El Dormitorio de Gryffindor
Nuestro Verano en Howgarts
Escrita por: Titti
Traducida por: Nalero y Val

Cap�tulo 10: Confrontaciones, Parte 2
31 de julio

Severus se hab�a quedado en su cuarto desde su arranque la noche anterior. Cuando oy� que tocaban a la puerta, asumi� que era Bill. Se desconcert� un poco al ver que era Remus Lupin. Severus estudi� al otro hombre. El hombre-lobo todav�a estaba delgado, pero el aura enferma que lo rodeaba cuando daba clases en Hogwarts se hab�a ido. Su ropa era nueva. Parec�a en paz consigo mismo.

"Buenos d�as Severus."

"Si est�s aqu� para decirme lo equivocado que estuve anoche, deber�as irte."

"Estoy aqu� para darte las gracias Severus. Recibo la poci�n matalobos todos los meses, sin importar en donde est�."

"No s� de qu� est�s hablando, Lupin."

El hombre-lobo se acerc� m�s y una mano roz� el brazo del Maestro de Pociones.

"Por favor Sev, no me mientas. Tu eres el �nico que tiene los medios y el conocimiento para hacerla y a qui�n le importa lo bastante como para prepar�rmela. Solo quer�a que supieras cu�nto significa para m�. La luna no es algo que siga temiendo y eso te lo tengo que agradecer a ti."

"Me alegra por ti Remus. S�lo aseg�rate de tomarla. En cualquier cirscunstancia."

"Sigues enojado por lo de hace tres a�os y tienes derecho a estarlo, pero yo pens� que Harry estaba en peligro. No soy tonto y lo sabes."

"Lo s� Remus." suspir� Severus. "Pero tambi�n s� lo que pudo haber pasado� s�lo ten cuidado."

"Lo tendr�, especialmente ahora que tengo un nuevo trabajo."

Severus levant� su caracter�stica ceja. "�Qu� trabajo?"

"Me contrataron en la Universidad de Magia de Londres. Lo extra�o es que yo nunca solicit� la posici�n."

"Eso es raro." Severus sigui� mirando fijamente al otro mago sin decir nada.

"Lo que es m�s raro Severus, es que el jefe del departamento de Las Artes Oscuras sab�a todo sobre mi licantrop�a. Tambi�n parec�a estar al tanto de que puedo obtener la poci�n matalobos. Me enerv� que ese hombre supiera tanto de m�." Remus mantuvo los ojos fijos en el Slytherin, pero los rasgos p�lidos no revelaron nada. Ante la falta de comentario de Severus, el hombre-lobo continu�, "por supuesto, las cosas se aclararon m�s cuando me enter� que este hombre tambi�n es Maestro de Pociones, uno de los pocos que hay en este pa�s. �Todav�a no tienes nada que decir?."

"�Est�s acus�ndome de algo?"

"S�, te estoy acusando de ser un individuo protector, que piensa que no debe permitirme saber cu�nto me est� ayudando. Sev, estoy� me conmueve que todav�a te preocupes por mi despu�s de todo lo que te hicimos."

"Siempre pude distinguir entre tu y los dem�s. De verdad mereces el trabajo. Tu sabes que mis objeciones siempre estuvieron basadas en el riesgo que supon�as para los ni�os. En la universidad, ninguno de esos problemas existir�."

"Gracias por la confianza," dijo Remus, luego agreg� casual, "Pareces confiar en Bill Weasley."

"�M�s preguntas Remus?"

"Ya que hablamos una vez cada d�cada, debo sacar provecho de �sta." El hombre-lobo se asombr� al escuchar la risa de Severus. "Debe ser m�s que confianza si te est�s riendo."

"Lo quiero." Severus levant� la vista cuando oy� al Gryffindor aclararse la garganta. "Maldici�n Remus, creo que lo amo, pero con Voldemort de vuelta, no es momento para ponerse sentimental."

"Quiz� lo sea Severus. Da la impresi�n de que tu le importas mucho. Deber�as haberlo visto anoche despu�s de que te fuiste. �l puede darte el apoyo que necesitas."

