El Dormitorio de Gryffindor
Nuestro Verano en Howgarts
Escrita por: Titti
Traducida por: Nalero y Val

Cap�tulo 11: �Feliz Cumplea�os Harry!
31 de julio

Harry hab�a querido ir a buscar a Draco, pero en cada ocasi�n Remus o Sirius hab�an encontrado algo qu� hacer con �l. No queriendo defraudarlos, sobre a todo su padrino a quien ve�a tan escasamente, se hab�a quedado y los hab�a complacido. Por consiguiente, se emocion� cuando vio llegar a los dos Slytherins.

"Qu� bien, aqu� est�n. Los est�bamos esperando."

"�C�mo podr�amos perdernos tan feliz evento Albus?" Cada palabra estaba llena de sarcasmo.

Despu�s de desearle 'feliz cumplea�os' a Harry, Severus se fue al lado de Bill. Ambos estaban de pie apoyados contra la mesa. Severus no se molest� en mirar al resto de los presentes.

Draco resopl� al ver al Chico Que Vivi� c�modamente sentado entre Black y el Director. Sin decir una palabra, se sent� en una de las sillas y sigui� mirando fijamente al otro muchacho.

Harry intent� deducir lo que su amante estaba pensando, pero el joven Slytherin era tan inescrutable como el Jefe de su Casa. Ten�an cuidadosamente puesta una m�scara neutral.

"Esto es maravilloso. Nunca tuve una fiesta de cumplea�os. Y tambi�n podemos celebrar el nuevo trabajo de Remus," dijo Harry con alegr�a forzada. Sab�a que hablar de asuntos triviales evitar�a que se repitiera lo de la noche anterior.

Cuando nadie pregunt� por el trabajo, Harry sigui�. "Va a ense�ar en la Universidad de Magia de Londres."

El resoplido de Draco fue m�s ruidoso esta vez. "S�, hasta la primera luna llena."

"De hecho Sr. Malfoy, ellos ya saben sobre mi licantrop�a."

"�Y qui�n tuvo que sobornar para conseguir el puesto Profesor?"

Draco puso tanto veneno como le fue posible en la �ltima palabra.

"T�pico de un Malfoy," coment� Sirius igual de ofensivo.

"Oh s�, lo olvid�. Ninguno de ustedes jam�s usar�a influencias para conseguir lo que quieren y necesitan." Draco no iba a ceder. No le importaba qui�n fuera este hombre, nadie ten�a permitido insultar a su familia.

Sintiendo que se avecinaba una nueva pelea, el hombre-lobo intent� calmar la situaci�n.

"No soborn� a nadie. Sin embargo, s� tuve la ayuda de un amigo."

"�Del director?"

"Aunque me gustar�a darme el cr�dito mi estimado Sirius, no tuve nada que ver con esto."

"Entonces Remie, nos has estado ocultando algo. �D�nde tienes escondido a este amigo importante?"

"A Caballero Lun�tico le gustar�a decir que no es asunto de Caballero Canuto."

Remus esper� que regresar a sus juegos de la infancia detendr�a cualquier otra pregunta, porque ya pod�a sentir los ojos negros de Severus quem�ndolo. Sin embargo, Sirius no era tan f�cil de distraer.

"Vamos Remus. Tienes que decirnos. No es bueno tener secretos con tus amigos," dijo juguet�n el animago.

El hombre-lobo se sinti� atrapado una vez m�s entre su amigo y Severus. Era obvio que el Maestro de Pociones quer�a mantener el secreto, pero Remus nunca hab�a podido mentir a sus amigos. Levant� los ojos para encontrarse con la intensa mirada de Severus, en espera de transmitirle su aflicci�n.

El Slytherin de cabello negro pudo leer todas las contrastantes emociones en los ojos de Lupin. Tuvo la tentaci�n de dejar que el hombre-lobo decidiera entre �l y Black, pero con Bill a su lado, las consecuencias de la decisi�n no eran ya importantes. Adem�s, Severus disfrutar�a ver la reacci�n de Black.

