeles intelectuales, verdades arcaicas, preconizadas por viejos pensadores. Nunca jamás podrá existir ningún sistema completo, si el "sistema completo" del pensar o del creer, para conquistarse como tal, debe marginar a los otros. La naturaleza no entrega la corona de la Verdad a ninguna de las partes que la componen, cualquiera sea el plano donde se opera este fraccionamiento.

Así, no es época de nuevas siembras en un campo donde por siglos el hombre se ha sacrificado en el más severo trabajo de cosecha de simientes metafísicas.

Orientales y occidentales, hemos hecho durante milenios, trabajos de análisis, si Dios es Uno o es múltiple, si el hombre es meramente mortal o escapa a la putrefacción de su carne como Espíritu, etc. Mucho hemos pensado, mucho hemos visto con los ojos de la mente, mucho hemos pedido a nuestro intelecto, mucho hemos vivido de rodillas, como mendigos frente a los lujosos reinos de los sistemas filosóficos y los dogmas teológicos.

El futuro no es ya del análisis sino de la síntesis, y no será trono de ningún naciente dogma sino taller donde se reconstruya la idea y el sentimiento-uno, subyacente en la apariencia de todo polifacetismo ideológico. El futuro no puede ser ya de lo que separa sino de lo que une. Aunque nuestras palabras a la mente del pensador tradicional y clásico, aparezcan como teñidas de romanticismo, de un lirismo alejado de la dura realidad, sin embargo hacia ella vamos.


Es hora que ahondemos las similitudes,
no las diferencias


Días vendrán en que de Platón y Aristóteles -puestos gratuitamente en el ring-side gnoseológico, como dos pesos pesados de la Filosofía, dispuestos a vencerse mutuamente-, se olviden de sus diferencias, si es que las hubieron, y se recuperen sus innumerables similitudes. El mundo de las ideas y el sistema de los universales fue comentado en todos los tonos del intelectualismo como dos antítesis. Poco se remarcó y nunca con el énfasis debido, la magistral similitud esencial de los dos titanes en su concepción Ética del hombre, pues solamente se tuvieron ojos agudizados para la visión de sus oposiciones. A Kierkegaard se lo bautizó "existencialista cristiano" y con ese etiquetamiento, los que no se juzgan como pertenecientes a ese modo de pensar, no lo leen, y aún más, lo relegan despreciativamente. ¿Qué podía saber el pobre Kierkegaard de las verdaderas cuestiones filosóficas-espirituales? Pierden así la visión de un sol de un brillo incalculable, pues en la elaboración metódica de sus tres estadios -estético, ético y religioso- nos entrega una realidad sobre nosotros mismos verdaderamente apabullante. Eso, por citar uno de sus pensamientos. Quién puede, luego de inteligibilizar este concepto de maravillas, recordar las pequeñas ideas de Kierkegaard? ¿Acaso no tuvo idas pequeñas Platón, junto con sus ideas geniales? ¿Vamos a juzgarlo por la condenación a los ateos -a quienes habría que matar, según el juicio que formula lisa y llanamente en la "República", o por el resto de sus ideas?

Los que no hacen Filosofía sino Religión -sobre todo en este momento en que occidente atraviesa una tremenda crisis de Fe- abandonan el cristianismo y van a bucear en las aguas místicas del Oriente, en busca del "camino" que no supieron hallar en el seno de su propia cultura.

¡Pero es que la concepción del Dios hindú es la misma que la del cristiano! Dejemos que los vientos de la correcta discriminación, del verdadero discernimiento aventen las ropas de uno y otro a fin de que nosotros podamos ver la Realidad oculta debajo de sus oropeles. Es exactamente la misma. Y no sólo "su" Dios, sino sus místicos y santos. Nada difiere la vida de un San Benito de la vida de los hindúes Sankara y Narada. Benito el ermitaño sublime, el que vivió por años en una cueva meditando, no difiere de esos anacoretas de piel cetrina que aún hoy, hacen lo mismo que él hiciera en Murcia: perderse para el mundo a fin de encontrarse en Dios.

Los sistemas religiosos y filosóficos tienen marcadas distinciones entre sí. ¿Es menester repetir, que tampoco esto se niega aquí? Por cierto que las hay, pero, insistimos,


las almas que pretenden edificar el futuro,
han de vérselas con las similitudes,
no con las diferencias.


Los oropeles, los vestidos son diferentes, no las esencias. ¡Y hacia eso vamos!

El hombre debe aprender a hacer con sus pensamientos lo que aprendió a hacer con la tierra, el mar, el viento, las estrellas. Tomar de ellos lo positivo, lo que es benéfico, lo que es útil, sin enjuiciarlos. No le dice el siciliano actual a su mar "yo te maldigo por haber traído un día hasta nuestras playas los barcos cartagineses que nos convirtieron en esclavos". No le dice le español de hoy a su tierra "maldita seas por haber dado alimento a nuestros invasores, los romanos". Sabemos que los elementos no pueden ser enjuiciados. ¿Qué podemos ir a decirle a la tierra, el mar o el sol? Tomamos del sol, el mar y la tierra, lo útil y bueno. Olvidamos el resto. Y bien; esta postura de ver lo positivo, de entendernos con la Vida Universal en lo que ésta tiene para darnos y construirnos, es lo que necesitamos para ver el panorama religioso-filosófico de la Humanidad a lo largo de todas las épocas.

Para realizar esta esplendorosa síntesis de visión, el hombre debe ser absolutamente libre. Toda organización, ideología, religión, etc., que enmarque el espíritu humano en posturas que no tiendan al universalismo, está condenada a perecer; es más, nace enferma, se encastra dentro de un yoísmo que lleva en sí el germen de la muerte. Es por eso que centenares de miles de "sistemas", "iglesias", en fin, de organizaciones de todo tipo, que quisieron o creyeron vérselas con la Verdad más esplendente, terminaron por morirse en el mismo lugar donde nacieron: en el tiempo, incapaces de entenderse con aquello que lo supera: la eternidad.