"Quiz�. Parece que no tengo alternativa, ya que se ha dado a la tarea de convertirme en un ser humano amoroso. Todav�a no ve que se ha embarcado en un imposible."

"Tu sabes que nosotros los Gryffindors somos conocidos por aceptar ese tipo de desaf�os. Creo que puede tener que m�s �xito del que esperas. Al menos, eso espero yo."

Severus se sorprendi� cuando Remus lo abraz�. Por un momento mantuvo los brazos a los lados, demasiado impresionado para moverse; finalmente se relaj� y devolvi� el abrazo.

El maestro de Pociones no habr�a visto la sombra que sali� corriendo de su cuarto, si su entrenamiento y el instinto de supervivencia no le hubieran ense�ado a inconscientemente observar a todo y a todos.

"Bill," susurr�.

Remus se dio la vuelta, pero el pelirrojo ya hab�a abandonado el cuarto.

"Ve por �l Severus."

El Slytherin asinti� y sali�. La b�squeda no le tom� mucho tiempo ya que Bill solo se hab�a retirado a su cuarto. Cuando el maestro de Pociones entr�, el pelirrojo estaba mirando fijamente por la ventana, de espaldas a la puerta.

"Si lo que quieres es alejarte de m�, deber�as ir a alg�n lugar menos predecible. O por lo menos, poner alg�n encantamiento en la puerta para impedirme entrar," declar� con brusquedad Severus en un intento de conseguir una reacci�n.

"No cre� que te interesara encontrarme," contest� Bill con voz monotona.

Severus escondi� una sonrisa triste. Era todo un experto en esconder sus sentimientos y para su o�do entrenado, Bill no estaba logrando ocultar para nada su herida. El mago de cabello negro cerr� la distancia que los separaba; envolvi� con los brazos a su amante, obligando el contacto entre sus cuerpos.

"Siempre estoy interesado en ti Bill. Remus y yo somos amigos. Nada m�s."

"Parec�a lo contrario desde donde yo estaba parado." la voz de Bill era vacilante.

Severus le dio la vuelta a su amante hasta que quedaron cara a cara.

"Lo que viste fue un abrazo entre viejos amigos. No estoy enamorado de Remus."

"�Est�s enamorado de m�?"

Bill no pudo impedir que su voz se quebrara. Severus intent� hablar, pero al no poder formular palabra alguna, tranquiliz� a su amante de la �nica forma que pudo.

Bill sinti� unos labios suaves descender sobre los suyos. El beso gentil se profundiz� hasta que una lengua se meti� dentro de su boca. Los brazos alrededor suyo estrecharon el abrazo hasta sus cuerpos estuvieron conectados.

Conforme su ropa era eliminada y sus cuerpos se mezclaban, cada duda fue fundida; las emociones y el placer se llevaron todo pensamiento racional. Los dos amantes exist�an fuera del tiempo, concentr�ndose en ellos y nada m�s. La intensidad del momento no pudo negar la realidad y los dos amantes se encontraron en el borde del puro placer f�sico. Sin importar lo mucho que se resistieran, pronto tuvieron que sucumbir a la carne y volar en las olas de sus orgasmos.

Recostados en la cama uno al lado del otro, Bill rozaba el brazo de su amante inconscientemente.

"�Casi lo olvido! Fui a tu cuarto para decirte que el director ha hecho arreglos para el pastel y t� para celebrar el cumplea�os de Harry."

"Ah claro, con lo bien que sali� la cena de anoche."

"Creo que quer�a hacerlo para el almuerzo, pero mejor lo dej� para el t� porque ser�a m�s r�pido." Bill no pudo contener la risa que hab�a amenazado escapar ante la reacci�n de Severus.

"Maravilloso. Otros 30 minutos antes de que tenga el placer de estar en el mismo cuarto que Black. �Por qu� no ataca Voldemort ahora?"

"Es esperar demasiado," brome� Bill.

"Me imagino." Pero Severus tambi�n estaba sonriendo. "�Alguien le dijo a Draco?"

