El autor no requiere presentación, pertenece García Márquez a la “rara avis” en un mundo de mediocridades de los que no requieren ir por el mundo, lanza en ristre, cargando contra los pobres mortales con las armas de su sortija de graduación, la tarjetita de “doctor” u otra cualquiera de las piezas de maquillaje tan usuales. El es el Gabo de América y punto.

Pues bien, en la búsqueda de nuestra extraviada identidad, el Gabo representa una trocha mágica hacia el espacio de los encuentros. No es el único, pero sí conspicuo y determinante. Por eso, este mes posaremos la vista en este autor. Para organizar el camino lo hemos dividido en cuatro grandes secciones o temas:

  1. El argumento en García Márquez – pequeña semblanza del autor.
  2. El realismo mágico
  3. El boom latinoamericano
  4. Gabo: el hombre, el combatiente, el compromiso.

SEMBLANZA DE GABRIEL GARCÍA MARQUEZ

Gabriel Gracia Márquez nació el 6 de Marzo de 1928 en Aracataca, un pueblito en la zona atlántica de Santa Marta en Colombia. De allí sale el nombre de Macondo que es un pueblo que aparece en varias de sus novelas ya que Macondo era una plantación de bananas en Aracataca. En 1940 a los 12 años se mudó a Bogotá para estudiar con los jesuitas, se recuerda a el mismo en es época como "Un niño de ojos brillantes y atónitos." Apenas conoció a sus padres y a su madre la vio por primera vez cuando tenía siete u ocho años, ya que esta lo había dejado al cuidado de sus abuelos a los que recuerda como seres fabulosos.

También dijo : "... que sus estudios secundarios y su encuentro con el derecho en la Universidad de Bogotá le interrumpieron la fábula personal que se venía contando y que pudo retomar después..." Fue en ese momento que empezó a leer a Joyce y a Kafka y escribió cuentos imitándolos y truqueándolos con resultados negativos ya que por allí no ibas su camino y dijo : " Destruiría estos cuentos si los tuviera al alcance de mi mano.", pero ya habían publicados por el diario El Espectador.

Tenía que trabajar de algo para ganarse la vida así que aprovecho sus ganas de escribir para meterse en el periodismo, el cual estudió en la Universidad de Cartagena de Indias y fue una de sus odiados cuentos el que en 1946 le abrió las puertas del periodismo. Trabajo durante muchos años en El Espectador como redactor y reportero. Por esos años hizo las entrevistas que finalmente darían frutos varios años después a su famoso libro Relato de un Naufrago.

En 1954 el diario lo mandó como corresponsal a Europa, fijó su residencia en Roma y allí descubrió el Centro Cinematográfico Experimental, al que se suscribió inmediatamente y fue donde consiguió un curso de director de cine, mientras enviaba a Colombia sus impresiones y juicios críticos sobre las películas del día. Después de roma fue a París y de allí viajo por toda Europa, mientras empezó a proyectar un libro secreto que constaba de muchos capítulos, uno de ellos se estiró tanto que terminó siendo un libró que se llamó El coronel no tiene quien le escriba.

Todo anduvo bien hasta 1955 cuando la dictadura de Roja Pinilla Clausuró El Espectador. Pasó un año de sumo pobreza sin saber cuando comería y viviendo en un roñoso cuartucho del Barrio Latino cerca del Panteón. Debía 123.000 francos viejos que era muchísima plata en esa época. Por esa época se publico La Hojarasca

En 1956 volvió a Colombia y se casó con su novia mercedes que lo esperaba hacía cuatro años. Se mudaron a Caracas donde trabajo en Elite y Momentos mientras terminaba un capitulo más de su libro secreto que se llamaría Los funerales de Mama Grande. En 1956 Cuando Castro entró en la Habana lo eligieron para que abriera la oficina de Prensa Latina en La Habana y Nueva York. Al año represento a Prensa Latina en la asamblea general de las Naciones Unidas. Sus relaciones se deterioraron con Prensa Latina y renuncio.

En 1961 se fue a vivir a México con cien dólares y cuando se los acabo se dio cuenta que necesitaba trabajar más duro, terminó su novela La Mala Hora ( donde se trata por primera vez el tema de la represión política y la tiranía de los gobiernos) y esa año ganó varios premios literarios, entre ellos el premio Nacional de Literatura de Colombia, pero eso no le daba para vivir. Por lo tanto se puso a escribir guiones para películas y un de sus cuentos, En este pueblo no hay ladrones, fue filmado para el festival de Locarno en 1965.

Su consagración definitiva se produjo en 1967 cuando publicó Cien años de soledad donde se puede ver con claridad el realismo mágico latinoamericano que es su principal característica literaria. En 1968 junto con otro grande, Mario Vargas Llosa, escribe una crítica literaria llamada La novela en América Latina. En 1973 recibe el premio II Rómulo Gallegos. En 1975 publica El otoño del patriarca.

En 1982 es galardonado con el premio Nobel de literatura por su brillante carrera literaria. En 1991 adaptó para la televisión Colombiana el guión de la novela María del escritor colombiano Jorge Isaacs.

Fin de la parte primera.

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