La Verdad Una al ser Esencia, lo traspasa como una espada de acero a un muro de papel. El problema es que pocos pensadores o reformadores religiosos que empuñaron esa espada pudieron lograr que, a su vez, lo hicieran sus seguidores. Estos últimos, absortos en la divina presencia de su Maestro o su Guía, olvidan siempre su Sabiduría para ir a idolatrar sus sombras...¡Tal la tragedia del hombre! Veamos la Realidad: el tiempo devora a sus hijos. Esta vieja enseñanza de todas las mitologías, significa que sólo el que se entiende con las esencias puede escapar de la muerte. Del mismo modo que nuestro entendimiento llama Vida a la vida de la flor, del animal, el niño, el anciano, y en fin llama Vida a la vida del Universo, y "conciencia" a la unidad magistral de esa sola energía expandiéndose armónicamente en la totalidad de lo Creado más allá de la multitud de cuerpos. Del mismo modo que no cuestiona la vida de la hoja preguntándose ¿será vida esto como la flor o el mineral?, sino que, allende sus diversas manifestaciones, trata de comprenderla y alcanzarla en su esencia, no importa cuales sean sus "modos" de aparecer, de ese mismo modo abierto tendría que proceder el hombre, para la comprensión de la larga trayectoria filosófica - religiosa del género humano.

DIOS ES UNO, el Universo es UNO, el hombre es UNO, y a su vez, el Hombre, el Universo y Dios mismo como creador vuelven a unificarse en aquella Esencia sin nombre, para captar la cual, es incompetente absolutamente, toda postura mental. Hallar entonces, el camino hacia esa Unidad, es nuestra tarea, y ninguna otra. No puede ser ya ninguna otra.

El ser humano engendra sus críticas y engendra sus teorías nuevas, sus originalidades, a través de su personalidad, esto es, de su materia mental; el único que puede entenderse con las esencias es el espíritu liberado de esta última, a la que comanda y utiliza positivamente, sin ser ya comandado ni utilizado por ella.

Cuando un aristotélico verdadero, allende la parte especulativa de la doctrina de su Maestro, realiza la Contemplación, realiza también dentro de sí mismo el último conocimiento, el conocimiento final, que le es dado a todo mortal.

Cuando un musulmán, de cara a la Meca efectúa sus liturgias como lo señalara su Maestro y entrega su Ser todo a la Divinidad en la que cree, también está viviendo la misma eternidad espiritual del primero, y así en todos los caminos, en todas las líneas del pensamiento, de las creencias, de las religiones, de las sectas, de los sistemas, de las sociedades y organizaciones.

Extracto del libro: "Enseñanzas de los Monjes en los Himalayas"

Ada Albrecht


El intelecto separa. Cuando un hombre encuentra una coraza intelectual se pone arrogante y mira a sus hermanos diciendo: "no saben lo que yo se".







Cuento:
El Lenguaje Universal


En el año de 1502, durante la conquista de América, un misionero español visitaba una isla cercana a México cuando se encontró con tres sacerdotes aztecas:

-¿Cómo rezan ustedes? -preguntó ell padre.

-No tenemos más que una oración -rrespondió uno de los aztecas. -Decimos: "Oh Dios mío, Tú eres tres y nosotros somos tres. Ten piedad de nosotros."

-Es una oración muy bella, pero Diios no entiende estas palabras. Les voy a enseñar una oración que Dios sí escucha -les retrucó el misionero.

Antes de seguir su camino hizo que los indios aztecas aprendiesen una oración católica.

El misionero evangelizó varios pueblos y cumplió su misión con celo ejemplar. Después de mucho tiempo predicando la palabra de la Iglesia en América le llegó el momento de regresar a España.

En el camino de vuelta pasó por la misma isla donde estuviera un año antes.

Cuando la carabela se aproximaba, el padre vio a los tres sacerdotes caminando sobre las aguas y haciendo señas para que la carabela se detuviese.

-¡Padre! ¡Padre! -gritaba uno de eellos. -¡Por favor, vuelva a enseñarnos la oración que Dios escucha porque no la recordamos!

-No importa -respondió el misionerro, al ver el milagro. Y le pidió perdón a Dios por no haber comprendido que Él habla todas las lenguas.






EL TRISTE REINO DE SOLO
(Solo Cristo salva... sólo Budha salva... sólo Alá salva...)




Ninguna religión es superior a otra. Es el egoísmo, estrechez espiritual, y sobrevaloración de lo que juzgamos como nuestro, lo que nos lleva a creer firmemente que "lo mejor está en casa".

Los más oscuros dramas de la historia, las tragedias y asesinatos más horrorosos, tuvieron lugar entre los diversos credos religiosos. ¿Quién no recuerda, aun ahora, la sangrienta matanza entre cristianos, en la tristemente célebre "Noche de San Bartolomé"? ¿Quién puede olvidar a Iván el Terrible y sus crímenes "por amor a Dios y sus leyes"? En realidad la lista de horrores consumados al pie del rey de los demonios, el fanatismo, sería interminable.

Si el cielo es de todos, la luz, el aire, el agua de todos, ¿por qué, justamente Dios, debe tener privilegiados a quienes da su Verdad, y otros, a quienes niega la misma?

Para los musulmanes, Jesucristo es uno de los tantos Maestros que tuvo el mundo, uno de los Profetas, pero... Mahoma... ¡Oh... Mahoma es el portador de lo Real!

