| El Dormitorio de Gryffindor |
Cap�tulo 8: Visitantes
30 de julio
Harry lleg� al sal�n de conferencias a las 9:00 am, como les hab�an pedido. El d�a anterior, hab�an recibido un mensaje del Director, en el que les informaba su llegada. No le sorprendi� ver �nicamente a su profesor de Pociones.
"�D�nde est� Bill?"
"Todav�a durmiendo. Lo m�s probable es que se pierda todas sus primeras clases," coment� Severus con tono de reproche, pero Harry pudo ver la sonrisa que amenazaba con salir. "�Y d�nde est� Draco?"
"Todav�a se estaba ba�ando cuando sal�. �Sabe qu� es lo que quiere Dumbledore?"
"No, pero estoy seguro que lo averiguaremos pronto."
Unos minutos despu�s, el mago mayor entr� llevando una t�nica fiusha rociada de estrellas plateadas. Sus chispeantes ojos azules se posaron en los dos magos presentes.
"Severus, Harry, me alegro de verlos a ambos vivos y sin da�o alguno."
Harry se ri�, Severus gru��. El Maestro de Pociones conoc�a a Albus demasiado como para no tener miedo de la mirada divertida que el Director luc�a ahora.
"Gracias por tus informes Severus, han estado altamente esclarecedores."
"�Qu� le ha dicho?" pregunt� Harry, horrorizado.
"Le escrib� al Director sobre su progreso en los estudios Harry. Podr�a haber mencionado que todav�a eres un tonto descuidado, que Draco sigue siendo una verdadera molestia y que Bill no tiene idea de c�mo ser un maestro."
"�Y usted?"
"Yo soy perfecto en todo Potter."
"Cre�a que esa era Mary Poppins," contest� Harry. Hab�a aprendido a reconocer las peque�as bromas que le hac�a Snape como lo que eran: bromas, pero no pod�a evitar contestarle.
"Estoy haciendo de ni�era de tres mocosos, espero que no pierdas la analog�a."
Por primera vez en su larga vida, Dumbledore estaba impresionado. Hab�a esperado que hubiera una tregua entre los dos, pero ni siquiera en sus sue�os m�s salvajes, hab�a considerado la posibilidad de que fueran casi amigos.
Antes de que pudiera comentar algo acerca de esta nueva situaci�n, oyeron un grito.
"�Draco!" exclamaron Harry y Severus.
Los dos magos m�s j�venes saltaron de sus sillas y corrieron hacia el apartamento de los estudiantes. Encontraron Draco pegado a la pared, aterrarorizado por el gran perro que le estaba ladrando. Severus reaccion� con su caracter�stico ce�o, al mismo tiempo que la cara de Harry se iluminaba. Bill, quien acababa de llegar con Albus, se ve�a sorprendido.
"�Qu� est� haciendo un perro adentro?" pregunt� el Gryffindor pelirrojo.
"Bill, �ste es Hocicos," dijo Harry, llendo a saludar al Animago.
La cara de Draco pas� del miedo a la impresi�n y por �ltimo a la ofensa. "Dile a tu maldito padrino que me deje en paz Harry."
"No te preocupes Draco. Black ladra mucho pero no muerde."
"Cielos, gracias por el comentario Severus," contest� Harry.
El perro, que hab�a estado observando al grupo con asombro no pudo quedarse quieto y se transform� a su forma humana.
"�Qu�s est� pasando aqu�, en nombre de Merlin? �Un Malfoy est� en tu cuarto, Harry! �Ahora llamas a Snape por su primer nombre! Y todo el mundo parece saber qui�n soy, incluso un maldito extra�o!" Sirius estaba gritando. No pod�a creer que su ahijado hubiera sido tan descuidado con su secreto.
El Director intent� calmarlo. "Sirius, �ste es Bill Weasley, el hermano de Ron. Aunque no sab�a que estuviera enterado sobre t�, estoy seguro que �l no te traicionar�a. Draco tambi�n est� viviendo aqu� durante el verano ya que se rebel� a su padre y se neg� a unirse a Voldemort. Acerca de por qu� Harry le habla por su primer nombre a su profesor, tengo que declarar total ignorancia en el asunto," agreg� Albus con una sonrisa que habr�a parecido m�s apropiada en la cara de Draco.