"Anoche no regres� a su cuarto. El Director me asegur� que todav�a est� en el castillo pero no dijo m�s."

Severus se levant� y se empez� a vestir: pantalones negros combinados con una camisa roja. Bill sonre�a con la mirada fija en su amante.

"�Hay alguna raz�n para que me veas con esa sonrisa tonta?"

"Si� No� quiero decir esto se siente tan dom�stico."

"�Qu� hac�as en tus otras relaciones? �Viajes a Monte Carlo? �Citas entre las pir�mides?"

"No, es solo que� tu me gustabas cuando era un estudiante. Eras el misterioso Maestro de Pociones. Hab�a m�s rumores sobre ti que sobre Voldemort. Me imaginaba como ser�a estar contigo: tu, visti�ndote, mientras hablamos sobre los estudiantes y fiestas de cumplea�os, eso nunca me lo imagin�."

"�Decepcionado?"

"Por Merlin que no. Era un sue�o. No ten�a idea c�mo eran las relaciones. Esto es� Esto es bonito. Me demuestra que conf�as en m� lo suficiente como para estar c�modo."

"Eres un poco presuntuoso, �no crees?" Severus frunci� el ce�o, pero la comisura de su boca amenazaba con levantarse en una sonrisa.

"�Eres un bastardo Severus Snape!" contest� Bill impasible.

"Y tu un mocoso ingenuo Bill Weasley." Severus se acerc� a la cama, se apoy� en el colch�n con una rodilla y se inclin� para besar la frente de Bill.

"Tengo un estudiante que encontrar. Te veo despu�s."

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No le tom� mucho al Maestro de Pociones encontrar al estudiante perdido.

"Ten�as raz�n. Nadie viene a los calabozos."

"Yo vine."

"S�, pero tu eres un Slytherin."

"Draco, el Director quiere que vayamos a la fiesta de Harry."

El rubio hizo una mueca. "Lo de anoche sali� tan bien que ser�a una pena no repetirlo."

"Diez puntos para Slytherin por uso apropiado del sarcasmo, a�n as� debemos ir."

"�Y si no quiero?"

Severus se acerc� a su estudiante favorito. El muchacho se ve�a tan joven y desconcertado ahora que todas las bases de su educaci�n se hab�an derrumbado a su alrededor. Severus tom� sus elegantes manos entre las suyas mir� directo en esos nublados ojos grises.

"Los Gryffindors no tienen el monopolio de la valent�a. Tienes que enfrentar a Harry. No permitas que nadie te detenga. Si �l escoge a su familia por encima de ti, te doler�, pero con el tiempo el dolor se marchitar�. Si te rindes, el remordimiento ser� tu compa�ero constante Draco. Te lo digo por experiencia propia."

"Supongo que debemos ir,� Severus� gracias." El maestro solo asinti�.

Los dos Slytherins avanzaron por entre los calabozos para llegar a los pisos superiores.

"Si sigues siendo ta amable cuando empiecen las clases, unos cuantos estudiantes podr�an tener un infarto."

"No me tientes Draco. Valdr�a la pena s�lo para librarme de algunos cabezas huecas."

"�Te imaginas la reacci�n de Longbottom?" Severus se ri� solo de imaginarlo. "Por supuesto, los estudiantes podr�an querer hablar contigo, si eres amable."

"Merlin me libre. Los ni�os son pestes molestas que deben ser exterminadas."

"Y a ti te encantar�a ser el que lo hiciera."

"Por supuesto. �Por qu� m�s estar�a yo aqu�?"

"No hay la posibilidad de que realmente te caigamos bien."

"No, no la hay."

Severus sinti� un brazo deslizarse alrededor de su cintura. Mir� a Draco, quien ten�a una sonrisa divertida en la cara. El Maestro de Pociones coloc� su brazo alrededor de los hombros del rubio y lo acerc� m�s.

"Por supuesto, hago excepciones con magos muy talentosos, por ejemplo los Slytherins."

"Me da gusto Severus. Mucho gusto."

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