Se habla, por ejemplo, en la cultura occidental, peyorativamente del paganismo. "Es un pagano" -se dice- como si se tratara casi de un animal. ¿Por qué? ¿Por qué ni Homero, ni Hesíodo, ni Fidias, etc, etc, conocieron el Cristianismo? ¿Por eso se critican sus credos y se minimiza y desprecia su Religión? ¿No tuvieron acaso, todos ellos la guía magistral de su propia Fe y Devoción pura, sagrada y sublime que los llevara incluso a constituirse culturalmente en nuestros padres? ¿Nos agradaría que culturas del futuro, hombres nacidos en siglos por venir, pisotearan nuestras creencias actuales?

Ningún filósofo de occidente, se acercó siquiera a ese Himalaya del pensamiento que fuera Platón. Todos vivieron a su sombra. Y Platón era pagano, y Sócrates, y Aristóteles, de quien Tomás el cristiano toma sus ideas para elaborar las suyas.

En arquitectura, han pasado más de dos milenios, pero... los tres órdenes, el dórico, jónico y corintio, no pudieron ser suplantados. El Partenón "pagano", casa de la Diosa Minerva, tuvo centenares de copias mediocres a lo ancho y a lo largo del mundo occidental, y ninguna escuela de arquitectura pudo destronar sus formas. ¿Por qué no valorar la grandiosidad "pagana" cuando la vemos tan de cerca y tan claramente?

Es cierto que "Cristo salva", pero... no es el único que salva. Al hindú lo salva el Dios Vishnu, al musulmán Alá, y Budha al japonés o al chino.

Tal vez sea la lección más difícil
que le toque aprender a la Humanidad:
RESPETAR LOS MIL ROSTROS DE DIOS.


Se habla de Universalismo, pero se ignora en esencia lo que ello significa: un despojarse del ego personal, amante del dogma, del fanatismo, pequeño y mezquino yo personal nuestro, que de la misma manera que dogmatiza sobre Dios, lo hace también sobre sus hermanos. Un negro en ciertos barrios de Nueva York o un sudamericano es tan poco deseable como una enfermedad. Como hindúes y musulmanes en el oriente, o judíos y cristianos en occidente. Uno se pregunta: ¿Hasta cuándo se deberán soportar los problemas discriminatorios y segregacionistas?

Creemos de todo corazón, que cada uno de nosotros debería efectuar un análisis exhaustivo de su propio ser, y del mejor modo posible, como hace el labriego con sus campos cuajados de cizañas, limpiar los nuestros de todo concepto-alimaña, de todo error que lleva a malquistarnos con nuestros hermanos.

Y cuando dudemos, cuando las sombras ganen terreno sobre el alma nuestra, cuando creamos que estamos equivocados y las voces de "lo mejor está en casa" comiencen a elevarse en nuestro interior, pues... levantemos la cabeza y miremos al Sol: es uno para todos; o bien, observemos la paciente entrega del agua o la sagrada humildad de la tierra, y seremos capaces de comprender un poco mas, y ver con los ojos del alma un poco mejor.

Sólo así podremos colaborar para tener una Humanidad más fraterna, sólo así estaremos edificando la casa de la Armonía y la paz para todas las criaturas que habitan esta bendita tierra nuestra.

Ada Albrecht


Yo puedo ser un religioso de mente estrecha, y entonces, hasta del mismo Universalismo me las ingeniaré para hacer un dogma.







UNA MISMA ALMA MORA
EN TODAS LAS COSAS


Hay una sola Humanidad. Hay una sola fraternidad. Nadie es superior ni inferior. Todos somos iguales. Las distinciones son vanas. Las barreras creadas por el hombre deberían ser destruidas sin piedad. Sólo entonces habrá paz en este mundo. Existe una única casta, la humanidad. Existe una religión única, la del Amor. Existe un único mandamiento, el de la veracidad. Existe una ley única, la de causa y efecto. Existe un único DIOS, el Señor Omnipresente, Omnipotente y Omnisciente.
Toda la vida es una. El mundo es un solo hogar. Todos somos miembros de una sola familia humana. La creación entera es un todo orgánico. Ningún hombre es independiente de ese todo. El hombre se hace a sí mismo miserable al separarse de los demás. La separación es muerte. La unidad es la vida eterna.
Cultiva el amor cósmico, inclúyelo todo, abrázalo todo. Reconoce el valor de los demás. Destruye todas las barreras y todos los prejuicios raciales, religiosos y naturales que separan a los hombres entre sí.
Reconoce el principio no dual, la esencia inmortal presente en todas las criaturas. Protege a los animales. Considera toda vida como sagrada. Este mundo te parecerá entonces, un paraíso de belleza, un cielo de paz y tranquilidad. Aprende a vivir como miembro de una única familia. Defiende el ideal de una sola humanidad. Vive en paz en un mundo unido.
Todos somos hijos de DIOS. El mundo entero es la sola familia de DIOS. Siente esto. Entiéndelo y sé feliz. Universaliza y espiritualiza cada movimiento, acción, pensamiento y sentimiento.

SWAMI SIVANANDA
(Senda Divina II - Pág. 30)









NOTAS SOBRE
UNIVERSALISMO ESPIRITUAL


"Puro es el conocimiento mediante el cual se ve en todos los seres al imperecedero Ser indivisible en lo diviso".

"Pero tenebroso es el conocimiento que se arraiga a una sola cosa, mirándola fuera de la realidad, bajo mezquino e irrazonable aspecto. Bhagavad Gita, II, 20 y 22


Escuchaba cierto día, a un sacerdote, hablando por la radio sobre su espíritu universalista y decía, más o menos así:
Yo aprendo de todas las religiones, sí, aprendo mucho. Tengo incluso amigos íntimos, muy queridos por mí, que son budhistas, otros jainos, otros hebreos, y hasta hindúes... Es claro que gracias a Dios y María santísima, yo soy cristiano...
Era un niñito disfrazado de sacerdote, la nota de un teclado creyéndose un preludio de Bach... ¡Cuántos niños habemos así, en esta sagrada Madre Tierra!