"Explicar� todo despu�s. Ahora, si�ntese conmigo; d�game que est� haciendo aqu�." Harry estaba a punto de llorar de la alegr�a.
Sirius estaba sentado ahora en la cama al lado de Harry. Ten�a un brazo protector alrededor de su ahijado, manteniendo cerca a Harry.
"Ya que est�s en Hogwarts, el Profesor Dumbledore pens� que podr�a pasar contigo tu cumplea�os."
"Gracias, se�or Director." Harry no sab�a si podr�a decir algo m�s sin estallar en l�grimas. Nunca hab�a tenido a alguien con quien celebrar su cumplea�os. Finalmente estaba recobrando la compostura cuando abri� la boca sorprendido.
"Profesor Lupin, tambi�n usted est� aqu�."
"Hola Harry. Veo que Albus ha arreglado una peque�a reuni�n." Sonri� al ver a Harry y a Sirius y pronto los abraz�. El Director se acerc� a ellos, claramente feliz de tener a sus Gryffindors en casa.
Los otros tres magos permanecieron donde estaban. Los dos maestros estaban de pie cerca de la puerta: uno inseguro de qu� hacer, el otro listo para salir. Draco no se hab�a movido, su espalda todav�a contra la pared, incapaz disipar la intimidad que Harry y sus visitantes hab�an creado.
Severus estaba muy alterado. Primero Black, luego Remus. No le hab�an informado de esto y no habr�a estado de acuerdo de haberlo sabido. Hab�a un mill�n de razones, pero en este momento quer�a escapar del cuarto lo m�s r�pido y lejos posible.
Draco observaba al tr�o con odio y envidia. �l hab�a dejado a su familia. No habr�a quien quisiera estar con �l para celebrar su cumplea�os n�mero 18. No familia para hacer alboroto por sus �xitos. No lo hab�a hecho para estar con Harry, pero hab�a esperado que estuvieran construyendo algo. Obviamente, estaba equivocado, ya que Harry se olvid� de �l en el momento en que su padrino lleg�. Sent�a l�grimas pic�ndole los ojos y quer�a salir.
Bill no estaba seguro de qu� hacer. Una mirada a su amante y a Draco le dijo que los Slytherins preferir�an estar muertos que quedarse aqu�. �l realmente no ten�a ninguna conexi�n con los visitantes, pero estaba contento de que Harry tuviera algo de familia consigo. No pudo evitar recordar el hecho de que Severus y Lupin hab�an sido pareja. Hab�a terminado, pero estar�a de m�s irse.
"Draco vamos," lo llam� Severus. El Maestro de Pociones no se sorprendi� cuando vio a Draco a su lado, con una mano alrededor de su cintura, luchando por no llorar. "Estar�s bien Draco," susurr� de forma tal que s�lo su estudiante pudiera o�r.
"�Bill?" El profesor de DCAO solo asinti� y salieron r�pido. Los otros cuatro nunca se dieron cuenta.
"Es casi la hora del t�. Creo que deber�amos hacer acto de presencia."
"Para nada. Pretendo mantenerme alejado hasta que Black se vaya." el tono fr�o e impersonal de Severus hab�a regresado. En el momento que vio al Animago, todas sus defensas se elevaron.
"Estoy de acuerdo con Severus. Harry ni siquiera not� que me fu�. Eso demuestra cu�nto le importo."
"Draco, no ha visto a su padrino durante mucho tiempo."
"Tonter�as. Dice que le gusto, pero la verdad es que est� solo y yo soy el �nico alrededor para fajar."
"Draco, no necesitamos saber los detalles."
"Lo siento Severus, pero sabe que tengo raz�n. Se olvid� de m� en el momento en que Black lleg�. Va a pasar lo mismo cuando la Sangre Sucia y el Weasel (Comadreja en espa�ol) vengan."