Cuando Severus asinti� ligeramente dando su consentimiento en silencio, la cara de Remus se ilumin� como un �rbol de Navidad.

"Severus me ayud� a conseguir el puesto."

Todos voltearon a ver al Maestro de Pociones con incredulidad, incluso Dumbledore pareci� desprevenido ante la revelaci�n. Una mano descans� discretamente en la base de la espalda de Severus, haci�ndole saber que por lo menos una persona no estaba impresionada de que �l pudiera ser tan caritativo. El Slytherin se alegr� de tener Bill a su lado, literal y metaf�ricamente.

"�Por qu�?"

"Porque Remus y yo somos amigos Draco y porque �l merece el puesto."

Black casi se desmay� cuando vio a Snape sonre�r por primera vez desde que se conoc�an. No una sonrisa desde�osa o media sonrisa s�dica, una sonrisa genuina que mostraba que quer�a al joven que hab�a hecho la pregunta.

"�Snape!"

"�Qu� Black?"

"Eso� eso fue decente de tu parte."

"Por favor, no te excedas en tus alabanzas."

"Ahora que ustedes dos pueden estar en el mismo cuarto sin matarse �puedo abrir mis regalos?" interpuso Harry.

Los dos magos se relajaron, intentando complacer al muchacho del cumplea�os, aunque todos eran conscientes de que exist�a demasiada animosidad como para que una verdadera comprensi�n tuviera lugar en tan corto tiempo.

Harry empez� a desenvolver los regalos. Hermione le hab�a enviado un libro nuevo. Harry se pregunt� si alguna vez le regalar�a otra cosa. Ron le hab�a enviado por medio de lechuza unos guantes de Quidditch. Hagrid hab�a enviado semillas. Harry estaba sorprendido pero se ri� cuando ley� la tarjeta.


'Necesitar�s �stas para domar a los nuevos beb�s que tendr� en clase. Lo siento, pero no pude hacerte dulces.

Cari�os Hagrid. '

"Me pregunto qu� otras criaturas atroces tendremos el placer de conocer."

"Basta Draco. Si no puedes decir nada agradable, c�llate."

"Adular es tu trabajo Potter, no el m�o. As� soy yo; si no te gusta, qu� pena."

Harry estaba a punto de contestar cuando oy� la voz de Severus.

"Abre tus regalos Harry."

El joven Gryffindor casi retrocedi� al escuchar el tono mortal que el Maestro de Pociones usaba tan bien en clase, y eso lo hizo comprender que cualquier otra discusi�n con Draco solo acarrear�a m�s problemas. As� que obedeci� y desenvolvi� otro regalo.

"Ese es de mi madre, �cierto?" pregunt� Bill, seguro de haber acertado.

Harry les mostr� un sueter verde. "Recibo uno en Navidad y uno para mi cumplea�os," explic�.

"Tambi�n todos los Weasleys, mi padre incluido," contribuy� Bill.

"Quiz� deber�a decirle a mam� que te haga los tuyos," susurr� el pelirrojo en la oreja de Severus.

La fr�a mirada que recibi� por respuesta habr�a sido suficiente para congelar el infierno, pero en el �ltimo mes Bill hab�a aprendido a ignorarla.

Harry abri� otra caja. No ten�a tarjeta, pero el brillo en los ojos azules del Director no dej� duda acerca de qui�n lo hab�a enviado. Cuando el muchacho del cumplea�os la abri�, ranas de chocolate empezaron a saltar por todas partes. Hab�a bastantes dulces como para pensar que Dumbledore hab�a vaciado Honeydukes.

"Gracias por ese regalo tan espl�ndido Albus."

"Severus, solo son dulces. No me digas est�s en contra de la confiter�a."

"No tengo sentimientos hacia los objetos Albus. A lo que le tengo pavor es a tratar con Harry cuando tenga una carga excesiva de az�car."

"Es verano mi estimado Severus. Se supone que debe divertirse un poco."