Mientras estemos adheridos a nuestros dogmas,
el deseo de unión de todos los hombres
será sólo una quimera.


Por cualquier rincón de la naturaleza se suelen ver enredaderas y otras plantas trepadoras que con toda pasión vegetal se adhieren ya sea a las verjas o a las ramas, donde se apoyan para crecer. Es inútil querer "destejerlas" de sus sostenes: no lo resisten... antes se morirían que apartarse de ellos... Sin embargo, cuando la joven enredadera o trepadora es todavía una niña vegetal, sus pequeñas ramas prestan menos resistencia y se las puede ir conduciendo, pues permite que el jardinero de uno u otro modo las direccione para su bien.
Como ellas, la criatura humana que, allende su cuerpo físico, allende su edad, conserve algo de ese niño que nunca deberíamos dejar de ser, podrá seguramente comprender algo de esto que damos en llamar Universalismo, y que si lo analizamos a profundidad, si lo desnudamos de tantas palabras y razones, no es otra cosa que aquel "Ama a tu prójimo", letanía constante de todas las religiones del mundo, de todos los Maestros. El que ama no se enaltece, no se pone sobre los demás, no cree -porque si AMA es un SER MADURO- que Dios lo benefició dándole la religión más bella de la Tierra, en tanto que a los otros, sólo les dio una especie de sobrante místico.
Un hindú me dijo cierta vez: "busque usted en todos los pueblos del mundo, un país vegetariano. No lo hallará. Sólo en India se ha logrado semejante milagro, y esto es porque el hinduismo es la religión más pura y abierta de la Tierra..." Hace pocos meses, se abrió aquí, en Buenos Aires, una "Feria del Regalo". Había muchos puestos donde se vendían desde pañuelos hasta estatuas chinas. Estaba también un puesto árabe, donde se exhibían hermosos rosarios de rezo. Mientras elegía cuál llevar, pregunté al señor que atendía el negocio si él pertenecía a la religión del Islam: "Alah me libre y me guarde de pertenecer a cualquier otra -me dijo-. Es por gracia del Altísimo que soy musulmán..."
"Adherencia..." Alguna vez aprenderemos que la única "adherencia" a la que debemos aspirar es a "AMAR A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS", y ese "sobre todas las cosas" que tanto contenido posee, es "sobre mi ego y sus simpatías..." "sobre mis inclinaciones..." "sobre mis opiniones...", porque si no aprendemos a PARTICIPAR con nuestro prójimo, de todo lo que para él constituye su riqueza, y si mi prójimo a su vez, no aprende a participar de las mías, todo lo que haremos serán trincheras, serán ríos sin puentes, caminos ciegos.

Sé universalista -nos dice el Sol, nos recuerda la lluvia,
y todos los trigales de la Tierra-.
Obsérvanos a todos nosotros: nos adherimos a la Ley del Señor que es Dar.

Es menester que comencemos a prender luces para que ellas disipen el largo camino de sombras que ya lleva recorrido, desdichadamente, nuestra Humanidad.



¿QUE ENTENDEMOS POR MENTE PURIFICADA?

El verdadero universalista es el hombre ya totalmente PURIFICADO; sólo la mente PURA, la mente que ya no se determina según los requerimientos de su ego personal, es capaz de comprender el verdadero Universalismo.
La mente de DEVOCION AL SEÑOR, la que LO ELIGIO DENTRO DE SU CORAZON de modo tan pleno y perfecto, que puede decir con Santa Teresa de Avila que "QUIEN A DIOS TIENE NADA LE FALTA; SOLO DIOS BASTA", o con el Bhagavad Gita: "PERO A QUIENES EN MI RENUNCIAN A TODA ACCION, Y PONIENDO EN MI SU DESEO MEDITAN EN MI, Y DE TODO CORAZON ME ADORAN, PRONTAMENTE LOS SALVO DEL OCEANO DE MUERTE Y EXISTENCIA, PORQUE SU MENTE ESTA FIJA EN MI." (Estancia XII)

¿QUÉ ES EL REAL UNIVERSALISMO?

Ver a Dios, hacernos Uno con El; eso es el real Universalismo. El que puede lograr la realización de :
"ESTAR A SOLAS CON EL SOLO" (Neoplatonismo)
"AIAM ATMA BRAHMAN" (Este Ser es Brahman) (India)
"ORACION DE ABSORCION" (Santa Teresa)
"AMARAS A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS" (Hebraísmo)
...ese, puede llamarse UNIVERSALISTA. Estos seres divinos son muy pocos a través de la Historia, son los Grandes Maestros. Nosotros debemos ir ascendiendo a ello, por grados, por etapas.

¿DE QUE DEPENDE NUESTRO ACERCAMIENTO AL UNIVERSALISMO?

Nuestro acercamiento al Universalismo depende de nuestra capacidad de AMAR A DIOS. Veremos en páginas posteriores, cómo muchas veces, criaturas humanas que se consideran a sí mismo religiosas, NO TIENEN amor por Nuestro Señor, y lo único que cultúan son sus dogmas y fanatismos, coberturas éstas de sus miedos personales.

LA MENTE: AMIGA Y ENEMIGA

La mente es un vehículo maravilloso cuando se halla al servicio del espíritu, pero altamente peligrosa cuando se torna esclava del ego personal. Así, debo desconfiar de las razones de mi mente, cuando me dice que "Sólo Cristo salva...", "Sólo Alah salva..." etc, etc. Esa palabra "sólo" es hija de mi fanatismo, y al único paraje desolado al que me arrastra, es al del odio y la intransigencia. Odio a todo aquel que no se hace eco de la verdad que creo poseer. Así pues, hemos de descubrir el Reino del Bien, la Verdad y la Belleza en todos los credos de la Tierra, en cada una de las Religiones pasadas y presentes.