"S� que est�s molesto Draco, pero est�s refiri�ndote a mi hermano y a su novia. No me gusta que les pongas apodos."
"Lo siento Bill. Yo le importo, eso me dice. Dice que no le importa que sea un Malfoy. Puras mentiras. Soy un maldito est�pido. El honor de Gryffindor, que soberana tonter�a."
"Asi que los dos han tenido la brillante soluci�n de ocultarse todo el d�a."
"El cumplea�os de Harry es ma�ana, de modo que estaba planeando quedarme aqu� ma�ana tambi�n," contest� sarc�stico Draco.
"Podr�amos ir a los calabozos. Esos tres nunca se humillar�an a bajar all�," agreg� Severus.
"�No creen que Harry se molestar� si no celebramos su cumplea�os con �l?"
"No," dijo Draco.
"Ofender�a m�s la sensibilidad de Potter se si intentara hechizar a su padrino. Como est�n las cosas, todos seremos m�s felices si no nos vemos."
Bill trat� de hacerlos cambiar de opini�n, pero al fin pidi� a los elfos dom�sticos que sirvieran el t� en la habitaci�n de Severus.
Harry estaba sentado con su padrino, tomando el t�. Remus y Dumbledore tambi�n estaban presentes. No estaba seguro en qu� momento se hab�an ido los otros, pero hab�a esperado que estuvieran de regreso para ahora. Era extra�o estar sin los otros tres magos.
El Director no se hab�a perdido las miradas r�pidas de Harry a la puerta. Cuando plane� este verano para los cuatro magos, su mayor expectativa era que los muchachos pudieran aprender del inmenso conocimiento de sus maestros sin da�arse uno al otro. Era obvio que muchas m�s cosas se hab�an desarrollado.
"�Qu� pasa Harry?"
"Nada Sirius," suspir�. "Es solo que� se fueron desde en la ma�ana y no han regresado en todo el d�a. No estoy acostumbrado a no tenerlos cerca."
"Una buena precauci�n si hablamos de Malfoy y Snape."
"No son malos Sirius. Draco es muy bueno y Severus�"
"Harry, el hombre me odia."
"Tu intentaste matarlo," lo interrumpi� Remus. "Creo que eso le da fuertes motivos para que no le caigas bien."
"No debi� haberse involucrado en nuestros asuntos."
"Sirius, nunca nos pondremos de acuerdo en esto. �Qu� has aprendido este verano Harry?"
"�Qu� no he aprendido?" se ri� Harry. "Severus ha decidido que me har� el mago m�s poderoso y conocedor del mundo para fin de verano, aun cuando muramos ambos. Draco y yo podr�amos tomar los E.X.A.S.T.I.S. ma�ana y pasarlos."
"C�mo est�n manejando sus diferencias Severus y Bill?" inquiri� el Director.
"Aparte de no hablarse durante la primera semana, est�n bien Profesor. Han integrado todas las materias y dan clase juntos. Se llevan muy bien."
Dumbledore pens� que su vejez lo hab�a preparado para todo, pero su coraz�n dio un brinco ante tal conocimiento. Severus nunca se llevaba bien con los profesores de DCAO. Esta era una de las cosas m�s seguras de la vida, junto con las gotas de lim�n y Voldemort. De verdad necesitaba volver a pensar en las consecuencias de este arreglo.
"Deber�a ir a buscarlos," sugiri� Harry.
"Estoy seguro de que vendr�n cuando est�n listos Harry," contest� el director, pero en su interior no ten�a muchas esperanzas de que el Maestro de Pociones pensara estar en el mismo cuarto que Sirius Black.
Harry y Remus gru�eron, claramente pensando lo mismo. Sirius era el �nico al que realmente no le importaba en lo m�s m�nimo donde estuvieran los Slytherins y ya estando en esas, mientras m�s lejos, mejor. Pensaba disfrutar el tiempo con su ahijado y si molestaba a Snape en el proceso, bueno, eso era solo un bono extra.
Los cuatro continuaron charlando, pero cada uno parec�a estar un poco distra�do, con los otros magos a�n en sus mentes, aunque por razones muy diferentes.
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