"Su diversi�n normalmente trae como consecuencia gente lastimada. No creo que animarlo sea sabio."

"Por favor Severus, no he hecho nada tonto este verano," intent� defenderse Harry.

"Dos palabras para ti Harry: Bosque prohibido."

Tanto Harry como Draco sintieron la dureza de las palabras. Habiendo demostrado su punto, al menos a sus estudiantes, la expresi�n del Maestro de Pociones se suaviz� un poco y Harry le sonri�.

"Harry mira lo que Remus y yo te trajimos," dijo Sirius extendi�ndole dos paquetes.

El joven Gryffindor los desenvolvi� despacio. El primero era un �lbum de fotos.

"Hicimos copias de cada fotograf�a que encontramos con tus padres. Incluso contact� a amigos y compa�eros de la escuela para que nos ayudaran," le dijo Remus.

Harry ten�a l�grimas en los ojos. El peque�o �lbum que Hagrid le hab�a dado era la �nica conexi�n tangible con sus padres. Estas fotograf�as le dar�an la posibilidad de aprender m�s sobre ellos.

"Gracias. Es muy bonito," finalmente logr� decir con voz temblorosa.

Draco quiso acercarse a su amante y confortarlo. Record� lo solo que Harry debi� haberse sentido sin sus padres. No pod�a creer c�mo un simple �lbum pudiera causar tal tumulto emocional. Entonces de nuevo, en ese momento, Draco habr�a dado lo que fuera s�lo para hablar con su padre. A fin de cuentas, los antiguos rivales ten�an otra cosa en com�n.

Cuando Draco concentr� su atenci�n en Harry, vio que el Gryffindor de cabello negro ten�a un pensadero en las manos y sollozaba abiertamente.

"Pusimos algunos de nuestros recuerdos de tus padres Harry. Solo desear�a que hubieras tenido una oportunidad de saber las personas tan hermosas que eran." Sirius ten�a l�grimas en los ojos.

El adolescente se ech� en los brazos de su padrino. El mago m�s grande pas� las manos sobre el pelo desordenado. Draco observ� toda la escena y nunca apart� la vista de ellos. Black era la �nica familia de Harry, ya que �ste le hab�a dicho que no consideraba a los Dursley como su familia. Si quer�a estar con Harry, necesitaba llevarse bien con el animago. Solo esperaba que Harry pudiera sobrellevar su amor por sus padres.

"�se es un presente muy considerado."

Sirius y Remus se asombraron ante el comentario de Draco y ninguno fue capaz de responder. Severus mir� impresionado a su estudiante. El rubio era un mejor hombre de lo que �l hab�a sido.

No atrevi�ndose a preguntar al Director ni a Black si hab�a algo m�s, Draco se sent� en la mesa de caf� frente a Harry y le dio dos regalos.

"�stos son de nosotros tres."

Cuando Harry tom� los regalos, sus dedos se tocaron por primera vez desde que sus visitantes hab�an llegado. Draco dese� que todos desaparecieran, pero las cosas no funcionan as� en la vida real.

Harry observ� los regalos: una peque�a caja envuelta en papel verde con una cinta plateada y un sobre rojo envuelto con una cinta amarilla.

"Muy original el juego de colores." brome� Harry.

"Intentamos usar s�lo verde y plateado, pero uno de nosotros se quej�," contest� Severus mirando de soslayo a Bill.

La caja ahora abierta revel� una cadena de plata con un pendiente: un drag�n de plata con dos esmeraldas como ojos.

"Est� encantado," dijo Draco mientras pon�a la cadena alrededor del cuello de Harry. "Yo hice los sencillos, pero tendr�a cuidado con los que esos dos hicieron," advirti� Draco con su caracter�stica sonrisa desde�osa.

"�Exactamente que hicieron?" pregunt� receloso Harry.

"Estar�s protegido contra la mayor�a de las maldiciones, por poco tiempo. Sin embargo, no significa que seas invencible Harry. Solo es una precauci�n extra," advirti� Bill.