No hemos de valorar más "lo mío" sobre "lo del otro", ni creer que sólo "mi jardín es capaz de dar rosas..." y los demás cizañas...


AMEMOS A TODAS LAS RELIGIONES POR IGUAL

Algo sumamente importante: debo obligarme a conocer el jardín de mi vecino, al cual conozco tan poco y a través de mis solapadas reticencias mentales. Con la misma fruición y amor con que leo, si soy cristiano, el Evangelio de San Juan, o si fuera chino, el Tao Te King, o si budhista, el Dhammapada, o si hindú, el Ramayana, etc, etc, con esa misma fruición debo obligarme en nombre de la PAZ MUNDIAL, de la Fraternidad universal, del buen entendimiento entre todas las criaturas de la Tierra, debo obligarme, como decimos, a conocer los otros credos, diferentes al mío, estudiarlos y no cejar de hacerlo, hasta que mi corazón haya descubierto las mismas gloriosas maravillas que halló en el propio... Debo interpretar y amar a los otros cultos, entendiendo que a través de ellos, millones de criaturas se acercaron al Señor, como yo pretendo hacerme por el camino que elegí.

HISTORIA DE LAS RELIGIONES:
¿QUÉ BUSCAMOS AL ESTUDIARLAS?

Es importante que los Líderes y Profesores del mundo entero tomen conciencia que los cursos de historia de las Religiones deben basamentarse en la búsqueda del Universalismo. Las clases deben elaborarse meticulosamente, tratando de descubrir las similitudes -y hasta las identidades que existen en unas y otras-. Hemos de utilizar la mente para lograr mayor desarrollo espiritual, mayor humanismo, y una comprensión más elevada del prójimo. No debemos utilizarla como si ella fuera un fin en sí misma, sino, como decimos, sólo un elemento colaborante para lograr una mejor visión de las cosas. Se nos podrá decir al respecto, que las diferencias entre unas y otras, a veces son oceánicas. Por ejemplo, la Religión Hindú, el Jainismo, el Budhismo, son reencarnacionistas. El Islam, el Hebraísmo, el Cristianismo, no lo son. Sin embargo, las enseñanzas éticas de todas ellas son tan similares que muchas veces parecen la misma: "No matarás...", "Ama a Dios...", etc, etc. Esto es lo que deberíamos destacar.

DIFERENCIA ENTRE ASPIRACION Y REALIZACION DEL UNIVERSALISMO.

Hoy en día se habla mucho de UNIVERSALISMO pero... no hay que engañarse, no debemos confundir ASPIRACION con REALIZACION, ni siembra con cosecha. Muchas cosas sucedieron en este siglo que llevaron al hombre a comprender, aunque sea superficialmente, que por el sendero de la obcecación se va directamente a la muerte. Tomamos conciencia de nuestras equivocaciones, de nuestros horrores creados merced al fanatismo entre razas y credos y culturas distintas, pero como dijimos, "siembra no es cosecha",

el Universalismo no crece regado por las aguas turbias del temor social, sino que brota de la fuente cristalina del corazón entregado a Dios. Brota silenciosamente, sin alharacas; surge cuando se eleva el grado de conciencia.


El mundo arde, siempre está ardiendo por mil intransigencias. Fue así en el pasado, también lo es en el presente. Por ello, HAY QUE SEMBRAR EN LOS CORAZONES EL VERDADERO AMOR A DIOS, ya que amándolo, se ama también a toda criatura Suya, se la respeta y no se la agrede, pertenezca a la raza o al credo que fuera.

¿CUÁL ES EL DESTINO DEL HOMBRE SOBRE LA TIERRA?

Muchas veces hablamos de "educación social", pero... toda educación debe comenzar, como todo edificio a construirse, por sus cimientos. Si el hombre no sabe cuál es su destino sobre la Tierra -Y SU DESTINO ES AMAR A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS-, derivará comprometiéndose en mil actividades meramente circunstanciales, pero no sabrá para qué le fue dado un cuerpo, una mente, un espíritu. Simplemente irá gastando su envoltura física, se irá envolviendo en innumerables actividades casi siempre superficiales, y terminará sin mundo, sin vida... y sin Dios. No sabrá a qué vino, qué fue lo que debió buscar mientras existía. Lo tragicómico de la situación, es que muchos hombres buscan el "Guru", el "Maestro"...
-¿Será éste un Iluminado?
-¿Podrá guiarme tal otro?... se innterrogan.
La verdad es que los haraganes suelen buscar Maestros con mayor ansiedad que las criaturas discriminativas. ¿Qué Maestro o Maestra contemporáneos podrán jamás enseñarme algo superior a Moisés, Krishna o Cristo? Y los tres enseñaron exactamente lo mismo: "AMAR A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS". Esa fue la enseñanza capital. Como somos indolentes, no nos detenemos para concienciar "qué es esto de Amar a Dios..." y la mente nos dice: "mejor sigue de largo y busca otras cosas". Todo lo que busque y encuentre, separado de ello, será fatalidad. Sin Amor a Dios, podremos caminar, pero... como lo hacen los ciegos. No veremos hacia dónde vamos.
Cristo y Moisés eran judíos, Krishna y Budha, hindúes, Mahoma, árabe. Todos ellos dieron las mismas enseñanzas fundamentales, y sólo la ceguera de sus seguidores hacen resaltar más las diferencias que las similitudes.

Ada Albrecht







El monje vietnamita Thich Nhat Hanh es uno de los más respetados maestros de budismo de occidente. En un viaje a Sri Lanka, encontró seis niños descalzos. "No eran niños de una favela, sino del campo; "mirándolos, vi que formaban parte de la naturaleza que los rodeaba".

Él estaba solo en la playa, y todos corrieron en esa dirección. Como Thich Nhat Hanh no hablaba el idioma, se limitó a abrazarlos, y fue correspondido. Sin embargo, en un momento dado, recordó una antigua plegaria budista: "Me refugio en Buda". Comenzó a cantarla, y cuatro de los niños hicieron lo mismo, batiendo palmas, y reconociendo un texto que tal vez sus padres les hubiesen enseñado. Thich Nhat Hanh entonces hizo señas a los dos niños que habían permanecido callados. Ellos sonrieron, unieron las palmas de sus manos, y dijeron en pali: "Me refugio en la Virgen María". El sonido de la plegaria era el mismo.

En aquella playa, aquella tarde, Thich Nhat Hanh cuenta que encontró una armonía y una serenidad que muy pocas veces había experimentado.









¿CÓMO ES EL HOMBRE UNIVERSALISTA?
El Universalista, es aquel ser capaz de concienciar la labor de la Vida-Una en la corola de los lotos egipcios, las madreselvas hindúes y los ciruelos japoneses. Para el Universalista, todos ellos encierran la labor del Sol, el aire, el agua. Lo mismo acontece con las Religiones; en todas ellas se nota el cañamazo tejido por la Mano Divina, sin distinciones ni, por cierto, niveles axiológicos.



ALMAS DIFERENTES: DIFERENTES CONCEPCIONES DE DIOS


I) CONCEPCION ABSTRACTA DE DIOS

Existe una concepción abstracta de Dios, sin rostro, Infinito, sin nombre, sin rituales, sin Escrituras Sagradas, sin Templos; un Dios desnudo de todos los atributos que la mente y la pasión humanas puedan otorgarle. Ese Dios, esa sublime Presencia, proyectada en todo el Universo y más allá del Universo, en el reino de las intuiciones espirituales, nunca ha sido ni será causa de litigios, de guerras entre nosotros, los innumerables hermanos del mundo, habitantes del Hogar que El, Nuestro Señor, nos otorgara.



II) CONCEPCION MANIFIESTA DE DIOS

Existe otra concepción de Dios, con forma, con liturgias, templos, sacerdotes e historias; otra concepción de Dios, como decimos, que sufre como el hombre mismo, al encarnar, al manifestarse dentro de un cuerpo, un proceso de paulatino entenebrecimiento, de desgaste, de pérdida de su prístina e inmaculada Esencia, debido a los agregados y sobreimposiciones que se le añaden, al tornarse en una particularidad dentro del tiempo, del espacio, en fin, del mundo manifiesto, o sea, dentro de lo contingente y pasajero.



LAS FORMAS CAMBIAN Y DESAPARECEN,
LA ESENCIA NO


Estas son las dos manifestaciones de Dios-Uno. La primera, al estar desprovista de toda vestidura otorgada por lo circunstancial, es LO REAL; la segunda de sus manifestaciones, más encadenada a las circunstancias, sufre las vicisitudes de todo aquello que cae en los dominios de lo espacio-temporal; lo cercan el nacimiento, niñez, juventud, esplendor, decaimiento, enfermedad y muerte. No interesa cuánto pueda durar una Religión caída dentro de la manifestación formal; su destino es siempre el mismo, esto es, su desaparición como forma. Recalcamos, COMO FORMA, jamás como contenido esencial. El "contenido" de toda Religión, ha sido, es y será siempre el mismo, no importa si escrita en arameo, jeroglíficos, maya o devanagari: AMA A DIOS, EVITA HACER EL MAL.








EJERCICIO PARA PERCIBIR LAS SIMILITUDES
Y NO LAS DIFERENCIAS


Unir cinco, diez, quince o más manos en un centro común, extendiéndolas hacia dicho centro.
Si no observamos los rostros para saber a qué persona pertenecen,

SOLO VEREMOS MANOS,

con cinco dedos y una palma, manos hechas para trabajar, sembrar, construir, acariciar, orar. Todas son iguales, más allá del tamaño, del color de la piel, del largo de los dedos.
Así, estaremos percibiendo todas las similitudes, mas no las diferencias entre las personas; de igual manera debemos hacer con el estudio de las Religiones.











TODO CONFLICTO RELIGIOSO NACE DE LA CONCEPCION DE LA DIVINIDAD CON UNA FORMA

Algunos eruditos nos dicen que la adoración de los Dioses egipcios existió por varias decenas de miles de años. ¿Cuánto tiempo estuvo vigente para gran parte de los pueblos de América precolombina el Chilam Balam, una de sus Escrituras Sagradas? No lo sabemos, pero lo que sí es cierto, es que este tratado era la Biblia de esos pueblos, de toda una cultura que existió centenares o miles de años antes de que la nuestra invadiera sus tierras y destruyera su civilización. Todo conflicto religioso, todo litigio, toda efervescencia dogmática, nace en esta segunda concepción de la Divinidad, donde cada grupo de fieles, enseñados por sus sacerdotes, cree poseer la Verdad, y toda la Verdad.

AVANCEMOS EN EL SENDERO DE LA FRATERNIDAD UNIVERSAL

Mientras no nos elevemos hasta la Divinidad desnuda de mitos, historias y leyendas, jamás podremos escapar de la violencia, porque toda violencia es hija bienamada del apego. Si yo comprometo mi mente haciéndole creer que sólo mi lámpara da luz, pero no la lámpara de mi vecino, o bien haciéndole creer que sí, que la lámpara de mi vecino también da luz, pero que esa luz es difusa y opaca, si la comparo con la mía, el mundo no habrá avanzado ni un solo paso en el sendero de la fraternidad universal.