La sonrisa divertida en la cara de Severus le dijo a Harry que hab�a m�s. "�Qu� m�s? D�ganme o me la quitar�."

"Por amor de Merlin Potter, �siempre tienes que ser un mocoso inaguantable? Para tu informaci�n, el pendiente nos dir� en donde est�s. No te la quites por ning�n motivo. Si est�s en problemas, me gustar�a encontrarte cuando todav�a est�s vivo. No quiero arriesgar mi vida por un cad�ver."

Harry pudo o�r la clara preocupaci�n en las duras palabras. Nunca esperar�a que Severus sacara los violines y declarara su afecto casi paternal hacia el Chico Que Vivi�.

"Abre el otro. Te gustar� m�s," le dijo Draco.

Meti� los dedos en el sobre y encontr� cuatro boletos para el pr�ximo juego de Quidditch entre Inglaterra y Francia.

"�Pero� podemos ir? �Es seguro?" Harry no quer�a tener esperanzas; ser�a muy decepcionante si encontraran una raz�n por la que no pudiera ir.

"Albus y yo haremos los arreglos de seguridad necesarios. Ir�s con nosotros y no te apartaras de mi lado. Si no puedes seguir esas instrucciones, nos quedaremos aqu�."

Harry explot� de felicidad por la noticia. Pr�cticamente ahorc� a Draco del abrazo que le dio, antes de levantarse y repetir el gesto con Bill y luego con Severus.

"Eres un dulce Profesor Snape."

"Dilo de nuevo Potter y estar�s castigado el resto del a�o escolar." Severus apret� al adolescente que no paraba de reir. "Feliz Cumplea�os Harry."

A Sirius se le estaba haciendo dif�cil respirar. Su ahijado, el hijo de James se comportaba de una forma m�s que amistosa con un Malfoy y Snape. Lo que de verdad lo sorprendi� fueron los genuinos sentimientos de afecto que los dos Slytherins obviamente sent�an hacia Harry. Quiz�, por el bien de Harry, era hora de dejar atr�s todo ese viejo rencor, sin importar lo dif�cil que fuera.

"��ste ha sido mi mejor cumplea�os! Gracias. S� lo dif�cil que es para algunos de ustedes -" dirigi� una mirada r�pida a su padrino y su maestro, "- pero no saben cu�nto significa para m� tener a mi familia y amigos juntos."

Harry volte� a ver a Draco. Su amante discretamente se hab�a hecho a un lado, todav�a inseguro de su papel en la vida de Harry. El joven Gryffindor decidi� tirar la cuatela por la ventana. Nadie podr�a acusarlo de ser en exceso cuidadoso.

"Sin embargo, para ser verdaderamente feliz, necesito que conozcas a la persona con quien estoy involucrado Sirius."

Draco se qued� paralizado. Eso era lo que yo quer�a, pens�, pero ahora no estaba tan seguro. Severus r�pidamente se acerc� al rubio. Black no ser�a tan tonto como para intentar hacer algo en Hogwarts, pero uno nunca sab�a cuando el animago estaba involucrado.

"�Por qu� tanto misterio Harry?"

"No estaba seguro de c�mo reaccionar�as al enterarte y necesito que entiendas esto."

"�Y? �qui�n es la muchacha?"

"No es una muchacha, Sirius," dijo Harry bajando la vista.

"Harry, yo nunca te juzgar�a porque te guste un muchacho." Sirius se sinti� herido por el hecho de que su ahijado creyera que era tan cerrado de mente.

"No me preocupaba eso. Es solo que� antes de que te diga, quiero que sepas que nos ha tomado mucho tiempo llegar a donde estamos. �ltimamente ha sido un verdadero amigo. �l es� una buena persona."

Draco resopl�. Severus y Bill rieron disimuladamente. Harry les dirigi� una mirada que le hab�a robado a su maestro de las Pociones. Cuando se calmaron, Harry se volvi� hacia su padrino.

"Estoy saliendo con Draco."

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