El APASIONAMIENTO RELIGIOSO ES DESTRUCTOR

El hombre sufre muchas clases de apasionamientos, debido a que tiende más a mirar hacia el mundo que hacia su espíritu, pero de todos ellos, de todos esos apasionamientos de los que hablamos, ninguno es tan peligroso, tan radical, quemante, cortante y destructor, como el apasionamiento religioso. El hombre que defiende su religión, cree ser el escudo de Dios, cree estar defendiendo a Dios mismo, a la verdad, a todo lo que de sublime pueda captar el corazón humano; se entrega totalmente en esta defensa, se da por entero y sin retaceos. En efecto, es en esta pasión ciega, dogmática e irracional, donde el hombre más se ha comprometido a través de culturas e historias. Sufre como una especie de alienación paranoica, se atrinchera en el redil de su fanatismo, y desde allí, como un animal enceguecido, ataca a las demás criaturas poco dispuestas a aceptar su código de valores místicos.

¿POR QUÉ LA PASION RELIGIOSA ES LA MAS DIFICIL DE ERRADICAR?

Yo puedo sentir un gran apego por mi fortuna material, y luchar denodadamente, hasta matar por ella, si es preciso, para conservarla. La historia está llena de casos, desde meretrices hasta emperadores que por el apego a los bienes materiales, se dieron en delinquir en todas las formas posibles. Sin embargo, si vivo mucho, algún día llegará en el cual me dé cuenta que esa compulsiva pasión por los tesoros mundanales, se apoyaba sobre bases equívocas. Seré un anciano o una anciana ya, poseeré el oro del Rey Midas, y sin embargo, toda esa acumulación de carroña intrascendente no podrá devolverme la salud perdida, ni la pérdida de la juventud. Veré a mi redor, cómo hijos, sobrinos, y si no los tuviera, mis otros herederos, comienzan a dilapidar la fortuna que me costó la vida. Me daré entonces cuenta de mi error. Mi trabajo de toda la vida fue una acumulación circunstancial de bienes próximos a ser dilapidados, quien sabe, si hasta por manos anónimas. De algún modo, despertaré de mi sueño, y sabré que estuve empeñado, que estuve tenaz y ciegamente encaprichado en apresar el viento. El desencanto será la natural mortaja de mi error. A toda pasión humana, más tarde o más temprano, le llega el momento de su caída. NO ACONTECE ASI CON LA PASION RELIGIOSA. A esta última, la unimos con la eternidad, la emparentamos con ella, le conferimos su propia naturaleza. Así, nos tornamos ciegos para valorar el tesoro espiritual del hermano de en frente que posee otro código de valores. Uno se dice entonces:"SON DIFERENTES, POR LO TANTO, SON PELIGROSOS". Diferencia y peligro van unidos de algún modo en nuestra mente.

¿POR QUÉ LOS GRANDES MAESTROS NOS HABLAN SOLO DE DIOS Y NO DE FORMAS Y CULTOS?

Entendemos ahora por qué, los espíritus más eruditos en la Ciencia Divina, siempre nos han recomendado a lo largo de la historia y en todas las culturas, aquel:

"ESTAR A SOLAS CON DIOS SOLO" Nos han dicho: "MI PADRE Y YO, SOMOS UNO" Nos ha repetido hasta el cansancio: "TU ERES AQUELLO" Hasta el cansancio también: "AMARAS A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS" Hasta la saciedad también: "EL OLVIDO DE DIOS ES EL ORIGEN DE TODOS LOS MALES" En ninguna de las sentencias mencionadas se habla de pagoda, mezquita, sinagoga o iglesia alguna; sólo se insiste en el amor a Dios, a Dios sin oropeles, sin alianzas particulares. Es a este primer aspecto de Dios como ESENCIA DESNUDA DE CULTOS, ESCRITURAS Y TEMPLOS, QUE SE UNEN LOS GRANDES DEL ESPIRITU, los hombres y las mujeres de perfección interior. Santa Teresa nos decía que en los momentos más elevados de su meditación, debía abandonar, perder la memoria de la imagen crística para seguir ascendiendo. San Juan de la Cruz, en "Subida al Monte Carmelo", repite: "nada... nada... nada..." nada debe cargar el alma, ninguna memoria, imagen, recuerdo, si a lo que aspira es a la Unión con lo divino, esto es, debe ir sola con su Amor, sola y vacía de todo tesoro mundanal, por precioso que el mismo fuera; sólo ha de llevar su corazón sin oropeles, sólo su corazón enamorado de Nuestro Señor. Consejos idénticos nos dan todas las Grandes Religiones.

SI EL HOMBRE DEBE TRASCENDER TODA FORMA PARA LLEGAR A DIOS, ¿POR QUE ENTONCES HAY TANTOS CREDOS, CULTOS Y RELIGIONES DIFERENTES?

Uno se pregunta entonces, por qué, si esto es así, si toda criatura humana debe llegar a Dios desnudo de todo lo formal, por qué, repetimos, han existido tantos credos, tantos cultos, tantas religiones diferentes, en apariencia al menos. ¿Por qué el Budha en el oriente y Cristo en occidente, y Mahoma y su Alah entre ambos; y más allá de India, Birmania y Nepal, Japón, la China con su Taoísmo y su Confucio? ¿Porqué tanta infinidad de sectas, en las que se tornan las Religiones aparentemente más sólidas? Si decimos que Dios es Uno, y las enseñanzas de todos los Maestros es similar, por qué ese pandemonium de entornos heterogéneos, cercando la Divinidad? La contestación es: POR NUESTRAS DIFERENCIAS MENTALES, nuestros apetitos, apegos, configuraciones psíquicas y emocionales, nuestros niveles distintos en cuanto a facultad discriminativa. Cada Religión posee tantos escalones como los de un zigurat, tantos como el Templo del Sol en Teotihuacán. Cada criatura humana ocupa el suyo, y es fiel a éste lugar que ocupa. Su fidelidad le nace de un hecho: todo cuanto percibe, lo hace desde "ESE" nivel, ni más alto, ni más bajo.

A MAYOR PURIFICACION MENTAL, MAYOR CLARIVIDENCIA EN EL PLANO ESPIRITUAL

He aquí una Ley incuestionable: A MAYOR IMPUREZA MENTAL, MENOR VISION ESPIRITUAL Y a la inversa: A MAYOR PURIFICACION MENTAL, MAYOR CLARIVIDENCIA EN EL PLANO ESPIRITUAL. Sidharta Gautama, el Budha, nos ha enseñado que "el odio jamás puede cesar con el odio; el odio sólo puede extinguirse con el amor". Haciendo caso omiso a sus instrucciones, Azoka, "el cruel", a quien equivocadamente la historia ha rebautizado Azoca, "el manso", destruyó y quemó cuantos templos hindúes hallaba a su paso. Por donde anduvo, sembró la destrucción y el pánico. Nada, ni siquiera su esposa e hijos, se salvaron de su crueldad. Persiguió a Vidiha, su esposa, a Mahindra, su hija, y ya convertido al budhismo por el hijo de su hermano, de quien fuera su propio asesino, esto es, su sobrino, un monje budhista llamado Nagrodha Kumara, ya convertido, como decimos, al budhismo, no "tomó refugio en el Dharma, ni en la Sangha, ni en el Budha", sino en sí mismo, en su nivel mental, en su odio a cuantos reinos no se inclinaron frente suyo, como pasaba con el del Kalinga, donde quedaron luego del paso de Azoka, más de un millón de criaturas humanas asesinadas.
Era confeso budhista, pero seguía postrado ante el único dios que obedecía y amaba: su propio nivel mental, su propio escalón del zigurat. No podía tramontarlo, no, no podía superarlo. ¡He aquí, el gran peligro! El enemigo de toda religión, es el hombre mismo a quien viene a salvar, porque ese hombre la rebaja, la agrede, tironea con la fuerza de las bestias a su propio Maestro y le obliga a ponerse junto a él en su sombrío escalón pletórico de opiniones y dogmatismos. "Tú nos has enseñado así", exclama, "y esto que yo entiendo de Ti, es la Verdad, y no de otro modo".

DEBEMOS ESFORZARNOS POR ALCANZAR NIVELES MENTALE SUPERIORES

En realidad, todas las Grandes Religiones del mundo son RELIGIONES DE AMOR, pero no lo son sus fieles. De ahí que, cuanto esfuerzo hagamos por lograr que la humanidad conquiste niveles mentales superiores a aquellos en los cuales se encuentra, como tributo a una mayor comprensión entre los seres que habitamos esta Casa espacial, siempre nos parecerá poco. Como purísima luz, filtrada a través de manchados cristales, así, a esta criatura humana, le llega el Conocimiento Divino. No puede ser una visión, pero sí una intuición, y esta, se acuña, como ya dijéramos, de acuerdo a los infinitos cristales-mente de nuestro ejemplo.

TODA RELIGIÓN SE VISTE AL DESCENDER Y SE DESNUDA DE FORMAS EN SU ASCENSO

Otra cuestión que debemos tener en claro es que: las vestiduras siempre son análogas en todos los credos: un mito, el que luego pasará a ser considerado "historia sagrada", mito sobre la vida de su Maestro, una Escritura Sagrada donde se compendian las enseñanzas del Guía, un grupo sacerdotal, liturgias y un Templo de características determinadas. Todas ellas, todas las Grandes Religiones, valen en cuanto son MANIFESTACIONES DE DIOS-VERDAD, ENSEÑANZAS DE DIOS-VERDAD, para sus criaturas humanas. Todas encierran -volvemos a repetir- idénticas verdades. El problema se presenta cuando una Religión se torna individualista y quiere sobreponerse e imperar sobre las demás. A esta postura ciega y caprichosa la llevan los fanáticos amparados bajo su credo.

NO EXISTE "LA" RELIGIÓN QUE SEA SUPERIOR A OTRAS

Es asombroso notar que, a una misma Religión, puedan pertenecer Torquemada y Francisco de Asís, Ananda y Azoca. Es, además de asombroso, importante que tengamos en cuenta esto para que saquemos la conclusión siguiente: y es que NO EXISTE "LA" RELIGIÓN QUE SEA SUPERIOR A LAS OTRAS, no se ha hallado jamás una, libre de la maculación que le confieren sus hijos impíos. Santos creyentes y asesinos y torturadores creyentes se suelen amparar bajo un mismo Maestro y bajo las mismas leyes escriturales.

¿POR QUÉ BUSCAR LA "RELIGIÓN PERFECTA" ES UN PENSAMIENTO FALSO Y COMODO?

Conviene tener presente todo lo que señalamos, pues muchas veces la criatura humana se siente inclinada a buscar la "senda perfecta"... No le conforma su propia religión o camino, y anda a la caza de "la mejor de todas"... Este es un pensamiento falso y cómodo. Es un pensamiento falso porque, como llevamos dicho, todas las Religiones poseen enseñanzas magistrales, y cómodo, porque es un esperar que la luz provenga desde afuera sin hacer algo por mi cuenta para ver si yo mismo puedo convertirme en luz, como se nos enseña: "el Reino de los Cielos está en vosotros"..."Tu eres aquello"... etc.






Cuanto más se asciende en el Camino Espiritual, mayor es el anhelo de
UNIR y COMPRENDER





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Primavera de 2002





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